UCA

Universidad Centroamericana José Simeón Cañas



Carta a las Iglesias

© 1996 UCA Editores





Carta a las Iglesias

Año XVI, No. 359

1-15 de agosto, 1996





                              Meditación sobre la Transfiguración







Gloria al Señor, Gloria al Señor, 

Gloria al Patrón de nuestra tierra El Salvador.

No hay redención de otro Señor,

sólo un Patrón nuestro Divino Salvador.



         Así comienza el gloria de la misa salvadoreña, compuesto pocos días antes de que

asesinaran a Monseñor Romero en 1980. Cuentan que Monseñor quería que alguien compusiese

un canto popular para ser cantado en la fiesta del Divino Salvador y que reflejase los sufrimientos y las

esperanzas del país en aquellos años. Al compositor le costó encontrar la

inspiración para ocasión tan notable, y además tenía también algún

miedo de que la canción no agradase del todo a Monseñor Romero. Por fin, le salieron cuatro

estrofas, y a Monseñor le gustaron. Las vamos a comentar, pues siguen siendo de gran actualidad.





Pero los dioses del poder y del dinero

se oponen a que haya transfiguración.

Por eso ahora Vos, Señor, sos el primero

en levantar tu brazo contra la opresión.



         Cuenta el autor que tenía miedo de que a Monseñor no le gustase esta estrofa porque habla

de luchar contra la opresión y, sobre todo, de que el mismo Dios levanta el brazo contra ella. Juntar

a Dios y la lucha contra la opresión le parecía fuerte al autor, pero a Monseñor le

gustó y lo tranquilizó: eso mismo es lo que dice Isaías cuando Dios ve a los pobres de su

pueblo oprimidos por los poderosos.

         Hoy, muchos siglos después de Isaías y algunos años después de

Monseñor Romero, la opresión, sobre todo la opresión económica, sigue rampante. En

nuestro país lo sabemos de sobra porque lo experimentamos a diario. Y por lo que toca a nuestro mundo,

basta leer lo que aparece en el Diario Latino del 9 de agosto. James Gustave Speth, administrador del Programa

de las Naciones Unidas para el Desarrollo afirma que la distancia entre los países más ricos y

los más pobres es un inmenso abismo que sigue creciendo. Aunque parezca increible, un reducido

número de archimillonarios poseen tanto como la mitad de la humanidad. Y a los países pobres

–ahora sin que exista el bloque comunista, con democracia y neoliberalismo– les va peor que antes: 89

países están en peor situación económica que hace diez años.

         Levantar el brazo contra la opresión, levantar la voz contra la mentira y contra el

encubrimiento, no es más que reaccionar ante nuestro mundo como el mismo Dios reacciona.





Ahora, Señor, podrás ser tú glorificado

tal como antes allá en el monte Tabor,

cuando Tú veas a este pueblo transformado

y haya vida y libertad en El Salvador.



         ¡Qué fácil es pensar en la transfiguración del Señor si todo se reduce a

que su rostro brilla como el sol y sus vestidos se ponen blancos como la nieve! Bien está que así

ocurra en la bajada y así lo pinten en las imágenes, pero la transfiguración de

Jesús es otra cosa: es nuestra propia transfiguración. Y eso ocurre, como dice la canción,

cuando "haya vida y libertad en El Salvador".

         También lo veía así Monseñor Romero. Monseñor nunca pensó a

Dios y al pueblo como si estuviesen separados, como si una cosa fuesen los derechos de Dios y otra los derechos

de los seres humanos. En una de sus frases más geniales que ha dado la vuelta al mundo, dijo que "la

gloria de Dios es el pobre que vive". De esa formas estaba citando a san Ireneo, uno de los más grandes

santos y teólogos de toda la historia. Y, además, lo estaba corrigiendo y mejorando: no

sólo "el hombre que vive", sino "el pobre que vive" es la gloria de Dios, el resplandor del rostro de

Jesús. Y en Puebla, hablando con Leonardo Boff, pronunció otras de sus inmortales palabras:

"Padre, le decía a Leonardo, es preciso defender lo mínimo que es el máximo don de Dios:

la vida". Transfiguración es, ante todo, vida.





Por ser el justo y defensor del oprimido,

porque nos quieres y nos amas de verdad,

venimos hoy todo tu pueblo decidido

a proclamar nuestro valor y dignidad.



         Hubo un tiempo, no hace mucho, en que en nuestro país la generosidad corría a raudales,

los pobres se organizaban en movimientos y comunidades, y también en la Iglesia se juntaban en

comunidades de base. Sacerdotes y seminaristas, religiosas y religiosos, los laicos sobre todo, hombres y

mujeres, eran ejemplos de creatividad, de esperanza, de fe. Y, por supuesto, la legión de

mártires. Eso era un "pueblo decidido" que proclama "su valor y dignidad".

         Esto no ha desaparecido del todo, pero no es como antes. Gobernantes y políticos, Banco Mundial

y Fondo Monetario Internacional, no hacen realidad sus ofertas económicas para que haya vida, pero

además no están interesados en que crezcan los valores del espíritu salvadoreño.

En vez de generosidad, consumismo; en vez de comunidad, individualismo. Y así sucesivamente. Y en la

Iglesia hay sospecha y hostigamiento contra todo lo que signifique creatividad, poner a producir el

Espíritu de Jesús. Así ocurre con algunas comunidades, teólogos, seminaristas...

         Con Monseñor Romero era otra cosa. Buscaba que creciera el espíritu de los

salvadoreños y de su Iglesia, y se alegraba de ello. "Ustedes, una Iglesia tan viva, una Iglesia tan

llena de Espíritu".





Vibran los cantos explosivos de alegría,

voy a reunirme con mi pueblo en Catedral,

miles de voces nos unimos ese día

para cantar en nuestra fiesta patronal.



         Con esta estrofa, que en el canto es la primera, terminamos esta meditación. Hoy hay en la

Iglesia muchas voces variadas, y se fomentan las voces poco enérgicas, etéreas y celestiales, las

que no meten ruido y no molestan a quienes deben molestar. Son las voces que se quedan en los templos y no salen

a anunciar la buena nueva de que Dios quiere la vida de los pobres, la verdad y la justicia. Y aunque son muchas

voces, no forman pueblo, no recogen sus clamores más profundos ni sus esperanzas más sentidas.

Parece que no son ya voces de esta tierra salvadoreña.

         Con Monseñor Romero era distinto. Recogía las voces de los pobres, y por ello la Iglesia

era Iglesia de los pobres. Y había muchas voces unidas, miles de ellas, y por eso la Iglesia era pueblo,

era Iglesia popular, levadura en el país para que creciera todo el pueblo salvadoreño según

el corazón de Dios.

