No. 672 Octubre 2004

 

 

 

 

 

 

Editorial

 

Criterios para juzgar un mito de derecha

 

Al negociar el final de la guerra, las partes no dieron la debida importancia a las violaciones de los derechos humanos, cometidas durante la guerra. Tampoco Naciones Unidas les dio la relevancia que merecían. Se mezclaron el temor a pedir responsabilidades, el poco valor de los derechos humanos y la justicia, y la falta de visión social y política de largo plazo. Las partes, con gran dificultad, acordaron investigar algunas de esas violaciones; pero los resultados de esa investigación no llegaron a los tribunales de justicia, ni a la sociedad, ni tampoco se reparó el daño ocasionado a las víctimas y sus familiares. Después de 1992, los gobiernos de ARENA plantearon el olvido ?”borrón y cuenta nueva”, “pasar la página”, etc.? como una necesidad democrática para poder construir un nuevo país en paz. Los gobernantes de ARENA, en repetidas ocasiones, cuando se han visto enfrentados con ese pasado, siempre por razones ajenas a su voluntad, han declarado que su compromiso es con en un futuro muy promisorio. Investigar el pasado sería una distracción imperdonable ante las acuciantes demandas del presente y la dedicación plena a construir dicho futuro.

Recordar el pasado o identificar a los responsables de las violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos es considerado, por lo tanto, como una acción morbosa, que desea abrir unas heridas supuestamente ya cicatrizadas. El ex presidente Flores rechazó todas las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que pedían investigar esas violaciones con el especioso argumento de que si lo hacía, volvería a correr la sangre en El Salvador. Al recuerdo de las víctimas y a la identificación de sus verdugos, la derecha ha respondido con una humillación más, la del silencio y la del olvido. Pero, esta actitud parece haber comenzado a cambiar y algunas de sus empresas mediáticas más renombradas se interesan ahora en el pasado. Una de sus figuras más controvertidas, Roberto D’Aubuisson, fundador del Partido ARENA, y un hecho, el golpe de Estado reformista de octubre de 1979, cuando, según ella, habrían comenzado todos los males que llevaron a la guerra civil, han llamado su atención.

 

 

 

Articulos

 

Costos públicos y privados de la paternidad irresponsable en El Salvador1

Luis Armando González2
Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”
El Salvador

 

Este artículo explora sobre los costos económicos públicos y privados de la paternidad irresponsable en El Salvador, para lo cual hace una aproximación cuantitativa al número de hogares afectados por la paternidad irresponsable, al mismo tiempo que se analiza su condición social y económica. El estudio permite concluir que la paternidad irresponsable es un grave problema en El Salvador de hoy. Aunque los datos sobre su magnitud son insuficientes, los hogares con jefatura femenina ?un poco más de medio millón en el año 2000? constituyen un indicador claro de la gravedad del problema y de lo urgente que es abordarlo en toda su complejidad.


 

 

La “guerra sin fin“, un error

Francisco Javier Ibisate S. J.3
Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”
El Salvador

 

En este artículo, el autor hace un análisis de la coyuntura mundial y se apoya con citas de distintas fuentes. Hace énfasis en la “guerra sin fin”, cuyo mensaje se traduce como una guerra perdida de antemano. En este entorno, los discursos de G. W. Bush y V. Putin anuncian un programa de guerra sin fin. Reducir todos los problemas del mundo a la categoría de “terrorismo mundial” es un gran simplismo, por cuanto “es más fácil lanzar un eslogan que formular una política” que ofrezca una respuesta a estos problemas, incluido el terrorismo. Así, frente a estos terrorismos, el autor se pregunta: ¿qué derecho pueden ejercer la Corte Penal Internacional, el Tribunal Internacional de Justicia, la misma Asamblea General de Naciones Unidas, si el Consejo de Seguridad está controlado por quienes se niegan a ratificar los estatutos de esas instituciones, creadas para aplicar las normas del derecho y de la moralidad? ¿Quién es el eje del mal?


 

 

La educación popular en las comunidades para el desarrollo de Chalatenango4
(1992-2003)
Parte II

María del Carmen Cruz5
Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”
El Salvador

 

En las páginas siguientes se presenta la experiencia educativa de las comunidades de Chalatenango, desde 1992 a 2003, en cuanto al diseño, el desarrollo y la evaluación de una innovación surgida del propio sentir y vivir comunitario. En su momento, participó del proceso de concertación educativa con el Ministerio de Educación, junto a otras organizaciones no gubernamentales y otros departamentos del país. El propósito era cubrir aquellos lugares abandonados por el Ministerio, otorgar una plaza oficial a los maestros y las maestras populares en las escuelas, y rescatar los valores de la experiencia de educación popular para enriquecer el sistema educativo formal.


 

 

 

Comentarios

 

Riegos de abandonar el diálogo

CIDAI

 

Se busca Secretario General para la OEA

 Luis Alvarenga- Luis González

 

Una reforma fiscal necesaria, pero insuficiente

Depto. de Economía de la UCA

 

El Salvador: de genocidio en genocidio

Benjamín Cuéllar

 

Duelo y memoria. Sobre la narrativa de posguerra en El Salvador

Ricardo R. Baldovinos

 

 

 

Crónica del mes de octubre

 

 

Leyendo el Diario Oficial