CAPITULO 10

ULTIMAS REFLEXIONES DE GB SOBRE LA TECNICA.

10.0. Introducción.

En el presente capítulo se sistematiza la reflexión bacquiana sobre la técnica en las obras publicadas a partir de 19801, mostrando que éstas constituyen la culminación del pensamiento bacquiano sobre la técnica, pues en ellas el autor pone en juego en poco más de una década las claves elaboradas durante su vida intelectual con la intención de transfinitar su propia reflexión una vez más; en esta ocasión, llenándolas de un sentido "a altura de la ciencia y técnica actuales", es decir, tecno-científico o "actual"2.

10.1. Lo artificial como irrupción del Universo a través del hombre: radioantropología.


Considera GB que la antropología filosófica, para ser "actual", debe asumir los avances tecno-científicos y servirse de ellos para explorar la condición humana en todas sus manifestaciones3. Desde esta perspectiva, nuestro autor interpreta los inventos humanos en cualquier orden como emisiones radiactivas propias de su forma de estar siendo viviente: sus chispazos peculiares de libertad creadora. Esta concepción, que como ya sabemos no es nueva en nuestro autor, recibe ahora el nombre de "antropología radiactiva" o "radioantropología"4, que a menudo ilustra con una sentencia de Marsilio Ficino, atribuida a Zaratustra: "(Oh Hombre! eres artefacto de naturaleza atrevidísima"5, la cual GB "modula" (interpreta) así:

"Primera. La naturaleza humana, en un acto de atrevimiento superlativo, se dio a sí misma la forma y funciones de artefacto. Inventó la técnica y sus aparatos e instrumentos. Atrevimiento, casi suicidio. Que lo técnico es, progresivamente, asesino de lo natural. (...). Segunda. La naturaleza universal -La Naturaleza: la Mayúscula- en un acto de atrevimiento superlativo -)intento y atentado de supremo suicidio?- inventó -para sí, para Ella misma- un artefacto especial y especializado para atreverse a y ensayar el ser supernaturalmente: serse artificialmente. Tal artefacto especial y especializado para tal intento y atentado óntico y ontológico es el Hombre. Por él, y a costa de su naturaleza, irrumpió la Naturaleza que, en lo más profundo, es Artificial, Artefacto. Tercera. La Naturaleza, la Natura naturans, se nace en especie, género, familia... reinos definidos y definitivos, pertinazmente repetidos según generación de igual por igual. Fijeza de especies. (...) Nada de "atrevimiento" ni filogenéticos ni ontogenéticos. "La Naturaleza ya no ama ni prefiere ocultarse"; )lo percibió y lo dijo, indirectamente, Heráclito? Al cabo de unos dos mil años, )estará prefiriendo la Naturaleza descubrir lo que en lo profundo era; lo nuevo, antinatural, preter y supernatural que profundamente era? )E inventó para declararlo un "altavoz"? (...). Desde el Renacimiento, y eso es el Renacimiento, el hombre es "altavoz" del universo" (TELFM, 99-101).

Pues bien, se haya dado a sí mismo el hombre tal función, o se la haya dado la naturaleza, el resultado es el mismo: hombre en funciones de "altavoz" del universo y, a partir de nuestro siglo o en cuanto "actual", "espoleta" que lo hace reventar creadora y controladamente en nuevas realidades artificiales más potentes y atrevidas6.

La potencia explosiva o liberadora definidora de la transfinitud humana encuentra su origen remoto en la base física del universo, y el próximo en la Vida: "La Vida, el Vivir, es surtidor: provee de agua, la lanza hacia arriba, en chorro. La Vida es algo así cual surtidor de novedades: provee al hombre de novedades, y a la vez las lanza hacia arriba, hacia lo transcendente" (SVV, 31); "La vida, decía Schrödinger, es la negación real, positiva, de la entropía. Es saber aprovechar, es el aprovechamiento mismo de, las excepciones, por más o por menos, que entran en todo cálculo de probabilidades; y, por tanto, en la base masivo-energética del universo en que consta -teórica, técnica y experimentalmente- que rigen las estadísticas probabilísticas de Bose-Einstein, Fermi-Dirac..." (FM, 526).7

Por su parte, los inventos técnicos proceden de la vida humana, de su estructura y necesidades, como de fondo propio: "Un invento -v.gr. el teléfono, el automóvil, el televisor...- tiene por fondo propio, necesario, la vida natural: vista, y lo que ella ve; oído, y lo que el oye; piernas, y lo que ellas recorren de ordinario en espacio y tiempo. Y no es fondo propio de sorpresa el que, jugando a dados, salga el esquema de teléfono, o el as de oros... O parecidamente: que ante la admiración de televisor surja el seis de un dado" (SVV, 35).

GB considera que la capacidad inventora del hombre es el origen de su libertad y que ésta, a su vez, tiene grados, perteneciendo el superior a la que emerge de la invención técnica y, en consecuencia, el tipo de hombre que la cultive, pues dice:

"LIBERTAD es, pues la forma superior, eminente, superlativa de Vida, respecto de esos "estados" inferiores de ella que son franquía y gana. En virtud del tirón continuo, de la atracción persistente -necesarios tirón y atracción- de la base de leyes necesarias, la mayoría de los humanos -extensible dosificadamante tal afirmación a todo tipo de vivientes- viven la libertad en estado de gana", mas "El auténticamente LIBRE lo es por la predominancia de "originalidad", perceptibles subordinadamente espontaneidad y novedad. "Originalidad", es decir, inventiva de algo jamás visto, imaginado, pensado, dicho, hecho... en religión, arte, ciencia, técnica, moral, economía, letras, música, trato, sociedad... No se puede decir con corrección ni verbal ni mental que se es LIBRE para inventar. (...). El invento en cuanto tal no preexiste a su realización. Su realización, su acto de presencia, es una sorpresa para su único inventor. No es posible antes de ser real; o la realidad precede a su posibilidad. (...). Ser, sentirse ser LIBRE se lo es y se lo siente después de haberse sorprendido por haber hecho algo original, haberlo hecho espontáneamente (no empujado por causas necesarias y suficientes) y haberlo hecho con el tono de novedad (no de novelería, repetición, imitación). El LIBRE es el primer sorprendido de serlo, de encontrarse siéndolo. (...). Los LIBRES son, pues, una minoría, respecto de la mayoría integrada de ganosos y desganados, y de autónomos o francos. Pero todos éstos mantienen la nota de originalidad" (PMNA, 126-127).

Se entiende, por tanto, que GB afirme: "lo artificial es irrupción de algo en lo natural, divino o no; y es lo artificial (y los artefactos) algo raro en calidad e infrecuente en número" (FM, 589). Y de lo artificial técnico: "ha irrumpido, ha roto el decurso natural. Es, pues, sobrenatural. (...). La sentencia dice: "la naturaleza ama (philei, le gusta) ocultarse (krýptesthai)". Mas si descubre sus secretos la técnica, si el hombre transnaturalizándose, los descubre, la naturaleza ya no los ocultará. Se somete a tal tratamiento artificial en los instrumentos" (DMT, 110-111)8.

Todo invento es, a su vez, fuente de esos otros chispazos radioantropológicos que según GB son los sentimientos: "No hay algo así como pura, mera, "sorpresa". Es sorprendente un "invento" (concreto), que a su vez no es mero "invento", sino "ocurrencia", "súbito" de un sujeto, acto de espontaneidad. A su vez, no hay mera, pura, "espontaneidad", sino espontáneamente se sintió el sujeto "admirado" (componente de novedad) por lo "imprevisto" (novedad) de un "invento" (componente de originalidad); "pasmado" ante un invento, ante tal novedad (componente de transcendentalidad). En general: no hay novedad que no esté conexa con originalidad y que no se la sienta como "espontaneidad"" (SVV, 36)9.

La concepción bacquiana del hombre como realidad dialéctica integrada de azar y necesidad, o "radioantropología", imposibilita que cualquier ocurrencia, pensamiento, creación técnica o de otra índole, por sorprendente y sugerente que resulte, acabe con Ocurrencia, Pensamiento o Creatividad10.

Otra secuela de la tensión dialéctica entre necesidad y azar en el hombre es el hecho de que entre el núcleo de lo real, o "qué" mostrado por las fórmulas, y el trato admanual con lo real no existe conexión necesaria, pues de las fórmulas no se deduce el aspecto de "pragma" de nada: "H2O declara que el fondo de Agua; lo que ella tiene que tener para ser Agua, es "H2O", garantizado por las leyes físico-matemáticas del Universo. Tal es su esencia. Mas que agua resulte realmente bebible para boca, aplacadora de sed, incompresible en el puño, espejo para ojos, lavandera, navegable... es indeducible de H2O, aun poniendo por premisa todas las leyes físicomatemáticas; y precisamente al ponerlas se nota, resalta, tal indeducibilidad. (...). Realmente el agua es bebible, aunque no lo sea necesariamente, por esencia... Esta rara, mas real conexión, en una realidad, entre núcleo necesario y calidad de usos y tratos -reales- delata que lo necesario, puede ser, es, insuficiente, para determinar su calidad" (VMI, 99); "Independientemente de lo que una cosa tenga de usable, de cómoda, de servicial (de práctica, pragma), una cosa tiene, posee tanto y tal de ser, de ente (de ón), cuanto y cual tuviere de inmutable, necesario, eterno, idéntico: de ella: de propiedad inalienable, privada (ousía)" (INTRAFI, 40).

Pero la radiactividad humana, su capacidad inventora, debidamente montada (artificializada, por tanto) posibilita, y es labor de la técnica, el advenimiento de un nuevo ser (estado) de la realidad: "el hombre, en estado natural, emite a ratos, actos, oficios... esa inmensa, casi infinita, riqueza de recursos vivenciales y radioantropológicos (...). Todo ello desaprovechado, por siglos y milenios. Pero el hombre técnico, a la altura de la ciencia y técnica actuales, ha inventado, más modestamente dicho, intenta aprovechar esa cantidad y calidad de recursos para metas y empresas jamás imaginables por el hombre dejado a su naturaleza. Los transfinitadores humanos son la potencia motora de una explosión que se verifica en el hombre mismo; y los refrenadores humanos son los instrumentos que ensillan, dominan, la potencia -en principio desaforada, tendiente al infinito- de los transfinitadores. (...). Sentirse transfinitador y refrenador de sí mismo. Y por ello, de una Humanidad nueva, espontánea, original y transcendental" (SVV, 52).

Por todo lo dicho, y como se verá con mayor detenimiento más adelante, resulta comprensible que GB interprete la técnica como irrupción novedosa del fondo del Universo y de la Vida, del azar y de la necesidad constitutivos de ambos; como cosmofanía o, mejor, "epífanía" de "lo divino" del Universo a través del hombre, de manera que éste resulte "médium" suyo11.

Tal epifanía y mediumnidad tecnocientíficas significan que el Universo no sólo se "tenga" sino que se "posea", es decir, adquiera estado artificial, sin fusión ni confusión (estado natural), pues "Lo artificial posee justamente esa virtud: desfundir y desconfundir realmente tales fusiones y confusiones reales y presentar real y eficientemente una propiedad y sólo una" (FM, 463)12. En este sentido dirá, y es el sentido de la técnica, que "En última instancia lo que el hombre supernatural -científico-técnico instrumentalmente- hace en favor del universo real de verdad, a costa del solamente real, es en favor del hombre sobrenatural, así que en favor de sí mismo, a costa también de sí mismo en lo que tiene de natural; en favor de que llegue a poseerlo. A serlo óntica y ontológicamente. El hombre supernatural pretende, intenta y atenta llegar a ser poseedor del universo, dejando de ser lo que es de buenas a primeras: tenedor, altavoz, del mundo, de la realidad en estado natural" (FM, 477).

Pero a pesar de su grado de sobrenaturalidad, los hombres actuales son "híbridos aún de natural y sobrenatural: de naturaleza y arte" (FM, 697), mas con creciente "potencia obedencial sobre lo natural"13, de ahí que GB contemple el advenimiento de un tipo de hombre superior al actual y a todos los anteriores: un "sujeto nuclear" que funja como sujeto técnico u hombre en funciones de manantial y sumidero de todo y para el que todo haya sido inventado cual causa final, sin quedar residuo: todo transustanciado por él, para él y en él14.

Volviendo sobre la citada hibridez del hombre actual, nótese la siguiente puntualización de GB: "Aun el hombre más primitivo -sometido casi íntegramente (en un 0,80) a la filogenia: en anatomía y en fisiología- tienen una dosis de singular (vgr. 0,05), por aparatos inventados -físicos y mentales-, prolongación de los órganos naturales; y una dosis imperdible, aunque nula a ratos, de persona -por su dosis de espontaneidad; menor en cuanto a originalidad y novedad, por repetir actos de la especie. E inversamente: el hombre más actual -más a la altura de ciencia y técnica- tiene una dosis imperdible de particular, por sometido aún a filogenia en tantos y tantos actos, ratos y obras físicos, fisiológicos y mentales dictados, sin evasión posible, total, por las necesidades naturales -de comer, beber, sexear... mas su dosis de persona es la más alta (vgr. o,40), pues su poder de creatividad se manifiesta más en los componentes de originalidad y novedad, y menos en el de espontaneidad" (QD, 397).

Para comprender lo dicho por nuestro autor, debe advertirse que durante la etapa que nos ocupa GB mantiene básicamente la "tipología humana" (QD, 376), tan característica en su pensamiento de "individuo", "particular", "singular" y "persona"15. En este momento nos interesa únicamente advertir a qué estado humano corresponde cada uno: "Tanto particular como individuo pueden ser denominados y considerados como estados naturales (de hombre). (...). Los dos estados siguientes, los de singular y persona, no son estados naturales; así que son incomparables con los dos anteriores. Llamemos estado "preternatural" al de singular; y estado "sobrenatural", al de persona" (QD, 384).16

Lo anterior equivale a afirmar que el hombre hecho "persona" es producto de sí mismo, luego "artefacto", pues dice GB: "Lo de sobrenatural se restringe al acto de producción; y aun así quien lo pone o quienes lo presencian y sienten, lo son y sienten a lo más por tal acto y durante él. (...) lo único sobrenatural, de que consta (1) que no puede surgir de lo natural, aun con todas sus potencias no explotadas, y (2) que deja testimonio entitativo (en obras) de su sobrenaturalidad, (3) que deja técnica, métodos, procedimientos eficaces de repetición, reparación de las obras; (4) que no permite monopolios (de personas o derechos de autor o patentes), es lo artificial. (...) las cuatro condiciones definidoras de lo artificial (...) son las mismas que definen lo positivo, nuevo, original de "sobrenatural". Son pues, milagros -realidades milagrosas que repiten garantizadamente las obras milagrosas- televisor... geometría de Gauss... obras musicales. Son todas ellas supernaturales no sólo "negativamente" por no naturales, sino positivamente" (QD, 385-386). Sobre todo ello se volverá más tarde.

10.2. Lo artificial y la técnica.

Si todo lo artificial posee carácter de creación (efecto-creatura), lo artificial técnico lo es, como se vio oportunamente, en grado superior, especialmente a partir del Renacimiento pues, desde entonces, dirá GB: "hacer algo "según número, peso y medida" quedará de norma. La ciencia y la técnica nos invitan a presenciar la creación, el surgimiento mismo, de un mundo que ellas han hecho y están haciendo "según número, peso y medida". Y resulta que es el mundo en que nosotros "nos somos, nos movemos y nos vivimos". El filósofo no tendría perdón de nadie si no cayera en cuenta de que está presenciando la creación del mundo; y que ciencia y técnica lo invitan -desde hace siglos, insistentemente desde el Renacimiento- a presenciar la creación del mundo actual en que el filósofo actual "se es, se mueve y se vive"" (TELFD, 66).17

El renacimiento del mundo es isomorfo con el del hombre: "Hombre natural, nacido según generación natural, filogenética: anatómica y fisiológica, lo fueron los neandertalenses, los cromagnones... Parménides, Platón, Aristóteles... Teeteto, Euclides, Arquímedes... Agustín de Hipona, Tomás de Aquino... y aún queda una buena dosis de hombre natural en tantos y tantos posteriores al Renacimiento quienes no se han enterado de que han venido al mundo Galileo, Newton, Leibniz, Gauss, Riemann, Cántor, Russell, Einstein, Godel, Fermi... Han venido al mundo y han creado mundos nuevos, o un Renacimiento del Mundo mismo. Mundo algebraico, analítico, infinitesimal... física matemática, lógica simbólica, álgebra de la lógica... telescopios, microscopios, telstar, televisor, teléfono, telégrafo, radar, sonar, sondas cósmicas, avión, motores, calculadores, algoritmos, máquina Turing... Renacidos tales hombres, y renacido el mundo, se notaron encerrados por la naturaleza: la propia del hombre primitivo, natural" (TI, 15-16).

