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Artesanías de barro han perdido su valor cultural

Por Mayra Perla
Periodista

Una parte de los artesanos del país han tenido que dejar de elaborar comales y ollas de barro y se han dedicado a la alfarería decorativa, ya que según ellos es más rentable. El uso de los utensilios de cocina en barro se está perdiendo, ya que hoy se puede ver un comal con un paisaje pintado o comales en miniatura.

Foto: Mayra Perla

Los artesanos han dejado de producir comales para elaborar utilería decorativa.

Con el Tratado Libre de Comercio (TLC) las artesanías taiwanesas y chinas se han posicionado en el mercado nacional como uno de los productos más vendidos, ya que el costo de éstas es muy bajo en comparación con el de la artesanía nacional. “Yo no hago comales desde hace dos años porque la gente prefiere el comal de aluminio, así que sólo hago comales con paisajes si me los encargan”, expresó Salvador Navarro, artesano de Ilobasco.

Además de las artesanías chinas, el aluminio es otro de los materiales que ha venido a sustituir a los utensilios de barro. En el cantón San José en Ilobasco la mayoría de sus habitantes usan cocinas de gas y casi todos los artículos de cocina son de aluminio y los comales y ollas de barro están quedando en el olvido. “Antes compraba cuatro comales al año y este que tengo ya tiene tres años”, afirmó Josefina Romero, habitante de el cantón San José.

En Panchimalco antes habían alrededor de 20 personas que elaboraban comales y ollas, hoy sólo ha quedado una persona, expresó Walter Corea, bibliotecario de la Casa de la Cultura de Panchimalco. Teresa Castro, la única que elabora cómales en dicho municipio, afirmó que cada vez es menos lo que vende y gana, ya que la creación de estos utensilios llevan mucho trabajo y el costo monetario no recompensa el esfuerzo los artesanos.

El Consejo Nacional para la Culturael Arte (CONCULTURA) ha realizado eventos donde se expone artesanía de los diferentes lugares del país y hasta ahí han llegado las artesanías taiwanesas y chinas, es decir que estas las están haciendo pasar por nacionales y el motivo de esto es el bajo costo. Por ejemplo una vajilla de seis tazas y seis platos cuestan entre 10 y 12 dólares, sin embargo el precio de una vajilla de diez piezas chinas es de cinco a siete dólares. Por eso es que los artesanos han optado por comprar productos internacionales y venderlos ya que les sacan más ganancia que los que ellos hacen.

El técnico de la Unidad del Proyecto Artesanal de CONCULTURA, Basilio Ayala, dijo que los artesanos están desapareciendo por que no reciben ayuda de ninguna institución. “El Ministerio de Turismo (MITUR) no tiene un proyecto ligado con lo que son los artesanos, lo que hace es ministerio es promover el país”, comentó Manuel Recinos, encargado del departamento de comunicaciones del MITUR. Pero afirmó que han llevado a Alemania una persona de Ilobasco como forma de promover las artesanías y que los extranjeros venga al país a comprar.

“Hasta la artesanía decorativa está perdiendo demanda por la competencia desmedida de productos chinos. Por lo que los comales y todas las artesanías destinada a la cocina esta desapareciendo y lo que esta es su apogeo son productos plásticos y de aluminio”, expresó Ayala. Según él, CONCULTURA no tiene recursos para realizar programas que apoyen a los artesanos. “El apoyo que ministerio al movimiento artesanal es a través de promoción enfocando los centros artesanales como un destino turístico”, comentó Roberto Ayala, encargado del área de información de MITUR.

Foto: Mayra Perla

La cocina de gas es hoy en día la más utilizada en todo el país, por lo que los utensilios de barro están quedando en el olvido.

Según la directora de la Casa de la Cultura de Ilobasco, Ana Isilma Rojas, los comales y ollas están siendo usados de forma decorativa, ya no como utensilios de cocina. Se le atribuye al desarrollo que está teniendo el país y como todo proyecto tiene sus ventajas y desventajas, ya que el uso de cocinas de leña para hacer las tortillas en los comales de barro implica la tala de árboles, trabajo para encender el fuego y enfermedades de las vías respiratorias y hoy con las cocinas de plancha es más fácil y rápido hacer tortillas o hacer cualquier otra comida. Pero con las estufas de gas vienen ollas, cacerolas, comales todos de aluminio, entre otros productos para el hogar.

En el país no existe una política de apoyo y desarrollo artesanal, por lo que las personas prefieren comprar algo barato a pensar que con eso está apoyando la extinción del patrimonio cultural, comentó Ayala.

 

 

 

 

 

Adiós al barro
 
Son 400 las comunidades habitan la ciudad de San Salvador.
 

Un total de 55 son las comunidades que carecen de escrituras de propiedad hasta donde sabe el director de la unidad de Legalización de Tierras.

 
La creación de objetos de barro está siendo sustituido por materiales de plástico, hierro, peltre y aluminio. Este material de gran valor cultural (el barro) se quedará en las minas sin ser utilizado como se hacia en otros tiempo.
 

EL Centro de Apoyo Artesanal (CEDAR) nace con el objetivo de apoyar el desarrollo artesanal, pero de las personas entrevistadas ninguna afirmó tener apoyo de dicha institución.

 

El talento artesanal es impresionante, sin embargo la belleza de las obras de arte que realizan los artesanos se va perdiendo a pasos agigantados.

 

Según Basilio Ayala, técnico de la Unidad del Proyecto Artesanal de CONCULTURA el futuro de la artesanía es un desastre, hablando de la pérdida total de la artesanía local. Además afirmó que no tienen ningún programa que trabaje en el refuerzo y sostenimiento de la artesanía.

 

En los pueblos son pocas las personas que tienen cómales de barro, como Pastora López de 69 años, habitante de Oratrio en Ilobasco, quien tiene desde hace cinco años una olla y un comal y afirmó que el sabor de los frijoles y las tortilla es mejor en utensilios de barro.