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Recuperación arquitectónica de la Iglesia del Pilar tardará cuatro años

Aracely Rodríguez
Redacción

La segunda fase del proyecto de restauración de la Iglesia del Pilar, seriamente dañada durante las últimas décadas debido al paso del tiempo y los terremotos que ha sufrido el país, ha sido denominada como una “etapa arquitectónica”.

Foto: Aracely Rodríguez

Así luce actualmente la fachada de la Iglesia, luego de que finalizo la restauración de la parte estructural.

Según Concepción Valladares, presidenta del comité de restauración, esto significa que la prioridad es mantener el estilo colonial de la Iglesia, dando énfasis a elementos de detalle como los decorados, el enladrillado y los repellos de las paredes, de modo que se logre llevarlos al menos al estado que tenían antes de los terremotos de enero y febrero de 2001.

El monto para la realización de esta segunda etapa es de 300 mil dólares, donados por el gobierno central en la gestión actual, y se espera que inicie entre abril y mayo de este año, para finalizar en septiembre de 2007.

Los fondos serán administrados por el Consejo para el Arte y la Cultura (CONCULTURA) y el comité de restauración, conformado por diez habitantes de la ciudad de San Vicente.

La restauración preventiva

La primera fase de este proyecto fue la restauración estructural, que finalizó el pasado 18 de octubre, estuvo a cargo de la empresa RD Consultores y tuvo una duración de un año. El monto para esta etapa fue de 75 mil dólares, fondos proporcionados durante la administración del ex presidente Francisco Flores.

En la etapa estructural se trabajó para darle rigidez a la iglesia y se buscó lograr que toda la estructura actuara como un solo elemento, lo cual no ocurrió para el terremoto del 2001.

Para dar solidez se procedió a poner muros de piedra a uno de los lados de la iglesia y así solventar el hecho de que el templo posee a un lado paredes más altas que al otro, debido al desnivel del suelo. Con esto se logró que ambos lados trabajen como si fueran de la misma altura.

También se introdujeron tensores (varillas de hierro de una pulgada y un cuarto de diámetro) a las paredes, de modo que cuando ocurra un sismo las paredes se muevan uniformemente con las columnas, para no dañar el techo.

Un edificio con larga historia

La Iglesia del Pilar fue construida entre 1762 y 1769, año de su inauguración. Actualmente ha sido declarada patrimonio nacional y se considera que su arquitectura es una expresión del “barroco”, que se manifiesta en la acentuación de los elementos decorativos y la ornamentación.

Según Héctor Ismael Sermeño, director del Patrimonio Cultural, una de las razones por las que debe conservarse es que representa uno de los pocos monumentos religiosos que quedan en la zona oriental de El Salvador, junto con el templo de Jocoro. “Su importancia es histórica, arquitectónica y expresión artística del oriente del país”, dijo.

Vladimir Escobar, asesor estructural que trabajó en la primera fase, consideró que la estructura es sensible a las inclemencias del tiempo y que esto se debe a que está edificada con una técnica conocida como mampostería, es decir, a base de materiales como ladrillo de barro, adobe, piedra, cal, arena y lodo.

Según Escobar, esto posibilitó el deterioro de la estructura a través del tiempo por las lluvias y, principalmente, por los terremotos.

Por el momento, la Iglesia se encuentra recuperada de los daños que sufrió su estructura y, según este asesor estructural, no representa ningún riesgo para las personas que como medida alterna asisten a misa en la iglesia provisional que se ha construido donde antes era el patio.

 

 

 

Asediada por los terremotos

Los fuertes temblores que ha tenido que soportar la estructura de la iglesia del Pilar son los principales responsables de su deterioro. 1936, 1999 y 2001 son los años identificados como los que han presentado los sismos más nocivos para la edificación. Luego de los terremotos de 2001, la iglesia quedó inhabilitada debido a los daños en paredes, techo y en las cúpulas.