La clave por la que el técnico actual consigue "enartificializar la base del universo" (PPPGN, II, 169), haciendo que lo natural renazca en forma de "universo tecno-científico" (PMNA, 130) o "Mundo", reside en un "truco" peculiar, definidor, de la acción artificializadora técnica18. Tal "truco", que no, "trampa", consiste en anular, sin aniquilar, las leyes naturales las cuales, dice GB con significativa expresión, el hombre técnico "se salta a la torera, quiero decir a la técnica" (TELFLM, 138)19, de ahí que afirme: "Técnica y técnico -artesano, artífice, artefactos, Artefacto- están, pues, vinculados con un tipo nuevo de "principio, origen, primacía" -de , "arca"- que reduce lo natural a condición necesaria, mas no suficiente de principio, origen, causa. Oculta, pues, anula y anonada lo natural -sin aniquilarlo, manteniéndolo más bien de base- fondo: de sujeto, de subjectum o súb-dito para las metas, moldes, motores y masas que el Tecn-arca se proponga y los técnicos y ergatas (operarios) ejecuten y usen" (PPPGN, II, 553).

Transformación creciente, pues, mediante truco técnico, del universo en Tecnocosmos y del hombre natural en "Tecnita" y "Tecnarca"20.

Pues bien, según el "realismo integral e integérrimo" profesado por GB, todo lo real lo es por su tanto comprobable, al menos en principio, de masa o energía21. Por lo tanto, para que el mundo artificial creado por la técnica (en especial por la "actual") sea real deberá echar sus fundamentos sobre la base materio-energética del universo. Advertir esto, dirá GB, "es tomar en serio, en real, con realismo integral e integérrimo, la física y técnica actuales" (QD, 105). Ahora bien, si dicha base es condición necesaria para que la técnica y lo artificial-artefactual sean reales, no es suficiente por sí sola, pues también es necesaria la inventiva mental humana, de modo que lo artificial, en cuanto "efecto", participa de la doble naturaleza del hombre en tanto que ser dialéctico de azar o inventiva (vida mental creadora de ideas, planes...) y necesidad o naturaleza (base física)22. Esto explica que en ocasiones GB afirme que en lo artificial ciertas "materias" quedan "enracionalizadas"23.

Por esa doble constitución apuntada, el hombre es creador y causa a la vez y, derivadamente, Gran Señor, es decir: "super-yecto" (QD, 212); correlativamente, sus creaturas artificiales resultarán creaciones (novedades), efectos y, por secuela, siervos, tal como se vio en su momento24. Por otra parte, si se considera que el tipo de invención o artificialidad más inmediata u originalmente humana según GB es la generada por la vida mental o superior, y que luego sus creaciones o "sueños", mediante la técnica, se plasman en artefactos materiales o no, se comprende que éstos sean denominados también por el autor "inventos", aunque derivada o analógicamente.

En cualquier caso, mental o material, lo artificial, y por extensión lo tecno-artefactual, es o consiste en un atentado exitoso o "matricidio" contra lo natural25. Tal matricidio aumenta su gravedad a partir del Renacimiento, y resulta superior aún desde el siglo XIX. La consumación de dicho "matricidio" sitúa al hombre en ventaja frente al universo en proporción directa a su virulencia: "Al entendimiento acudió -por ocurrencia genial extra y contra específica de sí mismo, antinatural respecto de sí mismo en cuanto natural- hacer experimentos, tanteos, con cosas o fenómenos naturales; hablar de ellos con lenguaje inventado -artificial: el de matemáticas inventadas, antinaturales también-; sacar consecuencias no solamente abstractas o formales sino "experimentales"; y, a pesar de tal matricidio de la madre Naturaleza, propia y ajena, lo natural artificializado actuaba de manera antinatural y eficiente y para finalidades antinaturales. Telegrafía inalámbrica, radio, televisores, radar, microscopios electrónicos, dínamos, luz eléctrica... son, entre miles y miles, inventos antinaturales de un entendimiento y manos actuando antinaturalmente: contra la propia naturaleza, definida, del hombre: el natural que fue desde -50.000 a + 1800" (INTRAFI, 89-90)26.

Por otra parte, sí, como se verá oportunamente, ya las fórmulas físico-matemáticas poseen eficiencia propia al hacer posible que las funciones puedan ser aisladas del compuesto natural en que acontecen sin por ello destruirse27, tal poder queda potenciado por la acción artificializadora técnica mediante la cual quedan "inscritas" en lo natural transformándolo así en "material", pues dice GB: "el estado artificial se presta a un uso técnico; el de la eficiencia especializada y, por especializada, más potente y segura que el uso corriente de lo natural" (TELFLM, 44). Así, utilizando "fórmulas y técnica adjunta" el hombre puede dominar lo natural con menor esfuerzo, como sucede en el caso de las células fotoelécticas ajustadas con mecanismos de accionamiento automático resultando, más que hombre racional, "tecnólogo y tecnócrata"28. Por otro lado, si la falta de conexión necesaria entre el trato admanual y la esencia de lo real hacía posible los "atentados" contra lo natural, las fórmulas posibilitan, además, su recuperación mediante fabricación en caso de necesidad29.

Así, pues, por ciencia y técnica con eficiencia físico-matemática30 el hombre humaniza "realmente" lo real (crea un mundo real-de-verdad por y para él) y, correlativamente, se humaniza a sí mismo haciéndose "realmente" Creador y Señor. En este sentido, y desde el transfondo del "realismo integral e integérrimo", GB considera que son los físicos y los matemáticos, no los filósofos, los auténticos metafísicos de este siglo31.

Pero dicho lo anterior, hay que advertir que para GB lo artificial y la técnica no son tan sólo invenciones contra o anti, sino, sobre todo, "trans" lo natural, de modo que por ellas el hombre se libera de lo natural en forma y modo trans-finitador y no, simplemente, des-definidor. En este sentido, dirá: "Es el hombre en cuanto inventor, contra el hombre natural (que aún lo está en actos sueltos, a ratos, siendo) quien se ha resentido, después de haber notado la encerrona que la naturaleza le impone desde nacimiento. Y se ha salido, evadido de ella, no rompiéndola, horadando la muralla, sino por una dimensión que no es lo natural. La de lo artificial. El hombre no es, esencialmente, finito y, por tanto, definible y delimitable. El hombre es transfinito (...)" (TI, 25-26).

En conexión con lo anterior, y sobre la razón antropológica profunda de la sobrenaturalidad de la técnica, especialmente de la actual, cabe señalar lo siguiente:

"Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural -pasado, presente, futuro. Con un trans que no es de estilo natural, esencial, cual tierra, continente que esté trans-atlántico; más allá del mar Atlántico, al que se llega por transporte, por translación. Todo ello queda esencialmente dentro de lo Natural.

Por muchas fases que la evolución natural -darwiniana o no- recorra desde las formas más elementales de peces hasta, digamos, la del delfín, nunca, jamás, llagará a hacer submarinos. El submarino está más allá, trans, con un allá inaccesible a toda especie de pez natural -pasado, presente, futuro.

Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural. Lo transciende. Es un trans-finito.

Sean cuantas fueren las fases del hombre -desde el Pithecánthropos al Homo sapiens, que nos creemos ser y haberlo llegado a ser por evolución darwiniana o no- jamás, nunca jamás nacerán estatua de la Venus de Milo o un robot de la última factura.

"Mas es de importancia decisiva advertir que entre cada serie ascendente de cosas naturales y lo transcendente, cada una se da una conexión propia, original, no natural, cual la percibimos sin mayores sutilezas entre pez y submarino, entre ave y avión, en Venus y su estatua; entre hombre y robot. Robot no es el transfinito de pez; ni /-1 es el transfinito de hombre. Aceptemos, pues, la frase: "lo artificial es trans-finito respecto de lo natural" -definido cual pez, ave, hombre... naturales" (VMI, 136-137).

Formulado brevemente, y como ya se ha dicho: "la fuerza que impele a transfinitud es la radioantropología" (TI, 86). Tal "salida" o transfinitación tiende, además, a lo que GB denomina universalización real del hombre: "El hombre se ha evadido de la tierra, del mar, del aire y salido al Universo" (TI, 72)32. Tal victoria la ha conseguido actualmente inventando artefactos enchufados "en el material masivo-energético del fondo del universo, que hacen realmente posible nuevas empresas: viajes a la luna, sondas cósmicas, motores nucleares, isótopos radiactivos medicinales, para así demostrar su dominio del universo (...) comenzando por dominar la tierra" (QD, 534), de ahí que afirme con seguridad que el hombre actual "Es, respecto de ella, el único transfinitador"; "el transfinitador de la tierra" y, con probabilidad, "uno de los transfinitadores del universo"33.

Como consecuencia, y condensando todo lo anterior, diremos que lo artificial técnico es concebido por GB como un nuevo estado del ser definido por una estructura que resalta y contrasta frente a la de lo natural: "Lo artificial (lo formal) no sólo destruye y tiene precisamente que destruir lo natural -la llamada esencia o naturaleza-, sino aportar algo nuevo en materia, forma, actividad, fines. Digamos, sin mayor explicación por el momento: algo nuevo en masa, motor, meta, molde. Masa (sustituto nuevo de materia o de causa material), molde (sustituto de causa formal o forma), meta (sustituto de fin o causa final), motor (sustituto de causa eficiente)" (FM, 191)34.

Por otra parte, cada tipo de hombre surge en función del grado de contraste y resalte de lo artificial con-contra lo natural: "Los grados de artesano, artífice, tecnócrata y tecnólogo definen las fases del proceso histórico del paso de hombre natural a hombre singular, a través del particular e individuo" (QD, 388). Así, a lo dicho anteriormente sobre la "tipología humana", ha de añadirse lo que se dirá a continuación.

Afirma GB que "Lo artificial: televisor... geometría de Gauss... Novena Sinfonía de Beethoven... es in-natural por no nacer, por no haber nacido, aun después de miles y miles de años de "generación" natural: de dejado lo natural a sí mismo y a sus leyes; es anti-natural, pues va contra los límites naturales de lo natural: franja finita de ver, oír, pesar, manejar...; es extra-natural, pues los datos de un artefacto suelen servir y se los hace servir para algo diverso (...); es preter-natural, pues pretiere o ignora lo natural: los datos que ofrecen sus inmediatos aparenciales, el estado de sus posiciones, velocidades: de todo lo que es "pasto" -objeto formal que y objeto formal por el que y objeto material de sentidos y potencias naturales" (QD, 387).

Pues bien, en función de lo anterior, dice: ""Singular" es un hombre, o es el estado de hombre, que ha inventado realidades artificiales en todos los órdenes: realidades antinaturales, extranaturales, preternaturales: innaturales. (...) al hombre artificial -artesano, artífice, técnico- le es accidental el ser "animal racional": animal vertebrado, mamífero, primate, binocular, biaural, bímano, bípedo... A veces le estorba; otras, le sirve todo eso; a veces condescendiendo. Así, lo que la pantalla del televisor presenta a los ojos naturales y mente ojeante natural, mas lo en ella ojeado no es lo que sirve al físico clásico (Newton) o actual (Bohr, Born, Fermi, Dirac...). (...). Puédese por tanto, definir al "singular" con "singular" es, está siendo, un hombre a quien le es indiferente, accidental (su) cuerpo y alma naturales, sus funciones y órganos, desde marchar a hablar. Componente negativo y negador, aunque real" (QD, 386-388).

Pero si lo anterior es el componente "negativo y negador", del "positivo" dice: ""singular" es un hombre que se sirve de instrumentos inventados ya, acoplados, enchufados en la base del universo -en electrones, protones, iones, campos electromagnético...- e instruidos ya para que hagan ellos las funciones que el singular se proponga: dejar de ser causa eficiente con sus miembros naturales; dejar de tener que servirse de la forma y funciones naturales suyas; dejar de ser causa final sus necesidades naturales, a satisfacer por medios naturales; emplear, pues, motores en lugar de sus brazos, manos, pies; que trabajen las máquinas, desde arado... a computadora; conseguir los fines naturales por medios artificiales; que las máquinas satisfagan necesidades inventadas: bebidas nuevas, comidas nuevas.. materiales nuevos... hasta plásticos... Y todo ello seipsirregulado (feedback) por termostatos, reguladores centrífugos, flotadores, de presión, de temperatura, densidad, velocidad" (QD, 388).

En la enumeración anterior, GB muestra la "Tendencia progresiva de pasar de ser agente y paciente natural a Gobernador (v²). Cibernética. Sentados, no en silla de madera o banco rústico sino arrellenados ante tablero de señales y disponiendo con un dedo de fábricas enteras de productos nuevos, o vuelo de avión...", por lo que concluye: "Singular es, pues, un hombre que tiende a ser gobernador de un mundo nuevo de artefactos, inventados por él -y por tanto él usuario de ellos-; instruidos ya para que le sirvan a una señal suya, y enchufados en la base del universo para que su condición de servicio le rinda al máximo en eficiencia y seguridad" (QD, 388).

Respecto de "persona", dice: ""persona" es el estado de un hombre que des-define y des-finita su cuerpo y su alma, no sólo lo de particular e individuo, sino lo de singular. Componente negativo, negador, real. Persona es realidad transfinitante de todo y seipsitransfinitadora en todo. Componente positivo. Persona es un hombre -o estado de un hombre- que o en que la creatividad -originalidad, novedad, espontaneidad- de la fase y trance de actos sueltos, se transforma en inventos de estructura fija, de actuación garantizada y de efectos permanentes" (QD, 389).

Frente a "particular" e "individuo", que toman su cuerpo y alma por esenciales, y al "singular", que los toma por accidentales (indiferencia), trasladando así la importancia al dominio de lo artificial (artefactos sensibles o no), mas sin poder superar lo natural a pesar de desearlo dado que sus inventos no tienen alcance universal, "persona" es el hombre en estado de inventor de artefactos que superan realmente lo natural (sea lo que fuere), atentando contra ello des-definiéndolo y des-finitándolo con éxito, resultando sus instrumentos sentidos científicos35. Así, dirá: "Plan desdefinidor propio de persona -definidor y facedor de ella- contra definiciones y finitudes definidas por potestades e individuos religiosos, morales, sociales; y aun a pesar de la delimitación de recursos -matemáticos, físicos e instrumentales- del singular" (QD, 392).

Por todo ello, se entiende que la tecno-ciencia y lo artificial estructurado según ella, en virtud de su peculiar poder transfinitador de lo natural, sea calificado por GB como "milagro comprobable": "milagros técnicos" (PPPGN, II, 648), mas, en rigor, son "maravilla", que es categoría superior a la de "milagro": "Los "milagros" quedan transcendidos en "maravillas" de la ciencia tecnifacta y de la técnica cientifacta. Ciencia tecnifacta y técnica cientifacta son el revulsivo, el subversivo (Auf-hebung), el transustanciativo (Auf-hebung) del estado natural (esencial) de todo; y resulta verdad, verdad real, lo de Heráclito: "este mundo, el mismo para todos, no lo hizo ninguno de los dioses ni ninguno de los hombres, sino que fue desde siempre, es y será Fuego siemprevivo, que se enciende medidamente y medidamente se apaga" (fragm. 30)" (QD, 405).

