© 1996 UCA Editores
CARTA A LAS IGLESIAS, AñO XVI, No. 364 , 16-31 de octubre,
1996
El seguimiento de Monseñor Romero.
A propósito del proceso de beatificacion
El 1 de noviembre se cierra el proceso de beatificación
de Monseñor Romero al nivel diocesano y pasa ahora a los
dicasterios vaticanos para que decidan sobre su santidad. El hecho
es muy importante y sobre él queremos hacer dos reflexiones:
lo que está en la superficie del proceso de
beatificación y lo que está en lo profundo.
En la superficie ha habido muchos vaivenes, y es bueno
recordarlos. Para comenzar la mayoría de sus hermanos
obispos de El Salvador y el nuncio de entonces estaban fuertemente
en contra de Monseñor Romero, de modo que aquellos obispos
ni siquiera asistieron a su entierro. En el Vaticano, la tesis
oficial era que Monseñor Romero había sido un hombre
bueno, pero corto, manipulado sobre todo por los jesuitas. Nadie
pensaba entonces en su beatificación.
De pronto, Juan Pablo II vino a El Salvador, alabó a
Monseñor como celoso pastor que dio la vida por sus ovejas,
y cambió la marea. Mons. Rivera se animó, se
publicaron sus homilías y su diario, y se comenzó el
proceso. Aun así, no todos quieren la canonización.
En Roma se opusieron varios dicasterios. Entre nosotros, hay
obispos que siguen hablando en contra de él, y en la Iglesia
de Perquín han borrado su figura y la de otros
mártires, porque dicen que esos tiempos ya han pasado. Lo
peor y lo de siempre: ni militares, ni gobernantes, ni el partido
ARENA en el poder, ni los grandes ricos, ni la banca dicen una
palabra en favor del hombre a quien el Papa quiere proponer como
modelo.
Estos son, pues, los vaivenes. Y por ello el día 1 de
noviembre es positivo: en la superficie de las cosas el proceso
marcha bien. Y es que no se puede apagar el sol con un dedo, o,
como decía Jesús, "si éstos callan, las
piedras hablarán".
¿Y cómo están las cosas en lo profundo? Eso
ya es otro cantar. Y hay que decir "por una parte y por otra". En
cualquier caso lo profundo es lo más importante, y de ello
vive la gente sufrida.
¿Pueblo de Dios, comunidad, laicos, laicas, religiosas?
Hay comunidades vivas, auge de espíritu en parroquias, en
estudios bíblicos y de teología popular. En esas
comunidades hay mujeres y religiosas admirables, entregadas,
creativas. Pero hay también exagerada institución,
verticalismo, clericalismo, imposición... Para cosas
importantes los laicos no existen.
¿Profecía, conflictos? Hay alguna. Ciertamente
Mons. Rosa, también Mons. Cabrera, publicaciones de derechos
humanos y de teología. Sencillos papeles de comunidades
denunciando el pecado del país, y el de la Iglesia.
Hostigamientos y alguna persecución por la causa de la
verdad y de la justicia. Pero la alta jerarquía se ha
callado y no supone obstáculo importante a los desmanes del
país. No hay cartas pastorales que pongan en palabra el
cruel pecado de este país cruel. El conflicto con los
poderosos se rehuye sistemáticante, como si fuese ajeno al
evangelio de Jesús, y en su lugar aparece, más unido
que antes, lo que en el evangelio está desunido para
siempre: Dios y el dinero.
¿Acompañamiento, esperanza, fe, credibilidad? Hay
agentes de pastoral admirables, en las colonias de la periferia, en
Chalatenango y Morazán. Hay celebraciones por los
mártires, hay compromiso y teología de la
liberación, la de Medellín. Hay solidaridad de los
que vienen de fuera y se quedan a ayudar. Hay fe al mirar al Cristo
crucificado y al resucitado que nos habla de esperanza. Y un pueblo
así sigue convocando a muchos. Pero hay también
indiferencia, miedo a la verdad, al poder y al conflicto,
componendas y apaños, promoción de lo fácil y
alienante, hostigamiento a los más comprometidos y
dificultades para los más débiles...
No hay que extrañarse, pero tampoco hay que
engañarse. Mucho nos alegramos de que las cosas vayan bien
en el proceso de canonización. Pero no es suficiente, y
ciertamente no es lo más importante. Lo verdaderamente
importante es el humilde y decidido seguimiento de la vida de
Monseñor Romero.
"San Romero de América, ruega por nosotros".
Enfrentamiento de AEGES y la PNC. Elecciones en Nicaragua.
Empleo, pobreza e ingresos en El Salvador.
Las exigencias de AEGES y los Acuerdos de Paz
En lo que se ha convertido en un hecho rutinario, el 27 de este
mes, un contingente de la Unidad de Mantenimiento del Orden
dispersó violentamente a más de mil quinientos ex
combatientes del ejército y del FMLN pertenecientes a AEGES.
Los manifestantes, que habían llegado desde diversos puntos
del interior del país, exigían, armados de corvos,
garrotes y piedras, el ingreso a la Asamblea Legislativa para pedir
a los diputados que se aprobara un proyecto de ley presentado por
AEGES tres meses atrás. El saldo del enfrentamiento fue de
un policía herido, treinta y cinco arrestados por agredir a
la autoridad y ocultar su identidad, y varios desmayados por efecto
de los gases lacrimógenos lanzados por los antimotines.
No se puede negar que muchas de las metas de los Acuerdos de Paz
han sido cumplidas, pero los conflictos generados por AEGES
muestran que no se puede hablar de pacificación definitiva,
y ello porque cosas importantes no fueron incluidas en los
acuerdos. Por eso, los personeros del gobierno se escudan en la
inamovilidad y pureza de los Acuerdos de Paz para deslegitimar
cualquier propuesta no contemplada explícitamente en ellos.
Por otra parte, también preocupa que un buen número
de los campesinos que participan en las manifestaciones de AEGES
son traídos a la capital mediante engaños y falsas
promesas. Como en la manifestación del año pasado,
esta vez abundaron declaraciones de campesinos que afirmaban haber
sido movilizados para exigir soluciones a problemas distintos a los
que finalmente fueron presentados por AEGES. Esto lleva a pensar
que la frustración y los problemas prácticos -falta
de créditos blandos para las tareas agrícolas, por
ejemplo- de un sector de los ex combatientes están siendo
manipulados por los directivos para dar un aire multitudinario a
sus manifestaciones. Esto, sin embargo, no deslegitima los
señalamientos de AEGES y la objetividad de sus denuncias.
En cualquier caso, y a pesar de la manipulación, es
importante que las manifestaciones, lejos de disminuir, aumentan
pese a la represión de la que son objeto. La
explicación debe buscarse en la negativa gubernamental al
diálogo -por intereses políticos muy precisos, como
ya se ha visto- y a la disposición a que sea la fuerza la
que determine la solución del conflicto. Tanto este choque
entre AEGES y los anti motines, como otros anteriores, hacen
suponer que los desatinos en el procedimiento policial con que se
trató la situación no son casuales o fruto de la
inexperiencia del cuerpo, sino que obedecen al interés de
hacer que las manifestaciones desemboquen en violencia. De
continuar esta lógica, no cabe más que esperar
enfrentamientos de virulenta agresividad e incontenible violencia.
Visión "oficial" sobre el desempleo, la pobreza y los
ingresos
Tradicionalmente las Encuestas de Hogares de Propósitos
Múltiples difícilmente han reflejado niveles de
desocupación superiores al 10%. Desde 1993 la
situación se presentaba aún más optimista.
Entre las encuestas de 1992-93 y las correspondientes a 1994, la
tasa de desocupación se redujo del 10% a 7.7%, que se
mantuvo para 1995. Por otra parte, la tasa de cesantía
bajó del 8.7 en 1992-1993 al 6.4% en 1994 y aún 6.2%
en 1995.
