PROCESO — INFORMATIVO SEMANALEL SALVADOR, C.A.

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    El informativo semanal Proceso sintetiza y selecciona los principales hechos que semanalmente se producen en El Salvador. Asimismo, recoge aquellos hechos de carácter internacional que resultan más significativos para nuestra realidad. El objetivo de Proceso es describir las coyunturas del país y apuntar posibles direcciones para su interpretación.
    Su producción y publicación está a cargo del Centro de Información, Documentación y Apoyo a la Investigación (CIDAI) de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” de El Salvador. Por favor, asegúrese de mencionar Proceso al utilizar porciones de esta publicación en sus trabajos.
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Año 22
número 972
octubre 17, 2001
ISSN 0259-9864
 
 
 
 
 
 

ÍNDICE


Editorial:  Un útil ejercicio de imaginación
Política:  ¿Odio hacia el pueblo estadounidense?
Sociedad:  El problema del tratamiento de la basura
Región:  Integración centroamericana, terrorismo y crisis económica
Comentario:  Los “amigos peligrosos” del FSLN
Derechos Humanos:  La división de DD.HH. de la PNC

 NOTICIAS
 
 
 
 
 
 

EDITORIAL


UN ÚTIL EJERCICIO DE IMAGINACIÓN

    Imaginemos por un momento al presidente de la primera potencia económica y militar del mundo, la cual ha sido blanco de un ataque terrorista vicioso y repugnante, que ha dejado miles de víctimas y ha humillado al orgullo de una nación, que se consideraba inexpugnable. Ante este hecho, el presidente convoca a sus servicios de inteligencia para pedirles cuenta por no haber dado la alerta y para exigirles que, en breve, le den una explicación de cómo se produjo este ataque. En poco tiempo, estos servicios de inteligencia comienzan a descubrir una compleja y extensa red integrada por fanáticos, simpatizantes y colaboradores, por fuentes de financiamiento repartidas por todo el mundo, por especialistas en tecnología y comunicaciones.

    Una vez identificados los puntos clave y las principales ramificaciones de esta organización, el presidente de esa potencia informa a sus colegas y todos juntos deciden un plan de acción, cuyo objetivo es la captura de los responsables y sus colaboradores principales para entregarlos al tribunal penal internacional, donde serán procesados y sancionados, de acuerdo al derecho internacional. El hecho lleva, además, a investigar otras actividades terroristas y a tratarlas de la misma manera. Finalmente, los gobernantes de las potencias más grandes deciden también revisar el derecho internacional para ponerlo al día en este punto y se comprometen a promoverlo y defenderlo.

    En estas circunstancias, no habría sido necesario ningún ataque militar masivo, ni morirían personas inocentes e indefensas. Es decir, el ejército de esa potencia estaría de más y, en el peor de los casos, sería sólo un instrumento para hacer posible la captura de los terroristas. Como no sería necesario echar mano del ejército, tampoco se gastaría dinero en equipo y armamento. Por lo tanto, la gigantesca empresa dedicada a la producción de armas de guerra tendría que disminuir sus actividades de manera considerable y el dinero ahorrado por este lado podría ser destinado a promover el desarrollo económico de los pueblos más pobres del tercer mundo así como también unas relaciones internacionales basadas en el respeto y la solidaridad.

    Si el presidente de esta potencia tomara este curso de acción, se vería sometido de inmediato a enormes presiones por parte de la opinión pública, los políticos de todos los colores y los medios de comunicación social, los cuales demandarían acciones militares masivas y contundentes. Entonces, habría llegado la hora de los militares, quienes entrarían en acción y dominarían el escenario. Dado que el enemigo es una red, surgida en el seno de un movimiento bastante amplio, habría que dotarlo de una cara y un nombre. El deseo de venganza necesita identificar al enemigo contra el cual dirige su odio y su agresión. Si este presidente no respondiera a estas exigencias, lo más probable es que fuera derrocado o asesinado.