         De esa Iglesia y de ese pueblo, no de una Iglesia anodina y menos de una Iglesia que goza de los favores

de los poderosos, el Divino Salvador es el patrón. Su transfiguración está en nuestras

manos si nos convertimos en su Iglesia, Iglesia de los pobres, cuerpo suyo en la historia que carga con la cruz

que nos imponen, pero que no pierde la esperanza de resurrección.



                              Memoria de labores de Economía y Hacienda.

                                   El nuevo Reglamento de Tránsito



Economía y Hacienda: memoria de labores



     De acuerdo al ministerio de economía el comportamiento de la balanza comercial durante el año

anterior ha mostrado una clara tendencia hacia el déficit, ya que el incremento de las importaciones ha

sido mayor que el de las exportaciones. La política comercial se ha concentrado, en la búsqueda

de nuevos socios comerciales, el desarrollo de negociaciones regionales y extrarregionales y el proceso de

desgravación arancelaria. En algunos casos se ha propuesto el libre comercio con países como

Guatemala, Honduras, México y Panamá. Para promover las exportaciones el Ministerio de

Economía ha realizado gestiones para incrementar la presencia del país en ferias internacionales,

incrementar la comunicación y la implementación del programa de Mejoramiento de la Competitividad

de EL Salvador.

     Por su parte el ministerio de hacienda ha concentrado sus esfuerzos principalmente en el mantenimiento del

equilibrio macroeconómico, para lo cual "se debió adoptar importantes medidas tributarias, que

incluyeron cambio de bases y tasas impositivas, al tiempo que se profundizó los esfuerzos administrativos

para mejorar la recaudación". Debido a esto se habría logrado un importante incremento en los

ingresos, especialmente por el incremento del IVA. Así, "del total de ingresos, los tributarios

representaron el 92.9 por ciento, cuatro puntos más que el año anterior".

     El gasto total fue mayor al de los ingresos, debido a un incremento de los egresos corrientes en salarios,

bienes y servicios, y transferencias al sector privado. Como resultado, de un superávit de 1,100 millones

de colones en el período junio 1994–mayo de 1995 se pasó a un déficit de 833 millones para

el período junio 1995–mayo de 1996.



La ausencia de políticas



     Las memorias reseñadas no consideran otros elementos, como el crecimiento de la producción

y los precios. Ambas cosas dependen mucho del manejo que el Banco Central de Reserva haga del crédito

y de los flujos monetarios. En conjunto, se nota que la capacidad de acción de estos ministerios es

bastante limitado, pues ambas reportan empeoramiento en el ámbito macroeconómico a su cargo:

profundización del déficit de la balanza comercial y resurgimiento del déficit en las

finanzas públicas. De esta forma, ni siquiera se mantiene la estabilidad macroeconómica.

     En el caso de la balanza comercial, es claro que la política seguida otorga mayor importancia a la

búsqueda del libre comercio, descuidando así el aspecto de la promoción de las

exportaciones. Las finanzas públicas, por su parte, se manejan con criterios claramente expansivos,

aún a costa de una estructura tributaria más regresiva, que a final de cuentas es incapaz de

evitar el déficit fiscal. El incremento del IVA ha sido la muestra más reciente de ello. Para mayo

de 1996, un 49.8% de los ingresos tributarios provenían de la recaudación del IVA, lo cual no

evitó que se registrara un elevado déficit fiscal.

     De este modo, la reforma del sistema tributario ha mostrado en el último año su incapacidad

para resolver el desequilibrio de las finanzas públicas, y además ha colocado la mayor carga

tributaria sobre los sectores de menores ingresos, precisamente aquellos que más deberían

favorecerse del gasto público.



Modernización y desarrollo



     Estos informes han perdido mucho en importancia con la desaparición del Ministerio de

Planificación, pues éste, además de presentar una visión integral de la

situación macroeconómica, también presentaba los resultados de la política social

del gobierno en términos de reducción de la pobreza.

     De esta forma, la modernización del Estado, pese a perseguir el desarrollo social como fin

último, está restando importancia a la lucha por la reducción de la pobreza y, peor

aún, no está logrando mantener la estabilidad de las finanzas públicas, comprometiendo

mucho más las posibilidades de incrementar el gasto social a niveles adecuados para reducir la pobreza.

En este nuevo escenario, hay que recalcar la necesidad de que el gobierno cumpla con los ofrecimientos de su

Plan de Desarrollo Social, pues de lo contrario no se estimulará el desarrollo social.



Nuevo Reglamento de Tránsito y educación vial



     El éxito del proyecto de ordenamiento vial depende fundamentalmente de dos elementos: una base

material (los costos de poner a tono a las arterias, los automotores privados y de servicio público con

las nuevas exigencias) y una base cultural (el conocimiento expreso de los ciudadanos de las normas a acatar

y la actitud de éstos a hacerlo). Pues bien, hasta el 12 de julio, once días después de

la puesta en vigencia del reglamento, el Viceministro de Transporte anunciaba el inicio de una campaña

de información sobre las nuevas disposiciones para luego, a partir de agosto, divulgar las restricciones

y las multas a los infractores. Es claro que se ha iniciado con el pie izquierdo. ®Cómo esperar que se

acaten normas que se desconocen? ®Cómo contar con la amenaza del castigo que hace cumplir la ley cuando

no hay certeza de quién y de qué manera se convierte en infractor de ella?

     Al problema que supone disponer de un número no despreciable de agentes policiales para vigilar el

cumplimiento de la ley, llamar la atención o multar al ciudadano, se agrega la ignorancia de las normas.

Si la falta de la educación vial es ya un grave problema, ya que el motorista y el peatón no

dispondrán de los criterios para intentar conducirse de manera ordenada, es un problema mayor para el

Estado disponer de una estructura administrativa eficiente para no entramparse con la cantidad de multas y

confiscaciones de automotores que es razonable esperar. Con esto, el nuevo reglamento más que imponer

orden magnificará el caos administrativo ya existente. Desde el principio, y en un punto esencial, se

ha cometido un grave error.



Renovación y requisitos de las unidades de transporte



     En el transcurso de los conflictos entre los propietarios de autobuses, microbuses y el gobierno se ha

hecho manifiesta la debilidad de éste para imponer el orden frente a la obstinación de los

primeros por hacer valer sus intereses. La validez que pudo haber tenido en su inicio la denuncia de los

empresarios de autobuses de estar expuestos al ejercicio de una "competencia desleal" por parte de los

microbuses, ha desaparecido por completo, pese a los esfuerzos de las autoridades por ordenar y legalizar esta

situación. Los buseros continúan usando este pretexto para negarse a acatar las ordenanzas

emanadas del Viceministerio de Transporte.