Esta reducción de la tasa de desocupación en las
encuestas podría explicarse en función del
crecimiento del 6% experimentado por el Producto Interno Bruto
durante ese último año. Sin embargo, la
reducción de las tasas de desocupación y
cesantía entre 1994 y 1995 resultan dudosas, sobre todo si
se considera que las Encuestas de Coyuntura Empresarial, y otras
encargadas por el Ministerio de Salud, reflejan una marcada
disminución del número de empleados.
Por otra parte, el ingreso se redefine ahora como el "monto total
percibido durante un período establecido en dinero y/o en
especies por medio de su trabajo y otras fuentes, tales como
comisiones, bonificaciones, renta, remesas y ayuda familiar,
pensiones y jubilaciones, intereses, alquileres, donaciones,
utilidades", notando que desde1991-1992 se incluyó -muy
intencionadamente- en la categoría de ingresos las "remesas
y ayuda familiar", lo cual, como se verá más
adelante, es uno de los elementos que ha tenido clara incidencia en
los cálculos de la pobreza.
Hay que señalar que -entre 1994 y 1995- los ingresos se
vieron afectados por elementos coyunturales tales como la Ley
Temporal de Compensación Económica, mediante la cual
fueron indemnizados cerca de 15,000 empleados públicos, lo
cual habría provocado un incremento en los ingresos de
éstos.
Según las mismas encuestas oficiales, la pobreza ha venido
disminuyendo sostenidamente desde 1991, al grado de que entre 1990
y 1995 pasó de un total del 60.%, a otro de 47.5%. En el
mismo período, la pobreza relativa habría descendido
de un 31.5% a un 29.3%, mientras que la pobreza absoluta
habría pasado de un nivel de 28.2% a otro de 18.2%.
Estos son los datos de las Encuestas de Hogares de
Propósitos Múltiples. Pero, lamentablemente, la
situación bonancible expuesta es engañosa, y se
explica por los cambios en la metodología para el calculo de
la pobreza, más que en cambios en la dinámica de
exclusión económica que se observa claramente en el
país. De ahí que sea tan importante para la
visión oficial incluir las remesas familiares dentro de los
ingresos: así se reducen las cifras de pobreza. Las
encuestas oficiales establecen que el objetivo general del
módulo "remesas familiares" es "mejorar la captación
del Ingreso y medir el peso que las remesas tienen en la
Economía Familiar", agregando que "el monto global de
remesas, tiene una profunda repercusión social en la
mayoría de la población, el módulo permite
conocer la distribución de las remesas en la
adquisición de bienes de consumo... subsanando en gran
medida las necesidades de muchos hogares y dinamizando la
economía salvadoreña".
En conclusión, a pesar de las encuestas "oficiales" el
aumento de la pobreza es pavoroso.
Nicaragua: triunfo electoral de la Alianza Liberal
El día 20 de octubre, el pueblo de Nicaragua
asistió a las urnas para elegir al Presidente y
Vicepresidente de la república, diputados nacionales,
departamentales y al Parlamento Centroamericano (PARLACEN),
así como a alcaldes, vicealcaldes y concejales.
En un informe del Consejo Supremo Electoral (CSE), en el que se
dieron a conocer los resultados del 54.22 por ciento de los votos
escrutados, el liberal Arnoldo Alemán obtuvo 495,305 votos
(es decir, 48.54 por ciento de los votos contablizados). Por su
parte, Daniel Ortega, obtuvo 397,554 votos (cifra que equivale al
38.96 por ciento de los votos escrutados). En el contexto en el que
se dieron a conocer los primeros resultados, Alemán se
declaró virtual ganador y, en consecuencia, próximo
presidente que gobernará Nicaragua.
Si el pueblo nicaragüense asistió masivamente a las
pasadas elecciones es por una sola razón: porque
todavía -en medio de la pérdida de credibilidad que
han venido padeciendo la mayoría de partidos
políticos- tiene cierta esperanza de que sus problemas
tengan solución.
Al examinar las elecciones y, con ello, el recorrido realizado
por el FSLN, se debe tomar en cuenta que, pese a los esfuerzos que
realizó este partido para cambiar la imagen de su candidato
presidencial Daniel Ortega, está latente en la conciencia
popular el temor de que se repita lo ocurrido en el pasado reciente
durante el gobierno sandinista en la década de los
años 80. En esa década los nicaragüenses
tuvieron que pagar un precio muy alto en la guerra impuesta por
Estados Unidos. A la guerra interna se sumaron el bloqueo
económico, la pésima administración que
desarrolló el FSLN y el reparto ilícito de la riqueza
y las propiedades que hicieron los principales líderes
sandinistas.
Por otra parte, el triunfo de Alemán hizo realidad lo que
en las diferentes encuestas de opinión pública se
perfilaba como una tendencia estadística. Ciertamente, su
figura garantiza la continuidad de las reformas económicas
emprendidas por el gobierno de Chamorro y, en consecuencia, con el
proyecto económico que se comenzó a implementar en
Nicaragua tras la llegada de Violeta Chamorro al poder. Con la
victoria del candidato de la Alianza Liberal se asegura con mayor
facilidad el apoyo a nivel internacional para Nicaragua, pero
simultáneamente puede representar mayor sacrificio para los
sectores más desposeídos que no son prioridad en el
proyecto de gobierno del partido ganador.
Desde un perspectiva eclesial es triste que la visita papal del
mes de febrero fuera manipulada y que el cardenal de Nicaragua haya
favorecido con claridad y sin pudor a una parte en contra de la
otra. Por mucho que quiera explicarse, es lamentable que el
cardenal contase una parábola sobre una víbora que se
había tornado pacífica, pero que volvió a ser
"víbora" (léase Daniel Ortega). Y es lamentable que
los candidatos a presidente y alcalde recibieran bendiciones
especiales y fuesen invitadas a hacer las lecturas de la misa el
día anterior a las votaciones. Todo ello con prensa y
televisión.
Extractos de la entrevista con Mons. Rosa Chávez, 13 de
octubre
Tenemos que tener muy presente que la calidad de vida de un
pueblo no se mide en micro ni en macroeconomía, sino que se
mide en índices de desarrollo de la persona, se mide en
índices de cómo está alimentada, cuánto
tiempo vive una persona como promedio, cuál es su nivel de
educación, cuál es su nivel de participación
en las decisiones del país, cuál es su grado de
libertad, cuál es la dignidad de la mujer. Todo eso es lo
que tenemos que tener como criterio.
Si el país se pone de pie en sus mejores hombres y mujeres
de una forma concertada, no sólo va a revertirse ese
decisión trágica de aprobar la pena de muerte, sino
que se va a demostrar que queremos tirar hacia adelante, construir
futuro y no volver al pasado. Hay varias formas de regresar al
pasado y una de ellas es la que yo señalaba. Es un asesinato
que ocurrió en San Miguel, un hecho que no debemos mirar
distraídamente, porque los datos que Tutela Legal ha
recogido en una investigación muy profunda son realmente
procupantes. Y si no se hace una investigación a fondo de
este asesinato, estamos ya reeditando los métodos del pasado
en que la impunidad y la mentira eran el pan cotidiano
Por lo que toca a la Corte Suprema de Justicia, yo creo que es
interesante el momento que se vive con ese incidente de la semana
pasada entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Creo que todo
lo que sea independiencia de poderes fortalece la democracia.
Tú no habías nacido cuando entre nosotros todo se
decidía en casa presidencial. Se llegó al grado que
en una noche se aprobó una constitución
política completa. Es un record mundial, creo yo. Eso
está cambiando y eso debe seguir cambiando, y la justicia
tiene en los Acuerdos de Paz un papel predominante. Si eso no
funciona, si no es igual para todos -y ahorita estamos viendo que
no puede ser igual para todos- hay una debilidad congénita
en el mismo renacer de nuestro país. Por eso es importante
que la Corte siga mostrando independencia, siga levantando su voz
cuando sea necesario.