    Dicho de otra manera, la respuesta que se está dando al ataque terrorista del 11 de septiembre, obedece más a necesidades exclusivas de la política doméstica estadounidense, que a las exigencias racionales de una lucha real contra el terrorismo. Prueba de ello es que, después de más de una semana de bombardeo masivo, el principal problema del Pentágono es hacer más “visible” la guerra para la opinión pública estadounidense, no obstante que los generales califican sus resultados como “satisfactorios”. El problema para estos señores de la guerra es que su opinión pública no comparte la misma valoración optimista de las operaciones, llevadas a cabo hasta ahora.

    La mayoría piensa que las operaciones no son ni un éxito ni un fracaso, y esta medianía comprende una valoración implícitamente mediocre de la máxima conducción política de Estados Unidos. Después de todo, su presidente no es tan bueno como parecía. En consecuencia, cualquiera que sea el siguiente paso, el Pentágono tendrá que ingeniárselas para que éste pueda ser observado en detalle por los estadounidenses. La visibilidad de la guerra es ahora una prioridad, desplazando a un segundo lugar su eficacia. Así, pues, por exigencia de una opinión pública ansiosa de exorcizar sus propios fantasmas con la guerra, ésta tendrá que volverse espectáculo.

    Al reaccionar en términos exclusivamente militares a lo que es un desafío étnico, religioso, social y político muy complejo, los señores de la guerra han logrado imponerse sobre la sociedad y la política. La aventura militar representa, además, nuevas ganancias para el ya muy rentable y poderoso aparato dedicado a la producción de armas de guerra. Esta es una oportunidad para probar nuevas armas y sobre todo habrá que reponer el material utilizado, cuyo valor asciende ya a miles de millones de dólares. Puede ser que los militares den con el enemigo estadounidense número uno y sus secuaces, pero la red seguirá existiendo y el movimiento en el cual surgió también.

    De hecho, desmantelarla está probando ser más difícil de lo imaginado. Por lo tanto, si los generales consiguen su propósito, sólo habrán resuelto una parte del problema y tal vez no la más importante, y, de paso, Estados Unidos se habrá alienado aún más al mundo islámico, que es una buena parte de la humanidad, y no sabrá qué hacer con lo que deje de Afganistán. Pero la opinión pública estadounidense se sentirá satisfecha de sí misma, de su presidente y de su nación, porque habría dado su “merecido” a los terroristas.

    Está comprobado que los estados más respetuosos de los derechos humanos y del derecho humanitario son los menos propensos a sufrir ataques terroristas internos y externos. En cambio, aquellos cuyas relaciones internacionales no se preocupan por los derechos humanos, ni por el derecho humanitario, ni por la legislación internacional en general son los más propensos a sufrir esta clase de ataques. Asimismo, es importante que aquellas personas propensas a ser convencidas para cometer actos de terrorismo, sepan que, si son capturadas, serán procesadas con toda seguridad. De aquí se desprende que una medida segura para reducir el terrorismo es el pleno respeto de los derechos humanos y la práctica de procedimientos democráticos reales en todo el mundo, entre los estados y en el interior de cada Estado. Queda mucho por hacer en el campo del respeto de los derechos humanos, sobre todo en relación con la libre determinación, el racismo, la representación étnica y política dentro de los estados y las divisiones económicas y culturales.

    Así, pues, las violaciones de los derechos humanos, del derecho humanitario y de los principios básicos de la Declaración universal de los derechos del hombre son algunas de las causas principales del terrorismo. Por lo tanto, el camino para resolver el problema es bastante claro. Es menos espectacular que la respuesta militar, es menos contundente en el corto plazo, pero, a largo plazo, es mucho más eficaz para conseguir que el terrorismo deje de ser una amenaza seria para la humanidad. Si a esto se agrega el derecho de todos los pueblos al desarrollo económico sustentable y se  promueven, en consecuencia, sus derechos económicos, sociales y culturales, el terrorismo perdería, en la práctica, su razón de ser.
 