     Al parecer, el gobierno ha dado más importancia a la capacidad de intimidación de los gremios

de autobuses que a la necesidad de aplicarles mano dura con el fin de beneficiar a los usuarios. Esta debilidad

gubernamental se ha colado hasta en el nuevo reglamento. Este dispone de serias sanciones para los autobuses

que se conduzcan de manera irresponsable, pero no es del todo claro en un punto modular para la seguridad de

los usuarios: los requisitos en el modelo y el año autorizados para circular. La franca oposición

mostrada por los propietarios de autobuses a que se estipulara como obligatorio que las unidades fueran de

"modelo reciente" (se habló de modelos a partir del año 86) hizo que no se designara un año

en concreto y que ello quedara para posterior discusión, cosa que hasta la fecha no se ha realizado y

que ha permitido que unidades francamente obsoletas sigan brindando servicio.

     Se pasó, entonces, a centrar la atención en los requisitos de espacio y capacidad de los

buses y microbuses, especialmente de los segundos. Ello pese a que el número de unidades nuevas o

renovadas es más grande en el sector de los microbuses que en el de los autobuses (desde 1991 se han

vendido 5 mil 200 microbuses destinados al transporte de pasajeros). Este trato, de cierta manera preferencial,

no da pie para afirmar que el perenne conflicto entre buseros y microbuseros vaya a ser resuelto, sino, al

contrario, avivado aún más.

     En conclusión, estos dos puntos flacos muestran que pese a lo visionario y a las buenas intenciones

del nuevo Reglamento el problema del ordenamiento vial está todavía lejos de encontrar la

inmediata solución de la que dicen disponer las autoridades del Viceministerio de Transporte. Se ha

tendido más bien a creer que la drasticidad y el endurecimiento de las sanciones y las normas resuelven

por sí mismas el problema, dejándose de lado sus causas. Aun cuando se contara con los suficientes

efectivos policiales para vigilar el cumplimiento de la ley, aun cuando los propietarios de automotores

dispusieran de los suficientes recursos para satisfacer los nuevos requerimientos y conducirse de manera segura,

aun cuando la infraestructura vial fuera óptima, todo esfuerzo es vano si no se ha realizado la tarea

de introyectar en cada ciudadano las normas y los reglamentos para conducirse de manera segura en las redes

viales del país.





                                Transfiguración y desfiguración



     Las vacaciones de agosto son un espacio para disfrutar y compartir con la familia en las playas o en el

campo de la feria; pero, además, debería ser una época para reflexionar sobre el presente

y el futuro del país. En ese marco, el lunes 5, miles y miles de personas se juntaron para celebrar la

transfiguración del Divino Salvador del Mundo, conocida tradicionalmente como la "Bajada". Con ese evento

y con el acto religioso presidido por el arzobispo de San Salvador y el nuncio apostólico, el pueblo

salvadoreño le rindió un fervoroso homenaje a su santo patrono.

     Mientras se realizaban estas actividades, entre cantos y alabanzas, eran numerosas las escenas de los

feligreses elevando sus manos al cielo, pidiendo al Creador su intercesión para el alivio de sus penas

e implorando su bendición para enfrentar con ella la difícil situación económica

y de violencia que agobia a los sectores mayoritarios o, simplemente, con la esperanza de que por fin se viva

un verdadero clima de justicia en El Salvador.

     Estas imágenes son expresión del clamor de un pueblo que necesita con urgencia cambiar una

realidad en la que –por lo general– se le niega salud, vivienda, alimentación y seguridad para poder

vivir dignamente.

     El mensaje que debe dejar en todos nosotros la ceremonia de la transfiguración es precisamente ese:

el de los necesarios cambios de fondo que deben hacerse, por encima de los ensayos cosméticos que nos

ofrecen los políticos irresponsables que juegan con la angustia de la gente. Para ello es imprescindible

una verdadera conversión, pues mientras en nuestro país imperen la injusticia social, la violencia

y la impunidad, difícilmente lograremos alcanzar la tan anhelada paz que el pueblo pide. Para nadie es

un secreto que, pese a que ya se silenciaron las armas, en nuestra tierra aún continúan trabajando

las mentes enfermas que sólo buscan mantener sus privilegios mediante el autoritarismo abierto o

disfrazado.

     Por esta y otras razones es que, de nuevo, el Divino Salvador del Mundo ha visto a sus pies a miles y miles

de salvadoreñas y salvadoreños que ruegan, desesperados, porque se produzca el milagro de hacer

que sus gobernantes sean partícipes de la "transfiguración". Una "transfiguración" que los

haga, de una vez por todas, verdaderos "servidores públicos" conscientes de sus obligaciones y

responsables en el cumplimiento de las mismas para, así, empezar a salir de la oscuridad en la que nos

encontramos.

     En ese marco, fuentes del Comité de Emergencia Nacional nos han brindado una pequeña

esperanza al dar a conocer que el número de víctimas mortales producidas por la delincuencia en

esta temporada bajó en relación a la cantidad del año pasado. Ese rayo de luz puede ser

casual, pues no se ha hecho mucho por enfrentar en forma adecuada el fenómeno; pero, no por ello, se debe

dejar de destacar.

     No obstante, los hechos sangrientos se siguen registrando de manera salvaje, como en el caso de dos

jóvenes menores de edad que aparecieron acribillados el miércoles 7 en Ciudad Delgado, junto a

la extraña muerte de un sindicalista que se encontró en estado de putrefacción dentro del

local de su gremio en el centro de San Salvador. ®"Sombra negra" u otros "escuadrones de la muerte"?,

®delincuencia?, ®disputas entre "maras"? Cualquiera que sea la razón con la que se intente explicar esos

crímenes, nunca será suficiente para evitar nuestra preocupación y condena.

     Por el momento, debemos seguir pidiendo a Dios para que el próximo año se haya empezado a

modificar la situación de pobreza, violencia e impunidad que se mantiene en el país y para que

nos ilumine la mente a quienes vamos a acudir a las urnas para elegir a nuestros futuros legisladores y miembros

del poder local pues –junto a ellas y ellos– debemos empezar a construir un país justo, seguro y en paz.





                            El Cardenal Pablo Evaristo Arns cumple 75 años

                                                      

     En septiembre de este año, el Cardenal Arns, brasileño y franciscano, cumplirá

     75 años, y ya ha presentado su renuncia al Vaticano. Este artículo, escrito por Francis

     McDonagh, antiguo conocido de los jesuitas salvadoreños, ofrece una semblanza del Cardenal,

     y ha sido publicado recientemente en el National Catholic Reporter. Lo ofrecemos ligeramente editado.



Una anécdota evangélica



     Comencemos con un gesto que Jesús de Nazaret hubiese entendido muy bien, aunque quizás no

tanto el Vaticano. Cuando el cardenal Arns fue nombrado arzobispo de Sao Paulo, la gran metrópoli

brasileña de 15 millones de habitantes, dijo por televisión que las mayorías pobres de

Brasil "deberían comer carne, si es que la encuentran, el miércoles de ceniza, porque no comer

carne no es lo importante". Al cardenal no le preocupan, pues, las pequeñeces legales de la abstinencia.

"Según el derecho canónico tengo poder para dispensar de la abstinencia, pero vean ustedes la

cantidad de cartas que me escriben, llenas de odio".