Por lo que toca a la pena de muerte, este debate ha despertado
muchas conciencias y ya están surgiendo iniciativas de gente
inquieta porque ve al país encaminarse por desfiladeros y no
por los caminos rectos donde la paz y justicia se abracen y se
besen como dice el Salmo 85. Creo que allí está la
primera semilla de algo nuevo, y tenemos que regarla para que
germine, porque todos coincidimos en muchas cosas fundamentales en
grupos de la sociedad civil, de las ONGs, de dirigentes religiosos,
sociales, políticos. Hay una coincidencia fundamental en
aceptar como base del futuro los Acuerdos de Paz, que se tratan de
dejar en la penumbra, y si es posible en la sombra.
Los datos de Tutela sobre el asesinato de San Miguel indican que
no se trató de un accidente como se ha dicho, sino de un
asesinato y que los culpables son personal de la DIC. Los datos son
algo realmente preocupante pero se ha tratado de esconder este
hecho con datos falsos. La autopsia es contundente: se trató
de una bala tipo explosivo. Así que lo que pedimos es, una
vez más, que no le tengamos miedo a la verdad, y si los
culpables son autoridades, con mucha mayor razón. Porque
¿cómo combatir la delincuencia común si no se
combate en los mismos que tienen como misión protegernos?
En recuadro
Del gris se ha pasado esta semana al negro porque no encuentro
otra forma de imaginar la pena de muerte. Pero no voy a referirme
a eso, sino al desafío que signfica tal decisión para
quienes creemos en el Dios de la Vida, que nos manda amar a
nuestros enemigos y rezar por quienes nos persiguen; el Dios bueno
"que hace salir su sol sobre malos y buenos y envía la
lluvia sobre justos e injustos" (Mt 5, 45). También
está pintada de negro la suerte de cientos de miles de
familias, condenadas a pagar el alto precio del supuesto milagro
económico salvadoreño. Son familias condenadas a una
muerte lenta, que aniquila al padre, a la madre y a los hijos; una
muerte que no hace noticia ni merece una sola línea en el
corazón de algunos dirigentes del país.
(Homilía del 13 de octubre).
Los jesuitas norteamericanos piden el cierre de
La Escuela de las Américas
Los días 15 y 16 de noviembre, en el aniversario de los
asesinatos de la UCA, se está organizando una vigilia
de protesta ante la Escuela de las Américas, en
Georgia, Estados Unidos. Transcribimos dos cartas en las que
los provinciales de la Compañía de Jesús
muestran su solidaridad con los mártires
salvadoreños y su protesta contra su gobierno. Anexamos
textos "de terror" que se repartían en La Escuela de
las Américas.
Cerrar la Escuela de las Américas
Robert B. Grimm, S.J., Provincial de Oregon
Hace siete años, el 16 de noviembre de 1989, el mundo se
quedó atónito ante el asesinato de seis sacerdotes
jesuitas, la cocinera y su hija en El Salvador. Para muchos de
nosotros aquí en Estados Unidos resultó muy
difícil aceptar que el gobierno norteamericano hubiera
adiestrado a estos soldados en el asesinato, la tortura y el
chantaje. Y todavía más dícifil fue aceptar
que el entrenamiento había tenido lugar en suelo
norteamericano, en la Escuela de las Américas, Fort Benning,
Georgia.
Esperábamos que las cosas no fueran así, pero cada
vez es más claro que los informes de aquellos años
eran correctos. Ahora, incluso el Pentágono ha reconocido
que no sólo estos militares asesinos, sino miles de
militares como ellos, han recibido "entrenamiento avanzado" en
barbarie, todo ello pagado por los impuestos de los ciudadanos
norteamericanos. El resultado ha sido el aumento, en Centro y Sur
América, de fuerzas militares que se han dedicado a la
brutalización de sus propios pueblos en lugar de defender
honorablemente a sus países. Esto es una tragedia moral: ser
soldado ha sido considerado desde antiguo como una profesión
honorable. El mismo Jesús dijo a los soldados que
debían cumplir con su deber y contentarse con su paga. Pero
Estados Unidos de América ha deshonrado lo mejor de nuestra
propia tradición militar al enseñar salvajismo.
El Pentágono acaba de asegurarnos que ya se han cambiado
las vergonzosas políticas que durante muchos años
formaron parte del curriculum de la Escuela de las Américas.
Pero no se debe permitir que permanezca abierta una escuela con ese
record. Se ha derramado demasiada sangre inocente.
Muchísimos corazones gritan pidiendo justicia.
Por estas graves razones urgimos al Presidente, al Congreso y al
pueblo de Estados Unidos que se movilizen para que se cierre la
Escuela de las Américas. Sólo ese cierre será
un signo de que el compromiso de nuestra nación con los
principios morales y nuestra promesa de mantener los derechos y la
dignidad de todas las personas son serios. Permitir que la Escuela
de las Américas siga funcionando -bajo cualquier nombre o
disfraz- llevaría a pensar que nuestras declaraciones
públicas y nuestros valores políticos no merecen
confianza y apoyo.
Urgimos a todas las personas de buena voluntad y comprometidas
con la justicia que exijan a nuestro gobierno actuar en esa
dirección. Animo a todos a pronunciarse contra la Escuela de
las Américas o a hacerse presente ante sus puertas en una
vigilia de silencio el 16 de noviembre de 1996 para dar testimonio
de la sangre que los graduados de esa escuela han derramado sin
ninguna necesidad ni justificación.
Los asesinos de los jesuitas, de cuatro mujeres norteamericanas y
de Monseñor
Romero estudiaron en la Escuela de las Américas
John A. Privett, S.J. Provincial de California
El 16 de noviembre, las comunidades e instituciones jesuitas
celebraremos el séptimo aniversario del martirio de seis
jesuitas salvadoreños, junto con la cocinera y su hija. Este
momento de gracia nos da la oportunidad de hacer una pausa y
evaluar la eficacia de nuestros ministerios para promover la
justicia que es exigida por la auténtica fe y por la que
dieron sus vidas nuestros hermanos jesuitas.
Agradezco mucho al Padre John Baumann, director del Instituto
para el desarrollo de comunidades, y al Padre Paul Locatelli,
rector de la Universidad de Santa Clara, el haber aceptado
representar a la provincia de California -ya que yo no podré
estar allí- en la vigilia de oración del 16 de
noviembre que tendrá lugar en Fort Benning, Columbus,
Georgia, lugar donde está ubicada la Escuela desde que
salió de Panamá en 1984. Esta escuela celebra ahora
su quincuagésimo aniversario y es bien conocida como centro
de entrenamiento para guerras de baja intensidad donde se adiestra
a militares de países subdesarrollados del hemisferio
occidental. Entre los graduados de esta escuela se encuentran
algunos de los militares más represivos de América
latina.
La Escuela de las Américas tiene una estrecha
relación con los mártires que celebramos el 16 de
noviembre. Diecinueve soldados implicados en el asesinato de los
seis jesuitas y las dos mujeres, así como tres de los
responsables de la violación y asesinato de las cuatro
misioneras norteamericanas el 2 de diciembre de 1980, se graduaron
en la Escuela de las Américas. El ultraderechista Roberto
D'Aubuisson, que planificó el asesinato de Monseñor
Oscar Arnulfo Romero, también fue alumno de la escuela...
John y Paul estarán en Fort Benning con otros jesuitas que
llegarán de todo el país y con grupos opositores a la
Escuela de las Américas. En espíritu de
oración y de acuerdo a nuestras leyes urgirán al
presidente Clinton que haga uso de su poder de veto para cerrar la
Escuela de las Américas. Les pido que en nuestras
celebraciones de los mártires de El Salvador unamos nuestras
oraciones para que los gobernantes que pronto serán elegidos
estén guiados en esta y en todas sus decisiones por la
sabiduría y la compasión que son el signo de la
presencia de Dios entre nosotros.