POLÍTICA


¿ODIO HACIA EL PUEBLO ESTADOUNIDENSE?

[Extracto]

    Ante la magnitud de los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre contra Estados Unidos, los ciudadanos de este país, quienes aún no terminan de salir del asombro y de la desesperación, se preguntan recurrentemente por qué hay tanto odio en el mundo hacia "América". Porque, a decir verdad, sólo alguien preso de los instintos de odio más inveterados puede pasar tanto tiempo a preparar tan despiadado ataque a civiles inocentes. De ahí que la pregunta por conocer la raíz de este odio tiene su justificación, máxime cuando la gente sabe, desde el fondo de su ser, que no ha infligido ningún daño a los demás, sino que, al contrario, está dispuesto a acogerlos sin importar de dónde vengan, su religión o su color.

    En este sentido, es comprensible que a los ciudadanos estadounidenses les dificulte encontrar una respuesta satisfactoria a tan crucial pregunta. No puede ser que la nación cuna de la libertad, del respeto y de la aceptación del otro, extranjeros en su mayoría, sea víctima de su misma apertura. Con justa razón muchos califican la acción terrorista como una manifestación en grado superlativo de ingratitud y de falta de consideración hacia la magnanimidad de un pueblo tan generoso.

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SOCIEDAD

EL PROBLEMA DEL TRATAMIENTO DE LA BASURA

[Extracto]

    El problema de la contaminación por desechos sólidos, efluentes industriales y aguas servidas de los hogares ha sido uno de los principales problemas ambientales mundiales. En El Salvador, este problema es claramente identificable en el área metropolitana de San Salvador, donde se concentra la tercera parte de la población y la mayor parte de las industrias del país. En el área metropolitana de San Salvador solamente se recolecta un 60% del total de la basura y esta no recibe ningún tratamiento, al igual que las aguas servidas. Además, sólo un 9% del total de las industrias presentes trata sus efluentes.
 
    Es en este contexto que se han discutido ya diferentes opciones para el tratamiento de la basura generada en la ciudad de San Salvador, comenzando con una planta incineradora instalada allá por la década de 1920, pasando por la ya inveterada práctica de botar la basura al aire libre (aun vigente en la actualidad), la propuesta de una planta incineradora del ex alcalde Mario Valiente (1994-1997) y terminando con el relleno sanitario y la planta de transferencia y reciclaje propuesta e implementada por la administración del alcalde Héctor Silva.
 

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REGIÓN

INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA, TERRORISMO Y CRISIS ECONÓMICA

[Extracto]

    Los atentados terroristas en Washington y Nueva York, y la posterior ofensiva militar estadounidense en Afganistán han venido a deteriorar aún más la situación de las economías centroamericanas, convirtiéndose en un capítulo más de la prolongada y preocupante crisis actual. Estos inesperados hechos han causado una mayor inquietud en los diferentes sectores económicos, políticos y sociales. Que la amenaza del terrorismo sea sólo un capítulo más significa que la conjugación de elementos adversos reviste a la presente coyuntura de una mayor complejidad que, por lo tanto, exige la elaboración de alternativas de solución aplicables a largo plazo.
 
    Las perspectivas de crecimiento de las economías latinoamericanas han disminuido paulatinamente a la par del deterioro de la economía mundial, la desaceleración de la economía estadounidense y la caída de los principales productos de exportación frente al alza del petróleo. Se desconoce aún si se trata de factores coyunturales o estructurales, pero de lo que sí se está seguro es que se requiere la aplicación de políticas económicas y sociales integrales para hacer frente a la actual crisis. El terrorismo, según la percepción mundial, se perfila como una amenaza infranqueable y cuya presencia amenaza con extenderse por mucho más tiempo.