     Esto es sólo una anécdota por supuesto, pero nos da una idea del carácter y de la

postura de Arns, un líder bien conocido por su oposición firme a la dictadura de Brasil, y una

de las figuras más importantes del compromiso de la Iglesia latinoamericana con la justicia, con los

pobres y con los marginados.

     Después de 25 años de arzobispo de Sao Paulo y de 50 años de sacerdocio, el cardenal

Arns cumplirá 75 años en septiembre y ya ha presentado su renuncia a Juan Pablo II. Su

actuación en estos años ha dejado una huella indeleble en la Iglesia de Brasil y de todo el mundo.

Pero su compromiso con la justicia –en la Iglesia y la sociedad–, con los marginados y con la teología

de la liberación, le ha creado también fuertes tensiones con eclesiásticos de la

línea dura, que tienen considerable influjo tanto en Roma como en América Latina.



El hostigamiento de Roma



     El movimiento de contrarreforma de estos últimos años en la Iglesia latinoamericana se ha

dejado sentir especialmente en Brasil, Iglesia que, bajo el liderazgo del cardenal Arns, ayudó al

continente a aplicar el Vaticano II, Medellín y Puebla.

     Brasil, el país con el mayor número de católicos y de obispos, ha sentido el

hostigamiento curial, del cardenal Ratzinger sobre todo, prefecto de la congregación para la doctrina

de la fe. Esta congregación silenció a teólogos como Leonardo Boff, teólogo de la

liberación y franciscano como el cardenal. Apagó las voces de varios profesores en los seminarios

de Recife y Sao Paulo; censuró el consejo directivo de la editorial de los franciscanos, y finalmente,

saboteó lo que puede considerarse uno de las ideas más brillantes del ministerio arzobispal del

cardenal Arns: su plan pastoral para la metrópolis de Sao Paulo, que pudiera haber servido como modelo

para responder a los desafíos que la Iglesia enfrenta en todo el mundo en las inmensas concentraciones

urbanas.



Enfrentamiento con los militares



     El ministerio del cardenal Arns cubre muchos años decisivos en la historia de Sao Paulo y Brasil.

Arns ha vivido los 21 años de dictadura militar (1964–1985), que todavía proyecta su sombra sobre

Brasil. Es cierto que los militares brasileños no llegaron a los niveles de violencia de Chile y

Argentina, pero el régimen brasileño forzó a miles de intelectuales a abandonar el

país e impidió que muchos políticos, legalmente elegidos, llegasen a ejercer el cargo.

Institucionalizó también la tortura y dejó –hasta el día de hoy– un legado de

violencia militar y policial contra los pobres.

     La dictadura facilitó el "milagro económico de Brasil de 1969 a 1973". En esos años,

con la ayuda de préstamos extranjeros la economía brasileña creció un 11% al

año, a un ritmo mayor que Japón. Este crecimiento, concentrado en las ciudades, hizo que millones

de brasileños emigraran a Sao Paulo. Pero el crecimiento en realidad sólo benefició a una

pequeña élite. Algunos obreros de la industria incrementaron su salario, pero los salarios reales

para las mayorías bajó en un 60%. En Brasil esos años fueron el momento de la verdad:

quedó clara la necesaria relación entre violencia institucional y privilegios económicos.

     El cardenal Arns nunca vaciló en su denuncia contra los abusos de los militares. Por ejemplo, cuando

Juan Pablo II visitó Brasil en 1982, un jefe militar le ofreció transportarlo en su

helicóptero. Un sacerdote de Maryknoll comentó después que Arns le dijo al papa: "si usted

viaja con el ejército, viajará solo". Juan Pablo II no aceptó la invitación de los

militares e hizo el trayecto en carro con el cardenal Arns.

     En la opinión del actual presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, su respuesta a los

problemas fundamentales de Brasil han hecho del cardenal Arns "una de las figuras más importantes de la
vida de nuestro país". Cardoso y Arns han sido amigos desde que ambos lucharon contra la dictadura pero

eso no ha impedido que el cardenal critique ahora las políticas sociales del presidente. En una

celebración en honor del cardenal, en octubre de 1995, Cardoso dijo lo siguiente:



     "El nombre de don Pablo quedará asociado para siempre al pensamiento y la ejecución de

     programas sociales destinados a alimentar la fe y a aliviar el sufrimiento de los más necesitados.

     Pero la importancia de don Pablo transciende los límites de su misión dentro de la Iglesia.

     En él reconocemos también al luchador infatigable en favor de los derechos humanos y de los

     principios democráticos en Brasil. En los momentos más difíciles de gobiernos

     autoritarios don Pablo siempre fue una luz para confortar a los perseguidos y para denunciar los abusos

     de los opresores. Dichosa la comunidad que tiene a don Pablo en medio de ella. Don Pablo nunca

     perderá la esperanza de que la vida puede ser siempre mejor".



Sacerdote en Petrópolis



     La pasión del cardenal por la dignidad humana comenzó en sus primeros años de

sacerdocio en Petrópolis, cerca de Río de Janeiro. "Yo era profesor de teología en la

universidad, pero también atendía a siete favelas. Pasaba tres días a la semana en las

favelas, y estas favelas fueron mi escuela".

     También fueron una experiencia importante los años de 1947 a 1952, en los que estudió

en París inmediatamente después de la segunda guerra mundial. "Yo creo que la revolución

empezó en mí en mi primer año en la Universidad de la Sorbona, cuando estudié con

doscientos cincuenta colegas que habían sido prisioneros de guerra, detenidos y torturados en la Alemania

nazi, a muchos de los cuales se les habían amputado piernas y brazos. Eso era en 1947". En el convento

en que vivía pudo escuchar de primera mano muchas experiencias de la crueldad nazi. Un superviviente de

Dachau le dejó una libreta en que contaba "todo lo que había pasado allá".

     El cardenal dice que a menudo consideraba el estudio de las humanidades "como inútil... porque no

iba a cambiar el mundo", pero sus estudios pusieron los fundamentos para su acción futura. "Cuando

volví a Brasil, encontré a un país muy calmado, al principio. Pero cuando las cosas

comenzaron a arder, todo empezó a arder en mí".

     Cuál iba a ser el estilo de Arns apareció muy claro inmediatamente después de que

empezó a trabajar como obispo auxiliar en la región norteña de Sao Paulo en 1966. Arns era

"el obispo que viajaba en bus", y eso llamaba la atención. Ana Flora Anderson, experta en Biblia y

miembro del grupo que ayudó a Arns en su "misión del pueblo de Dios", dice que "en aquellos

días no se veía a sacerdotes viajando en bus". La campaña llamada "misión del pueblo

de Dios" estaba basada en el estudio popular de la Biblia y formaba a los laicos para sacar el evangelio de las

parroquias y llevarlo a la comunidad, poniendo así la semilla de las comunidades de base como componente

esencial de la teología de la liberación y, eventualmente, de la Iglesia de Brasil.