Textos de terror en la Escuela de las Américas
Hace dos números hicimos un comentario sobre los manuales
que la fuerza armada de Estados Unidos usaba para el entrenamiento
de militares de América Latina en la Escuela de las
Américas. Los textos enseñan cómo practicar el
asesinato y la tortura, el chantaje y arrestos falsos. Un manual
habla de "información obtenida involuntariamente de
insurgentes capturados". Otro habla de la "extorsión" como
método de interrogación. Veamos algunos ejemplos.
"Si se ha reclutado a un individuo haciendo uso del temor como
amenaza, el agente de contrainteligencia tiene que estar en
posición de poder cumplir la amenaza".
"Individuos específicos, organizaciones y
compañías comerciales deben ser objeto de
infiltración por parte de empleados gubernamentales
(informantes) para conseguir información sobre la
guerrilla".
"Los agentes de contrainteligencia pueden hacer que se arreste
o se detenga a los parientes del empleado gubernamental
(informante), encarcelarlo a él y darle una paliza para
facilitar que el informante sea aceptado en la organización
guerrillera".
"No deben usarse amenazas si no se pueden llevar a cabo, pues hay
muchas desventajas en el uso de amenazas de violencia física
o abuso físico real".
"Otra función de los agentes de contrainteligencia es
recomendar objetivos que deben ser neutralizados ("neutralizar" es
un eufemismo por "eliminar"). Estos objetivos pueden ser
personalidades, instalaciones, organizaciones, documentos y
materiales".
Segundo Montes y Amando López
¿Que te pareció la misa del sábado?, me
preguntaron, Y sin dudarlo un momento dije ¡diez! En buen
salvadoreño, calificamos personas, actitudes, actividades y
cosas en escala del 1 al 10, y hablando de corazón la misa
fue muy buena y muy sentida.
El recuerdo de los detalles que nos unieron a nuestros amigos
mártires, van surgiendo cada vez más, a pesar de los
que quieren que olvidemos. Fue evidente el amor puesto en la
celebración. Las flores, los abrazos, las fotos y las
lágrimas por la nostalgia de la presencia corporal del P.
Amando y el P. Montes, siguen siendo el marco que une los
sentimientos de todos los asistentes.
Hoy quizás hubo un ingrediente diferente: los niños
de la Guardería Segundo Montes salieron corriendo, casi en
estampida atropellada, al encuentro del P. Rodolfo Cardenal,
apoyando en sus piernas sus caritas sonrientes que demostraban su
deseo de tenerlo.
Este año El P. Cardenal ya no celebró la misa como
párroco de la Quezaltepec, porque como muchos sabemos le
quitaron su parroquia. Muy claro lo decía un rótulo
colgado en las afueras del templo de la Quezalte: "En 1989 los
enemigos de la verdad nos quitaron al PADRE MONTES. Hoy los
servidores de ellos nos quitan al PADRE CARDENAL". Y me refiero,
desde luego, al puro edificio, porque a la parroquia espiritual, a
su gente y los sentimientos que guardan por el P. Cardenal, no
podrá quitarselos nadie.
Este año fueron cuatro los buses que llegaron de la
Quezaltepec a la UCA a rendir homenaje a la memoria del P. Montes,
así como muchos vinieron de Tierra Virgen en recuerdo del P.
Amando. En la misa se unieron varias cosas. El Evangelio hablaba
del amor y la identificación con los despojados. En la
homilía se explicaba que hace algún tiempo el P.
Sivatte, que fue quien apoyó a la Comunidad de Tierra Virgen
después del martirio del P. Amando, fue despojado de la
Parroquia y alejado de personas que le querían mucho. Hoy el
P. Cardenal ha sido despojado en igual forma.
Durante las ofrendas pudimos no sólo recordar, sino
más bien hacer presente al P. Amando y al P. Montes con
nosotros. Primero la emoción de oír leer sus primeras
letras a una pequeña niña de la guardería
Segundo Montes ofrendando rosas rojas muy similares a las que
cuidan el espíritu de los que cayeron en el Jardín de
la Rosas. Luego un anciano, con un espejo rústico,
repitiendo letra a letra las enseñanzas del Padre Amando:
"la vida y la entrega a los demás no debe ser nunca como
espejo empañado, sino todo lo contrario. Debemos tener una
imagen clara del compromiso y del amor a los demás".
Nó falto la cesta rebosante con el trabajo realizado por el
IDHUCA. No faltó la hogaza de pan de la Quezalte y una
planta entre la vida y la muerte, símbolo del país de
nuestros días.
En esta misa el llanto del violín de Tierra Virgen se
volvió alegría con el sonar del bombo de la
Quezaltepec. Todos cantamos el Padre nuestro de los
mártires: "Padre nuestro del pobre y del marginado. Padre
nuestro de mártires y torturados". Y para terminar, "Padre
Montes ¿qué tal? aquí estamos de nuevo...".
"Amando vives, vives, vives, resucitaste en tu pueblo y
estás presente siempre, siempre en nuestro caminar".
Siete años, siete jesuitas asesinados, si sumamos a los
de la UCA al proto-mártir Rutilio Grande, el número
según muchos perfecto. ¿Cuántas veces debo
perdonar a mi enemigo? le preguntaban a Jesús, "setenta
veces siete, respondió". Setenta mil y más son
también los asesinados en El Salvador, con ellos ELBA y
CELINA y otros muchos anónimos. En la UCA todos hemos
perdonado y hemos recibido la gracia del martirio y la mezcla del
pueblo y la Iglesia en la muerte y en la vida perdurable de la
resurrección. Pero ¡No los olvidamos!Carmen María
Padres "Lolo" y "Nacho"
"¿Qué puede predicar una Iglesia que no tiene
mártires?" Con estas palabras cuestionantes comenzó
la homilía el Padre Ibisate. Era el sábado 26 de
octubre y recordábamos al P. Joaquín López y
López y al P. Ignacio Martín-Baró. Siete
años ya de su partida y siempre están presentes en
nuestros corazones. Las comunidades de Fe y Alegría y la
comunidad de Jayaque vinieron en varios buses para testimoniar su
afecto y su agradecimiento hacia quienes dejaron con ellos parte de
sus vidas.n
Volviendo a la homilía, las palabras del P. Ibisate me
hacía recordar aquella frase de Monseñor Romero: "Mal
estaría la Iglesia si no mezclara su sangre con la del
pueblo". Pero se preguntaba también "qué debe
predicar una Iglesia que tiene mártires". Primero,
decía, tiene que predicar el amor y no el odio que
llevó a los asesinos a montar aquella campaña de
radio en que pedían la cabeza de los jesuitas y de
Monseñor Rivera. Bien lo dijo Monseñor cuando vio
aquellos cuerpos tendidos en la grama: "los ha matado el mismo odio
que mató a Monseñor Romero". Segundo, esa Iglesia
tiene que predicar la verdad en contra de la mentira, pues
mintieron los militares al poner las letras FMLN en las paredes del
edificio para hacer creer que estos habían sido los asesinos
y siguieron mintiendo durante todo el proceso. Por último
tiene que predicar la vida en contra de la muerte, la muerte de los
mártires, la muerte de los pobres, la muerte de la verdad.
Siempre con su sentido del humor que le es habitual, el P.
Ibisate hizo una pequeña comparación entre Lolo y
Nacho. Juntos dieron su vida, pero juntos también vivieron.