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COMENTARIO

LOS "AMIGOS PELIGROSOS" DEL FSLN

     Las relaciones internacionales del gobierno sandinista de los años 80, mantenidas después de la derrota electoral del 90 por varias razones y por varios de los más altos dirigentes del FSLN —especialmente por el ex-Presidente Daniel Ortega— han sido vistas por el gobierno estadounidense como suficiente motivo para que Nicaragua continúe en la lista de países sospechosos de albergue a terroristas.

    Tan vigente estaba el argumento de “los amigos de los sandinistas” que tres meses antes del fatídico 11 de septiembre, a comienzos de junio 2001, Lino Gutiérrez, hoy nada menos que Subsecretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, y hasta hace apenas dos años embajador de Estados Unidos en Nicaragua, viajó a Managua para dar una charla a empresarios, donde hizo crudas advertencias sobre el proceso electoral nicaragüense.

    En aquella ocasión, Gutiérrez afirmó que Estados Unidos tendría relaciones excelentes con el próximo gobierno de Nicaragua sí cumplía seis condiciones. La última que citó fue ésta: si evita el contacto con Estados que constituyen una amenaza para el mundo y que apoyan el terrorismo, o que en otros aspectos no comparten los valores de la comunidad mundial. Y añadió a continuación: permítanme detallar este último punto. En el mundo de hoy, me sorprende que alguien que diga ser demócrata pueda todavía mirar a Fidel Castro como “luz resplandeciente en el hemisferio”. ¿Cómo puede creer alguien en la libertad y a la vez ir a rendir homenaje a Gadaffi, quien tiene un récord de apoyo a terroristas internacionales que han matado a tanta gente? Nadie que viva, respire y piense en democracia podría de alguna forma sostener estas creencias.

    El poco diplomático discurso de Gutiérrez, en el que sólo le faltó mencionar por su nombre al candidato Daniel Ortega sólo convenció a los ya convencidos, fue ampliamente cuestionado por un buen sector de los medios nacionales a causa de su obvio injerencismo, y de hecho actuó como un bumerang, pues enardeció a los sandinistas, incluyendo a los críticos de Ortega. Algunos hasta se decidieron a votar por el FSLN.

    El gobierno de Estados Unidos ha apuntado su dedo y sus armas contra Osama bin Laden y su red de apoyo La Base. Gadaffi —quien afirmó en un comunicado que es deber presentar condolencias al pueblo norteamericano a pesar de la lucha política con los Estados Unidos— no ha sido mencionado en esta ocasión. Mucho menos, por mucho más absurdo, Fidel Castro.

    Al margen de quiénes sean señalados como culpables, quiénes lo son realmente y quiénes sean involucrados oportunistamente por el gobierno de Estados Unidos o por otros gobiernos aliados como responsables de la tragedia del 11 de septiembre, en todas las encuestas que antes de esa fecha indagaron cuál de los dos partidos, FSLN y PLC, percibe la población nicaragüense como garante de mejores relaciones con Estados Unidos, el PLC siempre salió con un porcentaje mucho más alto. Todas las encuestas han señalado también que unas buenas relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua son una aspiración mayoritaria de la población nicaragüense, que no olvida la guerra de los 80 ni el papel determinante que Estados Unidos jugó en ella.

    Era totalmente previsible que el ataque a Estados Unidos —evidentemente, no fue un ataque a “la civilización”— fuera instrumentalizado en la campaña electoral nicaragüense por el partido de gobierno. Los liberales se frotaron las manos con el argumento que saltaba inesperadamente hasta sus cuarteles de campaña desde las desplomadas Torres newyorkianas. A partir del ataque, Bolaños, Rizo, los candidatos a diputados y, cómo no, el Presidente Alemán, decidieron sumar —con mayor o menor acierto— a su insistente campaña basada en el miedo al pasado sandinista, a la guerra de los 80 y al regreso del servicio militar, otro miedo, el miedo al futuro sandinista, o más exactamente el miedo a las consecuencias que tendría para Nicaragua un gobierno “amigos de terroristas”. O más exactamente, el miedo a las represalias que decidiera tomar Estados Unidos contra una Nicaragua de nuevo en manos de “sandinistas-terroristas”.