     Arns, en teoría y práctica, se comprometió con los pobres. Dos años

después de ser arzobispo de Sao Paulo en 1970, vendió el palacio episcopal Pío XII, una

mansión con un gran jardín. Ana Flora lo recuerda y dice que "dos cosas le horrorizaban a Arns.

Una era el elevado recibo de la luz, y la otra el personal de la casa: ¡25 hermanas y hermanos, todos para

cuidar a un solo hombre!". La venta del palacio fue más que un gesto. Arns usó los fondos para

construir centros comunales en las áreas empobrecidas. Este fue el primer paso en la "operación

periferia", un programa pastoral diseñado para renovar la presencia de la Iglesia en las comunidades de

obreros que viven en tierras ocupadas y en favelas a las afueras de la ciudad.

     Este modo de ver las cosas diferenció al cardenal Arns de sus predecesores. Carlos Carmelo de

Vasconcelos Mota, por ejemplo, el primer cardenal de Sao Paulo, promovió una amplia campaña de

construcción de iglesias durante los años cincuenta. Usando el slogan "una iglesia en cada

barrio", apelaba a los propietarios de tierras a que donasen parcelas, diciendo que la presencia de una iglesia

aumentaría el valor del terreno. El cardenal Mota veía en los sacerdotes una fuerza impulsora de

todas las actividades caritativas, religiosas y educativas de la iglesia". Arns por su parte, imbuído

en el espíritu del Vaticano, II buscaba reforzar la fe y la fuerza de los laicos, especialmente de los

pobres. "Ellos son los que aportan a la Iglesia juventud, apertura y fuerza", escribió en 1975. "Lo

importante es saber cómo estimular la esperanza y abrir espacio en la vida de la Iglesia de modo que

estas gentes, tan activas y generosas, se convierta en sus propios evangelizadores y encuentren caminos de

solidaridad en esta inmensa metrópolis".



Un cambio doloroso



     El cardenal Arns vio que este tipo de trabajo exigía nuevas actitudes, nuevas técnicas y

nuevas estructuras. Hizo un llamado a las órdenes religiosas de Sao Paulo para que transfiriesen sus

energías de las escuelas y hospitales de clase media en las zonas centrales de la ciudad a los millones

de marginados que vivían en la periferia.

     Este cambio fue con frecuencia un proceso doloroso. La hermana Ivone Brandao, que durante años ha

trabajado en tugurios, lo recuerda. "Llegamos aquí sin ninguna experiencia y sin saber qué hacer,

porque toda nuestra experiencia había sido en colegios".

     Una de las estructuras primarias para enraizar la Iglesia en la periferia fueron las comunidades de base.

En un estudio reciente de la "operación periferia" la teóloga laica Maria Cecilia Domezi analiza

el papel que jugaron las comunidades de base durante la dictadura, que tildaba de subversivas a todas las

organizaciones populares y vecinales. Según Maria Cecilia las comunidades eclesiales de base alimentaban

a grupos que, a su vez, fomentaban el crecimiento de formas alternativas de identidad popular. Las comunidades

"reforzaban una visión holística de los seres humanos tomando 'clases de concientización'

fuera de las paredes de las fábricas". En los barrios las comunidades organizaron apoyo para los

desempleados, los prisioneros y los perseguidos. "En los barrios estos detalles de resistencia entraron

también en la celebración de la fe".



Visitas a las cárceles



     La dictadura militar aumentó la represión en 1968 con arrestos y torturas masivas. Durante

esos años el cardenal Arns visitó con regularidad a prisioneros políticos y denunció

los abusos de los militares. Al defender a los que sufrían la injusticia, el cardenal Arns no se

dejó llevar por ningún exclusivismo religioso. Una demostración importante de su

resistencia a los militares fue la celebración de un acto religioso–ecuménico tenido en la

catedral de Sao Paulo el 31 de octubre de 1975 en recuerdo del periodista judío Vladimir Herzog. Herzog

murió torturado a pesar de que el gobernador de Sao Paulo, Pablo Egidio, había prometido al

cardenal Arns que no le haría ningún daño. Cuando los enviados del régimen militar

visitaron al cardenal, diciéndole que no podía celebrar un acto religioso por un judío,

Arns les replicó: "®ya han olvidado ustedes que Jesús fue un judío?".

     Otros dos asesinatos a manos del régimen motivaron las mismas demostraciones públicas de

dolor y condena de parte de la Iglesia: los asesinatos de los sindicalistas Manoel Fiel Filho, en 1976, y Santos

Dias da Silva, quien era también líder de las comunidades de base. El historiador Oscar Beozzo

cree que el asesinato de Fiel Filho agudizó la conciencia eclesial de que la violencia de la dictadura

estaba diseñada para preservar privilegios económicos.



     "La gente cayó en la cuenta de que la violencia contra los prisioneros políticos sólo

     era la cabeza del iceberg de una violencia constante y brutal en contra de los pobres... La lucha por los

     derechos humanos se introdujo también en áreas más sociales y económicas, pues

     se vio claramente que el primer derecho humano es el de la supervivencia en medio de las amenazas diarias

     contra la vida que no son otra cosa que salarios bajos, desempleo y enfermedades endémicas".



     En este contexto las iniciativas pastorales del cardenal Arns han contribuído a la creación

del mayor partido político progresista de América Latina, PT o partido de los trabajadores,

fundado en Sao Paulo en 1980 con la alianza entre organizaciones comunales, incluidas las comunidades eclesiales

de base, y el movimiento sindical. (Continuará).





                          A vueltas con la teología de la liberación.

                                       Los ataques de El Diario de Hoy



     El Diario de Hoy no desaprovecha oportunidad para atacar a la mejor tradición de la Iglesia

salvadoreña: comunidades de base, mártires, teología de la liberación. El 27 de

julio públicó un artículo con el título "Marxismo incompatible con la Iglesia" con

ocasión de una conferencia del Arzobispo Monseñor Fernando Sáenz Lacalle ante la

Fundación del Desarrollo Económico y Social. Según el Diario de Hoy, Monseñor

Sáenz habría planteado la tesis de que la teología de la liberación "es una

relectura del Evangelio en clave marxista". Pero, por su parte, Monseñor Sáenz, según La

Prensa Gráfica del 12 de agosto, dijo que "la teología de la liberación es un

término que se puede aplicar a varias realidades. Si la entendemos como la preocupación concreta

por los más necesitados y el deseo porque todo el mundo esté libre de cualquier tipo de

opresión y se respeten los derechos humanos, eso es puro evangelio, pura doctrina ortodoxa

(católica) y por tanto es la teología cristiana y en eso todo el mundo estamos de acuerdo".



     Para orientar al público que lee la prensa salvadoreña, sobre todo el Diario de Hoy, queremos

recordar algunas verdades fundamentales sobre la teología de la liberación. 



