Descripción del proyecto
Los proyectos que en esta ocasión se presentan no son más que una continuidad a lo que se ha venido haciendo desde la Proyección Social de la Unidad en los últimos años gracias al apoyo de la colaboración extranjera.
El proyecto, en el caso de los adultos se viene ejecutando desde 1997 en Arcatao y en 1998 en Morazán, trasladándose en el 2005 al área metropolitana – San Antonio Abad– de San Salvador hasta la fecha. En el 2006, se realizó el curso de formación política para mujeres liderezas. Este curso se realizó en Cáritas Sonsonate.
En cambio, para los jóvenes el proyecto inició en el 2003 en las zonas de San José Las Flores, Guarjila, Arcatao, Los Ranchos y Nueva Concepción, principalmente. En 2004 la escuela se extendió hasta la zona de La Montañona. Y para el 2005 la escuela se trasladó hacia La Reina logrando cubrir La Palma, Tejutla, Laguna Seca y La Comunidad Ellacuría. En 2006, el proyecto se desplazó hacia Nueva Concepción nuevamente. Beneficiando a más de 100 jóvenes de los diferentes municipios, cantones y caseríos de la zona chalateca.
Para 2007 el proyecto se trasladado a la zona occidental, a los municipios de Guaymango y Sonsácate pertenecientes al departamento de Sonsonate. En esta ocasión se beneficio a más de 25 jóvenes.
El objetivo de las escuelas de formación es contribuir a que líderes urbano-rurales de las diferentes zonas del país potencien su capacidad de análisis de la realidad nacional, de modo que sean capaces de incidir en los procesos organizativos y de participación que se desarrollan en la zona. Los proyectos atiende a un promedio de 40 personas –mitad hombres y mitad mujeres—, participantes activas y permanentes en las dinámicas comunitarias de la zona.
Contexto
Las zonas de trabajo en la actualidad se ubican al noroccidente de San Salvador y al occidente del país. En los últimos 20 años las zonas han estado sometidas a procesos de urbanización que han cambiado el carácter rural que las caracterizaba hasta mediados de los años ochenta. De hecho, las zonas donde se imparten las clases, está enclavada en un espacio que conserva, en las viviendas, las calles y la vegetación, una parte rural. Fuera de esos espacios, lo que predominan son espacios típicamente urbanos. Los habitantes tradicionales de San Antonio Abad, Sonsácate, Guaymango y Metalío combinaron en el pasado, como actividades económicas, el trabajo artesanal y la agricultura. Esta última actividad con tendencia a desaparecer, mientras que todavía existen unos pocos talleres artesanales. Ahora muchos habitantes de las zonas –de los que tienen empleo—, trabajan en fábricas, restaurantes y talleres, mientras que unos pocos se han ubicado en el sector terciario. En las nuevas áreas lotificadas, predominan quienes trabajan en el comercio, sistema financiero y profesiones liberales (abogados, contadores, docentes).
Antecedentes
El origen de las Escuelas de Formación Sociopolítica nace en Arcatao, en el Departamento de Chalatenango, con un proyecto de la Compañía de Jesús de dar formación política sistemática a los pobladores de esa zona en 1997. Eran cursos no con la estructura de las actuales Escuelas de Formación, pero sí con el mismo objetivo de transmitir conocimientos para el fortalecimiento de la conciencia ciudadana. Pasado un tiempo, la organización londinense CAFOD es contactada para dar apoyo y fortalecer el proyecto, con lo cual se comienza a estructurar mejor trasladándose a San José Las Flores, siempre en el Departamento de Chalatenango (dejando un buen grupo de líderes comunales bien formados en Arcatao). Hasta hace unos años la iniciativa financiada por CAFOD se trasladó a San Antonio Abad, en el Departamento de San Salvador, donde aun se mantiene funcionando hasta la fecha.
En medio de todo esto nació otra iniciativa similar a la de las Escuelas de Formación Sociopolítica; y son los cursos de Formación de Líderes que nacen como una petición de la Comunidad de Madrid a través de la Fundación Carmen Pardo Valcarcé. Ellos, conocedores de la experiencia del CIDAI en formación de líderes, solicitaban que se capacitaran líderes juveniles con las mismas temáticas de los adultos, pero con un proceso más adecuado a ellos. Hasta la fecha, esa iniciativa lleva cinco promociones de líderes juveniles graduados. Al mismo tiempo se presentó la propuesta a Somorrostro (en 2003) para implementar una Escuela de Formación Sociopolítica en el Departamento de Ahuchapan y Chalatenango, ésta se llevó a cabo con el apoyo del Gobierno Vasco y finalizó en noviembre de 2006.
Las comunidades que atendemos (en estos momentos San Antonio Abad, en San Salvador; antes San José Las Flores, en Chalatenango) tienen tradiciones organizativas bien arraigadas, pero que corren en riesgo de debilitarse con las nuevas generaciones. Uno de los propósitos de trabajar en estas zonas es recuperar esas tradiciones, actualizarlas y convertirlas en referente de otras experiencias de organización y participación.
En esta zona había una iniciativa un poco más informal de formación socio-política, comenzada en 2005. Entre tanto, se tenía una escuela de formación apoyada por CAFOD, en San José Las Flores, Chalatenango. Esta última experiencia afrontó una serie de problemas que llevaron a pensar en su cierre. En San Antonio Abad había interés en un proyecto de formación, pero no había recursos. Se hicieron las consultas, desde el CIDAI, con CAFOD y la OCI, y se decidió moverse de Chalatenango a San Antonio Abad.