    El mismo 11 de septiembre y durante horas, simpatizantes liberales mantuvieron en una rotonda de la capital una gran manta con esta leyenda: Nicaragua no quiere un presidente amigo de terroristas. En los días siguientes, los discursos electoreros de los candidatos asustaban a los votantes diciéndoles que de ganar Ortega los nicaragüenses no tendrán visas para viajar a Miami o a Los Angeles a ver a sus familias, las remesas familiares se suspenderán y las inversiones extranjeras ya no querrán llegar a Nicaragua.

    El presidente Alemán recordaba gozoso cómo Daniel Ortega sin ningún tapujo se vanagloria de su amistad con Gadaffi y Saddam Hussein. En noticieros radiales, escritos y televisados aparecían como propaganda fotos de Ortega con Gadaffi. En un colmo de simpleza oportunista, Enrique Bolaños propuso, aun habiendo tantos urgentes temas nacionales, que el tema principal de un debate televisado con Ortega —no se produjo, ¿se llegará a producir?— fuera el terrorismo internacional.

    El equipo de campaña del FSLN recibió perplejo el pesadísimo escombro que caía en sus manos desde las destruidas Torres Gemelas. Es un “issue” inmanejable, confiesa preocupado un activista sandinista. Daniel Ortega estaba en México y de camino a España el 11 de septiembre. Su equipo de campaña le elaboró un texto, el primer mensaje de condolencia que apareció en los diarios nicaragüenses. Carente de reflexiones vinculadas a la realidad geopolítica actual y a la propia historia nacional, el texto tenía el inconfundible y evasivo toque rosado chicha de toda la campaña del FSLN: apelaba a la ciudadanía planetaria y planteaba como meta la evolución de cada uno de nosotros hacia la comprensión de una realidad mundial integradora.
 
 
Colaboración de Ramón Rodríguez, del equipo Nitlapán-Envío.

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DERECHOS HUMANOS
 
LA DIVISIÓN DE DD.HH. DE LA PNC
Por considerarlo un asunto de interés para la población en general, a continuación transcribimos literalmente algunos fragmentos del discurso pronunciado por la comisionada Olga Alfaro Bulle, con motivo de la presentación pública de la División de Derechos Humanos de la Policía Nacional Civil (PNC).

    En cuanto al período 1999-2001, lo más significativo con relación al tema que nos ocupa, es la implementación del Plan Estratégico elaborado por la Dirección General de la PNC, para el quinquenio 1999-2004. (…) Finalmente, el mencionado Plan prevé la creación de LA DIVISION DE DERECHOS HUMANOS, de la que a continuación voy a hablarles. De conformidad con las previsiones contenidas en el Plan Estratégico que acabo de mencionarles, en junio del pasado año la Dirección General de la PNC decide crear esta División y a la misma se le asigna la siguiente MISIÓN: “Asegurar el respeto a la dignidad humana y la promoción y protección de los Derechos Humanos en el ejercicio de la función policial”. Asimismo, el pasado año se elabora el Manual de Organización de la División. En este Manual se asignan a la División los objetivos siguientes:

- Promover que el respeto a la dignidad humana y a los derechos humanos constituya el eje transversal de toda la actividad de la PNC, para contribuir a mejorar la labor policial y la confianza de la sociedad salvadoreña en la Institución.

- Verificar que se cumplan las normas vigentes en materia de derechos humanos por parte del personal de la PNC, elaborando propuestas que generen armonía y credibilidad institucional.

- Colaborar con instancias internas y externas a la PNC, relacionadas con la protección y promoción de los derechos humanos, para mejorar la eficacia policial.