     En primer lugar, es cierto que la Instrucción Vaticana sobre algunos aspectos de la teología

de la liberación –publicada en el año 1984 por la Sagrada Congregación para la Doctrina

de la Fe admite que existen diferentes corrientes en el movimiento de la teología de la

liberación. Lo cual significa que no puede darse por supuesto que la teología de la

liberación como tal asume presupuestos marxistas. ®Cómo se podría explicar, si no, que el

mismo papa Juan Pablo II en una carta a los obispos del Brasil del año 1986 escribiera: "La

teología de la liberación no sólo es conveniente, sino útil y necesaria?".



     

     En segundo lugar no es verdad que exista una relación intrínseca entre teología de

la liberación y violencia, y ciertamente no en la teología que se ha elaborado en El Salvador.

Para convencerse de ello baste recordar que el padre Ignacio Ellacuría trató ese tema con una

seriedad ejemplar en un artículo de la revista Concilium del año 1988.En él no deja dudas

de que "es un error pensar que la teología de la liberación sea impulsora de la violencia, cuando

es uno de sus propósitos fundamentales lograr la liberación de la violencia". En cualquier caso,

sí es verdad que la doctrina social de la Iglesia, en casos límites y bajo condiciones muy

estrictas, reconoce el recurso a medios violentos como último recurso.



     En tercer lugar, algunas de las cosas que afirma El Diario de Hoy son gratuitas, como cuando dice que el

marxismo maneja el concepto de "Iglesia de los pobres", o son disparatadas, como cuando dice que "los problemas

sociales tienen que resolverlos principalmente los laicos y no la Iglesia". El arzobispo de San Salvador suele

distinguir a este respecto entre laicos y jerarquía, pero obviamente no entre laicos e Iglesia, pues

todos, laicos y jerarquía forman el pueblo de Dios, como lo afirma solemnemente, en uno de los avances

eclesiológicos más importantes, el Concilio Vaticano II.



     Reocordemos, por último, que aquí en El Salvador los padres jesuitas de la UCA que fueron

asesinados hace casi siete años, junto con otros miles de salvadoreños, fueron destacados

representantes de la teología latinoamericana de la liberación. A ellos también se les

acusó de ser marxistas y liberacionistas –acusación mortal en El Salvador y otros países

de América Latina. Por eso debiera ser mucho más cuidadoso El Diario de Hoy al tratar estos temas

eclesiales. Y ojalá que, como en su día lo hizo Monseñor Rivera, alguna vez la

jerarquía diga una palabra sobre la teología de El Diario de Hoy.





                                          Noticias internacionales



Boston. El cardenal Law critica el capitalismo. El cardenal Law, arzobispo de Boston, es conocidamente

conservador, pero recientemente ha criticado duramente el capitalismo. "Creo que si no se corrige desde dentro,

el capitalismo, tal como lo conocemos, estará en peligro... El capitalismo no tiene en cuenta al

trabajador y eso es un síntoma de la actitud de Estados Unidos que ignora o ataca a los miembros mas

débiles de la sociedad". Criticó a la empresa norteamericana porque considera a sus trabajadores

como mano de obra de la que se puede prescindir, si eso produce dividendos. "Si no encontramos un modo de

respetar al trabajador como trabajador, creo que todo el sistema está destinado al fracaso".



Oxford, Inglaterra. El arzobispo John Quinn pide reformar la autoridad papal. El 29 de junio, el arzobispo John

Quinn tuvo una conferencia en Campion Hall, Oxford, en que se quejó de que en nuestro tiempo el modelo

"eclesial" ha sido sustituido por un modelo de autoridad, basado en "orden y control". Como consecuencia, la

curia vaticana y los nuncios han asumido una autoridad que tradicionalmente competía a los obispos

locales. De esta forma, además, el papado ha perdido credibilidad entre católicos y no

católicos. Dijo también que el problema ecuménico hoy no consiste tanto en materias

doctrinales, ni en hechos repudiables del pasado, sino "en el modo con que los asuntos son tratados por la

curia... El mismo riesgo existe con los nuncios, quienes pueden asumir fácilmente un poder excesivamente

grande". Insistió en que el que los obispos traten, respetuosamente, problemas nuevos es "una

expresión de fe y de lealtad... Sin embargo los obispos y las conferencias episcopales tienen la

sensación de que problemas tan graves como la ordenación de mujeres, la absolución general

y el celibato de los sacerdotes permanecen cerrados a toda discusión". El arzobispo Quin pronunció

esta conferencia en respuesta a la petición que hizo Juan Pablo II en su encíclica Ut Unum sint,

de 1995, de dialogar sobre el ejercicio de la autoridad papal en la actualidad. La conferencia de Quinn ha sido

muy bien recibida porque es honesta y oportuna. El cardenal O'Connor de Nueva York, sin embargo, la ha

criticado.



México. Reconocimiento del Consejo de Estado de Cuba a don Sergio. Don Sergio Méndez Arceo

llevó, por primera vez, mariachis a sus eucaristías, defendió la justicia, habló

con Fidel Castro, fue moderador de los comités Oscar Arnulfo Romero, y una de las últimas cartas

que escribió antes de su muerte fue a Monseñor Rivera animándole al esfuerzo de

negociación y pacificación. Don Sergio fue, pues, un hombre que quiso encarnar el Evangelio en

el contexto latinoamericano y trató de reconciliarlo con la política. Después de jubilarse

trabajó en favor de los refugiados. Don Sergio fue llamado "el obispo rojo" por sus adversarios y "el

patriarca" por sus amigos obispos se América Latina. En vida sufrió persecuciones de poderosos

y curias. Ahora, el Consejo de Estado de Cuba ha reconocido su solidaridad con los países

latinoamericanos y le ha otorgado post mortem la Medalla de la Amistad. Y los pobres le recuerdan.



Chad. Mons. Mathias Nagarteri contra la represión. Muchos países de Africa están en llamas

y, entre ellos, el Chad. El obispo de Mondou, Mons. Mathias Nagarteri Mayad, acaba de escribir: "Estoy muy

preocupado por tantas familias víctimas de la violencia, jóvenes frustrados, muchachas y mujeres

violadas, familias saqueadas, casas destruidas, autoridades humilladas, hombres torturados y muertos, aldeas

en luto". Así describe la alarmante situación por la que atraviesa el sur del país donde

la mayoría es cristiana y seguidora de las religiones tradicionales, a diferencia del norte que es

musulmán. El maltrato que sufre la población civil por parte de los militares obedece a un proceso

de islamización.





Historias salvadoreñas

                                        La historia al haz del suelo

                        La historia por arriba y por abajo, según don Venancio



     Hablé de los cuarteles. Hoy vamos con la vida. En 1912 vino el chapulín aquí a El

Salvador. Tenía yo 7 años. En 1913 mató Mulatillo, andando con Graciano, a Araujo.