Tampoco extrañará, y sobre ello se ha tratado oportunamente en este estudio, que GB pretenda restringir el término "artificial" al de lo artificial tecno-científico, si es que lo artificial debe tener sentido "actual", reservando para otros tipos históricamente anteriores el de "artificioso": ""Artificioso" o "formalista" no designará, contra su sentido y uso corriente, una degeneración de "artificial" o "formal". Degeneración por pedantería, escrupulosidad, manierismo, novelería, detallismo... En este sentido, "artificioso", "formalista", sigue, suele seguir a artificial; artilugio, a artificio. Aquí se invierte la valoración histórica: artificioso precede o puede preceder a artificial; formalista a formal. Artilugio, a artificio. Y, con cierta coincidencia histórico-valoral, precede artesano a artífice. Artificial... incluye instrumentos (aparatos, instructos, enseres) de contextura, manejo y efectos estabilizados, consagrados, por técnica científicamente fundada y dirigida" (FM, 183).

10.3. Invento y hallazgo.

El término "invento" en GB designa de forma genérica una miscelánea de realidades, tanto mentales o espirituales como materiales o físicas,36 que ordena según su grado de creatividad en "nivel ascendente": truco, ocurrencia, invento; y "descendente": receta, figura y cálculo37.

Sin embargo, dicho término posee un significado estricto que resalta por su comparación con el de "hallazgo". Sobre tal distinción, detalladamente analizada en un capítulo anterior, insiste GB explícita y frecuentemente durante la etapa final de su pensamiento, lo que indica la importancia que la concede. Así, dirá: "Hallazgo es, pues, descubrimiento de que lo natural no sólo sirve para la especie propia, sino para la humana y sus naturales necesidades: comer, beber, vestirse, marchar..." (TELFD, 52), en cambio "son inventos; algo nuevo, original, resaltante frente a hallazgos y a lo natural" (TELFD, 52).

En rigor, sólo los inventos merecen el epíteto "artificial": "El término (...) de "artificial" casi no es aplicable a hallazgos: fruta, bastón, remo, cabalgadura, harina... Predominio de lo natural, a pesar del nuevo servicio: el humano. Reservemos, pues, el término "artificial" para designar el carácter de los inventos" (TELFD, 53). Por tanto, "Se notará sin más finuras -extemporáneas- que los hallazgos están, a pesar del componente de novedad y originalidad, muy cerca, y grandemente dependientes, de lo natural: de las cosas y del hombre natural" (TELFD, 52), de modo que ""Artificial" es, pues, calificativo meliorativo, de orden superior, nuevo, a "hallazgo" y, por ello, superior a natural -depuesto, rebajado a simple material" (TELFD, 54).

En general, mientras que un invento es algo "hecho para servir para", el hallazgo tan sólo "sirve para"38, por lo que GB dirá que, en rigor, con lo natural uno "se halla", pero con lo artificial "se encuentra"39.

Otra condición: "Los inventos -en sentido riguroso de la palabra- no sólo requieren inventor que invente su montaje (plano, plan, proyecto) sino inventar, que se invente, el uso. Los usuarios de un artefacto tienen que aprender a usarlo; y tal aprendizaje es él mismo un invento" (TELFD, 54). Lo anterior implica, como se verá al hablar de "Sociedad", distinguir entre inventores de primera categoría y de segunda y, por eso, con derechos diferentes. En efecto, si "de la originalidad, novedad, supraespecificidad del yo provienen los "inventos" -lo artificial" (TELFE, 51), entonces, a mayor dosis de "yo" superior artificialidad de los inventos, y de ahí que diga de los inventos "grandiosos"40 que "son efectos, concreciones, creaturas de actos de "yo" -geniales en actos sueltos, a ratos", mientras que "Los demás los usan como uno-de-tantos, cual un cualquiera: por ser solamente individuos de la misma especie, con las necesidades de la especie" (TELFE, 52).

Por último, para que un invento resulte propiamente "artificial" debe funcionar, es decir, tener éxito o ser eficiente, distinguiéndose así de un invento "artificioso": "Lo propiamente artificial se distingue, y lo distinguimos aquí, de "artificioso" porque lo artificial es eficiente en su orden: auto que marcha, computadora que calcula, (...) Rey que gobierna, (...). Lo artificioso no es eficiente: Reina de carnaval; Emperador de Trapo-bana; Papa, de personaje de drama; (...) todos los juguetes o lo convertido en juguete" (TELFD, 53). En definitiva: "Con lo acabado de decir se pretende otorgar a "artificial" -mejor, restituirle- su carácter de invento real: de original manera de ser y obrar, a costa de lo natural, y potenciando sus naturales, definidos y limitados poderes" (TELFD, 53)41.

10.4. Taxonomía de lo artificial.

Durante la época del pensamiento de GB que nos ocupa, la profundización en la distinción entre invento y hallazgo lleva a nuestro autor a establecer un "instrumentario"42 compuesto de cinco categorías básicas de "sirvientes": "utensilio", "trebejo", "aparato", "instrumento" y "enseres"43.

a- Utensilio: "Por "utensilio" se entiende aquí cualquier cosa natural -hombre inclusive: sus manos, sus pies, ojos...- de que se sirva el hombre para sus finalidades naturales (subvenir a sus necesidades, conveniencias), empleando lo que él no ha producido, sino preexiste antes, durante, después de su uso -cual la naturaleza. La única novedad se reduce a inventar "uso" -agua para beber, lavarse...; sol, para calentarse, alumbrar...; fuego para calentarse, calentar, secarse...; hombres, para hacer de padre, madre, hermanos...; tronco, para leña...; frutos, para fruta...; animales salvajes, para comida... Se descubre el hombre a sí mismo haciendo de recolector, cazador, padre... Le es sorpresa -emplee o no tal palabra- descubrir que ciertas cosas, animales... le sirven, sin ser productor de ellas. Sorpresa agradable; a veces desagradable -quemarse, ahogarse, indigestarse..." (INTRAFI, 123-125).44

b- Trebejo: ""Trebejo" se definirá por cosa transformada para subvenir a las necesidades, conveniencias, apetencias naturales, cuando la naturaleza no llega a poder satisfacerlas" (INTRAFI, 125). Sobre este particular, debe señalarse que "las necesidades o conveniencias naturales dan el límite del arte y artefactos. (...). Lo natural perfecto pone siempre límites a la expansión y funciones del arte. Apetencias, conveniencias, necesidades "naturales". Nada de inventarse nuevas, lujo, exacerbarlas" (INTRAFI, 125-126)45.

c- Aparato: ""Aparato" se denominará todo artefacto que 3.1) potencie los sentidos o facultades naturales del hombre o de las cosas; 3.2) mas para que tal artefacto obre hará falta el que el hombre (natural) lo maneje -actúe de causa eficiente continua" (INTRAFI, 126). Y advierte: "Y aun aparatos entran, más o menos reajustados, en los tipos modernos de instrumentos y enseres (...). Pero siempre los criterio 3.1, 2) determinarán lo que éstos tienen de aparatos" (INTRAFI, 127)46. Según esto, los aparatos fungen como "Especie de cuerpo suplementario, dotado de órganos en "circuito externo"" (INTRAFI, 126), así vg. "los ojos naturales -ayudados de esos otros ojos científicos que son telescopios...-" (VMI, 106)47.

En los "aparatos" predomina aún lo natural, tanto en su función como por la carencia de formalismo matemático estructurante en su montaje, lo cual les resta poder transfinitador: "A las cosas en que la dosis de "hallazgo" predomine sobre la de "invento" llamamos "aparatos". Son, pues, "aparatos", vgr., vaso, vela, remo..." (TELFE, 50); "los "aparatos" o enseres de cocina, de taller que, por no estar matematizados, solamente descubren propiedades de lo natural y las aprovechan para las necesidades y conveniencias naturales del hombre natural" (QD, 254).48

En cambio, en PPPGN, dice: "Aparato es un enser que ha tenido que ser previa y expresamente hecho -inventado- para que pueda servir para un fin o tarea prefijada. El servir para... es secuela de haber sido hecho para..." (PPPGN, I, 17).49

- Instrumento: inspirándose para su significado en P. Jordan50, dice GB: "Entendamos por "instrumento" el artefacto que, a los caracteres de trebejo y aparato añada lo de "instruido" por el hombre para que él realice automáticamente, cual motor (auto, de por sí), lo que el hombre tiene o tendría que hacer cual causa eficiente y directiva continua, sin cuya intervención constante los utensilios, trebejos y aparatos no actúan; son pasivos" (INTRAFI, 127), por lo que afirma: "Los instrumentos liberan al hombre -o el hombre los ha inventado para librarse- de ser causa eficiente, motor físico -para hacerse a sí mismo distinto del buey, mulo, caballo..., además de ser naturalmente distinto de ellos. (...). Ellos "trabajan"; el hombre no es, al usarlos, "trabajador" -causa eficiente, de intervención constante necesaria: de esclavo de tales inventos suyos. Le queda aún la esclavitud de tener que ser causa final, directiva, de ellos; serlo de sus propios inventos. No es trabajador; mas es aún "programador" de trabajo" (ibid.); "Son inventos "automotores", seipsedinámicos, avión, auto, computadora, televisor... la intervención activa del hombre se reduce a un mínimo, cada vez a menos. Son (están) estos artefactos "instruidos" -son "instrumentos"" (TELFE, 49)51.

Esa instrucción posee forma matemática, de ahí su superioridad frente a los "aparatos": "los instrumentos que, matematizados, dominarán el universo y sus bases mismas. (...). Los "instrumentos" -termómetro barómetro, reloj, telescopio, televisor, teléfono, telégrafo, telestar... avión, sonda cósmica, centrifugadora, calculadoras...- todos ellos, enmatematizados. Con matemática inscrita, intrínseca, hacen realmente -no imaginativa o desideralmente o novelísticamente, a lo "Mil y una noches"- posible, realizable y realizado dominar la realidad, desde su base misma. Ser Señores de ella" (QD, 254)52.

- Enseres: "se entenderá por "enseres", artefactos que liberen al hombre -o el hombre los haya inventado para librarse- de tener que ser causa final directiva inmediata y constante de instrumentos, aparatos, trebejos" (INTRAFI, 127-128)53.

Por lo dicho, afirma GB que "A los enseres podría denominárselos artefactos "cibernéticos"" (INTRAFI 128), de manera que tales artefactos permiten concebir al hombre que los inventa y se sirve de ellos como "ciberneta" o realidad con actividad puramente mental, sin trabajo físico, dedicada a crear nuevos proyectos, planes, ideas... Hombre en tendencia a Espíritu Absoluto: "La seipsirregulación (de un aparato, instrumento...) hace de él medio potenciado en su carácter de medio para el fin que es el Hombre. Este ha traspasado real, originalmente, su condición de causa final que tiene aún que vigilar, ajustar los medios" (INTRAFI, 128)54.

Todos los tipos de artefactos apuntados entran en la categoría de "sirvientes", pues "Sirven al hombre. Le son útiles. (...). Explícitamente: la cosa (a) sirve para el Hombre (H) para una necesidad (n) de él. Él es la causa final de (a), y (a) es medio para obtener tal fin. R [a; H, h, (n)]" (FM, 106).

En FM, los "sirvientes" son ordenados por GB en "dos grandes clases: (1) Naturifactos y (2) artefactos" (ibid.). Tal clasificación provoca un desplazamiento en el significado de la categoría "artefacto" y, dentro de ésta, en las de "aparato", "instrumento" y "enseres". Veámoslo.

De los naturifactos dice: "En general: útiles, utensilios, trebejos, son, por constitución, predominantemente naturales, en cuanto a materia, forma, designio o diseño. Utiles, utensilios, trebejos, están conexos con estratos superficiales del universo; superficiales en cuanto a materia, forma, eficiencia y finalidades. (...). Son naturifactos los útiles, utensilios, trebejos. Predominan en ellos la materia natural, la forma natural, las eficiencias naturales, los fines y los medios naturales. Es decir: predominan las cuatro causas naturales. E inversamente: las cosas, tengan la apariencia que tuvieren, si en ellas predominan las cuatro causas naturales, son naturifactas" (FM, 106-107). En esta obra, GB sí distingue entre "útil" y "utensilio", a la vez que los pone en relación con "trebejo", resultando tal precisión sumamente valiosa para fijar la taxonomía de lo artificial. Así, dirá:

"Vgr. el agua (natural) es un útil; es útil, para ciertas necesidades naturales del hombre -vgr. beber-; mas no es un útil para la finalidad de nadar; una vasija neolítica es un utensilio, pues sirve para guardar el agua (natural) y poder servirse del agua (de tal útil) cuando el hombre lo necesite. Trebejos son, respecto del agua, asas, tapadera, cuchara para beberla... proporcionalmente se diría respecto de sol, luz natural, fuego, frutos, animales...

En todos ellos, la materia de que están hechos es la natural: con la que nacen o se engendran; en el caso de útiles, lo nuevo es el uso que les inventa el hombre; uso que no altera la naturaleza del agua, de calor solar, luz solar, frutos... La función de utensilios que a los útiles se da altera en grado inofensivo la forma y propiedades del agua...; la adición de trebejos, la forma de utensilio, el uso del útil contribuyen a hacer de todos ellos medios para una finalidad. Mas no alteran ni sus fines naturales ni sus naturales eficiencias -fuera del acto de servirse de ellos, cual sirvientes, el hombre.

Aun hoy en día, agua, aire, sol, luz, fuego, frutos... sirven al hombre, como útiles, en utensilios y trebejos de su vida cotidiana. Sólo la forma externa de utensilios y trebejos se ha cambiado. Mas siempre predomina la de útiles para las necesidades básicas que, por naturales, predominan, a la hora de la verdad, en el hombre" (FM, 107)55.

En cuanto a los "artefactos", dice: "Son aquellos sirvientes que sirven al hombre respecto de necesidades inventadas por él" (FM, 108); "Aparatos, instrumentos y enseres son, por constitución o plan, artefactos, artificiales en cuanto a material, molde, meta y motores. Por libertar al hombre de tener que ser y hacer de causa eficiente, motora de utensilios, trebejos y aparatos, y por liberarlo de estar siendo causa final, es decir: de servir fines naturales y vigilar los medios para que se realice el fin natural, el hombre está siendo ya, se ha elevado ya a Creador y Gobernador (v²) de un Mundo hecho por él para él" (FM, 106); "Artefactos son, pues, realidades constituidas por metas, motores, moldes y material nuevos, innascibles" (FM, 109)56.

En esta obra, el carácter cibernético de los enseres se traslada a los instrumentos o "instructos", pasando aquéllos a ser término con el que poner de relieve la interacción y amplitud de acción de ciertos artefactos con la base física del universo57.

Como consecuencia, la categoría "aparato" resulta modificada pasando a ocupar el lugar del instrumento: "Los aparatos están montados para relevar al hombre de ser y actuar de causa eficiente, de motor, de utensilios y trebejos. Los instrumentos relevan al hombre de ser y hacer de causa final: de preocuparse de los medios, reajustándolos ellos a las metas que él se haya inventado. Así, con feedback o retrorreajuste automático. Los enseres son artefactos de amplitud cósmica, y de enchufe en la base energético-masiva del universo" (FM, 106); "Los útiles, utensilios, trebejos físicos, matemáticos y lógicos no liberan al hombre de tener que gastar energía vital en ellos; al revés, la consumen. Designemos con la palabra "instructos" los artefactos que liberen al hombre de tener que hacer de causa final de útiles, utensilios, trebejos, y aun de aparatos. Todos los componentes de los mecanismos con feedback -con retroajuste, con regulación automática- sirven para que el instructo mismo adapte su funcionamiento ajustando medios a la meta que el hombre ha inventado y se le ha propuesto. (...). Los instrumentos son artefactos instruidos por el hombre para que le suplan en sus faenas naturales de causa eficiente y final de los naturifactos. Por fin, enseres; son artefactos de amplitud de acción cósmica. Telescopios, radiotelescopios, sondas cósmicas... descubren -según el montaje que el hombre les ha inventado, inscrito e instrinsecado- las profundidades del universo: masivas y energéticas. Y ellos dan los datos; sólo le queda al hombre la interpretación en teorías e hipótesis. No tiene que gastar energía ocular en observaciones con ojos, útiles y trebejos astronómicos naturales" (FM, 109-110).58

El "enchufe"59 de instrumentos y enseres al fondo del universo hace también de criterio de distinción entre artefactos: "Los instrumentos y enseres que la mente ha inventado para vivirse científicamente -con universalidad espacial y temporal- están enchufados directamente en los elementos básicos del universo, en los electrones sobre todo, y en toda clase de fotones adscritos a diversos campos: electromagnético y gravitatorio. Pues bien, el fondo del cuerpo de la mente está también enchufado en ese mismo nivel ínfimo y básico. Recordemos la distinción entre tipos de sirvientes. Los utensilios, trebejos y aparatos no están enchufados en la base del universo porque el cuerpo de viviente natural tampoco lo está directa e inmediatamente" (TI, 47).