Para el logro de estos objetivos, la División --que orgánica y funcionalmente depende de la Secretaría de Asuntos Disciplinario-- se estructura de la siguiente forma:

- Jefatura de la División de Derechos Humanos, que cuenta con dos Departamentos y el apoyo de una Sección Administrativa.

- El Departamento de Protección de los Derechos Humanos, tiene dos Secciones: la Sección de Protección Externa y la Sección de Protección Interna.

- El Departamento de Promoción y de Relaciones Interinstitucionales en materia de derechos humanos.

    Durante  el presente año, una vez superada la situación de emergencia vivida en nuestro país con ocasión de los terremotos de enero y febrero, se seleccionó a las 35 personas que ocuparían las vacantes anunciadas para la División. Este personal realizó una Diplomatura en Derechos Humanos en el Instituto de Derechos Humanos de la UCA, al que ?aprovechando esta ocasión? quiero expresarle nuestro agradecimiento, lo mismo que a todas aquellas instituciones y organismos que han hecho posible el desarrollo del Curso: ANSP y Programa de la Unión Europea, además de la Unidad de Formación Profesional de la propia Policía Nacional Civil.

    Desde su incorporación a la División, en la segunda semana del pasado mes de agosto, el personal anteriormente citado está llevando a cabo diversas actividades, conforme a las previsiones contenidas en el Plan Operativo Anual de la División, para dar respuesta a las funciones que le fueron asignadas a la División en el Manual de Organización anteriormente aludido y entre las que cabe señalar:

En el ámbito de la promoción del respeto a la dignidad humana y a los derechos humanos:

    Ejecutar planes dirigidos a los miembros de la Policía Nacional Civil: Se está elaborando en estos momentos un plan dirigido a todos los miembros de la Institución, para su desarrollo en la semana del 10 al 14 de diciembre, con el fin de conmemorar el 53 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

    Realizar campañas dirigidas a la comunidad: Se está preparando una campaña de promoción de los derechos humanos, en la que se prevé la realización de talleres dirigidos a tres niveles de la sociedad: ciudadanos y ciudadanas en general, niñas y niños y mujeres.

    Organizar actividades educativas, culturales y conmemorativas: El próximo mes de noviembre se pretenden realizar varios eventos, entre ellos un Curso sobre Derechos Humanos y Debido Proceso, dirigido a personal de la Institución y al que se ha previsto invitar a jueces, fiscales, personal técnico de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y de Medicina Legal, con el fin de mejorar la eficacia policial.

    Elaborar estudios y divulgar la normativa nacional e internacional de derechos humanos: Al finalizar el acto se les entregará un boletín de noticias sobre derechos humanos, que se pretende convertir en una publicación en la que —de forma periódica— se vayan divulgando las normas nacionales e internacional de derechos humanos de aplicación al ámbito policial que se vayan promulgando, así como aquellos estudios que nos hagan llegar expertos en la materia.

    Mantener actualizado el Centro de Documentación de Derechos Humanos: El Centro de Documentación está recibiendo ya aportaciones bibliográficas de diversas instituciones nacionales e internacionales, así como de prestigiosos expertos en la materia. Entre las primeras debo señalar al PNUD, Procuraduría General de la República, Consejo Nacional de la Judicatura, Unidad Técnica Ejecutiva del Sector Justicia y el Instituto de Derechos Humanos de la UCA. En cuanto a los segundos he de citar al Doctor Florentín Meléndez, conocido de todos ustedes por su trayectoria vinculada a los derechos humanos.

    A todos en general quiero expresarles —en nombre de la PNC— nuestro agradecimiento, porque a este Centro se pretende que accedan todas aquellas personas que estén interesadas en ampliar sus conocimientos sobre los derechos humanos, sean de la Institución, de otras organizaciones gubernamentales o no gubernamentales o de la sociedad civil.

    Colaborar en la actualización de los planes de estudio y del Manual de Procedimientos Institucionales: Desde la División se pretende formular las propuestas oportunas para contribuir a una mejor capacitación profesional, tanto del personal de nuevo ingreso como del que viene prestando sus servicios a la sociedad salvadoreña desde la propia institución policial.

