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¿Quiénes somos?

INSTITUTO DE DERECHOS HUMANOS DE LA UCA
20 años de lucha por la vida, la justicia y los derechos humanos

1.Un poco de nuestra historia

 

2.Misión

 

3.Objetivos

 

4.Organigrama

 

5. Contáctenos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1. Un poco de nuestra historia

Desde su creación en agosto de 1985, el IDHUCA ha intentado, desde su naturaleza universitaria y su perspectiva académica, contribuir a elevar los niveles de respeto a la dignidad humana en el país. En aquella época inicial y hasta el fin de la guerra, centró su atención fundamental en la solución pacífica y negociada del conflicto armado, teniendo siempre como prioridad la grave situación de irrespeto a los derechos y las libertades fundamentales de la mayoría de la población. Además, destacan en este período las investigaciones realizadas por el mártir Segundo Montes, S.J. en el tema de los desplazados de guerra, migración y uno de los primeros estudios sobre el impacto de las remesas en la economía salvadoreña.

En la madrugada del 16 noviembre de 1989, la UCA y el IDHUCA sufrieron un duro golpe por el asesinato de seis sacerdotes jesuitas, entre ellos el Padre Segundo Montes, fundador de la Institución, y dos colaboradoras. Desde entonces, el IDHUCA ha luchado para lograr justicia en este brutal crimen que se encuentra actualmente en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (ver más detalles del caso en Experiencias de lucha)

Finalizada la guerra, el IDHUCA asumió un rol activo y propositivo para colaborar en la cumplimiento satisfactorio de los acuerdos de paz. Inicialmente, apoyó la labor desarrollada por las instituciones temporales  para  superar  la impunidad: la Comisión ad hoc para la depuración del ejército y la Comisión de la Verdad; de igual forma, brindó su aporte decidido al nacimiento y consolidación de las dos instituciones permanentes encargadas de garantizar el respeto a los derechos humanos: la Policía Nacional Civil (PNC) y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).

Posteriormente, en el marco del surgimiento de la nueva institucionalidad y la renovación del Órgano Judicial, el IDHUCA realizó importantes esfuerzos para generar entre la población confianza y participación ciudadana. Sin embargo, el funcionamiento de las entidades públicas no siempre fue el esperado al confrontarlo con el espíritu y la letra de los acuerdos de paz, la Constitución de la República y la legislación secundaria.

La situación se complicó por la falta de voluntad política para acatar los resultados del trabajo desarrollado por la Comisión  de la Verdad y la que debía investigar la Fuerza Armada para la depuración de su oficialidad. Así las cosas, en el marco del progresivo retiro de la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en El Salvador (ONUSAL), el IDHUCA realizó en 1995 un proceso de reflexión. De él se derivaron los desafíos que le planteaba esta nueva realidad a los organismos de derechos humanos y las formas que debían impulsarse para enfrentarlos de manera eficaz.

El  planteamiento  universitario  en  el  que  actúa  el  IDHUCA, ha sido establecido por el P. José María Tojeira de la siguiente manera: “...recordemos una vez más la misión de la UCA... Una universidad que, seguimos diciendo, tiene su centro fuera de sí misma, tiene su centro en una sociedad en la que queremos incidir y a la que queremos humanizar... La UCA valora enormemente para la realización de su misión los análisis de la realidad, las propuestas de cambio, todo aquello que trate de descubrir los mecanismos sociales tal y como interactúan unos con otros. Y trata simultáneamente de cambiar la correlación entre esos mecanismos cuando éstos producen pobreza, producen marginación o producen exclusión”.

Lo anterior indica que el IDHUCA posee características distintas al resto de organizaciones sociales que en El Salvador trabajan por la promoción y defensa de los derechos humanos: su planteamiento y sus acciones son asumidas institucionalmente por las autoridades universitarias y tienen como soporte, más de treinta años de compromiso con la sociedad salvadoreña en defensa de la dignidad de las personas. Ello le brinda un respaldo singular; aunque, también, genera prejuicios y ataques de ciertos sectores.

Entre los grupos de derechos humanos nacionales, el IDHUCA ha sostenido una política activa de relaciones encaminadas a una mayor concertación, entendida ésta última como la suma y multiplicación de recursos en un ámbito social donde existen claros intereses por restar y dividir nuestras capacidades. En ese sentido se han desarrollado líneas de colaboración con organismos que -al igual que el IDHUCA- buscan incidir positivamente en la impartición real de justicia y el respeto integral de los derechos humanos en el marco de la realidad actual.

