Universidad Centroamericana José Simeón Cañas


La gente ha decidido

06/02/2019
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Cuando un proceso electoral se realiza con limpieza, equidad y transparencia, es el pueblo el que decide quién desea que lo gobierne. Eso sucedió el 3 de febrero en El Salvador. Fue la mayoría de la gente que acudió a las urnas la que eligió a Nayib Bukele como futuro presidente, y el resultado ha sido aceptado tanto por las autoridades electorales como por las distintas fuerzas políticas. Por ello, hay motivos para felicitarse: nuestra sociedad ha mostrado una vez más su voluntad democrática y respeto a la voluntad popular.

Lo que ocurrió el domingo pasado no debería de haber sorprendido a nadie, pues es coherente con lo señalado por las encuestas serias, que de manera contundente reflejaron la preferencia electoral por Bukele y el poco interés en participar en estos comicios. Las preferencias electorales ciudadanas apenas cambiaron desde la fecha en que se realizaron los sondeos de opinión. Las últimas semanas de la campaña electoral, el trabajo y la lluvia de promesas de los candidatos de Arena y del FMLN no fueron capaces de superar la popularidad del hoy mandatario electo ni de arrancarle parte de sus votantes. Sin embargo, ninguno de ellos fue capaz de animar a la población a participar masivamente en el proceso electoral.

De hecho, uno de los principales protagonistas de estos comicios fue el ausentismo: cerca del 50% decidió no votar, dejando la definición de la elección en manos de otros. Este dato es muy importante para la democracia. Tan baja participación muestra no solo pérdida de interés, sino también falta de afinidad y confianza en los actores políticos, algo de lo que no se puede culpar a la población, sino únicamente a la clase política. Una clase política que ha sido sorda a los mensajes y necesidades de la gente. Este hecho debería llevar a todos los partidos políticos —o al menos a aquellos que no deseen llegar a la irrelevancia— a preguntarse seriamente por qué la mitad de la población en edad de votar no confía en ellos ni se siente representada por alguna de las opciones políticas que participaron en esta elección. Y a partir de allí iniciar un proceso de revisión profundo.

Ante estos resultados, el FMLN y Arena, que han visto evaporarse la mayoría del apoyo popular que tuvieron por más de 30 años, deberían cuidarse de no desacreditar a la gente. De manera apresurada e irreflexiva, no han faltado ya quienes han acusado a la población de desagradecida por no apoyarlos, y que incluso han calificado la disminución del apoyo popular como una traición. Más bien son los partidos políticos los que a lo largo de décadas han traicionado una y otra vez a la gente no solamente por incumplir sus promesas electorales, sino por la falta de honestidad en el manejo de la cosa pública y por erigirse en representantes de un pueblo al que no atienden ni escuchan.

El proceso del pasado domingo ha mostrado el enorme desencanto y frustración política de gran parte de la ciudadanía, algo de lo que se tuvo primer y contundente aviso en las elecciones municipales y legislativas del año pasado. Es innegable que Nayib Bukele ha sabido entender y conectar con esa frustración, convirtiéndose en su principal representante. Tanto su denuncia de la corrupción como su crítica a los intereses partidarios tradicionales calaron en mucha gente. Con su elección como presidente se abre una nueva etapa en la historia política de El Salvador. Por el bien del país, Bukele debe cumplir lo que ha prometido: una nueva forma de gobernar, que por fuerza tiene que ser honesta y capaz de responder a las demandas y problemas ciudadanos teniendo como horizonte el bien común.

La UCA felicita a Nayib Bukele por la victoria electoral. Fiel a su misión, la Universidad acompañará como actor crítico y beligerante en la difícil tarea de liderar el gobierno de El Salvador, señalando aquello que se haga bien y contribuya al bienestar de las mayorías, y denunciando toda desviación del camino de la honestidad, la ética y el bien común.