La razón para ello radica en el superior grado de sobrenaturalidad con el que, por tal tipo de conexión, sirven instrumentos y enseres al cuerpo y alma humanos: "los aparatos actuales -cámara Millikan, contador Geiger... ciclotrón, syncrociclotrón, CERN... granulaciones especiales... televisores, teléfonos, radares, sonares, calculadoras...- están en contacto inmediato con la base del Universo, que está siendo la base de cada uno de nosotros: electrones, protones, neutrones... y sus campos. Tales aparatos han transcendido, transfinitado todo umbral natural del cuerpo, y por tanto, del alma natural, transcendencia alcanzada gradualmente: rayos violeta ! rayos ultravioleta ! rayos X ! rayos gamma ! rayos cósmicos ! (?); rayos rojos ! infrarrojos ! ... FM ! AM ! (?). Tales son las comunicaciones subterráneas -profundas- de cuerpo y alma con la base, común, del Universo, por las que antemuro, muro y ciudadela quedan rebajadas a superficial cerradura y encierro" (VMI, 144)60.

Tomando como fundamento lo anterior, GB inquiere sobre la posibilidad de ciertos artefactos peculiares: ")Será realmente posible -por invento de instrumentos y de enseres mentales que le hablen al yo en tal lenguaje- ir haciendo conscientes míos, paso a paso, esos datos archivados en la base de nuestra realidad: órganos, macromoléculas, átomos, nucleones... campos gravitatorio, electromagnético, nucleónico, y fotones, gravitones de ellos?" (INTRAFI, 86). Tras lo dicho se encierra la diferencia entre "tener" y "poseer", resultando posible para el hombre, por los artefactos, "poseer" lo que antes sólo se "tenía" (vg. protones...) de modo que resulta factible su empleo a voluntad, es decir: su dominio técnico con plan de creador61.

En virtud de la diferencia apuntada, GB propone: "Llamemos pues, cuerpo a la realidad física percibida, vivida, por la mente, consciente, natural. Y denominemos soma a la realidad física ocultada, simplificada por la mente natural, por el alma; y vivida así por ella, sin conciencia natural de tal simplificación de la realidad de verdad ella misma" (TI, 48). Y justamente por esta circunstancia, propiciada por la existencia de instrumentos y enseres, el hombre en su totalidad se vive escindidamente entre dos dominios: el de lo real en sí (micro) y el de la apariencias (macro): "La mente natural -alma, vida...- se vive macoscópicamente y vive todo en el mismo tono de simplificación global y burda mas la mente supernatural, ella misma en cuanto inventora y usuaria de instrumentos y enseres, vive la base del universo, que es la misma suya, microscópicamente. Nuestra vida está, pues, se vive, escindidamente; cuerpo en doble escisión macro y micro; órganos en doble escisión: sensorios con utensilios, trebejos y aparatos, y sentidos artificiales, con instrumentos y enseres. Y los conceptos, definiciones, axiomas, teorías... de la mente están también escindidos: conceptos, definiciones... -globales, simplificados, simplismos; y conceptos científico-técnicos, servidos de instrumentos y enseres" (TI, 48-49).

Por otra parte, y para finalizar este apartado, diremos que durante esta etapa GB aún emplea el término "tecnema" como sinónimo de artefacto62.

10.5. Historia "actual" de los artefactos.

Hasta el Renacimiento, el prestigio-eficacia de lo artificial-técnico, frente al de lo natural, era prácticamente nulo, invirtiéndose progresiva y aceleradamente tal valoración desde entonces63. Desde esta perspectiva, la obra De Magia a Técnica, resulta básica pues el objetivo de GB en ella es ordenar "los inventos que han conducido desde la fase mágica a la fase científico-técnica" durante los últimos mil años mas, como advierte el propio autor, "sin pretensiones de historiador de ciencia y de técnica durante ese período" (DMT, 11).

No le interesa, pues, a nuestro autor elaborar una enciclopedia de inventos, sino analizar la estructura y eficacia de los artefactos actuales y mostrar su condición de precipitado histórico, de secuenciación o vertebración de ocurrencias de la vida humana debidamente montadas a lo largo de siglos, y no cual simple "llovizna" de invenciones unidas sin más. Se trata, por tanto, de la historia de la estructura de los inventos actuales, de "qué" y "cómo" han llegado a ser lo que son64, atendiendo para ello a la evolución de la vida intelectual con la que son isomorfos. Se trata, por tanto, de la historia de lo artefactual en clave vital-y-científico-técnica o "actual".

Tal historia constituye, según GB, el paso de la magia a la técnica y es, en rigor, una antropología: "es muestra del paso de genio a Hombre. Ocaso de la magia y surgimiento de la antropología, de una antropología a la altura de ciencia y técnica actuales" (DMT, 161). Presenta cinco fases: mágica, matemático-física general, especial y técnica, y la sociológica65, formando todas ellas "una secuencia históricamente constituida, pasos que ha dado la humanidad" en su "acercamiento al mundo de aparatos técnicos" (DMT, 107).

- El "primer paso" (DMT, 107), lo constituye el tránsito de la fase mágica (primera) a la de fórmulas matemático-físicas generales (segunda). Mientras que en la fase mágica "Toda fórmula mágica es de estructura gramatical absolutamente rígida" (DMT, 96), y "Por lo de mágica está más allá de toda ley física" (DMT, 52), luego cualquier invento basado en ella, vg. alfombra mágica, no tendrá ni eficiencia ni eficacia real, física, alguna, en cambio, "Las ecuaciones físico-matemáticas generales (...) (fase B)- acercan un primer grado al final que es un avión. Y descartan toda clase de alfombras mágicas" (DMT, 58).

Otro caso: puertas de apertura automática frente a "Sésamo ábrete": "Que las fórmulas matemático-físicas generales sean de estilo trans-mágico, que se abren y cierran por constitución de su estructura matemática misma y que sean eficientes porque se hallan intrínsecas, inscritas, en todo el universo -y, por tanto, en aparatos de funcionamiento automático, ese de abre-cierra- señala el primer paso, inevitable, de acercamiento al mundo de aparatos técnicos, en especial al de puertas automáticas" (DMT, 107).

- El segundo paso (fase tercera) es "la consideración de las fórmulas matemático físicas especiales" (DMT, 107). Así, vg., en el caso de avión, "las ecuaciones físico-matemáticas especiales (fase C) indican las condiciones para que algo así cual avión pueda volar en nuestra atmósfera, en aire, y aun en la estratosfera. En este segundo grado o nivel de acercamiento a avión real, en que poder volar nosotros los hombres, entran nociones o características como poder ascensional, fuerza de ascensión y asunción (lift) de una realidad, inmersa en campo magnético, eléctrico y gravitacional" (DMT, 58); "La fase matemático-física especial (C) señala el conjunto de fórmulas según las cuales hay que construir, y según las cuales han de guiar en cada momento el avión, los pilotos: piloto y copiloto" (DMT, 62).

Ahora bien, las condiciones o fases B y C, si bien necesarias, no son suficientes para la existencia del artefacto en cuestión: "Si no hubiera realmente tal campo universal, ni sondas cósmicas ni aviones podrían mantenerse en y volar por el Cielo. Pero, aun con él, y con las sutilísimas secuelas matemáticas y físicas generales, no se puede deducir que existan aviones, aunque sí se puede deducir qué trayectoria, velocidad, aceleración... podrían llevar. En total, con todo ello, no hemos salido del dominio hipotético. Sí hay aviones. Los hay. Es el gran hecho y la gran azaña y aventura humanas" (DMT, 58).

- Fase matemático-físico técnica: aquella en la que se intrinsecan realmente las leyes matemáticas especiales y generales en materiales, y se pone a prueba su funcionamiento, es decir, si tal intrinsecamiento es seguido de su control y, por tanto, el artefacto funciona según lo previsto. Es la fase práctico-experimental. Así, en el caso del avión: "los instrumentos típicos, inventados para guiar y asegurar la marcha y la vida de piloto y pasajeros de avión. (...). Para elevarse a una altura sobre tierra, mar... tal y tanta que no se estrelle el avión contra ellas, dispone el piloto de dos clases de altímetros, corriente el uno y con radar el otro (...). Para conocer en cada momento la dirección en que se mueve o en que quiere hacer que se mueva el avión, tiene a mano un giroscopio (...); y para aterrizar, el aparato visible en la figura 6. Pero para mayor y máxima seguridad, a un modelo de avión a escala reducida, algo así cual maqueta, se lo ha sometido a pruebas en un aparato especial: en un túnel aerodinámico" (DMT, 65).

La complementariedad de la fase puramente teórica con la técnica o ingenieril resulta evidente: "Nadie subiría a avión, y por supuesto no existirían aviones, si las fórmulas matemáticas generales y las especiales (B, C) no estuvieran intrínsecas, inscritas, en el avión y en sus instrumentos" (DMT, 65). Por esa intrinsecación los artefactos quedan "enchufados" al fondo del universo resultando eficientes-y-eficaces66 y, correlativamente, la ciencia resulta "ciencia-técnica, ciencia tecnifacta y técnica cientifizada" (FM, 536).

Respecto de las fórmulas, dada la importancia que, como se mostró en su momento, el proceso de formalización tiene en el pensamiento bacquiano sobre la técnica, es preciso reparar en las diferencias reseñadas por el autor, entre fórmulas científicas y mágicas:

Las mágicas poseen estructura gramatical rígida, mientras que las científicas constan de variables, constantes determinadas, indeterminadas y todo ello unido por funciones, estando abiertas a innumerables casos y cerrándose con un resultado fijo67; las fórmulas mágicas no están impresas en la realidad a la que se refieren, en cambio las físico-matemáticas lo están en material adecuado68.

Las mágicas son fórmulas secretas, propiedad privada, sin valor social, mientras que las científicas generan sociedad, son de uso público y hasta se recogen en manuales de instrucciones69. Tal diferencia, además, ha surgido por historia, no de la nada: "fórmula mágica verbal y fórmula matemática (...) forman una secuencia históricamente constituida, pasos que ha dado la humanidad" (DMT, 106-107). Todo ello es lo que significa, y está implicado, cuando quien pronuncia una fórmula "ha montado, inventado, el aparato con proyecto asegurado por leyes, no verbales, sino reales", de modo que no ha obrado por magia, por eficacia de unas palabras, sino como vulgar artífice o técnico" (DMT, 105).

Las "fórmulas no son "hablables"; son "decibles"" (TELFA, 27), pues ellas dicen lo que son las cosas con "lenguaje" (artificial), sin recurrir a la "lengua" (natural)70, "Por eso el matemático prefiere escribirlas; evita el pronunciarlas" (TELFA, 27).

En definitiva: "Por las fórmulas, por tal lenguaje, el hombre se ha evadido de la anatomía y fisiología del cuerpo natural filogenético en que nace, perdura y al que revierten la lengua y el lenguaje naturales" (TELFA, 47), y así, mientras que "Por las proposiciones habladas, lenguadas, el hombre actúa, sin duda de "altavoz" del universo macroscópico", por las fórmulas en cambio "El hombre es "altavoz" de lo profundo: base y fondo, del universo; y, por ser el hombre, parte de él, parte intrínseca, resulta ser el Hombre "altavoz" de la base y fondo de sí mismo" (TELFA, 47); "El hombre natural es locutor de lo macroscópico o macroscopizado de sí y del universo -lo es por insertado en él. El hombre -según su dosis creciente de anti-extra-supernatural- es altavoz triplemente acorde de sí y del universo -por estar enchufado en lo nuclear del universo y de sí mismo. El hombre es locutor del universo y de sí mismo. El hombre es altavoz del universo y de sí mismo" (TELFA, 66-67)71.

Por todo ello, GB considera que frente al lenguaje artificial formular "El lenguaje natural resultará degradado a "comodín" - a comodidad del animal racional, por animal, por anatómica-fisiológicamente condicionado o regulado" (TELFA, 46), de ahí que a fin de evitar la existencia de "cinco mil millones de híbridos humanos, de esquizofrénicos mentales-linguales-prácticos" (TELFA, 50), es decir, de hombres con praxis sobrenatural mas con lenguaje natural, nuestro autor prefiera la progresiva eliminación del lenguaje natural en aras de una pedagogía a la altura de la técnica y la ciencia actuales, pues dice:

"Matemáticos, físico-matemáticos, físico-matemáticos instrumentifactores son "altavoces" de lo nuclear del universo, y de lo nuclear de ellos mismos, por ser partes reales del universo. Ellos dicen en fórmulas lo que el universo nuclear está siendo según fórmulas, las mismas: las están siendo ellos y él. Y ellos dicen en fórmulas lo que los sentidos artificiales -instrumentos: artefactos "instruidos", inventados por ellos para enchufar directamente en lo nuclear- están siendo por contacto, acción y reacción. Ellos -los matemáticos, los físico-matemáticos...- son "altavoces" de pensamiento, palabra y obra. En acorde bien sonante y sonante las tres. Y ellos acordes con unidad de persona. Y no son ya híbridos de "mudez" de palabra y de "tontez" de pensamiento, y de "listeza" de obra: de práctica diaria. Las fórmulas son las mismas: inscritas, intrinsecadas en lo nuclear: 1) en los instrumentos enchufados en él, 2) en la mente de matemáticos, físico-matemáticos... 3) y en las manos artificiales o naturales artificialmente reeducadas que las escriban, impriman en papel, cinta magnetofónica... Eliminación progresiva del lenguaje doblemente híbrido, en favor del lenguaje "acorde" triplemente. Reeducación del hombre "natural". Meta de una pedagogía "actual"" (TELFA, 49-50).

El lenguaje formular es vivido por GB como lengua o "palabra divina" con poder real, transustanciador, sobre lo real, siendo los científicos que se sirven de ellas "oráculos de dios", el cual no "habla", sino que "dice", siendo los artefactos, en lo que tienen de concreción de fórmulas, medio expresivo simbólico de la divinidad pues en ellos el fondo físico-matemático-lógico de lo real se revela mejor que en lo natural, de modo que no podrá extrañar el hecho de que GB emplee la expresión "lenguaje artefactorial" para referirse a ellos.72

También considera GB que, de existir otros transfinitadores en el universo, sería muy probable que éstos emplearan, como el transfinito humano de la Tierra, el lenguaje matemático dado su carácter universal, de ahí que sea posible pensar en el matemático como el lenguaje más adecuado para establecer contacto y comunicación con ellos73.

- Para finalizar el presente epígrafe, abordemos la quinta fase histórica, o fase sociológica. Insiste GB en que los inventos "no han caído del Cielo, regalo de dioses o de Dios alguno, y menos aún como premio de lotería cósmica. (...) son invento humano; su realización y funcionamiento son empresa humana; y las pruebas y repruebas a que hay que someterlos, (...) indican el margen de aventura, de éxito o fracaso de tal empresa. No precisamente de empresa económica" (DMT, 67), sino social: "sociedad de inventores, ingenieros, operarios y usuarios" (DMT, 71), que es nueva forma, artificial, de relación humana acorde con un supersujeto que no es ya el individuo natural y sus formas de arrejuntamiento: "es una reunión de hombres unificados por una empresa común, no por vínculos de genealogía: raza, familia, parentesco" (DMT, 71).