Existen otros esfuerzos de coordinación en temas tales como migrantes, maquilas y recuperación de la memoria histórica. Con las instituciones del Estado se han establecido diversos niveles de relación y colaboración que en algunos momentos, lastimosamente, han sido afectados por la conducción de las mismas. Cabe señalar que el nombramiento de las personas responsables de dirigir la PNC, la PDDH, el Órgano Judicial y el resto del Ministerio Público (Fiscalía General de la República y Procuraduría General de la República) sigue estando determinado por una forma de hacer política centrada en los intereses particulares de ciertos grupos y no en el “bien común”. Pese a ello, el IDHUCA ha insistido y continuará insistiendo en mantener relaciones con dichas entidades, privilegiando el contacto con las y los funcionarios que en la base atienden directamente a la población.

Consciente del importante rol que le corresponde jugar a la población, el IDHUCA prioriza el trabajo directo con grupos de la sociedad (comunidades, sindicatos, cooperativas y asociaciones) para que se apropien de los mecanismos formales y no formales, los utilicen eficazmente y logren transformar exitosamente las situaciones que afectan el respeto a sus derechos humanos.

“En el medio, IDHUCA es reconocido como una institución independiente, que prioriza en su atención a las personas de escasos recursos quienes no pueden acceder a servicios legales, pero que no excluye a nadie, sea cual sea su color político o su estrato social, cuyas legítimas quejas no hayan sido atendidas por el sistema de justicia. También se reconoce la seriedad de su trabajo y el profesionalismo con que se atienden todas las demandas que han sido acogidas, sea cual sea su calibre de gravedad”. (Organización Intereclesiástica para Cooperación al Desarrollo (ICCO) de Holanda, enero de 1999).

De la realidad nacional al trabajo realizado

En el informe anual sobre derechos humanos que realiza el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América se han hecho -durante varios años consecutivos- señalamientos al Órgano Judicial en lo relativo a la corrupción. Por estos motivos, frente a la corrupción, ineficiencia e impunidad que imperan en el sistema nacional de derechos humanos, la población beneficiaria acude en solicitud de ayuda legal a otras instituciones que no son las gubernamentales. El IDHUCA es un referente para la sociedad salvadoreña por su tenaz y constante aspiración en la búsqueda de la verdad y la justicia. De manera permanente se identifican casos en donde hay problemas de acceso a la justicia y se asumen como experiencias ejemplarizantes para acompañarlas.

El IDHUCA recibe víctimas y en el proceso de atención de éstas, queremos ofrecer y devolver a la sociedad personas que reivindican sus derechos violados y que se comprometen en la transformación de nuestra sociedad.

Muchos beneficiarios han solicitado acompañamiento, a pesar de que cuentan con sus abogados; otros ya han acudido a la Procuraduría General de la República (PGR), a la Policía Nacional Civil (PNC) o a la Fiscalía General de la República (FGR) y, aún con todo, desean que se les dé seguimiento y fiscalización al trabajo de dichas instituciones o que se les analice si lo que se ha hecho es lo correcto.

El IDHUCA no pretende sustituir a las instituciones del Estado, por ello, se remiten a muchos beneficiarios a las instancias correspondientes, haciéndoles hincapié de que deben regresar sólo si la institución no funciona o si consideran que se les han violadosus derechos. Sin embargo, la población se acerca al Instituto cuando considera que ha agotado los canales para hacer valer sus derechos.

Resultado del trabajo realizado son las experiencias exitosas de personas que ahora son símbolos sociales en la lucha contra la impunidad en el país y que, asimismo, son el referente de la labor que desde el IDHUCA se realiza. Hilda María Jiménez Molina, Gloria Giralt de García Prieto, Rosalía de Vilanova, Misael Canales y Morena Carmona, inciden en la sociedad con el ejemplo que dan en su incansable lucha por obtener justicia. La población busca referentes que les haga creer en sus causas particulares. Asimismo, se da la circunstancia de la existencia de otros casos no tan difundidos, pero en los que han sido las propias víctimas las que se han vuelto activistas y han indicado a otras nuevas que desde acá se les brindará asistencia.

