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La larga espera por el derecho a la salud

Por Karla Henríquez
Periodista

A diario, miles de personas visitan las unidades de salud de nuestro país. Sin embargo,factores como la escasez de personal médico y la desorganización hacen que para muchos pacientes gozar del derecho a la salud se convierta en largas horas de espera. En la Unidad de Salud de San Miguelito, al menos, ese es el panorama.

Foto: Karla Henríquez

Pacientes esperan ser llamados para entregarle su cuadro médico para pasar consulta en la Unidad de Salud de San Miguelito.

El reloj marca las ocho de la mañana. El lugar acaba de abrir sus puertas. La jornada de un día martes apenas empieza en la Unidad de Salud de San Miguelito, en la periferia de San Salvador.

En la entrada principal, una larga fila de personas, aproximadamente 30, espera ser recibida por la enfermera en turno. Los lloriqueos de los bebés en brazos de sus madres se empiezan a escuchar. Poco a poco, la fila avanza y las personas entran a la Unidad de Salud a esperar ser llamados para pasar consulta.

“Tengo más de media hora de estar aquí parada y la fila no avanza. Como estas enfermeras se ponen a ‘chambrear’ allá adentro, no se apuran a pasarlo a uno”, expresa con enojo Guadalupe Delgado, de 22 años de edad, quien lleva a su hija Camila de cinco meses de nacida a pasar consulta pues presenta problemas diarreicos.

Guadalupe, de piel morena y de baja estatura, acomoda en sus brazos a su bebé,mientras saca de su cartera la tarjeta de consulta de la Unidad de Salud. Atrás de ella, un señor de edad avanzada se queja por la larga espera de pie.

“Púchica ni sillas suficientes pueden poner aquí afuera”, expresa con un gesto de enojo en su rostro. Tiene razón. Afuera, ocho sillas no bastan para la cantidad de personas que esperan.

Ha transcurrido una hora ya, y Guadalupe sigue en la fila y el señor de edad avanzada decide sentarse en el borde del mini jardín que adorna la placa de inauguración de la Unidad de Salud de San Miguelito. Algunas personas toman café y una que otra madre de familia les ofrece galletas y jugos a sus hijos.

Foto: Karla Henríquez

La Unidad de Salud de San Miguelito abr sus puertas a las 7 am. Desde antes, ya hay personas en fila para entrar.

“Para matar el hambre, aunque sea, porque de aquí que pasemos está fregado”, dice Rosa Ortiz de 45 años de edad. Ella trajo a sus hijos de cinco y siete años a pasar consulta, pues tienen complicaciones pulmonares.

En orden de llegada

Adentro del recinto, el panorama no varía mucho. Aunque no hay fila de personas, alrededor de 25 pacientes, en su mayoría mujeres, esperan en las sillas a ser llamados para entregarles su cuadro médico. Mientras otros ya están afuera de los consultorios esperando por el o la doctora que va a atenderlos. Los consultorios más concurridos son el de Pediatría y el de Medicina General.

“Yo porque desde antes delas siete de la mañana estoy aquí he pasado de primero, sino estuviera allá afuera todavía”, comenta Luz María Escobar. Ella espera su turno para pesarse en la báscula, para luego pasar consulta con el médico general.

“Beatriz Cañas, Eugenio Rosales, Delmy Reyes, Bryan García...”, exclama una enfermera,alzando la voz, en la sala de espera. Los aludidos se levantan de sus sillas mientras la enfermera los ordena en fila para pesarse en la báscula y entregarles su expediente. Un señor alto, moreno y de cabellos oscuros, al no escuchar su nombre, se levanta de la silla y al preguntarle a la enfermera por qué no lo ha llamado a él. La enfermera, tajante, contesta: “Aquí todo es por orden de llegada señor; si vino tarde, tarde va a pasar”. Con resignación, el señor regresa a su silla a esperar que digan su nombre.

“Siempre es así aquí, aunque uno venga temprano hay que esperarse más de una hora para que lo llamen las de archivo y después; si el doctor donde va a pasar uno no está lleno lo pasan rápido, a veces”, explica Miriam Chávez, quien cada mes lleva a su bebé de año y medio a control médico.

Escaso personal

Frente a la zona de archivo, hay una columna similar a la que está afuera de la Unidad de Salud. Los y laspacientes esperan su turno para subirse a la báscula y pesarse. Una enfermera es la encargada de anotar el peso de cada persona que va pasar. Los que han llegado con fiebre esperan también su turno para que les tomen la temperatura y anoten los datos en su archivo. A la par de la enfermera, dos jóvenes la ayudan a organizar a los y las pacientes. Se trata de dos estudiantes de Nutrición quienes hacen sus prácticas en dicha unidad de Salud.

“Cuando se llena y nosotras no tenemos pacientes, les ayudamos a las enfermeras a pesar a la gente y a tomarles la temperatura”, dice Marcela Fuentes, de 21 años de edad, estudiante de Nutrición y dietética quien, junto con otra compañera, hace sus prácticas de la carrera.

La Unidad de Salud de San Miguelito recibe un promedio de 300 pacientes al día, según datos proporcionados por el director del recinto Carlos Brizuela y para atender a esa cantidad de pacientes, en dicho lugar labora un total de 25 médicos.

“Debería de haber más personal o por lo menos deberían de ser más eficientes, para que uno venga y no se tarde toda la mañana esperando que lo pasen con el doctor”, dice Guadalupe Delgado y a la vez añade “es cierto que uno viene aquí para economizar; pero también tenemos derecho a que se nos atienda bien”.

Es casi el mediodía y Guadalupe Delgado sale del consultorio del pediatra que atendió a su hija. Antes de regresar a su casa tendrá que pasar a la farmacia de la Unidad de Salud por las medicinas que el médico le prescribió. En dicha farmacia, la historia de espera se volverá a repetir...

 

 

 

 

 

Algunos Datos
 

300 pacientes en promedio visitan la

Unidad de Salud de San Miguelito

25 médicos atienden dicha unidad.

Dos estudiantes en prácticas ayudan con las labores del centro de salud.

Pediatría y Medicina General son las áreas con más demanda en el lugar.

Dos personas son las encargadas de brindarles el archivo con cuadro médico a las personas que pasan consulta.