Y siguió diciendo que ya en vida los dos fueron
mártires. El P. Nacho ya a las 5 de la mañana
salía de su casa para dirigirse a sus oficinas en la UCA -
martirizándose en la madrugada y martirizando a sus
compañeros por la bulla que hacía en la casa tan
temprano- y el P. Lolo se desvivió visitando sus comunidades
de Fe y Alegría hasta en los lugares más remotos,
haciendo y promoviendo sus rifas, siempre con fe y alegría,
aguantando los dolores de un cáncer que sufrió en sus
últimos meses.
En lo que sí eran distintos era en el hablar. A Lolo
costaba hacerlo hablar. Era de pocas palabras, y solamente se le
soltaba la lengua cuando le preguntaban sobre los inicios de la UCA
y sus peripecias en las que él estuvo muy activo. Nacho, en
cambio, tenía una gran verborrea y hablaba a cataratas. No
se sabe si habló más que lo que escribió o
escribió más que lo que habló. En cualquier
caso, nos dejó muchos escritos y libros, mientras que el P.
Lolo no dejó ningún escrito ni tratado, pero los puso
en práctica, y mucho años antes de la reforma
educativa que se está haciendo actualmente.
Nuestros mártires fueron acusados de guerrilleros, y como
éstos, también tenían sus pseudónimos,
el P. López y López era conocido cariñosamente
como "Lolo", y también como "Tío Quin" por los
más allegados. El P. Martín-Baró era conocido
por "Nacho". Tío Quin y Nacho siguen vivos. Durante las
ofrendas y las peticiones no faltaron al Padre Lolo las
poesías de los niños de Fe y Alegría. La
comunidad de Jayaque traía productos de la tierra logrados
por las enseñanzas del P. Nacho, quien les insistía
en que sembraran productos que les sirvieran para la sobrevivencia.
Contaba un campesino que Nacho les decía: "el café
podría servir para que ingresaran más divisas al
país, pero eso no les daría de comer a ellos, que
debían sembrar hortalizas y granos y asegurarse su
alimentación".
Al final, el reparto de los dulces, recordando lo que
hacía el P. Nacho todos los domingos con los niños de
Jayaque. Y un refresco para mitigar un poco la sed de todos los que
habían venido de lejos M.E. Argüello
Honduras. Recordando al Padre Guadalupe después de 13
años
El día 21 de septiembre en Tocoa, Honduras se reunieron
unas 10,000 personas, según los periódicos
hondureños, para conmemorar la muerte del P. Guadalupe
Carney que fue desaparecido hace 13 años en ese país
vecino. Con el lema de "Verdad y Justicia, rompamos el silencio",
la concentración quiso recordar no sólo a Guadalupe
sino a todos aquellos desaparecidos hondureños, eliminados
por fuerzas especiales del Ejército de Honduras, sobre los
cuales el Estado no ha informado todavía suficientemente.
El P. Guadalupe, nativo de Estados Unidos, había trabajado
durante casi 20 años entre los campesinos hondureños,
tres de esos años en Tocoa, cuyos campesinos lo siguen
recordando por su cercanía y su solidaridad. Por su defensa
de los derechos humanos y su apoyo a la organización
campesina, el gobierno hondureño expulsó a P.
Guadalupe de Honduras en 1979.
Carney luego trabajó como cura en Nicaragua, pero en 1983
volvió a Honduras como capellán de un grupo
guerrillero. Parece que el grupo fue capturado por el
ejército de Honduras, y Carney desapareció.
Había firmado sus cartas dimisoras de la Compañia de
Jesús antes de entrar en Honduras. Aunque los oficiales
hondureños presentaron su Biblia, cáliz y estola a la
familia de Carney, nunca explicaron cómo murió. Un ex
oficial del ejército hondureño ha afirmado, bajo
juramento, que los soldados capturaron a Carney y un líder
guerrillero entre el 2 y el 5 de septiembre de 1983 y que
éstos "fueron matados y luego subidos en un
helicóptero y tirados en la selva".
El acto en Tocoa conmemoró el XIII aniversario de la
muerte de Guadalupe Carney y de muchos hondureños
más. Honduras, en efecto, sufrió una ola de
represión sangrienta entre 1980 y 1983. Los desaparecidos,
incluído el P. Guadalupe, fueron en torno a los 200. Hoy en
día, tras una investigación de la verdad seguida por
el Procurador de Derechos Humanos, y con la ayuda técnica de
especialistas que habían colaborado antes también en
la Comisión de la Verdad de El Salvador, se ha acusado a una
decena de militares que participaron en estos actos violatorios de
los derechos humanos. Hay orden de captura contra ellos, aunque no
se ha conseguido todavía arrestar a ninguno porque el
Ejército de Honduras los continúa escondiendo en sus
cuarteles. En la manifestación en recuerdo de Guadalupe y
otros desaparecidos se repartieron fotografías, con el
título "se busca", de estos militares torturadores, hoy
delincuentes en rebeldía contra las órdenes de la
justicia.
El acto en Tocoa, que contó con la presencia de parientes
del P. Guadalupe, comenzó a las 8 de la mañana. Se
celebró una Misa de campaña presidida por el Obispo
de Trujillo, Mons. Virgilio López quien insistió en
la necesidad de una profecía laica que denuncie las
violaciones de los derechos humanos. Animó a los campesinos,
mayoría en la manifestación, a permanecer vigilantes
en la defensa de sus derechos. La manifestación
atravesó las principales calles de Tocoa y finalizó
tras la entrega de diplomas a una serie de personalidades en
instituciones asistentes al acto.
Se incorporaron a la manifestación gente de muchas otras
parroquias y actividades. Entre ellos hay, que destacar al grupo de
jóvenes de Tacamiche, una antigua finca bananera cerrada por
la transnacional Chiquita Brand, y cuyos trabajadores han sido
desalojados de la tierra en la que muchos de ellos, habían
trabajado por generaciones. Este grupo de jóvenes
representó una obra teatral que reflejaba, en tono de
denuncia, la tragedia de su comunidad.
Asesinado Joachim Ruhuna, arzobispo de Gitega, Burundi
El 9 de septiembre fue asesinado el arzobispo de Gitega junto
con dos religiosas y numerosas personas. Es una
expresión más de la muerte que impera en la
región de Burundi y Ruanda. Reproducimos extractos de
la homilía que predicó el arzobispo Ruhuna el 23
de julio en los funerales de otra masacre.
"Señor, que la sangre de tus hijos sea fuente de
salvación"
"Miren conmigo estos cuerpos de nuestros hermanos y hermanas
colocados delante de nosotros. Centenares y centenares que han
caído bajo los golpes de los criminales. Privados de los
suyos, desde octubre de 1993, han sido expulsados de sus colinas y
de sus casas. Han buscado refugio en lugares de miseria como
éste. Ya no tenían nada. Sólo conocían
la miseria, el frío, el hambre, como tantos desplazados
reagrupados en estos campos esparcidos por casi todo el
país. Están delante de nosotros. Acaban de abandonar
este mundo asesinados por sus hermanos, burundeses como ellos.
Señor, que la sangre de tus hijos queridos sea para nuestro
país fuente de salvación a fin de que podamos escapar
de este horror, a fin de que cesen las lágrimas y esta
violencia asesina que no tiene nombre y nos llena de
vergüenza.
Queremos compadecernos con todos aquellos que han perdido a sus
seres queridos. Entre ellos hay verdaderos mártires. Nos han
precedido en el Reino de Dios donde nos preparan un lugar. Que el
Señor los acoja en su casa y los llene de una felicidad sin
fin.
Pero digan, ¿dónde están los que han cometido
estos crímenes? ¿Qué sentencia recibirán?
Están errando como los hijos malditos expulsados de su
familia. ¿Podrán dormir tranquilos? ¿No
estarán atormentados sin cesar por su conciencia? Esta
sangre derramada no cesará de perseguirles diciendo:
"¿Qué has hecho de tu hermano? ¿Qué has
hecho? Desde ahora eres un desterrado. Morirás sin acabar tu
destierro. El castigo es pesado de llevar. El infierno lo vas a
vivir aquí en la tierra".