La gente en general se muestra muy solidaria con esos casos y ello le motiva a denunciar actos similares, tomando conciencia de que si no son ellos los que se esfuerzan por reinvindicar sus derechos nada va a cambiar. Esta labor de empoderamiento social, señalando las fortalezas y debilidades del sistema nacional de derechos humanos, permite, asimismo, realizar una labor de formación en la promoción y defensa de tales derechos.

El IDHUCA, a través de los distintos medios de difusión con los que cuenta a su alcance, mantiene constante su labor de información, denuncia y propuesta social. Además, a través de la promoción de eventos culturales se han creado espacios para la participación que antes no tenían lugar. Así, durante el mes de marzo se realiza el Festival Verdad y durante el año se organiza el Concurso por la verdad, la justicia y la paz, de poesía, cuento corto y dibujo y el Concurso de derechos humanos “Segundo Montes”.

La incidencia en la PGR, FGR, la PNC y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) se realiza a través de la presión o influencia que el IDHUCA viene realizando sobre las instituciones, para el mejoramiento en la calidad de la justicia, un mayor respeto a los derechos humanos y más apego a los procedimientos legales, cuyo resultado debe ser mayor acceso a la justicia por parte de la población. En esa labor de fortalecimiento de las instituciones, el IDHUCA ha impartido un diplomado sobre derechos humanos a funcionarios del Ministerio Público y otros dos con miembros de la Policía Nacional Civil que posteriormente conformaron la Unidad de Derechos Humanos.

Pese a los apoyos que se han brindado, para el mejor funcionamiento de la institucionalidad, existen aún grandes limitaciones en el respeto de los derechos humanos. Por ello se requiere de mayor compromiso con el tema por parte de las instituciones del Estado y de los sectores sociales mayor participación para sumar voluntades y esfuerzos, que neutralicen a los que pretenden restarle valor a la dignidad humana y se garantice con ello la vigencia de los derechos humanos sin distinción. Ello será posible, sólo a través de la urgente superación de los males que aquejan en la actualidad y el necesario fortalecimiento y consolidación de las entidades que componen el Sistema Nacional de Derechos Humanos (Órgano Judicial, FGR, PGR, PNC y PDDH), solamente así podrán elevarse los niveles de credibilidad y confianza entre la población, requisitos básicos para su participación democrática.

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2. Misión Institucional

Contribuir a que la población salvadoreña logre vivir con Justicia y respeto a sus Derechos Humanos.

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3. Objetivo Superior

Contribuir a una mayor participación de funcionarios y actores sociales en la promoción, protección y defensa de los derechos humanos.


Objetivos específicos


Funcionarios y actores sociales desarrollan mayores niveles de sensibilidad, conocimiento y organización en el marco de los derechos humanos.

Actores sociales demandan justicia y funcionarios del Sistema de Protección de los Derechos Humanos (SPDDHH) responden efectivamente.

Actores sociales hacen propuestas para incidir en decisiones del Estado relacionadas con la vigencia de los derechos humanos.

Fortalecimiento institucional

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4. Organigrama

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5. Contáctenos:

Dirección:

mail: direc@idh.uca.edu.sv
mail: asist@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6678

Subdirección:

mail: admon@idh.uca.edu.sv
mail: idhuca@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Oficina de Recepción de Casos:

mail: orc1@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Oficina de Procuración de Justicia:

mail: opj1@idh.uca.edu.sv
opj2@idh.uca.edu.sv
opj3@idh.uca.edu.sv
opj4@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Programa de Legalización de tierras :

mail: tierras@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Programa de Migrantes:

mail: migrantes@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Centro de Promoción Segundo Montes

mail: difusion@idh.uca.edu.sv
educ@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 410, 411, ó 412

Unidad de Sistematización, Investigación, Propuesta y Comunicación

mail: sistema@idh.uca.edu.sv
comunica@idh.uca.edu.sv

Teléfono:
(503) 2210-6600, extensiones: 435 y 436

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Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" * Final Bulevar "Los Próceres", UCA.
San Salvador, El Salvador. C.A. * Tel. (503)210-6600 ext. 410, 411 ó 412; Telefax (503) 210-6677
e-mail: comunicaciones_idhuca@hotmail.com * sitio web: www.uca.edu.sv/publica/idhuca