Dicha empresa incluye los elementos típicos que presenta la estructura de lo artificial en GB: "Empresa coimplica proyecto, designio, decisión y resultado: todo ello nuevo, original, espontáneo. Imposible de proceder, de nacer de lo natural" (DMT, 71)74. Pues bien, tal imposibilidad es, justamente, la "Idea" de dicha empresa: "la sociedad constituida por inventores, ingenieros, operarios y usuarios (...), está guiada por una "Idea": mostrar que a la técnica le es posible, y realizable, lo que es imposible para la naturaleza" (DMT, 77); "Lo que es imposible a la naturaleza es posible al arte, y hecho en lo artificial. Hacer posible, y real, lo imposible a la naturaleza caracteriza al Arte. Tal es la Empresa del arte. Y constituye el ideal de los empresarios: del hombre en cuanto empresario, no en cuanto animal racional, con naturaleza y esencia" (DMT, 72)75.

La mostración de lo anterior es, para GB, obra de Sociedad o, lo que es lo mismo, de "inventos", ya que de "hallazgos" no surge Sociedad "pues no hay empresa común entre labradores, pescadores, caseros... Coinciden nada más en que todos sirven al Hombre" (DMT, 80). De su unión, a lo sumo, surge "colectividad"76, mas no Sociedad, pero "Por contraste: inventores, ingenieros, operarios y usuarios de avión -parecidamente se diría de auto, teléfono, radar, carretera, supermercado, cinema, restaurante, iglesia, parlamento...- constituyen sociedad, por la parte sujetiva, y, por la objetiva, avión, auto, radar... supermercado, parlamento. La unión de todos ello: de lo sujetivo y lo objetivo, de hombres e inventos, posee carácter de empresa" (DMT, 81); "entre inventores, ingenieros, operarios y usuarios de puertas automáticas se establece una sociedad, en contraste con el arrejuntamiento o simple colectividad que surge entre creyentes en fórmulas mágicas para abrir y cerrar puertas u otras necesidades y conveniencias de la vida material; y que, teniendo que vivir en nuestro mundo actual servirse de puertas automáticas -como caso ejemplar de mecanismo autorregulador y a disposición de todo hombre (...) ha de reformar su mentalidad, maneras y modales para tratar tales inventos y creaciones del hombre como les es debido a su nueva condición. Transformar colectividad en Sociedad" (DMT, 107). En definitiva: hombre en camino "hacia socialismo"77.

La empresa social no es algo que siempre haya formado parte de ciencia y técnica: "Desde el Renacimiento cada ciencia -y partes de ella, si las tuviera- se integra de dos conjuntos de componentes: 1) un conjunto de conceptos; 2) un conjunto de instrumentos, con la doble función; 2.1) la de proporcionar a los conceptos (al conjunto conceptual) contenido real (datos) a la altura de los conceptos; y 2.2) proporcionarles comprobación de su realidad, de su enrealización. (...). Actualmente -y es una de las características más resaltantes de nuestra época- la ciencia (algo en estado y con pretensiones de científico) se integra de un conjunto más: 3) el social. (...) estado social, (...) praxis social" (PPPMM, 49-50).

Por ello, dirá: "Lo históricamente importante y decisivo se reconcentra en que lo inicialmente individual se transforma en social. (...). Lo que Marx dijo respecto, explícitamente, de ciencia, amplíeselo respecto de técnica, filosofía o teología, economía, sociología... que pretendan ser "actuales" (TELFA, 50)78.

Por otra parte, la "Idea" propia de Empresa es neutral: "El proyecto o montaje, el designio, la decisión y el resultado de avión, el de volar, no es ni teológico ni antiteológico; es simplemente, meramente, a-teológico: teológicamente neutral. Y tal neutralidad depone a Cielo (religiosa región) a laico; lo desamortiza. (...). Avión bien montado, es, además, neutralmente moral. Ni bueno ni malo. Pero tales neutralidades, teológica y moral, pueden ser violadas, y utilizar avión para bien o para mal, para beneficios o maleficios humanos, para glorificar a dios o dioses (...) o para insultarlo o insultarlos de inexistentes o impotentes. Decidirse a subir en avión no es ni acto religioso o moral, ni irreligioso o inmoral. Avión neutraliza todo ello. Tal neutralización es una de las características de nuestros tiempos. Y no es meramente verbal o jurídica, sino técnica. No hace falta añadir que avión es políticamente neutral. Así que la religiosidad o irreligiosidad, moralidad o inmoralidad, política o antipolítica de los inventores, ingenieros, operarios, usuarios (...) no pasan a ser constitutivos, propiedades adquiridas, partes intrínsecas del avión. Se quedan, a lo más, impresas en su fuselaje o alas" (DMT, 83-85).

Por último, la consideración bacquiana de la técnica y de lo artefactual como bien público queda de manifiesto cuando, preguntándose por el "motivo" o "para qué"79 de la técnica, de los esfuerzos científico-técnicos del hombre, dice GB: "Respuesta: para dominio efectivo, público -verdadero, según verdad definida por "patencia"- de la realidad", y advierte: "Mas para dominarla -domesticarla, domiciliarla- ha sido preciso destruir la unidad natural, inmediata y cotidiana de agua, luz... vividas así, en unidad, en global, por ojos, lengua, pies... Reducir la materia natural a masa; y la forma natural, a fórmula matemática; e inscribir tal fórmula en la masa, resultando un "instrumento"" (TELFLM, 69)80.

Con lo dicho ahora sobre la fase sociológica de la Empresa del hombre actual, será posible abordar posteriormente con mayor detenimiento y provecho la relación entre técnica, sociedad y economía en esta última etapa del pensamiento bacquiano; aspecto importante para nuestro autor por la función totificadora o "re-unificadora" que posee dentro de su proyecto-empresa filosóficos de transustanciar (o al menos contribuir a ello) al hombre "natural" en hombre "actual": en hombre transfinitador científico-técnico del universo y de sí mismo.

10.6. Tipos de técnica.

Conviene comenzar advirtiendo la oposición básica o general que GB establece entre dos tipos o fases (estados) de la técnica. Fase primera, o "técnica artesanal-artística": la "técnica artesanal" se caracteriza por su función imitativa de lo natural, al que toma como fin-final definitivo o límite infranqueable (naturalismo integral), el designio le es accidental y está sometida a la praxis (experiencia, recetas, pericia...), no concibiendo la posibilidad de intrinsecar componente teórico-científico alguno (lógica, matemática...) en sus creaciones. Si a la técnica artesanal le acompaña el elemento "belleza", entonces surge la "técnicas artística": "técnicas artísticas resaltantes frente a las artesanales" (FM, 283). Fase segunda (estado actual) de la técnica: "técnica tecnológica y tecnocrática", fase creativa, regida por "Plan de Ciencia" intrinsecado en los artefactos.81

Y en otro lugar: "La técnica "actual" se distingue, más y mejor, de la artesanía antigua y moderna (1) por el invento y uso de enseres mentales que separan lo escalar y lo vectorial; (2) los enrealizan en enseres físicos apropiados; y (3) los unen por coajuste -montaje, desmontaje, sustitución de fuerzas, reparación..." (PPPGN, II, 608).

A la oposición radical precedente se llega históricamente a través de la distinción entre técnica artesanal y moderna, estando la diferencia en el componente teórico-científico presente en la técnica moderna, del que carece la técnica artesanal conexa con la praxis fabricativa: "Se desfunde circunferencia de rueda señalando la definición de circunferencia: "curva plana, cerrada, cuyos puntos equidistan de uno interior". Y de madera se daría otra definición. Y, definidas aparte circunferencia y madera, ya no se confundirán ellas en una apariencia. Y podrá surgir aparte ciencia geométrica y artesanal o carpinteril. Se confunde o están con-fundidos en hilo tirante recta e hilo tirante. Y confundidos en una apariencia total típica. Mas la definición de recta: "línea que descansa uniformemente en sus puntos" y la definición que de hilo tirante daría un artesano, separan recta de hilo y será factible construir o hacer entrar recta en geometría científica, e hilo en artesanía" (TI, 83-84).

En este sentido dirá: "Que los bisturies actuales -sean o no tan finos cual cuchilla de diamante- corten mejor que el prehistórico cuchillo de sílice, proviene de su fabricación por técnica, bien distinta de la artesanal arcaica de golpe y roce: la de nuestros remotos antepasados a los que casi casi no reconocemos cual progenitores nuestros" (INTRAFI 57).

La técnica moderna deja paso a la técnica "actual" o, propiamente, "tecnología", dotada, en virtud de su peculiar formalismo o "Plan" científico82, de un grado de poder transfinitador inexistente en las otras dos: "Aun sin morirse, sin haber de derribar ni de haber derribado umbrales, niveles, diferencias específicas, conceptos... el viviente ha inventado exitosamente aparatos de comunicaciones subterráneas, subcorporales -sub, respecto del propio cuerpo macro- para serse, vivirse ya en lo nuclear; aparatos ellos mismos operantes dentro y según las leyes de lo nuclear, no restringidas por lo macro. La técnica actual -y sus aparatos típicos- son la mostración de la conexión entre transfinitud ya atomística, ya durante la vida natural, premortal" (VMI, 163).

Correlativamente, a cada tipo de técnica corresponde un tipo de hombre: a) "Artesano", "Artista": "llamamos "artesanos" a los hombres diestros, hábiles, expertos, duchos en cualquier orden por haber inventado maneras de aprovechar una fuerza natural (...); y designaremos por la frase "artesano-artista" al artesano que en sus obras ponga algún componente de belleza: algo que no sirve propiamente para el fin y uso de lo inventado" (PPPGN, I, 339); b) "Artífice": "El artesano se sirve de tanteos, trucos, trazas, mañas, artimañas, expedientes, ensayos; el artífice se sirve de experimentos, procedimientos, procesos, métodos. Aunque preceda históricamente, casi siempre artesano a artífice, tanteos... a experiencia..., la evolución dialéctica eleva algunos artesanos a artífices y artistas; y eleva tanteos, algunos, a experimentos. El orden histórico de engendramiento puede tender y tiende a orden esencial. El ordo originis a ordo essentialis" (FM, 184). Artefactos que posee: recetas y aparatos. "Artífice" es categoría englobante de: b.1.) "Ingeniero" (técnica moderna): ""ingeniero" es un nuevo tipo, un nuevo estado, del hombre inventado por él y para cosas hechas, de intento -aunque sin Plan cósmico- para él: para que hagan acto (original) de presencia ante El: El Ingeniero" (PPPGN, I, 340). Artefactos que posee: recetas, aparatos y enseres fenopáticos; b.2.) "Tecnita" (tecnología): hombre que posee: libretos, manuales, planos, diagramas... científico-técnicos, instrumentos, enseres faino-érgicos y, propísimamente, enseres cibernéticos de todo tipo. Frente al ingeniero, el tecnita resulta "hombre adventurero" pues se propone, por plan, serse íntegra, inmediata y únicamente en la base nuclear del universo.83

Todo lo anterior viene a decirnos que, en definitiva: "en el Ingeniero se conserva, más o menos -tendiendo a menos- el Artesano; y en el Tecnita perviven, tendiendo también aceleradamente a desaparecer, el Ingeniero y el Artesano" (PPPGN, I, 340-341). En cada fase, los artefactos son reunificados (montados) de manera más potente y compleja que en la anterior, según la secuencia: "Taller-Máquina-Fábrica- Tecnocosmos"84.

Considera GB un cuarto tipo de técnica: "técnica nuclear directa y transfinita" (VMI, 156). Se trata de una técnica isomorfa con la vida en estado postmortem y, por ello, tan enigmática por su carácter novedoso como ella. Sobre este tipo de técnica se verá en relación al tema de la inmortalidad. Baste por el momento advertir de su presencia en el pensamiento de GB y de la posibilidad de ser denominada isomórficamente técnica positiva pues, como se verá, es a la que apunta ya en esta vida el hombre anhelante de transustanciación total en hombre "positivo" o "Persona".

En TELFA, nuestro autor distingue explícitamente tres tipos de técnica atendiendo a los siguientes criterios: a) T1: la "preternatural", "macroscópica" o "técnica fenomenológica simple", es decir, simplemente descubridora; b) T2: la "técnica fenomenológica activa" o "anti-natural", pues aprovecha "la colindancia entre lo macro y lo micro de lo natural", y permite "convertir una clase de energía natural en otra natural (...). Convertir un estado natural en otro natural: (...) conversiones que la naturaleza no hace o al menos no lo hace a disposición de la libertad del hombre" de modo que no es preciso para ello inventar nuevos instrumentos respecto de los típicos de la técnica macroscópica. Esta técnica engloba a la anterior aunque la supera; c) T3: "Técnica super-natural": aquélla cuyos artefactos, "enchufados directamente con la base del universo (...) Hacen aparecer, desencubren, la base del universo y la aprovechan para finalidades supernaturales". Tal técnica es super-natural porque resulta "límite -por ahora- superior en extensión y eficiencia (universalidad y necesidad reales) a las técnicas anti y preter naturales", aunque las incluye.85

Pues bien, advierte GB: "Todo lo anterior es premisa para poder afirmar: los límites impuestos al entendimiento: mente categorializada e instrumentada (esquemas), son desplazables -extendibles eficazmente- según T1, T2, T3. El dominio del entendimiento aumenta en universalidad y eficiencia" (TELFA, 124).

d) "T4" es la forma en que GB designa un tipo de técnica isomorfa con "emprendederas transnaturales o plusultranaturales" (o.c. 136). La clave de la cuestión radica en notar la diferencia que establece entre "instrumentos peculiares de la Razón -a diferencia de los propios del entendimiento y aun de los de funciones de sensibilidad" (TELFA, 132). En este sentido advierte: "T1, T2, T3 son triple enrealización de categoría" (o.c. 130).

La T4 se integra de los "instrumentos peculiares de la Razón", es decir, aquellos que son "efecto de la mente puesta a serse Razón", de modo que deshace la confusión vector-vehículo y logra "enrealizar a cada uno en instrumento propio", es decir, que "separen, sin romper, vector (dirección) de vehículo (realidad)" o, si se prefiere, hagan real el "coajuste entre vector-vehículo, entre director y dirigido" (vg. volante y motor en automóvil). Por lo dicho, pertenecen a Técnica plusultranatural todos los artefactos de dirección automática, transistorizados, amplificadores y de feedback; artefactos propios de un hombre puesto a serse motor racional del universo: "hombre en cuanto Racional" o "Gobernador", y a cuyo servicio entran los artefactos de los otros tipos de técnica; artefactos y técnica capaces de "enrealizar" lo que GB denomina "Idea" a la altura de ciencia y técnica actuales, esto es: "vector cósmico" que dirige las realidades (su vehículo) "hacia universo, dándole estado de totalidad", y lo hace "progresivamente, no de golpe, sino dia-lécticamente".86

En total, técnicas de conocimiento, rectoras y de explosión. Tres tipos de técnica que hacen referencia a otros tantos niveles integrantes de la empresa del hombre actual de transustanciarse junto con el universo; niveles que debe atender y articular convenientemente si quiere tener éxito: conocer-transformar-dirigir/organizar, y todo ello como condiciones necesarias, aunque no suficientes, para el advenimiento de una nueva forma de serse y vivirse la fuerza transfinitadora del cosmos que, en su concreción vital terrestre superior actual, es el ser humano o transfinito transfinitante, según GB.