Burundeses, hermanos y hermanas, déjenme que me dirija a
estos asesinos y a los que los mandan. Levanto mi voz y que el
mundo escuche. Sus crímenes son la vergüenza de la
humanidad. Les suplico: "abandonen las armas, cesen las masacres.
La paz tiene este precio. ¿Ustedes la quieren? También
nosotros. Dejen a los otros vivir en paz. Busquemos juntos un
camino común en la armonía y en la concordia".
A todos los que han perdido a los suyos les pido que no caigan
en la trampa que les lleva a la venganza. Los que han perdido la
vida, la han perdido a causa de su etnia, es evidente. Los asesinos
que quieren vengar o defender su etnia acaban de cometer un crimen
que es el mayor de los pecados. Han renegado de Dios, su Creador.
Que no haya ninguno más que se deje arrastrar por
sentimientos étnicos para vengar así a sus difuntos.
No es matando de nuevo como vas a volver a tener a los tuyos.
Déjenme ahora que pregunte a los cristianos de este
país. Queridos cristianos. Ustedes han acogido la
enseñanza de Cristo y han sido bautizados. Lo saben bien,
matar es un pecado y un pecado muy grave. Para todo hombre digno de
este nombre, aunque no esté bautizado, hay un mandamiento en
su conciencia que le impide matar.
Queridos burendeses, grandes y pequeños, que cada uno se
mire en su interior y se examine para ver si no participa en el
crimen con sus palabras, con sus escritos o con su comportamiento.
Volvamos decidamente al camino de la conversión.
Separémonos del crimen que destroza nuestro país. No
hay más que un camino que nos lleva a la paz y a la
felicidad: el culto a la verdad y a la justicia, y la lucha por el
bien.
Sí, la paz es posible si todos la deseamos sin descanso,
pidiéndola de todo corazón al Señor nuestro
Dios. Continúo soñando con Burundi donde todos sus
hijos e hijas se reconcilian, con un Burundi donde los deplazados
vuelven a sus casas, con un Burundi entregado a su progreso.
Burundeses, todo depende de nosotros.
Textos olvidados de la Doctrina social de la Iglesia (I)
El Centro Cristianisme i Justícia de los jesuitas de
Barcelona acaba de publicar un folleto con textos importantes
de la doctrina social de la Iglesia, que siguen siendo
sumamente iluminadores, desenmascaradores y útiles
entre nosotros. Después de una breve
introducción presentaremos los textos, agrupados por
temas, con un breve comentario a cada uno de ellos.
Introducción
El término "doctrina social de la Iglesia" fue creado por
Pío XII, aunque después se ha preferido hablar de
diversas "enseñanzas sociales" de la Iglesia para evitar que
se las entienda de una manera fixista, perdiendo de vista su
carácter dinámico.
Es un dato conocido que la primera encíclica social (por
cierto, de aparición tardía en la historia) fue
publicada por León XIII en 1891 y que, desde 1941, apenas
ningún Papa ha dejado pasar los aniversarios de aquella
fecha para hacer alguna nueva declaración social. A pesar de
todo, al preparar esta breve antología de textos, hemos
tenido especial interés en no dejar sin citar textos de las
primeras encíclicas sociales. Y lo terrible es que, siendo
ya antiguos, hoy siguen siendo llamativos, hasta el extremo de que
alguien ha lanzado esta pregunta retórica: Ahora que ha
caído el Este ¿ha llegado la hora de la doctrina social
de la Iglesia?
Sobre el criterio de selección de los textos, digamos dos
cosas. La primera es que algunos de ellos son de los más
ocultados y por eso conviene sacarlos a la luz. Y es que la
doctrina social de la Iglesia no se ha limitado a decir que el
comunismo era malo o a las generalidades que suelen aparecer en los
titulares de nuestros periódicos: "la Iglesia condena al
socialismo", "la propiedad privada es legítima", "las
sacerdotes no debe meterse en política", sino que ha dicho
cosas bien concretas e interpelantes. (Otra cuestión es si
la misma Iglesia ha tenido valor y audacia para cumplir y aplicarse
a sí misma lo que ella enseñaba).
Y la segunda cosa es que los textos que publicamos son de los
más prófeticos, y por ello los que menos actualidad
han perdido y más vigencia mantienen. Isaías,
Jeremías y Jesús siguen vigentes. También
Monseñor Romero y el Padre Ellacuría. Y
también la doctrina de la Iglesia cuando toma una postura
profética. Comencemos.
I. "Hemos examinado la economía actual y la hemos encontrado
plagada de vicios gravísimos" (Pío XI, Quadragesimo
anno, n. 28, 1931).
Elegimos como título una frase de Pío XI. Se puede
pensar que "economía actual" se refiere sólo a la de
los años 30 y 40 y que luego fue corregida por el estado del
bienestar, la globalización... Pero se puede pensar
también que precisamente la mundialización de la
economía actual, con muchos países en proceso de
industrialización (y con durísimas condiciones
sociales que los vuelven más competitivos que los
países ya industrializados, por ejemplo, el caso de los
"tigres" asiáticos que nos proponen como utopía y
salvación para El Salvador) vuelve más actuales que
nunca las palabras de Pío XI, a las que añadimos
algunos juicios de otros dos papas.
Texto 1. "En algunas naciones, frente a la extrema pobreza de la
mayoría, la abundancia y el lujo desenfrenado de unos pocos
contrastan de manera abierta e insolente con la situación de
los necesitados; en otras se grava a la actual generación
con cargas excesivas para aumentar la productividad de la
economía nacional de acuerdo con ritmos acelerados que
sobrepasan por entero los límites que la justicia y la
equidad imponen; finalmente, en otras naciones un elevado tanto por
ciento de la renta nacional se gasta en robustecer más de lo
justo el prestigio nacional o se destinan presupuestos enormes a la
carrera de armamentos" (Juan XXIII, Mater et magistra, n. 69,
1961).
Comentario. Son intolerables las diferencias existentes. Se va
demasiado aprisa, pero no para reducir la miseria de los pobres,
sino para aumentar la sobreabundancia de los que pueden pagar. Se
gasta intolerablemente en armas. ¿Cómo no ha de ser
ésta una economía plagada de "vicios
gravísimos"?
Texto 2. "No sólo la contratación de trabajo, sino
también las relaciones comerciales de toda índole se
hallan sometidas al poder de unos pocos, hasta el extremo de que un
número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha
impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre
infinita de proletariosÉ La crueldad de los ambiciosos abusa de las
personas sin moderación, como si fueran cosas para su medro
personal" (León XIII, Rerum novarum, nn. 2 y 31, 1891).
Comentario. León XIII se atrevió a comparar la
situación económico-social de su época con la
de la esclavitud que la modernidad se gloriaba de haber abolido.
Pero, naturalmente, todas estas pinceladas sólo
podrán ser calificadas como males o vicios desde un
presupuesto que ya no es económico sino previo a la
economía. Es lo que aclara el texto siguiente.
3. Texto. "El desarrollo económico y el progreso social
deben ir juntos y acomodarse mutuamente, de forma que todas las
categorías sociales tengan participación adecuada en
el aumento de la riqueza de la nación. En orden a lo cual
hay que vigilar y procurar, por todos los medios posibles, que las
discrepancias que existen entre las clases sociales por la
desigualdad de la riqueza no aumenten, sino que, por el contrario,
se atenúen lo más posible" (Juan XXIII, Mater et
magistra n. 73, 1961).