Aquí tengo más palabra de la canción. En 1914 hubo un hambre terrible. No había

qué comer. La gente comía huijustes, huiscoyoles, raíces, yucas, guineos… Después

hacían riguas, tamales, atol… No se murieron de hambre, sino que de hartos.



     En 1916 Jorge Meléndez le dio las armas a Benjamín Arrieta. Hizo un alzamiento y sacó

a las gentes de las propiedades. Eso fue lo que hizo Jorge Meléndez, hermano de Carlos Meléndez.

Los dos fueron presidentes. Los Meléndez le entregaron a Quiñónez, y éste

sacó la Liga Roja. Así le pusieron porque hubo sangre. Quiñónez le entregó

a Pío Bosque en 1927, quien le dio las armas a Félix Morales. Este hizo un alzamiento y le

quitaron los terrenos a los dueños, con escrituras y todo, porque el ministro que guardaba las escrituras

se vendió.



     Pío Bosque le entregó al Ingeniero Manuel Arturo Araujo, que cayó derrocado por un

golpe de Estado de Martínez. Y Martínez se tiró 13 años. Como se opusieron los

santanecos, Martínez mandó poner una ley que llaman "comunismo". Allá mandó a unos,

y cuando vinieron de hacer esa ley, a ellos fue a los primeros que fusiló. Así comenzó a

matar a todos los que le hacían fuerza en contra. Primero organizó la ley del comunismo y luego

se vengaba mandando a los cuerpos a matar a la gente por comunistas, así como hicieron ahora con los

subversivos.



     Cuando salió Martínez, quedó Osmín Aguirre haciendo unos meses. Hubo

elecciones. Se enfrentaron Osmín, Castaneda, Espino Castro y Claramount… Ganó Claramount. Pero

como no estaban de acuerdo, sentaron al General Castaneda. En 1948 vino el mayor Osorio. En su gobierno no

habían niños vagos, bolos, novillos en la calle… las novias tampoco andaban de vagas. Ni el

papá ni el hermano podían ir con ellas, porque diciendo que era el papá o el hermano

podía ir el novio. Ese tiempo fue bien ordenado. Yo lo he visto.



     Cuando Osorio salió en 1956, le entregó a Lemuns. Han habido tiempos buenos y tiempos

jodidos. Sentaron a Lemus, y luego luego lo sacaron, porque no les pareció. la niña Coralia de

Lemus organizó las guarderías para los niños. Entonces no se pagaba por las

guarderías. Hoy lo han dejado todo como negocio.



     Después entró como presidente Julio Rivera, y Rivera le entregó a Sánchez. En

el tiempo de Sánchez hubo la junta de los 5 gobiernos: Honduras, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y El

Salvador. El gobierno de Costa Rica salió mejor.



     Y por haber venido los catrachos aquí a perder en el futbol, fueron a mal informar allá y

Arellano se puso a matar salvadoreños… Medrano siguió la matancinga. Pero la OEA le puso cese al

fuego. Sánchez le entregó a Molina, que tenía residencia allá por la troncal. Molina

estuvo un tiempo en la presidencia. Luego vino la Junta. Majano se quedó un rato ahí. Duarte

recibió de la Junta, y le entregó al que le decían partido la ARENA…



     Tengo como más de 20 Administraciones en la cabeza, y las leyes. Esta es bastante historia, hombre.

Desde pequeñito la tengo. Entonces la Alcaldía no era la Alcaldía; era Cabildo. Los del

Cabildo no eran municipales, sino disponibles. El Alcalde no era Alcalde; era el de la vara.

     Habían destaces para las elecciones, porque eran libres. Hoy están peleando, pero ya no son

libres las elecciones. Son políticas. Así fue con Duarte, que tuvo mucho apoyo de las mujeres.

"Yo con Duarte, aunque no me harte", decían. Y después, cuando ya lo tenían en el lomo,

era la cagazón. Labraron la estaca para sentarse en ella, porque Duarte organizó la ley agraria,

nacionalizó los bancos, y así perdieron el dinero y el trabajo que tenían. Yo lo he visto

porque trabajé con el hijo de Pacas, que se llamaba Manuel Pacas Castro. Cuando ya era conocido, le

dieron de Canciller. Ahí trabajé yo y ahí perdí este ojo y me hicieron 7 puntadas.

El oído lo perdí con la fiebre. Quedé inválido. Pero tengo todos los recuerdos.



     Hace 41 años que viví en el Salamo. Cuando yo vino a vivir ahí, no había venido

Moncho. Sólo la Cándida y la Cora. Tengo 91 años. Estoy viejo. Esos me conocen y yo los

conozco desde antes de que nacieran. Yo conozco mucho por mi trabajo. Yo he hecho muchas cosas por necesidad.

A nadie le he chupado la sangre. Era barbero, capador de tuncos, toros, chuchos… capaba de todo: desde el gato

hasta los caballos. También fui chalán, con espuela.



     Trabajé en la hacienda La Canoa, de los Meléndez. Era un pedazón de hacienda: desde

El Marío hasta la bocana. No la andaban a caballo en el día. Les curaba novillas, caballos,

terneros. Un día me llamaron a curar un perrito. Se le había saltado el hueso, Como yo todo fierro

tenía, le corté el hueso que se le salía. Se curó el perro y me dieron 15 pesos.

Fue así que me empezaron a llamar de otras haciendas. "Usted, como se las lleva de brujo", decían.

Nunca he cobrado yo por esos trabajos, pero la gente me paga lo que es su voluntad.



     A mí no me tocaron las autoridades. Pero eso sí, era apoyado por todos. Iba Cutuco, a San

Miguel a trabajar con María Benavides. En Usulután yo jalé las primeras piedras de la

quebrada de Santa María. En San Salvador trabajé con el que fue a hacer el grupo a Tierra Blanca…

En la Escalón con las monjas, y varias veces con la guardia. Trabajé con la doctora Leticia, que

fue procuradora.



     Un tiempo me agarró para su servicio el General Cortés. Yo fui el de las llaves hasta que

se fue a Panamá a hacer el canal. Ya hasta inglés sabía. Como para mí no hubo

dificultad de trabajo, le gané la voluntad y me dejó hacerle la casa con la empresa de Ernesto

H. de Sola. Hice las canastas donde el General Cortés, pero me quedaron mejor las coronas. Nadie me

venció a la cabeza, porque la inteligencia es el conocimiento, y no es asunto de estudio.



     He sido suertoso. Trajé en el Ministerio de Hacienda, la Universidad Nacional… por cena y 5 pesos.

Para todo trabajo me buscaban, porque a mí no ha habido trabajo que me aflija. En las marciales, cuando

no podían salir, me tocó andar de partero por necesidad. "®Ese cipote?", decían donde me

miraban.



     Trabajé en todos los cuerpos. Era sobador de los guardias. Eso sí: un buen sobador, porque

no ha habido trabajo dificultoso para mí. Cuando eran jefes los zafados, los fregados, me llevaban hasta

donde ellos. Toñito me decían. Yo me he gozado. Manuel Contreras Muños, ese es mi amigo.