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Comentarios

Isidro Moreira
11/02/2019 12:45:34 PM




Si, la gente ha decidido. Incluso, las que no votaron: esa fue su voluntad. Creo que también eso es democracia. Así como anda nuestra educación, no podemos esoerar más. Hablando de injusticia en las jubilaciones, pensemos también en los campesinos u obreros, amas de casa, ellos no se jubilan a los 60 ellos nunca se jubilan, no califican, entoces tienen que trabajar hasta que se mueren. Las pensiones no se han pensado con sentido humano y social, parece que nadie entiende que que pensiones no significa resultado de aportaciones. Hace falta sentido humano en la definición. Pero algún día...



carles puyol
08/02/2019 04:44:14 PM



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Fué su pasado criminal que encubrieron las "instituciones" y la prensa "seria" los que derrotaron a los dos partidos postguerra, las redes sociales hicieron que la gente se informara, se indignara y tomara la decision correcta, la abstension es producto de nuestra cultura folclorica pero que va a ir cambiando poco a poco como consquencia de que el pueblo ya despertó.



osvamo32
08/02/2019 10:20:08 AM



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De acuerdo, Jubilado77. Si estuviésemos en un país donde los derechos humanos, especialmente de los de la tercera edad, fuesen respetados; si estuviésemos en un país desarrollado como Francia, Noruega, Suecia, Dinamarca, donde el estado vela por los desempleados y jubilados, creo que hasta sería un disfrute llegar a la jubilación. Pero estando en un país como el nuestro, con una reforma impuesta, que ha diezmado los montos otorgados de pensiones; estando en un país de corrupción tan notoria y donde los ancianos son parte de los excluidos, ignorados y olvidados por antonomasia, creo que es un crimen casi de lesa humanidad forzarlos a jubilarse, al menos mientras no se revierta la nefasta reforma de pensiones. Ciertamente, los adultos(as) y jóvenes deben pronunciarse ante el nuevo presidente, para revertir las injusticias de la reforma, y que el Ministerio de Trabajo actúe para acabar con las prácticas inhumanas de presión y coerción ejercidas por las empresas.



JOSUE
06/02/2019 10:42:50 PM



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Que pena que en pleno siglo XXI Nuestra población crea que el gobierno va a resolver sus problemas; cambiemos de mentalidad, es inútil pensar que el nuevo presidente resolverá los problemas y necesidades, sería muy frustrante si al final se demuestra que este nuevo funcionario ha sido un caballo de troya más, (trae antecedentes alarmantes); como los anteriores. Vivimos una época sumamente delicada y debemos cambiar todo el gabinete de gobierno, y exigir erradicar la corrupción. El Salvador está en grave situación socio-económica. Y condenan con muchos años de cárcel al que se roba una gallina que al que saquea las arcas públicas.



Jubilado77
06/02/2019 02:26:19 PM



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Con relación al derecho a una jubilación digna y justa, también hago un llamado a las empresas, para que no presionen ni acosen a los que llegamos a los 60 años para jubilarnos inmediatamente. Comprendo que las empresas desean sustituir salarios de trabajadores antiguos con salarios mínimos pagados a jóvenes recién contratados, para reducir costos. Y comprendo que necesitan la mente despierta, la vitalidad y el dinamismo de la juventud para la productividad. Pero ello no justifica la mala praxis de forzar (con estrategias crueles, antiéticas y maquiavélicas) el retiro súbito de sus empleados antiguos, recién entrados en la tercera edad. A las empresas públicas y privadas se les hago un llamado a la humanidad, a la piedad, a la clemencia. Y el Ministerio de Trabajo debe investigar de oficio estas prácticas inhumanas y antiéticas. Porque hay gente con edad de 60 o más años de la que dependen niños, personas desempleadas, enfermas o con necesidades especiales!



Jubilado77
06/02/2019 02:18:54 PM



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Hago un urgente llamado a todos y todas a exigir y movilizarse organizativamente para que el nuevo presidente, Nayib Bukele, luche y garantice un sistema de pensiones digno, con carácter retroactivo, además de los otros derechos inalienables. ¿Como es posible que quienes se jubilan pasen repentinamente a ganar la cuarta parte de lo que devengaban en sus días más productivos? Definitivamente los políticos, con la reforma, favorecieron sus mezquinos intereses y los de las AFP's, condenando a muchos jubilados a una asfixiante pobreza relativa. Los jóvenes deben luchar hoy por reivindicar sus pensiones antes que estas desaparezcan. Chile está dando luces de abolir y cambiar un sistema de AFP diseñado para favorecer las ganancias de los dueños de las mismas en detrimento de los derechos de los pensionados. Despierten jóvenes, adultos y adultas! Salgamos a defender nuestros derechos. Exijamos al Presidente Bukele que cumpla su promesa de rectificar esta gran injusticia!




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