|
Esta edición
monográfica de ECA contiene un nuevo estudio sobre el capitalismo
salvadoreño. Se trata del trabajo de graduación de Carlos Paniagua
(quien falleció en 2001(, titulado “El bloque empresarial hegemónico
salvadoreño”. La tesis analiza quiénes integran ese bloque y cómo está
conformado. Es un intento por dar contenido a un poder que se sabe está
ahí, porque hace sentir su influencia, pero del cual se conoce poco. El
trabajo de Paniagua es una contribución importante que, al estudiar la
conformación, las relaciones internas y externas y el impacto de ese
poder en la vida nacional, ilumina esta realidad difusa, pero no por eso
menos determinante de la vida nacional.
De esta manera, ECA da continuidad a una tradición que se remonta a
1977, cuando UCA Editores, en uno de sus primeros libros, publicó los
Fundamentos económicos de la burguesía salvadoreña, de Eduardo Colindres.
Luego vinieron la “Visión global sobre la concentración económica en El
Salvador”, de Manuel Sevilla (Boletín de Ciencias Económicas y Sociales,
1984), “La concentración en la industria manufacturera salvadoreña”, de
Aquiles Montoya (ECA, 1998) y “Los ricos más ricos de El Salvador”, de
M. Dolores Albiac (ECA, 1999).
La información en la que Paniagua fundamenta su estudio es pública e
impresa, proviene de los periódicos de los años 1999 y 2000, de las
memorias de labores de las empresas y de los registros de comercio. Por
lo tanto, se encuentra al alcance de cualquiera. Su aporte consiste en
haberla recolectado y sistematizado. Ubicar la información sobre los
grupos económicos y sus relaciones familiares y empresariales no ha sido
una tarea fácil. El gran mérito del autor consiste en haber articulado
una gran cantidad de datos desperdigados para dibujar un cuadro bastante
definido de estos grupos. No obstante su novedad y su valor intrínseco,
este trabajo no está terminado aún. Carece de un marco teórico que
proporcione el contexto para comprender mejor la información
sistematizada, así como también falta desarrollar unas conclusiones que
apenas están apuntadas al final. Algunos datos han perdido actualidad al
momento de esta publicación, debido a la reorganización que suelen
experimentar los grupos empresariales con alguna periodicidad. Sin
embargo, ninguna de estas carencias hace que el trabajo pierda validez.
Al contrario, presenta un desafío para que los especialistas en ciencias
sociales profundicen sus estudios y amplíen e interpreten el cuadro que
aquí nos presenta Paniagua y saquen conclusiones políticas y sociales.
El trabajo, pues, conserva su actualidad y debiera ser objeto de
reflexión.
|