Más allá de Sagatovski y Antipov: La causalidad estructural puntualizada


SOBRE LOS COMPONENTES DEL MECANISMO DE ACCIÓN DE LA CAUSA ESTRUCTURAL SEGÚN SAGATOVSKI Y ANTIPOV. PRIMERAS PUNTUALIZACIONES

Todo va resultando consistente o adecuado hasta que Sagatovski y Antipov proponen el empleo de dos términos: causa genética y causa estructural, como parte de la explicación del mecanismo de conformación de la causa y después de subrayar que como quiera que se llame a la interacción de lo interno y lo externo descrita por ellos, esta es simultánea con su efecto, existe y su conocimiento no es de poca importancia(16).

Los autores producen la propuesta en atención a su deseo de evitar polémicas; es decir, que al descubrir un fenómeno nuevo, pero debido a su similitud con otro ya conocido, se le denomina con el mismo término durante algún tiempo; y aunque sostienen que la propuesta de causa como simultánea con su efecto no rompe totalmente con el empleo tradicional de este término y a pesar de creer que ello sólo significa el tropiezo con un factor corriente de las ciencias, reconocen el potencial de esta propuesta para provocar polémicas insólitas acerca de las palabras(16).

Los autores explican a continuación que entienden por causa genética el fenómeno que precede a un fenómeno dado (efecto) y que es necesario para su aparición; así, explican que antes de enfermar un humano debió nacer necesariamente, pero para ello debieron aparecer alguna vez los humanos sobre la tierra, lo cual a la vez está condicionado por la evolución de los seres vivos, la aparición de los mismos sobre la tierra, la formación de nuestro planeta, etc.; y que por eso, la causa genética es más bien una condición, un conglomerado de condiciones, necesarias, pero insuficientes para provocar un efecto(12).

Es necesario aclarar que tal como es utilizado por Sagatovski y Antipov(16), así como en este escrito, el término genético refiere a precedencia en el tiempo o al método genético de indagación científica y no se refiere necesariamente a genes, cromosomas, al fenómeno de la herencia, etc.

Se destaca que todo va resultando adecuado y consistente hasta llegar a este punto, porque aquí es detectable una contradicción, ya que se propone denominar causa a algo que no actúa provocando necesariamente el efecto por sí mismo, que por definición es insuficiente y por tanto incapaz de provocar un efecto dado, todo a pesar de que quienes hacen la propuesta sostienen que causa que no actúa no es causa. No obstante, los autores originales a continuación producen una explicación que en términos generales salva la situación, al plantear que si a ese conglomerado (la causa genética) se agrega, por ejemplo, otra condición necesaria, cuya presencia hace suficiente este conglomerado para producir el efecto, entonces éste último se produce simultáneamente con la presencia de este conglomerado y semejante conglomerado o conjunto no será ya genético (precedente en el tiempo) sino que lo llaman causa estructural(16).

La necesidad de ciertas puntualizaciones se impone, aunque tal explicación del mecanismo general de conformación de la causa estructural sea básicamente comprensible y plausible. Se impone particularmente ante explicaciones adicionales ofrecidas por los autores originales, tales como: la causa estructural es un conjunto de condiciones interactuantes, necesarias y suficientes para que se produzca cualquier fenómeno; si está presente la causa estructural, entonces estará presente su acción (efecto); en otras palabras, la causa estructural es el mecanismo interno de un fenómeno y su efecto -el indicador- revela la existencia del mecanismo dado. En este sentido la causa y el efecto constituyen los dos lados diferentes de un mismo proceso(16), algo así como las dos caras-proceso de una misma moneda-proceso. La necesidad de puntualizaciones se impone porque de la explicación sólo es posible concluir que el único conglomerado necesario y suficiente para producir el efecto es aquel denominado causa estructural, el cual así es el único conglomerado merecedor del nombre de causa.

Con el propósito de evitar polémicas bizantinas sobre las palabras y sobre el significado de los términos, así como para recuperar las bondades de la propuesta de Sagatovski y Antipov, se imponen algunas aclaraciones en relación con la ambigüedad derivada del uso de los términos causa genética y causa estructural y en relación con la clarificación del proceso de conformación del fenómeno provocador del efecto. Con respecto a lo segundo, es necesario recalcar que aunque Sagatovski y Antipov se refieren a agregaciones de conglomerados durante tal proceso, sus explicaciones(16) nos permiten concluir que tanto el acto de relación entre estos conglomerados, como los conglomerados mismos, representan interacciones o sea procesos dinámicos de influencia mutua, cambiante, modificadora entre los participantes y sus componentes y no representan sumatorias de elementos estáticos mucho menos inmutables. Además, es necesario subrayar que la "otra condición necesaria, cuya presencia hace suficiente a este conglomerado para producir el efecto"(16), debe ser compendida en rigor como una entidad heterogénea, como otro conglomerado de condiciones también necesario, pero insuficiente en sí mismo para producir el efecto. No subrayarlo nos podría conducir al error de, poniéndolo en palabras de Kosik (1967): presuponer la existencia de una sustancia rígida, en cuyos elementos inmutables y no derivados se despligan, en última instancia, la diversidad y la variedad de los fenómenos (7).