    Proponer sistemas de motivación: Con el fin de promover valores y actitudes profesionales positivas, se pretende proponer la implantación de fórmulas que permitan premiar al personal que venga demostrando un comportamiento acorde con el respeto a la dignidad humana y a los derechos humanos.

En el marco de la protección del respecto a la dignidad humana y a los derechos humanos:

    Conocer el grado de respeto a la dignidad humana y a los derechos humanos por parte del personal policial: En estos momentos se están preparando los instrumentos adecuados para conocer, por medio de técnicas cuantitativas y cualitativas, el grado de respeto a la dignidad de las personas y a los derechos humanos por parte del personal policial.

    Verificar quejas y denuncias públicas y privadas sobre situaciones que atenten a la dignidad humana y a los derechos humanos de los ciudadanos y ciudadanas, y del personal policial: Se han constatado ya algunos casos, tanto en lo que afecta a derechos de los ciudadanos y ciudadanas como de personal de la Institución.

    Identificar situaciones estructurales y procedimentales que objetivamente favorezcan la violación de los derechos humanos: Se pretende que, al finalizar el presente año, se pueda tener identificadas todas aquellas situaciones en las que los derechos humanos son violados por circunstancias imputables a procedimientos inadecuados o por causas relacionadas con la infraestructura mínima que debe contar la Institución para, con estricto apego a los Derechos Humanos, realizar las funciones que tiene encomendadas.

    Orientar a las víctimas, en especial a las más vulnerables, del procedimiento a seguir ante la falta de respeto a la dignidad humana o a los derechos humanos: Por la sede de la División está pasando personal policial, y también ciudadanos y ciudadanas, a los que se les informa del procedimiento a seguir en tales situaciones.

    Mantener una base de datos y un mapeo de las situaciones que se produzcan por irrespeto a la dignidad humana o a los derechos humanos: Se está elaborando en estos instantes un documento con los requerimientos necesarios, para que los servicios informáticos de la Dirección General de la Policía Nacional Civil puedan crear un programa para dar respuesta a la necesidad de tener en todo momento un estado actualizado de las situaciones que al respecto se produzcan.

    Dar seguimiento a los informes y resoluciones emitidos por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos en relación con el personal policial: Se está estudiando la viabilidad de que una copia de dichos informes y resoluciones puedan remitirse directamente por la mencionada Procuraduría a la División.

En el marco de la colaboración interinstitucional en materia de derechos humanos:

    Mantener mecanismos permanentes de coordinación y colaboración con instancias internas y externas a la PNC vinculadas a la promoción y protección de los derechos humanos: Con el fin de que la situación de los derechos humanos en el seno de la Institución mejore día a día, se pretende mantener una estrecha coordinación y colaboración con la unidades de la PNC que realizan funciones de inspección del personal y servicios de la Institución, especialmente con la Inspectoría General de la Policía y con las Unidades que dependen de la Secretaría de Asuntos Disciplinarios.

    Por otra parte, se vienen manteniendo reuniones con otras instituciones gubernamentales y no gubernamentales con el fin de llegar a niveles óptimos de coordinación y colaboración en temas tan importantes, como es todo lo que afecta a los derechos humanos.

    Por último debo señalar que, paralelamente a las funciones que acabo de referirles, la División está realizando otras de suma importancia para nuestra Institución, como es el caso de la colaboración en la elaboración del informe previsto en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de nuestro país debe rendir ante la correspondiente Comisión de las Naciones Unidas”.