En estos momentos, la escuela de formación de San Antonio Abad va por su segundo año. El mecanismo de planificación del proyecto, en esta segunda edición, contempló la participación de los beneficiarios en dos niveles: en la estructura del curso, integrando en el mismo temas sugeridos por ellos y ellas; y en la calendarización de las actividades: las fechas y horarios de clases fueron fijados de común acuerdo entre el equipo del CIDAI y los beneficiarios.
Justificación
Todavía la sociedad salvadoreña –sus sectores mayoritarios— no han alcanzado los niveles óptimos de organización y participación que le permita no sólo defender sus derechos fundamentales, sino ser un agente activo en los cambios políticos, económicos y culturales que El Salvador requiere en los momentos actuales. Esos cambios deben apuntar a la consolidación de un ordenamiento democrático que permita a los habitantes del país vivir con dignidad y seguridad.
En el corto plazo buscamos promover formas de organización comunitarias inspiradas en valores democráticos básicos, compromiso con la justicia y los derechos humanos. En el largo plazo, creación de redes sociales que den vida a un movimiento social autónomo, que se convierta en soporte a un ordenamiento democrático integral (no sólo a nivel político, sino social y económico).
El CIDAI está ayudando a solventar los problemas de déficit en el proceso de democratización nacional, pues es de amplia aceptación la tesis de que sin la participación y la organización de la sociedad civil ninguna democracia es viable. Uno de los prerrequisitos para esa organización y participación es la educación popular para la democracia y el animar el debate. Es a eso a lo que apuntan los talleres que se han venido desarrollando.
La metodología para la realización de los talleres consistirá en apoyarse en las experiencias ya tenidas con estos líderes comunales, y tendrá el siguiente esquema programático:
- Planteamiento del tema seleccionado a los asistentes.
- Preguntas a ser trabajadas por ellos en mesas y luego expuestas al plenario.
- Exposición de un analista del CIDAI.
- Preguntas de los asistentes.
- Mesas de trabajo para la síntesis por grupo.
Población beneficiaria
40 personas –mitad hombres y mitad mujeres—, participantes activas y permanentes en las dinámicas comunitarias (pastorales, sociales, culturales) de la zona.
Nos aseguraremos que tanto hombres como mujeres participen activamente en la planificación y en las actividades del proyecto mediante una serie de reuniones previas al inicio de la ejecución del proyecto. En esas reuniones se propone una agenda-borrador de temas y fechas (de la cual previamente se ha entregado un documento escrito a la contraparte en la comunidad donde se trabajará) y se procede a su revisión temática y de calendario. Dos criterios son claves en la selección de temas: relevancia nacional y peso en la situación actual del país. Una vez decididos los temas, se discute el calendario para su desarrollo, así como asuntos relacionados con la alimentación y pago de local.
Objetivos
Objetivo General:
Proveer a diferentes sectores de la Sociedad Civil (especialmente de la población rural y semi-rural) de un marco de referencia más objetivo y crítico para el conocimiento y análisis de la realidad, que les permita y anime a una participación más efectiva ante la solución de los problemas que les aquejan.
Objetivo Específico:
Implementar un programa de Escuelas de Formación Sociopolítica dirigido a líderes del movimiento social de San Antonio Abad con el fin de abrir espacios de formación política, social y económica que fomente su participación en el establecimiento de una línea de pensamiento teórica y analíticamente integral que fortalezca su quehacer cotidiano.
La evaluación de los logros y avances del proyecto se va haciendo a medida que el mismo va avanzando. Es una evaluación simple que mide participación y asimilación de contenidos por parte de quienes asisten a la escuela de formación socio-política.
Resultados
Equipo de capacitadores/as del área de las Ciencias Sociales conformado.
Documento de planificación de los talleres de formación elaborado.
Talleres de capacitación a líderes comunales realizados.
Cabe destacar en este punto que nos aseguraremos de escuchar y aprender de las experiencias de mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, así como de otros individuos y grupos clave. El equipo responsable de los talleres tiene otras tareas en la UCA, tanto a nivel de la docencia como en el análisis de la realidad nacional. Estas tareas se ven potenciadas por lo aprendido en el contacto con las comunidades. Es decir, se trata de un proceso de retroalimentación, a partir del cual los miembros del equipo del CIDAI adquieren nuevos conocimientos –nacidos del contacto con la gente— que enriquecen los que ya se tienen.
Actividades
Selección de personal especializado para impartir las capacitaciones en los talleres.
Concepción de trabajo, discusión metodológica y planificación de talleres.
Selección de temas a impartir en talleres.
Selección de material didáctico.
Elaboración de cronograma de actividades dentro de los talleres.
Evaluación del programa de capacitaciones.
Impartición de talleres.
Actos de graduación de los talleres.
Viabilidad Técnica de las acciones emprendidas
Sabemos, por la experiencia de casi 10 años que tenemos en el área, que la estrategia utilizada es la correcta. El sistema se ha mantenido y los frutos son palpables en cada comunidad en la que hemos tenido la iniciativa. La educación es de los principales agentes de transformación social, y la inversión más duradera y sostenible en el tiempo. Dado los niveles de organización existentes en los departamentos de ejecución del proyecto, los y las líderes que reciban las capacitaciones tendrán suficientes oportunidades para aplicar sus nuevos conocimientos. Así mismo, nuestros capacitadores, tienen amplia experiencia en este tipo de talleres.
Sostenibilidad del proyecto tras la finalización del mismo y compromisos alcanzados
Las comunidades trabajan por reproducir, difundir y aplicar los conocimientos y las destrezas adquiridas. La idea es que los graduados se integren a las redes organizativas vigentes (si es que no están integrados todavía) para potenciar su trabajo, proponiendo nuevos enfoques, creando nuevas opciones de desarrollo. Al mismo tiempo, por tratarse de una iniciativa de formación, la sostenibilidad de la misma se mantiene en cada una de las personas destinatarias.