Comentario. Lo anterior significa que la economía es una
ciencia que no se cultiva sólo para producir más,
esperando que luego el azar ya distribuirá bien lo producido
sino para distribuir. En la frase en cursiva, la palabra
"participación" aparece como una finalidad más
primaria que la palabra "aumento de riqueza", la cual, por
necesaria que sea, aparece sólo como presupuesto o finalidad
secundaria respecto a la anterior. De estos presupuestos ha de
brotar un análisis y un juicio ético sobre nuestros
sistema económico. (Continuará).
En recuadro
Monseñor Romero y la doctrina social de la Iglesia
"El Papa instó a los obispos del Ecuador a que iluminen
los desafíos que plantean las desigualdades desorbitadas de
las riquezas, diciéndoles que ante estos desafíos han
de dar una orientación y respuesta desde el evangelio,
siguiendo las tradición de los grandes principios de la
enseñanza social de la Iglesia" (Homilía ,16 de
diciembre, 1979).
"Es probable -ojalá me equivoque- que las fuerzas de
derecha al ver que las fuerzas armadas ya no están tan a la
mano de ellos, traten -ellos- de hacer grupos armados y defender
así sus intereses. Ciertas hojas y campañas en los
barrios elegantes indican algo de este peligro de la fuerza armada
de la derecha. ¿Dónde está la justicia? Hay que
estudiar cada caso concreto. Sería interminable si
aquí quisiéramos analizar. Solamente quiero recordar
los principios que ya los puso el Papa: ¿Cuál es el fin
del progreso? No que unos pocos lo tengan todo y otros no tengan
nada, sino que el progreso es alcanzar todos la verdad de Cristo,
la salvación. También el Papa nos ha dicho que el
criterio en todas estas relaciones es el hombre, el criterio de
justicia que ha de prevalecer no ha de ser el de garantizar la
conservación de lo que se ha adquirido, sino velar para que
las riquezas de la sociedad y la propiedad privada misma, cumplan
su función social; que las propiedades permitan satisfacer
las necesidades fundamentales de todos los salvadoreños".
(Homilía, 9 de diciembre, 1979) .
"Ahora estamos en tiempo de Cuaresma, que es tiempo de
conversión, de tomar conciencia de lo que es un cristiano.
Yo quiero hacer un llamado fraternal, pastoral, a la
oligarquía, para que se convierta y viva y haga valer su
potencia económica en felicidad del pueblo y no en desgracia
y ruina de nuestra poblaciónÉ Si no quieren escucharme a
mí, oigan, por lo menos, la voz del Papa Juan Pablo II que
precisamente esta semana, al comenzar la Cuaresma, ha exhortado a
los católicos del mundo a privarse de las riquezas
superfluas para ayudar a los necesitados como señal de
penitencia cuaresmal. A este propósito creo recordar
cómo el Papa Pablo VI decía que hay dos maneras de
celebrar la cuaresma: en aquellos países
económicamente desarrollados, y en estos países
pobres, donde la Cuaresma es perenne porque siempre se está
ayunando. Allá debe de consistir en hacer prevalecer los
valores de la austeridad, privarse de algo, mientras que
aquí, entre nosotros, los que sufren perennemente el hambre,
la privación, darle un sentido penitencial a su
situación y no adormecerse en esa situación sino
trabajar por una justicia social que impere en el país".
(Homilía, 24 de febrero, 1980).
Pena de muerte, crímenes del estado,
pobreza, pánico y los niños (II)
Eduardo Galeano
Sólo los pobres van presos, los otros están presos
del miedo
Presos: las dictaduras militares ya no están, pero las
frágiles democracias latinoamericanas tienen sus
cárceles hinchadas de presos. Los presos son pobres, como es
natural, porque sólo los pobres van presos en países
donde nadie va preso cuando se viene abajo un puente recién
inaugurado, cuando se derrumba un banco vaciado por los banqueros
o cuando se desploma un edificio construido sin cimientos.
Cárceles inmundas, presos como sardinas en lata: en su gran
mayoría, son presos sin condena. Muchos, sin proceso
siquiera, están ahí no se sabe por qué. Si se
compara con estas cárceles, el infierno del Dante parece
cosa de Disney. Continuamente, estallan motines en estas
cárceles que hierven. Entonces las fuerzas del orden cocinan
a tiros a los dersordenados y de paso matan a todos los que pueden,
con lo que se alivia la presión de la superpoblación
carcelaria, hasta el próximo motín.
En realidad, bien se podría decir que presos estamos
todos, quién más, quién menos. Los que
están en las cárceles y los que estamos fuera.
¿Están libres los presos de la necesidad, obligados a
vivir para trabajar porque no pueden darse el lujo de trabajar para
vivir? ¿Y los presos de la desesperación, que no tienen
trabajo ni lo tendrán, condenados a malvivir a los zarpazos?
Y los presos del miedo ¿estamos libres? ¿No estamos todos
presos del miedo?
Todos enrejados: ya hay plazas públicas rodeadas de rejas
en algunas ciudades latinoamericanas, y están enrejadas las
casas de todos los que tenemos algo que perder, aunque sea poco,
aunque sea nada; yo he visto rejas hasta en algunos ranchos de lata
y madera de los suburbios más pobres. Los de arriba y los
del medio y los de abajo: en sociedades obligadas al sálvese
quién pueda, aterrorizadas por los manotazos de sus
naúfragos, estamos todos presos: los vigilantes y los
vigilados, los elegidos y los parias. Los hechos se burlan de los
derechos, retrato de América Latina al fin del milenio:
ésta es una región del mundo que niega a sus
niños el derecho de ser niños. Los niños son
los más presos entre todos los presos, en esta gran jaula
donde se obliga a la gente a devorarse entre sí. El sistema
de poder, que no acepta más vínculo que el
pánico mutuo, maltrata a los niños. A los
niños ricos los trata como si fueran dinero. A los
niños pobres los trata como si fueran basura. Y a los del
medio los tiene atados a la pata del televisor.
Los niños ricos: en la burbuja del poder y del miedo
En el océano de los que necesitan, las islas que
más tienen tienden a convertirse en lujosos campos de
concentración, donde los poderosos sólo se encuentran
con los poderosos y nunca pueden olvidar, ni por un ratito, que son
poderosos. En algunas de las grandes ciudades latinoamericanas,
donde los secuestros se han hecho costumbre, los niños ricos
crecen encerrados dentro de la burbuja del miedo. Habitan mansiones
amuralladas, grandes casas o grupos de casas rodeadas de cercos
electrificados y guardias armados, y están día y
noche vigilados por los guardaespaldas y por las cámaras de
los circuitos cerrados de televisión. Viajan, como el
dinero, en autos blindados. No conocen, más que de vista, la
ciudad donde viven.
Descubren el subterráneo en París o Nueva York,
pero jamás lo usan en Sao Paulo o en la ciudad de
México. Ellos no viven en la ciudad donde viven. Tienen
prohibido ese vasto infierno que acecha su minúsculo cielo
privado. Más allá de las fronteras del privilegio, se
extiende una región del terror donde la gente lucha, fea,
sucia y peligrosa. En plena era de la globalización, los
niños ricos no pertenecen a ningún lugar. Crecen sin
raíces, despojados de identidad nacional, y sin más
sentido social que la certeza de que la realidad es una amenaza.
Tienen por patria las marcas de prestigio universal y por lenguaje
los códigos internacionales. Los niños ricos de las
ciudades más diversas se parecen en sus costubres, tanto
como entre sí se parecen los shopping centers y los
aeropuertos, que están fuera del tiempo y del espacio.
Educados en la realidad virtual, los niños ricos se
deseducan en la ignorancia de la realidad real, que sólo
existe para ser temida o para ser comprada.
Desde que nacen son entrenados para el consumo y para la
fugacidad, y trancurren la infancia comprobando que las
máquinas son más dignas de confianza que las
personas. Fast food, fast cars, fast life: mientras esperan que
llegue la hora del ritual de iniciación, cuando el primer
Jaguar o Mercedes les sea regalado, ellos ya se lanzan a toda
velocidad a las autopistas cibernéticas, a toda velocidad
compiten en las pantallas electrónicas y a toda velocidad
devoran imágenes y mercancías haciendo zapping y
haciendo shopping.