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NOTICIAS

 
PUGNA. El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) inició, el 16.10, la campaña proselitista, de cara a las elecciones internas del 25 de noviembre, en la que serán elegidas las máximas autoridades del partido. El inicio de campaña marcó la pugna entre las corrientes del FMLN. La corriente revolucionaria socialista presentó a Salvador Sánchez Cerén como candidato para coordinador general del partido; por su parte, los “renovadores”, a pesar de sus dudas respecto de la transparencia de las elecciones, postularon al diputado por la Asamblea Legislativa, Francisco Jovel. Un tercer candidato, el “tercerista” y concejal de la alcaldía capitalina, Gerson Martínez ya se había inscrito en la contienda. “Debemos preparar el triunfo de las elecciones de 2003 y 2004 y se requiere un partido unido, un programa que resuelva los problemas y vincule a la gente y la reunificación del partido al rededor de su identidad histórico”, expresó el líder “ortodoxo”, Sánchez Cerén. Por su parte, Jovel se comprometió en un esfuerzo de concertación al interior del FMLN si resultara ganador. “Si ganamos los renovadores te juro que vamos a hacer el más serio esfuerzo de concertación con todos”, expresó el líder renovador. Del resultado de las elecciones se otorgarán 17 plazas automáticamente: una al coordinador general, otra al jefe de alcaldes, otra al jefe de la fracción legislativa y 14 para los coordinadores departamentales. (LPG, 16.10.01, p.18 y 19; 17.10.01, p. 22).
CRECIMIENTO. La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), durante la presentación, el pasado 11.10, del “Análisis del Presupuesto General de la Nación” vaticinó que la economía salvadoreña crecería sólo 1.5% del PIB al cerrar el año. Tres meses antes, FUSADES había proyectado en 2% del crecimiento, sin embargo, para la fundación, el impacto de los ataques terroristas en Estados Unidos habrían profundizado el lento crecimiento de la economía mundial, estadounidense y salvadoreña. Según el analista Roberto Rivera Campos de la gremial, para alcanzar un promedio del 2% se necesita que el PIB de los últimos dos trimestres suma a más de 2%, lo cual es casi imposible dadas las condiciones internas y externas de la economía. Sin embargo, las estimaciones gubernamentales colocan el crecimiento en 2%.El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Rafael Barraza, sostuvo que las causas del bajo crecimiento se encuentran en los altos precios del petróleo y la baja cotización del café. “En enero de 1998, con un saco de café se compraban 11.3 barriles de petróleo, mientras que en agosto de 2001 con el mismo saco del grano sólo se podía comprar 1.5 barriles del crudo”, aseguró Barraza. Finalmente, el presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Antonio Saca, estimó que el crecimiento económico “no será mayor de 1.5%” (EDH, 12.10.01, p.36; LPG, 16.10.01, p. 10b).

 
ICC. El 12.10, los confeccionistas centroamericanos y caribeños beneficiados por la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) se reunieron en San Salvador para discutir la situación de su sector ante la crisis estadounidense. El Consejo Centroamericano y Caribeño de la Confección (CACTAC) decidió redoblar esfuerzos en el Congreso estadounidense para lograr la paridad de condiciones entre la región y los países de la Comunidad Andina. Estos últimos pueden vender, libre de impuestos, 500 millones de metros cuadrados de ropa, mientras que los miembros de la ICC sólo la mitad, es decir, 250 millones de metros cuadrados y sólo pueden utilizar hilo estadounidense. “Si no nos igualan los beneficios comerciales de la ICC, con los de la Comunidad Andina, los inversionistas de la región se irán a las zonas francas andinas”, expresó Gilberto Wong, secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas de Nicaragua. El presidente de CACTAC, el salvadoreño, Francisco Escobar Thompson aseguró con optimismo que “las compañías americanas tienen miedo de mandar a sus ejecutivos, o que por la guerra no puedan cumplirse los tiempos. Están reevaluando y en esa reevaluación el que sale como ganador es la ICC”. Para el caso de El Salvador, Thompson aseguró que “ya tenemos varias empresas que han venido a dejar contratos nuevos” (LPG, 13.10.01, p. 33; EDH, 13.10.01, p. 24 y 26).

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