A mí nadie me tocaba, y ahora es peor. Hoy nadie tiene derecho a tocarme. Estoy favorecido por la ley

de los Estados Unidos. Allá tengo hijos, amigos, nietos… todos empleados en buenos trabajos, y ellos

responden por mí. Están en Los Angeles, San Francisco… Tengo gente que responde por mí.

Por ejemplo, Estados unidos manda a las cinco repúblicas de Centroamérica, y yo allá estoy

reconocido. Allá no pega tres brincos la rana. Para los Estados Unidos aquí es un valle.



     Andaba ganando por andar a caballo, porque era chalán: domador de bestias. Armador, albañil,

chapiador, carpintero de corte y clavo, agricultor… Pero ahora ya no. Yo todo trabajé, sin que nadie me

dijera cómo. Dos colones me pagan al principio. Pero los jefes miraron que yo era más que maistro,

y me empezaron a pagar 4,50… precio completo. Salíamos a las 11–12 el sábado. Pero yo no me

desocupaba. En la tarde, con la tijera. Porque fui barbero, desde chiquito, con mis hermanos. Temprano

quedé moto y me hice cargo de ellos. Así como estoy ahora, ya no entro en cuenta. Ya estoy

inválido: no miro, no oigo, no ando. Pero la cabeza está buena.



     Mi vida es una historia. Si a mí no me creen lo que digo, vayan a los libros. Porque yo hablo lo

que he visto, he oído, he hecho. Y no he hecho daño, sino que sólo favores. Yo le ayudo

a cualquiera en lo que sea. Allá después reconocen.



     Yo le doy el consejo, y yo me quedo sin él.                                                J.L.R.





                   Qué piensa la gente de la celebración del Divino Salvador





     Se ha celebrado la fiesta del Divino Salvador del Mundo con gran expectación. La

participación popular fue, en la tradicional Bajada del 5 de agosto de unas decenas de miles; pero muchos

menos en la Eucaristía del siguiente día 6. Además, habría que contar las miles de

personas que de alguna manera se interesaron en el desarrollo de las celebraciones a través de la radio

y la televisión.



     Festejar al Patrón, tanto de San Salvador como de todo el país, ha sido siempre de mucho

interés de los salvadoreños; pues está arraigado en lo más profundo de su sentir

religioso.



La celebración de este año



     Rosita, joven trabajadora, dice que el pueblo, como siempre ha asistido masivamente. Pero con diferente

conciencia de lo que representa. Unos por curiosidad, otros con cierto sentido religioso. También los

ha habido que iban esperando algún beneficio; son menos los menos que buscaron en estas fiesta la ayuda

del Señor para un cambio de vida. Puede que sean muy pocos los que se hayan preocupados por la

problemática social y conflictiva que está viviendo el país. 



     Los medios, se han limitado a dar relatos o explicaciones simples. Sólo YSUCA, hizo análisis

en profundidad, animados con cantos religiosos liberadores de los que le gustaban a Mons. Romero.



     Milagros, vendedora ambulante en Armenia, pero con residencia en la capital, considera que las

celebración del Divino Salvador del Mundo este año han estado enmarcada en un ambiente social

conflictivo. Las amenazas de bombas en hospitales; tal vez para concentrar policías en esas áreas

y así tener más libertad en los ambientes criminales para hacer otras fechorías;

además están los asesinatos horrendos cometidos, la subida de precios en algunos productos

básicos como el maíz.



     Los que han aprovechado estas fiestas para descansar, divertirse y gozar de la naturaleza en playas y

montañas, han tenido que arriesgarse, a sufrir algún daño en los muchísimos

accidentes y delitos que siempre acontecen por estas fechas.



Significado de la Transfiguración



     Manuel, joven nacido en Santa Ana, opina que, ante tantos problemas económicos, políticos

y sociales que sufren las mayorías empobrecidas, el recuerdo de Jesús en ese acontecimiento tan

significativo en su vida dedicada al establecimiento del Reino, supone una fuerza esperanzadora que las anima

a seguir luchando por la vida y la paz. En Jesús, la tristeza del anuncio de la muerte de cruz, va unido

a la profecía de su resurrección, que el pueblo vive en la memoria de la Transfiguración.



La Transfiguración y el proceso democrático



     Además de una conversión personal, se requieren cambios sociales; aportan Da. Flora, miembro

de comunidades de base y su nieta María José. Es necesario reformas profundas en el sistema de

gobierno, de la tenencia de la tierra, la industria y las finanzas, para que el pueblo, no sólo tenga

el derecho a votar, sino que pueda tener acceso a medios económicos y culturales de vida. Sin

transformaciones sociales que acaben con la hegemonía de los ricos y oligarcas, para abrirse a una nueva

sociedad igualitaria y justa, celebrar la Transfiguración de Jesús, supone una tradición

vacía del contenido humano y evangélico de la solidaridad.



                                                   *  *  *



     Con el proceso neoliberal que nos lleva a la idolatría del Capital en el reino del mercado, a las

mayorías populares se las condena al hambre y a la desesperación. Pero con Jesús en su

Transfiguración, como patrón de El Salvador, se hace historia la fuerza liberadora de la fe, que

nos conduce al Reino de Verdad y de vida, en donde los pobres son bienaventurados.



                                                                                                Pedro Serrano

                                                                                                             

Recuadro

                                                      

 Nuestro legado histórico y religioso más preciado y la motivación más eficaz de

                               nuestras grandes esperanzas salvadoreñas



     Llamarnos la República de El Salvador y celebrar cada año como fiesta titular el misterio

de la Transfiguración del Señor es para los salvadoreños un verdadero privilegio. No fue

sólo la piedad del Capitán don Pedro de Alvarado el que tan altamente nos bautizó; nos

recordaba así el papa Pío XII en su brillante saludo a nuestro Congreso Eucarístico

Nacional de 1941. Nos bautizó, así: San salvador, la providencia de Dios que da a cada pueblo su

nombre, su sitio y su misión. Y oir cada año, el 6 de agosto, como lo acabamos de oir hoy, la voz

del Padre que a través de la liturgia de nuestra Iglesia proclama que nuestro patrón es el mismo

Hijo de sus complacencias y que nuestro deber como pueblo suyo es escucharlo, constituye nuestro legado

histórico y religioso más preciado y la motivación más eficaz de nuestras grandes

esperanzas salvadoreñas…



     Hay un reto permanente en la transfiración de Cristo como patrón de nuestra patria. El reto

de la transfiguración a nuestro pueblo. El, el Divino Transfigurado, se presenta cada año para

retar a este pueblo y decirle: "®Que han hecho con mi misterio, que no estoy Yo provocando la

transfiguración de esa nación?" El misterio permanece él mismo, el del año pasado

y el de hace siglos: el Divino Transfigurado.



                                                            (Monseñor Romero, Homilía 06.08.79)