10.7. Técnica e historia.

Entiende GB que el término "técnica", como cualquier otro, no tiene un significado único a lo largo del tiempo. De forma genérica afirma: "el sentido de las palabras (...) está sometido y varía según las dimensiones del tiempo: según pasado, presente y futuro. Está sometido a historia" (PPPMM, 15)87. Pero si "técnica" es término con "historia", en GB es, además, su origen.

En efecto: en función de los tipos de tiempo88, GB distingue dos tipos generales de historia: "La historia cronológica está temporalizada según pasado-presente-futuro. La historia dialéctica está temporalizada según obsoleto-presencial-porvenir" (PPPMM, 57), y sentencia: "La historia cronológica ha de ser transformada en historia dialéctica" (ibid.).89

Ambos aspectos de la historia, sin embargo, lejos de resultar antagónicos son complementarios, pues la inversa (caída, reabsorción por lo natural, de historia dialéctica) también resulta cierta, mas con el agravante de serlo de modo necesario; necesidad que, en cambio, no se contempla en el caso anterior al estar abierto al empuje de la voluntad ("ha de ser transformada") y al azar (sorpresa: éxito-fracaso). Por ello, dice GB: "La vida histórica, o la historia viviente, está integrada, o se va integrando, rellenando de inventos -cuyos caracteres son novedad, originalidad, irrupción- que una vez surgidos, estrenados, irrumpidos pasen a "obsoletos", usados, desmodados, antiguos o antiguallas, formando, no obstante, estela con sus novedades, originalidades, espontaneidades. (...). El inventor está, de suyo, patente, abierto al porvenir. (...). En rigor de terminología: La historia se hace desde el porvenir; o inventor e inventos hacen historia. La historia hecha queda localizada, enmusealizada en pasado, en presente sin futuro, sin porvenir" (TELFD, 97-98)90. Más audazmente: "Historia es, por tanto, disposición cronológica de la aparición y avatares de fósiles y momias de todos los órdenes" (SQM, 380).

El término "Historia" está implicando el de "progreso", siendo interpretados ambos por GB "a la altura de ciencia y técnica actuales". De este modo, y "en tono de sugerencia e incitación a pensar", dice: "Entendamos por "progreso": contextura montada con "motor de explosión" (M) y volante cibernético (V); cual un auto, avión, barco... moderno" (TELFD, 99). Y más precisamente: "Motor de explosión regulada (Mr) y con retroajuste, retroseipsirreajustante (feedback) y mandos automáticos (Va): con simples gestos de Ciberneta o Gobernador" (ibid., 99), y luego: "El progreso parte, lo inician, "inventores" (con sus inventos de tipo Mr y Va; (...)" (TELFD, 100).

Por lo dicho, es claro que, una vez más, el "motor"91 funge como paradigma de lo auténtica, transfinitadora y actualmente artefactual, y así lo afirma de modo explícito GB: "Lo propiamente artificial se realiza y condensa en motor de explosión" (FM, 404). Como secuela, también lo será del progreso histórico, tal como ha quedado caracterizado, aunque ahora resaltando simultáneamente tanto su operación interna: aspecto explosivo (escalar), como la posibilidad que ofrece de dirigibilidad (aspecto vectorializable); síntesis que GB condensa y delata en la expresión "artefacto total" o verdaderamente "eficiente" (VMI, 136).

En efecto: la técnica sabe, o consiste, en aprovechar los "atentados frustrados" contra lo natural: ""Freno de agua"- de un líquido cualquiera- es un atentado planificado de comprimirla. Y no siempre se la ha puesto a tal prueba. Y cuando se la ha puesto ha salido incólume de ella. Y bien que la técnica aprovecha, ha inventado aprovechar, el fracaso de tal atentado" (VMI, 53-54). Pues bien, un motor, del tipo que sea, está regido por "la ley, o correlación, de Transfinitadores-y-refrenadores" (SVV, 83). En este sentido, dirá GB: "En un vulgar auto -y en otros aparatos- se ha introducido el portentoso y comodísimo invento de separar dirección y fuerza incorporándolas, enrealizándolas en dos artefactos: volante y motor. Volante: vehículo y órgano de la dirección -a servicio inmediato de mano; ésta a servicio más inmediato de vista y voluntad. Motor: instrumento o vehículo de fuerza, capaz de arrastrar toneladas de peso a velocidades inasequibles, casi inimaginables para pies, alas, de hombres y de águilas. (...). Volante y motor, dirección y fuerza, separados por invento; no por naturaleza o nacimiento; incorporados cada uno en aparato (vehículo) propio; y reajustados, a pesar de tal distinción, -estructural o artificial- en una realidad, aparato, artefacto total -eficiente- a servicio de hombre (...)" (VMI, 135-136). Tal separación se ha hecho sin escisión, lo que permite al hombre adoptar la función de "gobernador" o "motor racional" de lo físico92.

Ahora bien, para que "motor" ascienda a paradigma de lo auténticamente artificial, tal como lo presenta GB, su funcionamiento debe ser transfinito, es decir: la dirección que se imprima a su fuerza escalar debe apuntar a Infinitud, tal como se ha dicho más arriba, y ya se vio en otro capítulo: "Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural -pasado, presente, futuro. (...) Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural. Lo transciende. Es un trans-finito. (...). "Lo artificial es trans-finito respecto de lo natural"" (VMI, 136-137).

Por todo ello dirá:

"El que, por ahora, sólo en un rincón del universo, en la tierra, y dentro de ella en aparatos sueltos y pequeños, se haya llegado a distinguir dirección de vehículo, volante y motor, coajustados y seipsirregulados, vuelve irremediablemente falsa la proposición universal -evidente a ojos fisiológicos y a mente asomada a ellos- "todo lo natural tiene esencia constituida por cuatro causas: eficiente, final, formal y material, irreformables en número y funcionamiento de potencia". O dicho de otra manera: lo artificial no podría reformar lo natural. Hacer de causa eficiente, motor y fuerza bruta; de causa final, simple meta; de causa material, material en bruto; de causa formal, molde. Todo lo cual, no obstante, lo hace y es invento de la técnica y factura de la técnica. Preguntémonos con pregunta más determinada ya )no será posible y factible el que toda realidad- dios, dioses, dios enhumanado, hombre endiosado, héroe... hombre- se ponga a disyungir dentro de sí o ponga a disyungir a sí en dirección y vehículo, volante y motor, la su voluntad, apetito, mente, sentimientos, acciones externas...; des-hacer, pues, des-confundir sus causas naturales; des-montar su esencia; hacer cambiar el estado de sus ideas -conceptos, recordatorios, apariciones sensibles, contactos con realidades? Ante lo artificial, real y eficiente de nueva manera, el onus probandi corresponde a lo natural: a la esencia y esencialidades" (QD, 103-104).

Por otra parte, es evidente que detrás del criterio bacquiano de progreso se encuentra la diferencia entre "distinguirse" y "hacerse distinto"; distinción causada por la técnica93 y a la que nuestro autor quiere contribuir con su filosofar (carácter práctico del mismo), como queda patente cuando confiesa que con él "intentar pretenciosamente algo así cual un segundo Renacimiento, seguido el primero con el nacimiento de la Ciencia y Técnica actuales, colaborando en que el segundo fuera inauguración de Ciencia y Técnica a la altura de "porvenir": el de algunos siglos, al menos, posteriores al veinte" (PMNA, 17). Tres Renacimientos, por tanto: el pasado, el presente y el aún por-venir, a manos de ciencia y técnica novedosas, incluso desde la perspectiva actual.

La idea de progreso histórico propuesta por GB presenta otro aspecto relevante que tiñe esta etapa de su pensamiento: el de aceleración o crecimiento exponencial del ritmo inventor y, por tanto, de la misma historia por ellos fundada y sostenida (historia en estado histórico o sobrenatural). Tal tema lo encuentra GB ejemplarmente tratado y expuesto por McHale y Ramsauer94, de cuyos estudios y gráficos afirma: "Ellos indican claramente los tipos de desdefinición y las fases de desfinitación, en relación al tiempo histórico" (TI, 67). Desde esta perspectiva dirá: "Lo que hasta aquí se ha dicho acerca de aceleración de instrumentos y enseres físicos, químicos, comunicativos, puede aplicarse a instrumentos y enseres lógicos, geométricos, aritméticos, lingüísticos (...) y a instrumentos y enseres, aparatos y trebejos de los órdenes religioso, estético, social, económico, moral, político, partiendo de la fase o estado suyo natural: religión natural, política natural..." (TI, 74).

Esta aceleración de la historia es considerada en sí misma por GB como síntoma de la artificialidad de la propia historia en estado "histórico", frente a la inercia de las cosas en estado natural y de la historia misma en estado "prehistórico", y por ello dirá: "lo natural en todos los órdenes -físico, astronómico, político, moral, religioso, económico, estético...- inercial: tiende a seguir la línea de menor resistencia y cambio: la recta -la ortodoxa, la ortodoxia, lo dogmático- y a no cambiar la velocidad con que procede: uniformidad del proceso; repetición de lo mismo, año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio... (...). Lo natural es incapaz de inventar algo diferente y más potente, y sobre todo, nuevo, original; su inventiva se reduce al hallazgo y perfeccionamiento de utensilios, trebejos y aparatos. Aceleración, intervención de fuerza y sus manifestaciones en instrumentos y sus manifestaciones en instrumentos y enseres son antinaturales" (TI, 75).

Ahora bien, la concepción bacquiana de progreso implica, además del concepto de aceleración (fuerza escalar), el de transfinitud actuando como fuerza vectorial orientadora de esa aceleración. Por ella, la historia poseerá racionalidad retrospectiva, pero no prospectiva, quedando abierta a Infinitud como porvenir, no como meta segura o futuro: aproximación creciente al límite Infinito, mas sin éxito asegurado. Desde esta perspectiva, la historia, en cuanto actual, viene caracterizada, según GB, por la tranfinitud: "Transfinitud como tonalidad actual del universo y del hombre", reza el título del capítulo tercero de INTRAFI.

En relación con lo anterior, los diferentes tipos de artefactos mostrarían la siguiente dirección (transfinitud como fuerza vectorial) de la historia: "la dosis de utensilios, trebejos, aparatos, instrumentos y enseres en cada época, varía -y la define. La actual, la nuestra -la que el hombre se propone y pone a que sea "nuestra"- se caracteriza por el proyecto, decisión y éxito creciente espectacularmente de transformar el mundo natural en mundo de "enseres", reduciendo cada vez a menor -y en el límite a cero o a un mínimo- la dosis de utensilios, trebejos... instrumentos" (INTRAFI, 129). Más aún: que "La transfinitud del hombre se manifiesta, y comienza, con la invención de instrumentos y enseres. Ellos caracterizan por mayoría el mundo actual en que vive el hombre" (TI, 41).

El tipo de vectorialidad propio de la transfinitud histórica es puesto de manifiesto por GB mediante la distinción entre "estela"95 o "huella" y "secuela". Así, dirá: "La transfinitud es un vector de este tipo. Sin camino preexistente; sin meta prefijada. El camino se hace al andar; lo hacen los inventos (...). Ellos son la huellas que constituyen, van constituyendo o construyendo el Camino, camino que se hace al andar, y se hace de huellas (...). Estela es el camino inverso, posterior, retrospectivo de barco, de avión, que avanzan, aunque no vayan a ninguna parte; y, si van a alguna, no tiene asegurado, infalible, el llegar a término. Estela es camino inverso, sin directo. Surge con necesidad retrospectiva; sin necesidad prospectiva. (...). Azar como secuela de Necesidad" (INTRAFI 154-156); "un invento posterior anula los inventos anteriores; los depone al nivel de obsoletos, piezas de museo, antiguallas, desmodados. Y presto, sea el plazo un año, una estación de él, cien años, un millón... decaen a "chatarra", reabsorbidos por lo natural. Nivel al que jamás descienden las consecuencias de principios, los teoremas de axiomas; lo demostrado por principios o axiomas" (INTRAFI, 159).

Pero si todo invento hace "estela", cuando lo es de tipo "natural" genera también "secuela", lo cual significa clausurar el porvenir en futuro previsible y, por tanto, imposibilitar la existencia de la historia dialéctica, transfinita y transfinitante, a la altura del hombre actual. En este sentido, dirá GB: "Utensilios naturales, geometría natural [g1(m), g1(p)]; aritmética natural [a1(p), a1(m)]; lógica natural L1(N); Etica natural (M0, M1); Técnica (Tn); Política natural (P0); ontología natural (...) son casos de caminos, rutas, carreteras mentales y reales con punto de partida, estaciones intermedias y fines determinados. No dejan solamente estelas; dejan secuelas que son consecuencias de principios, de fines preexistentes, prefijados. No producen turbulencia, azar, sino claridad, determinismo, estabilidad" (INTRAFI, 157). En cambio, cuando se trata de geometrías, éticas, políticas, ontologías, técnicas... de tipo aparato, instrumento o enser, entonces, dice GB, "son estelas. (...) no dejan o producen consecuencias, conclusión, sino estelas..." (INTRAFI, 157-158).

En definitiva: "La mente humana -dejemos de lado la cuestión de si hay otras mentes, y la de sí, en caso de haberlas, se parecen o no a la nuestra: a la surgente de, o sólo, en filogenia de animal vertebrado, mamífero, primate...- parte de lo natural, cual punto de partida de hecho -primero, mas no primario- de lo natural, sea utensilios, geometría, aritmética... ontología" (INTRAFI, 158-159), pero el camino que va desde lo natural a invento "no preexiste cual carretera; se hace al andar, al inventar. (...). Los pasos de utensilios a aparatos; de éstos, a instrumentos...; (...) son huellas, improntas, que deja y hace "inventiva"; son, pues, saltos, trans. Improntas, huellas difuminadas, disipadas, por la invenciones posteriores, por la trans-finitud que es trans-definición, trans-finitación que des-define y des-finita lo anterior. Es, pues, transfinitud tipo originalísimo de invento; originalísimo por secuela e invenciones. La infinidad es un vector cuyo vehículo o portador inicial es lo natural; y los vehículos siguientes son inventos, cada vez, cada paso, o salto, más remotos de lo natural; y cada paso, o salto, a costa de lo natural inmediato: de lo natural nacido" (INTRAFI, 159-160).

Es claro, por tanto, que la historia fundada por inventos: la "historia artifactual" o "historia ontológica", frente a la "historia natural"96, cumple con la definición de "aventura".

Por otra parte, si bien los inventos hacen "estela", no es cosa que deba suceder necesariamente ni de forma inmediata; cabe la posibilidad de que nunca la tengan. Hacer historia, o tener estela, es, en sí mismo, una novedad, nada garantizado para un invento: "Hay, y en mayoría de casos, atisbos, sospechas, trucos, artimañas que no conducen a nada. No tienen estela. No poseen racionalidad retrospectiva" (TI, 85); "dada ya galera, )es posible demostrar que se inventará otro tipo de navegación marítima, cuándo, dónde, por quién, según que plan...?" (SQM, 57)97.

Desde esta perspectiva, el progreso histórico se medirá por el grado cuantitativo-cualitativo del salto y, por tanto, por el de la estela dejada, de modo que puede ir hacia delante (progreso) o hacia atrás (peligro de caída) dependiendo del predominio de la inventiva o de la repetición: "El paso del eje horizontal positivo (afirmación) al negativo o negador no se opera sin más; lo hacen la inventiva, las ocurrencias, los trucos que son casos de "creatividad" discontinuos prospectivamente, mas retrospectivamente conexos. Hacen "estelas" = hacen "historia". La Historia no es sino esa serie de saltos cualitativos-cuantitativos, mentales-físicos, cada uno de los cuales presupone y engloba en unidad superior transcendente los anteriores, expuesta ella a ulteriores transcendencias que, a su turno, presuponía y englobaba lo anterior -)hacia un Término final? Salto de natural (0) a truco (c'); salto mayor de truco (c') a ocurrencia (c''); salto mayor aún de ocurrencia (c'') a invento (c''')... O inversamente: descenso, por salto-caída de natural (0) a receta (r'); de ésta, a figural (r''); de éste a cálculo (r''')..." (TELFLM, 22-23).