Los niños pobres: la pobreza como delito
Mientras tanto, mucho antes de que los niños ricos dejen
de ser niños y descubran las drogas caras que aturden la
soledad y enmascaran el miedo, ya los niños pobres
están aspirando pegamento. Mientras los niños ricos
juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de
plomo acribillan a los niños de la calle. Algunos expertos
llaman "niños de escasos recursos" a los que disputan la
basura con los buitres en los suburbios de las ciudades.
Según las estadísticas, hay setenta millones de
niños en estado de pobreza absoluta, y cada vez hay
más en esta América Latina que fabrica pobres y
prohibe la pobreza. Entre todos los rehenes del sistema, ellos son
los que peor lo pasan. La sociedad los exprime, los vigila, los
castiga, a veces los mata: casi nunca los escucha, jamás los
comprende.
Nacen con las raíces al aire. Muchos de ellos son hijos
de familias campesinas, que han sido brutalmente arrancadas de la
tierra y se han desintegrado en la ciudad. Entre la cuna y la
sepultura, el hambre o las balas abrevian el viaje. De cada dos
niños pobres uno trabaja, deslomándose a cambio de la
comida o poco más: vende chucherías en las calles, es
la mano de obra gratuita de los talleres y las cantinas familiares,
es la mano más barata de las industrias de
exportación, que fabrican zapatillas o camisas para las
grandes tiendas del mundo. ¿Y el otro? De cada dos
niños pobres, uno sobra. El mercado no lo necesita. No es
rentable, ni lo será jamás. Y quien no es rentable,
ya se sabe, no tiene derecho a la existencia. El mismo sistema
productivo que desprecia a los viejos, expulsa a los niños.
Los expulsa y les teme. Desde el punto de vista del sistema, la
vejez es un fracaso, pero la infancia es un peligro.
En muchos países latinoamericanos, la hegemonía del
mercado está rompiendo los lazos de solidaridad y
está haciendo trizas el tejido social comunitario.
¿Qué destino tienen los dueños de nada en
países donde el derecho de propiedad se está
convirtiendo en el único derecho sagrado? Los niños
pobres son los que más ferozmente sufren la
contradicción entre una cultura que manda consumir y una
realidad que lo prohibe. El hambre los obliga a robar o a
prostituirse; pero también los obliga la sociedad de
consumo, que los insulta ofreciendo lo que niega. Y ellos se vengan
lanzándose al asalto. En las calles de las grandes ciudades,
se forman bandas de desesperados unidos por la muerte que acecha.
Según la organización Human Rights Watch, los grupos
parapoliciales matan seis niños por día en Colombia
y cuatro por día en Brasil. ¿Y ellas? Hay medio
millón de niñas brasileñas que venden el
cuerpo, casi tantas como en la India y en la República
Dominicana. La próspera industria del turismo ofrece
subastas de niñas vírgenes.
Los niños de la clase media: el pánico y sus trampas
Entre una punta y otra, el medio. Entre los que viven prisioneros
del desamparo y los que viven prisioneros de la opulencia,
están los niños que tienen menos que todo. Cada vez
son menos libres los niños de clase media. Les confiscan la
libertad, día tras día, la sociedad que sacraliza el
orden mientras genera el desorden. En estos tiempos de
inestabilidad social, cuando se concentra la riqueza y la pobreza
se difunde a ritmo implacable ¿quién no siente que el
piso cruje bajo los pies? La clase media vive en estado de
impostura, simulando tener más que lo que tiene, pero nunca
le ha resultado tan difícil cumplir con esta abnegada
tradición. Está, hoy por hoy, paralizada por el
pánico: de perder el trabajo, el auto, la casa, las cosas,
y el pánico de no llegar a tener lo que se debe tener para
llegar a ser. Nadie podrá reprocharle mala conducta. La
sufrida clase media sigue creyendo en la experiencia como
aprendizaje de la obediencia y con frecuencia defiende
todavía al orden establecido como si fuera su dueña,
aunque no es más que una inquilina del orden, más que
nunca agobiada por el precio del alquiler y el pánico del
desalojo.
En el pánico, pánico de vivir, pánico de
caer, cría a sus hijos. Atrapados en las trampas del
pánico, los niños de clase media están cada
vez más condenados a la humillación del encierro
perpetuo. En la ciudad del futuro, que ya está siendo
presente, los teleniños, vigilados por niñeras
electrónicas, contemplarán la calle desde el
balcón o la ventana: la calle prohibida por la violencia o
por el pánico a la violencia; la calle donde ocurre el
siempre peligroso, y a veces prodigioso, espectáculo de la
vida.
Preocupación por la sucesión del Cardenal Arns en Sao
Paulo
El Cardenal Pablo Evaristo Arns, arzobispo de Sao Paulo durante
26 años, líder de la Iglesia católica
brasileña y uno de los más polémicos por sus
opiniones en torno a asuntos políticos y económicos
del país, ha cumplido 75 años el 14 de septiembre y
con ello debe renunciar a su sede arzobispal. Como lo hemos
comentado en números anteriores de esta Carta a las
Iglesias, Don Pablo es considerado como un símbolo nacional
de la defensa de los derechos humanos y un fuerte crítico de
los gobernantes brasileños y del modelo "neoliberal" de
desarrollo.
Ha sido criticado y aislado por los funcionarios de la curia
romana, y el Vaticano, sin consultarlo, decidió dividir la
arquidiócesis de Sao Paulo. Ahora, Don Pablo acaba de hacer
unas declaraciones que transcribe la agencia EFE en las que viene
a decir que el gobierno de la Iglesia no está tanto en manos
del Papa sino de la Curia. "El Problema del Papa es que deja la
Curia Romana suelta. El poder de la Iglesia está en manos de
los cardenales, obispos y sacerdotes que lo rodean".
"Mi opinión, dice, es que la Curia gobierna actualmente
orientada por el Papa, pero con el Papa Pablo VI era diferente. El
gobernaba, de hecho, por medio de la Curia. El sabía todo lo
que pasaba, llamaba a las personas y las controlaba. Eso era
posible porque formó parte de la Curia durante muchos
años. Juan Pablo II se interesa mucho más en viajar,
rezar y ser misionero, que en cuidar de la Curia. Le deja todo el
control a ellos, que tienen una autonomía incomparablemente
mayor a la que tenían con Pablo VI". El cardenal dice que le
mostró esa preocupación a Juan Pablo II.
El cardenal Arns, que gozaba de la total confianza de Pablo VI,
con quien dialogaba frecuentemente sobre la arquidiócesis de
Sao Paulo, comenzó a sentir la presión de la curia
vaticana en 1989, cuando ésta decidió dividir en
cinco la arquidiócesis de Sao Paulo y retirarle el gobierno
de casi la mitad de su jurisdicción territorial, sobre todo
de las zonas más pobres, en donde realizaba un trabajo
social mediante las comunidades eclesiales de base. "De la forma
como la división fue hecha, la Iglesia está gastando
en Sao Paulo diez veces más de lo que gastaba hace veinte
años y está obteniendo resultados diez veces
menores".
En cuanto a su sucesor, el cardenal dice que aún no ha
sido consultado por el Vaticano y que, por ello, tiene temor de que
la Curia nombre a un obispo del ala conservadora para que ponga fin
al trabajo progresista que realizó en la ciudad. "Si mi
sucesor es de otra línea, permaneceré por aquí
por algún tiempo para después retirarme.
Sufriría mucho si viese destruido todo lo que
organicé con el pueblo y los padres". Don Pedro
Casaldáliga ha apoyado públicamente estas
declaraciones del cardenal Arns.
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