Todo lo anterior es secuela de la conexión que, como Marx, GB establece entre la industria y la esencia humana98; relación esencial por la que la historia resulta fenomenología del hombre supernatural, quedando de esta forma articuladas de manera irrompible historia, antropología, técnica, trabajo y conocimiento. Merece la pena citar íntegramente el comentario de GB al texto marxiano, a pesar de su extensión, en virtud del poder clarificador de su propia postura, así como de algunas claves ya tratadas en este estudio:

"El Verbo, la segunda persona de la Trinidad, se hizo carne: se hizo hombre. Caso de fenomenología teológica, bien conocido por Hegel y por Marx. Explotado largamente por el primero; preterido por el segundo.

El Espíritu absoluto se hizo sensible: se espacializó, se temporalizó; se hizo un yo.

Ambos: Verbo y Espíritu habitaron entre nosotros, comenzando el primero por hacerse niño, y el segundo por hacerse sensible. Mas el hombre -en cuanto psicosomático, en cuanto compuesto de cuerpo y alma- comenzó por hacerse industrioso. O la industria-la que conoció y vio prosperar Marx en Alemania, Francia y sobre todo Inglaterra -era hombre encarnado; hombre hecho productor sensible de realidades inventadas por él, para él, por ser y haber sido producidas para encarnaciones suyas.

Los instrumentos industriales y los productos industriales son la fenomenología real, original, del Hombre. Fenomenología que el hombre ha inventado para sí.

Con la ventaja en favor de Marx. En la fenomenología de Hegel la encarnación del Espíritu absoluto se verifica en espacio, tiempo, individualidad sensibles, dadas, naturales.

En Marx la fenomenología se inicia con los inventos industriales del Hombre trabajador.

En lugar de la fenomenología del Espíritu en lo natural (Hegel), fenomenología del hombre en eso supernatural que es la industria (Marx). La fenomenología del Espíritu no es comprobable (...). En Marx -joven aún, recien bautizado y confirmado hegeliano-, la fenomenología del hombre, la aparición primera del hombre, no es la sensible, la natural, según la especie o definición de "animal racional"; sino la aparición, fenómeno, del industrioso, del inventor, creador de una supernaturaleza.

"Es insuperablemente diverso ser distinto y hacerse distinto de. Lo primero es natural; lo segundo, supernatural. Lo primero es dado por la naturaleza; lo segundo, por lo artificial, por los inventos. Lo primero se halla siéndolo el hombre; lo segundo lo inventa él para sí. Lo segundo es doble potencia de distinción; lo primero, primera potencia.

El hombre, en su estado primero, inmediato, -en fenomenología natural- se halla siendo distinto del animal, v. gr., del mono, por tener religión, o conciencia; y éste por no tenerlas. Empero esta distinción específica, natural, no tiene para Marx importancia, aún sigue siendo real, natural, específica. Lo decisivamente importante es la distinción del animal que el hombre haya inventado para sí. El que él se haga a sí mismo distinto del animal. Lo cual, dice Marx, se verifica cuando el hombre produce sus medios de vida: inventa medios para vivirse.

"Secuela: La fenomenología del hombre comienza propiamente por la fenomenología de la industria y del industrioso.

"De madera no saldrá, no nacerá, galera (...) De natural, artificial. En lo artificial, lo natural queda rebajado a simple material en bruto, aunque esté perfectamente especificado con especificación natural. Lo artificial es la negación real, positiva y original de natural: de especie, de género, de esencia. Así que su ontología es superior a la ontología natural. Y por esto mismo Marx no otorgó importancia alguna a Darwin, cuyo evolucionismo queda confinado al orden natural: a cambios, cuando más, de variedad a variedad, de especie a especie... naturales. Por igual razón: la naturaleza no tiene dialéctica, aun cuando pueda darse evolución con mutaciones por evolución continua y por selección" (PPPMM, 20-24).

Pero todo ello, que GB considera fundamental comprender, es tomado por él como mero "punto de partida", pues ya se vio cómo el propio autor pretende contribuir con su filosofar al progreso de la historia dialéctica, lo cual conlleva implícitamente la superación de todo sistema filosófico y, por tanto, los de Hegel y Marx99.

Por otra parte, si la transfinitud humana opera en todos los órdenes en que nota la existencia de límites: "la transfinitud, en todas sus formas (...) des-define graduadamente, a paso de inventos; especies nuevas de seres, y gradualmente, a pasos de tiempo histórico; des-finitan graduadamente por desplazamiento de límites según ley o función y gradualmente, según fases de historia" (TI, 67) cabe preguntarse entonces, por ello mismo, como hace GB, si "La transfinitud misma )será causa, seipsicausa, de un encierro colmo de los colmos, de segunda potencia?" (TI, 61). Evidentemente, de la respuesta a semejante cuestión dependerán múltiples consecuencias para el tema de la historia, tal como es concebida por GB.

En cualquier caso, desde la perspectiva histórica "actual" expuesta, la transfinitud presenta para GB cinco características básicas o "categoriales": 1- "Aceleración. Fuerza": frente a la inercia de lo natural y sus creaciones, la inventiva humana, y el número de inventos antinaturales de todo orden en que se plasma, crece aceleradamente de modo exponencial a partir de su fase o estado natural100; 2- "Racionalidad retrospectiva": en la inventiva humana sólo hay racionalidad a posteriori nunca a priori, pues todo invento es novedad; 3- "transustanciadora": se trata de una racionalidad "creadora de estelas", no de "secuelas", es decir, "reabsorbente" o "dialéctica", "trans-formadora" y "trans-materiadora", pues los inventos posteriores repercuten en la forma y material de los anteriores; 4- "Discontinuadora": aunque el crecimiento de inventiva, inventores e inventos sea exponencial, es, sin embargo, discontinuo, lo cual demuestra para GB que se trata de reventones y rebeliones de libertad contra los límites sentidos como tales en cualquier orden; 5- "Radioantropológico": si hay aceleración es porque hay una fuerza, mas en el terreno de la invención generadora de estelas no puede ser del mismo tipo que en el dominio físico (fuerza atómica). Pues bien, tomando como ejemplo las emisiones radiactivas de ciertos cuerpos, GB propone de forma real, no metafórica, que la fuerza equivalente en el hombre es su capacidad de invención, de modo que al sentirse encerrado chisporrotea en forma de trucos, artimañas, novedades... de manera imprevisible. A esto denomina "Radioantropología", que es la fuerza equivalente en el hombre a la atómica en el universo físico, pues tal fuerza le impele, aceleradamente además, hacia transfinitud; es su "radiactividad mental", la cual además de haberse trocado en ciencia "se ha transmutado en técnica". Tal es la interpretación del hombre a la altura de ciencia y técnica actuales en función de la cual GB definirá la "transfinitud" y, en consecuencia, la "historia" como movimiento acelerado, racional retrospectivamente, transustanciador, discontinuo y radiontológico.101

Por otra parte, en función del grado de potencia transfinitadora de los inventos, GB establece distintos niveles de artificialidad que implican de lleno a la historia en tanto que constituida por aquéllos: "Por muchos que sean dentro del orden artificial mismo los inventos progresivos entre barca de remo y galera (trirreme, cuatrirreme...), nunca, jamás, se llegará a barco de vapor. Este modelo es transfinito respecto del precedente, que no es ni premisa ni condición previa necesaria. Y sean cuantos hayan sido-sean-serán los modelos progresivos de barcos de vapor, nunca jamás surgirá dentro del plan de barco, el barco de propulsión atómica; ni dentro de éstos, progresivamente ordenados, el barco dirigido por piloto automático: barco cibernéticamente dirigido, por autovolante de motor -atómico, de gasolina, carbón, electricidad. Es decir: dentro de los transfinitos mismos los hay de segunda potencia. Nada de Infinitos que aneguen, disuelvan, des-definan, des-determinen los anteriores, y menos aún los artefactos transfinitos, respecto de lo natural -físico, matemático, biótico" (VMI, 138)102.

Todo lo dicho hasta aquí sobre el progreso plantea la cuestión del finalismo de la historia y del universo. En este sentido, GB dirá: a) que se observa cómo la Vida, que es surtidor de novedades, lo es por antonomasia bajo forma de vida mental (humana) y en especial a partir del Renacimiento, pasando la vida natural a ser super-natural o, lo que es lo mismo, paso de naturaleza a técnica; b) que tal fase tiende al Infinito mediante transfinitud (explosión-refrenador).103

Para comprender el sentido de la trayectoria (retrospectiva) de la historia es preciso distinguir, como hace GB, entre fin-final-finalidad. "Finalidad" es el "fin" que se propone el agente; "final", el término al que llega la acción, su acabamiento, con independencia de que se hubiese alcanzado o no la finalidad. La finalidad, por su parte, implica valoración (moral, estética, económica, social...). En la técnica hay "fines" (v.g., aumentar el poder explosivo de una realidad para ver qué da de sí), mas su conexión con la "finalidad" de matar será algo distinto. Por otra parte, la actividad técnica señalada puede llegar a un "final": a un límite.104

Pues bien, dice GB: "El fin de los procesos y procedimientos (inventados) exponenciales (...) es transustanciar y transfinitar lo natural (finito, sustancial) aceleradamente según una ley o función matemática que, realizada físicamente en aparatos inventados, no los reviente desenfrenadamente, sino los haga actuar frenadamente, Haya o no haya hombres, aquí en la Tierra o en otra parte del universo. Ver lo que dan tales procesos. En actitud desinteresada. Cual, sin apostar nada, ver cómo se desarrolla una partida de juego" (DMT, 205)105.

Ahora bien, "la finalidad introduce finales y recorta fines" (DMT, 205), de modo que "la coincidencia entre máximo (componente cuantitativo) -y- óptimo (componente cualitativo) no es necesaria" (DMT, 207). Así, vg., "el avión técnicamente máximo no es sin más humanamente óptimo -óptimo, social, económica, estéticamente. Técnicamente máximo en velocidad, en altura (atmósfera, estratosfera...); humanamente bueno y óptimo en atmósfera, ya no en estratosfera...; bueno técnicamente para 30 pasajeros; malo para 300... El carácter de "óptimo" lo determina en sus grados -bueno, mejor, mucho mejor- la finalidad que el hombre, el nuevo hombre, se proponga. El fin de avión lo determinan la ciencia y la técnica. Y el final de avión -la cantidad de sus fracasos- lo determinan las leyes físico-matemáticas del universo -del inmediato: la atmósfera o estratosfera" (DMT, 207).

Es claro, por tanto, desde esta perspectiva, que si bien el fin de la trayectoria histórica con crecimiento exponencial resulta conocido: transfinitar, no lo es su finalidad, que dependerá de la capacidad del hombre para inventar valores con los que refrenar la fuerza transfinitadora, y del tipo de valores inventados. En cuanto a su final, estará en función de la capacidad de la vida para remontar la entropía, así como de los procesos físicos que se verifican en el universo y que afectan a todo los seres, vivientes o no, naturales o artificiales, que hay en él106. Por todo ello, GB dirá: "Puesto que la vida humana -por tipo especial de Vida- es manantial de novedades, estreno de originalidades, improvisación de espontaneidades, puede ella dar origen y probabilidad especial a catástrofes y apocalipsis diferentes de los que son realmente posibles, o sea probables, según las estadísticas probabilísticas que están ya rigiendo intrínseca, inscritamente, en el universo -las estadísticas probabilísticas de Maxwell-Gibbs-Boltzmann, Fermi-Dirac, Bose-Einstein. Tales catástrofes y apocalipsis producidas por la intervención de la vida humana con inventos en todos los órdenes: físico, biótico, psicofísico, técnico, matemático, religioso, moral, político, social, estético... pueden resultar buenos o malos, mejores o peores, y aun máximos y óptimos. O simple y meramente insignificantes, cuando provienen de hombres enredadores, revoltosos, rebeldes; y no de revolucionarios" (DMT, 211).

En cualquier caso, GB constata un sentimiento "actual" de encierro peculiar al hombre: la angustia de sentirse confinado en el planeta Tierra, como consecuencia de su anhelo de universalidad. Según nuestro autor, la historia de la técnica y de los inventos, retrospectivamente analizada, muestra la tendencia de la humanidad a salir hacia el Universo, tanto hacia lo micro como hacia lo macro, y a esto denomina "universalización del hombre" como sentido de la historia, de la técnica y de la vida humana en estado actual o de transfinitud transfinitante científico-técnica.107

Dentro del horizonte histórico abierto por tal tendencia a universalización deben contextualizarse las consideraciones de GB acerca del cambio de cuerpo natural del hombre por otro artificial o "planificado" y, consecuentemente, la aparición de nuevos "intracuerpo" y "extracuerpo"108.

En definitiva: lo artificial y la técnica, intrinsecan en el estado natural de lo real negaciones originales produciendo en él transustanciaciones (transformación + transmateriación) reales-de-verdad, que lo realzan (transmutan o transfiguran) al humanizarlo o historizarlo en una especie de proceso alquímico o eucarístico "actuales" que afecta al ser del universo en todas sus dimensiones.109

10.8. Técnica y conocimiento.

Como ya sabemos, para GB la técnica científica o "actual" funge como horizonte de sentido desde el que reinterpretar la realidad teórica y práctica en su totalidad. Tal significa la expresión "a la altura de ciencia y técnica actuales", que tan profusamente emplea durante esta época.

Desde esta perspectiva, GB redimensiona los términos "definir" y "describir": ""Describir" una realidad, a diferencia de "definirla", consiste, dice Hegel, en que la descripción deja la cosa tal cual era antes de describirla. Describir es operación mental -valga el adjetivo- inofensiva" (VMI, 13). En cambio, "Para "definir" Agua con H2O ha sido necesario emplear electrólisis: descomponerla en oxígeno e hidrógeno: operación "ofensiva"" (ibid.).

"Describir" consiste en saber que es algo: "Lo que una cosa es es lo que está siendo; lo que tiene de hecho: lo que de ella se ha hecho, sedimentado, cuajado" (VMI, 6), y es función de hombre en estado natural o cotidiano: "Si al hombre corriente, y a todos en estado cotidiano no se nos pregunta qué es vino, azúcar... sabemos lo que es -lo que está siendo- vino, azúcar; y lo sabemos por lengua, olfato, tacto, vista... Organos naturales" (VMI, 7). Así, ""Describir" agua se hace con esas palabras enconceptuadas de líquido, inoloro, insípido, inasible, incoloro, disolvente... palabras que la dejan tal cual; y así se presenta a órganos naturalmente inofensivos cual ojos, manos, lengua, pies... Y así se ha presentado hace, tal vez, un millón de años a la humanidad. (...). Ojos, manos, lengua... describen el agua a la mente asomada a ojos, amorrada en lengua, encajada en mano...; así se "objetiva", se hace presente, agua a mente asomada a ojos...; y la mente, así asomada, amorrada, hará decir a la lengua lo que la mente se siente ser al estar siendo, palpando, viendo, caminando..." (ibid.).

"Definir" una cosa es, en cambio, "conocerla tal cual es, conocer su "qué es"" (TELFE, 11); "conocer qué es, esencia, definición. (...). Lo de "qué es" indica de qué está hecha, cómo y en qué se deshace o descompone, cómo se la compone o recompone o pone a ser otra (se la transforma), con qué se verifican tales mutaciones o mudanzas" (VMI, 6)110.

Según GB, el hombre comenzó a definir las cosas desde la admanualidad o cotidianidad: "del "qué es " se comenzó, naturalmente, a hablar según el "para qué" de "para quién". (...) se comenzó, naturalmente, a hablar -según la cuenta-y-razón (logos) de "para": de utilidad, servicio, uso, humanos" (TELFA, 23). De tal "Narcisismo inconsciente, inocente, cándido e infantil", propio de hombre nacido y siéndose aún natural, nos sacan los científicos y los filósofos: "Sólo los científicos y, en principio y por plan, los filósofos -y todos los hombres en cuanto o por la dosis que tienen de científicos y filósofos- comienzan por sospechar que hay un transfondo del para: algo profundo, misterioso, arcano, secreto, tremebundo y oculto; siguen bastantes por distinguir entre en sí y para otro (para ellos); sustancias y apariencias; y terminan unos pocos por definir qué es tal en sí, aunque no tuviera un "para"; no hubiera "quién" para el que tal en sí se hace para él, o para otro: un "para" a costa del "en sí" (TELFA, 24).

Actualmente, definir ha pasado a ser acción sobrenatural de hombre supernatural servido de instrumentos: "Al químico moderno (...) si le preguntan qué es el agua, sabrá responder: "H2O"; y declarar con qué instrumentos y métodos, según fórmulas físico-matemáticas sabe que Agua es "H2O", cómo se la hace, deshace, transforma..." (VMI, 6-7). Recuérdese que tal era el sentido epistemológico de "instrumentario".

Definir es descubrir lo real de un modo más profundo: "H2O declara que el fondo de agua, lo que ella tiene que tener para ser Agua, es "H2O", garantizado por la leyes físico-matemáticas del Universo. Tal es su esencia" (VMI, 99). Definir "a la altura de la ciencia y técnica actuales" (VMI, 113) equivale, pues, a desencubrir: "Sólo y por primera vez, el pensamiento matemático con aparatos tan finos y precisos como el cálculo infinitesimal, de probabilidades, matricial, es capaz de desencubrir las leyes cuantitativas y cualitativas encubiertas por el pensamiento macroscópico, global, confuso de la mente natural y de la matemática natural -Euclides, Arquímedes... Y aun por la clásica, Newton, Laplace, Hamilton" (VMI, 112-113).

Tal modo de definir resulta paradójico pues, en rigor, consiste en "des-definir lo definido, desfinitar lo finito; maltratar o destrozar lo natural a golpes de "técnica": de instrumentos inventados" (INTRAFI, 20), frente al tradicional que, para GB, es "trampa racional" de la que el hombre sólo a partir del Renacimiento comenzó a salir abriéndose a un mundo incognoscible e inconcebible por sentidos y mente naturales111, mas "real de verdad"; "realidad de verdad"112. De este mundo real de verdad, o "qué es", dice que "no se parece en nada a lo que está siendo para nosotros: para nuestros sentidos fisiológicos y para la mente asomada, amorrada, intrinsecada en ellos" (QD, 28).

En efecto, con la actitud renacentista el hombre aprende una lección fundamental:

"Al Renacimiento se lo ha caracterizado de mil maneras tal vez, algunas menos de mil. Pero una de ellas, y que viene a propósito, sea la de que en él -y eso es él- se dejó de creer en lo que no se ve, computado como mérito para ver en otro mundo lo que en éste no se ve; y se acabó eso de creer contra lo que se ve. Mas se creyó en lo que se ve en aparatos, en sentidos artificiales cual telescopio, termómetro, péndulo...; y se creyó -contra lo que ven los sentidos que está escrito en colores, pesos, calor, presión...- que lo real está escrito en caracteres matemáticos, que es lo que los sentidos naturales no ven, e insiste la mente en creer en que ni ella ni ellos lo pueden ver. El Renacimiento -Galileo, Torricelli, Huygens...- afirma que lo que aparece ya en este mundo legible en aparatos inventados y matemáticamente graduados, aunque no lo vean los ojos naturales y la mente insista en que ella no lo ve; es lo que de realidad, científica, experimentalmente, comprobado y matematizado, tiene el universo. Este universo, "el mismo y común a todos, dioses y hombres" -diría Heráclito" (TELFM, 15-16).

En consecuencia, "los sentidos del viviente macroscópicamente aún (...) han dejado de ser, por inventos de la vida, de la mente misma, criterios de valor científico real en física, astronomía, química..." (VMI, 126). De otro modo: "a partir del Renacimiento la mente ha cambiado, hase transmutado, de especie y aun de género. De órgano a prisma" (TELFA, 95). Esto significa que, mientras que los sentidos naturales presentan lo real a modo de "globales": confundida y confusamente, los sensorios artificiales están "instruidos" para des-confundir: para presentar o responder a una sola cuestión: presión, temperatura...113

Lo anterior indica que la mente ha mutado de especie, transformándose en transcendental, pues la que reunifica lo múltiple en nueva realidad "es, hácelo, la mente reformada en matemática y servida de "sensorios nuevos y eficientes" (instrumentos)" (TELFA, 92). Una mente que está ella misma ya des-confundida: "una mente que se ha, ella misma, por sí misma -por "Spontaneität" (Kant)- refundido y desconfundido de sus fusiones y confusiones naturales; y, pura: desfundida y desconfundida de lo natural, actúa de "transcendental" -estado tan nuevo como, y mejor y más eficiente, que el de aluminio, acero inoxidable y gasolina de alto octanaje... Es el estado nuevo mental que hace realmente posible la ciencia física matemática y la técnica coajustada a ella; y el mundo de aparatos de que nos servimos y sin los que la vida actual sería imposible" (TELFA, 106)114. En definitiva: "Yo transcendental, condición real que hace posible la ciencia y técnica actuales" (QD, 303).

Pero lección aprendida, tal como presenta GB las cosas, es sólo el comienzo, pues interpretar "actualmente" la definición como "desencubrimiento" implica no sólo que los sentidos naturales o macroscópicos no son de fiar sino, además, que los artefactos denominados por GB "macroscópicos" (VMI, 76) o, propiamente, "aparatos", tampoco son fuente de conocimiento real-de-verdad, pasando a serlo los "instrumentos": "de lo microscópico (...) nos enteramos mediante instrumentos que no son miembros ni órganos de cada uno" (PMNA, 53-54).

En rigor, los artefactos que sirven a la mente en estado transcendental o "entendimiento" (TELFA, 118), no realizan transformación "real de verdad" alguna en la cosa, ya que sólo la "fuerzan", y no a toda, sino a una parte de ella, a manifestarse como "objeto", para lo cual deberá, como primera condición, renunciar a los sentido naturales115. En tal sentido dirá GB:

"El creador para serlo realmente y notar que ha creado algo real tiene que dejar, renunciar a la pretensión de trocar lo creado en creaturas: en algo totalmente para él, sin nada para sí, en sí. (...) Pues bien: la mente en estado de "entendimiento" servida de sentidos entendientes -barómetro, péndulo... radar, teléfono... coordenadas...- no puede y no intenta transmutar en "objeto" todo lo de las cosas, tal cual son dadas en la experiencia natural, inmediata. La experiencia real -categorizante e instrumentante- se impone límites para ser y poder ser real. (...) Toda creación categorializada instrumentalmente ha de ser finitada, definida, limitada para ser real. La ocurrencia y plan "objetivador" tienen que ser finitos para ser reales. (...). Pues bien, la Razón (Vernunft), o la mente en estado de Razón, tiende a desdefinir y deslimitar los límites o definiciones impuestas a la objetivación por el entendimiento (Verstand), que es detenida (stand) en los límites, tomándolos por insuperables -y por "definidos" definitivamente, la finitud impuesta por las categorías -órganos del entendimiento- tiende la Razón a superarla por Ideas -órganos de la Razón. Y la Razón tiende a superar el plural de ideas en una sola Idea: la de Totalidad absoluta. (...). Las limitaciones que a la mente categorializada (entendimiento) imponen los sentidos que ella ha inventado, a saber: los instrumentos científicos (esquemas reales), dependen, en cuanto a su alcance y eficiencia (universalidad y necesidad), del estado de la técnica" (TELFA, 119-122).

Según lo anterior, puede afirmarse que "Los instrumentos de Galileo, Torricelli, Stahl... Tales... son del tipo de descubridores, o sea: desconfundentes de propiedades de lo natural fundidas y confundidas en un bloque típico, dado así: en "bloque". Su alcance y eficiencia están definidos y delimitados: a) por su construcción o montaje; b) por el plan que es sólo descubrir: desconfundir un todo natural dado; y c) por su resultado: descubrir desconfundiendo una propiedad: hacer resaltar sólo calor, altura, ángulos internos, presión... Denominémoslos "instrumentos fenomenológicos simples"" (TELFA, 122-123); "Los aparatos que están a servicio de las matemáticas del Renacimiento son simplemente fenoménicos: hacen aparecer matematizadas las apariencias naturales (aire, presión, altura, caída...naturales)" (FM, 535); "Según instrumento, Galileo divide, sin romper, la gravedad terrestre con el plano inclinado según grados numerables; y Torricelli divide la unitaria presión atmosférica, vivida como unidad, según grados fijados por él en instrumento: barómetro... En ambos casos la división es real, sin llegar ni poder llegar a rompimiento" (FM, 152)116.

Si tal sucede desde el Renacimiento, con mayor razón aún podrá decir GB que "la mente del hombre actual no basa sus juicios en lo que los ojos ven y continúan viendo con constancia filogenéticamente digna de mejor causa científica, sino juzgan según lo que ven, miran, apuntan e imprimen esos ojos inventados que son los instrumentos. Estos definen; dan definiciones de lo que las cosas realmente son: definen lo que es finito y su grado de finitud. Y, por necesaria correlación, a lo indefinido, a lo vagamente infinito, lo redefinen en definidamente infinito. En lo in-de-finido o vago global, en lo "a bulto", se mueven, viven y son las cosas finitas; mas no definidamente finitas" (INTRAFI, 36).

En cualquier caso, es claro que GB sostiene la interpretación isomórfica entre tipos de vida mental y de inventos o artefactos, de ahí que a vida superior en estado supernatural o transfinito (mente formal-operacionalista de estructura científico-matemática), correspondan "sentidos artificiales" o "sobrenaturales" con los que transfinitar los límites cognocitivos del hombre natural al deshacer los "globales" típicos en los que quedaba encerrado su conocimiento natural117. Así, dirá: "La mente servida de instrumentos inventados por ella -que son realmente sentidos sobrenaturales: microscopio, telescopio, rayos X, contador Geiger, cámara Millikan espectroscopio... (...) ha deshecho tales globales; y los del género viviente -lo común globalmente a plantas, animales, hombres, dioses encarnados- es ahora "estructura celular"; y dentro de ésta, nucleótidos, ácidos nucleicos, RNA, DNA... genes y sus leyes, no sólo físicas sino estadísticas... C, H, O, Fe, N... (...). Ahora, la mente, servida de instrumentos inventados por ella, con función de sentidos científicos, ha descubierto que cuerpo -séalo de hombre, bestia... planta, estrella, universo- se descompone y se compone de átomos; y éstos, de nucleones...: todo ello regido por leyes matemáticas intrinsecadas" (VMI, 33-34); "Tal percepción la obtiene una mente que se sirva de instrumentos inventados por ella: instrumentos físicos (de ciencia física) y mentales (de ciencia matemática) que desbordan -o desdefinen y desfinitan- los límites impuestos a los sentidos y a la mente asomada a ellos por el estado global macroscópico de lo que está siendo" (VMI, 49).

En definitiva: "dominios microscópicos desencubiertos por sentidos científico-técnicos que son los instrumentos de la ciencia y técnica actuales" (VMI, 125); "Los sentidos y la mente asomada a ellos, presa de ellos, está rodeada de in-de-finidos, de vaguedades, de globales: de "bosque" que no deja ver los árboles. Sólo la mente en estado y actos de transfinita y pensando mediante instrumentos inventados no está rodeada de vaguedades, de in-de-finidos" (INTRAFI, 100).

Por lo dicho, es evidente que cuando GB habla de "sentidos artificiales" no lo hace en sentido metafórico, y así lo afirma expresamente: "El hombre es transfinito, ya en el orden sensible. Y sus sentidos son ya los instrumentos" (TI, 28). Tal es la interpretación de sentidos y mente acorde a los tiempos actuales: "Vivir, interpretar los sentidos naturales, y sus datos, desde el enfoque de la ciencia y técnica postrenacentista, es estar a la altura de hombre transfinito" (TI, 28); "El hombre actual -el desde el Renacimiento- ha descubierto la encerrona natural de los ojos (...) y de las orejas (...). Pero tal descubrimiento no se ha quedado en su fase negativa, sino que la mente, por sí y ante sí, ha inventado nuevos sentidos: instrumentos y enseres con que evadirse de tal encerrona sin destruir lo natural. (...). Luego secuela inmediata: la mente-alma, vida, conciencia, espíritu -elija el lector la palabra y conceptos que más le agrade o le moleste menos- ha desbordado ya su cuerpo. Lo ha desbordado y ella está viviendo ya en cuerpo nuevo a la altura y nivel científico-técnico" (TI, 46)118.

Puede afirmarse, por tanto, y así lo hace GB, que los sentido tecno-científicos o "ultra, supra y trans-sentidos que son los instrumentos y la ciencia físico-matemática postrenacentista" (FM, 473), en contraste con los naturales, poseen alcance extrasensorial, y que los datos que aportan son fundamentales para una mente transfinitadora no natural: "Los datos aportados por los sentidos científicos, por los instrumentos de alcance extrasensorial -barómetro, telescopio, televisores, balanzas, termómetro, radiografías, radar, radiotelescopios, ciclotrón...- son material en bruto para una mente transcendental: des-definidora y des-finitadora" (INTRAFI, 95); "La mente actual vive, se vive, en sentidos nuevos que ella misma se ha proporcionado. Y que le aportan datos sobre la estructura del universo; sobre cosmología y cosmogonía. Es decir: científicos: trans-espaciales y trans-temporales, respecto de los datos restringidos espacial y temporalmente, y sin valor científico, que le proporcionan sus sentidos naturales" (VMI, 47).

En definitiva, y es lo fundamental:

"el hecho es que el hombre inventó para sí sentidos nuevos -ocultando, anulando, anonadando los naturales, sin aniquilarlos-; e inventó su mente entendederas nuevas -ocultando, anulando y anonadando sin aniquilar, las naturales. Inventó instrumentos físicos -sentidos artificiales; e inventó instrumentos mentales -entendederas artificiales. Y por ello pudo: 1) evadirse de la natural anatomía y fisiología de sus sentidos y potencias; 2) insertar su mente directa e inmediatamente en lo básico del universo; 3) descubrir entonces lo qué es y cómo lo es; 4) desencubrirse lo básico cubierto por lo macroscópico; dominar lo básico descubierto con "manos" inventadas, no superlativamente finas, sino de otro orden; 5) y hablar -decir- de todo ello mediante lenguaje nuevo, no anatómico y fisiológico condicionado y delimitado por umbrales, y por anatomía y fisiología: dentales, labiales... vocales y consonantes (bucal todo ello), sino nueva: negativamente tal, por no componerse de dentales...; así que sin "palabras" y sin sintaxis gramatical de ellas. Positivamente nueva, según sintaxis relacional o estructural" (TELFA, 45-46)119.

En referencia a la fiabilidad de los sentidos científicos, o de cualquier artefacto científico, su garantía reside para GB en la estructuración matemática de su montaje y las propiedades que ello le confiere: "lo matemático intrinsecado, enrealizado, es la garantía de nuestra confianza (...) en todos los instrumentos actuales", ya que "Las leyes matemáticas no están solamente en la mente, y solamente escritas en lo real (...). Están siendo componentes de lo real. Lo matemático -algunas fórmulas reales inmediatamente, todas las demás posiblemente, probablemente reales o enrealizables- está siendo idénticamente en mente, en papel y en realidad física. "Idénticamente", no mismamente (...) pues lo matemático no cambia por estar siendo en tales realidades. Su identidad no está puesta a prueba, cual lo está la del hombre por los cambios humanos de niño a joven... a viejo" (VMI, 31-32).

Que tales leyes están "inscritas", y no sólo "escritas" significa que están "intrinsecadas", de modo que no sólo están "presentes" sino que son "eficientes", pues dicha intrinsecación de lo matemático no es otra cosa que "enchufarlos" a la base material del universo, lo que genera en nosotros sentimientos "artificiales" de confianza y seguridad en su funcionamiento120.

Como secuela de lo anterior, la realidad conocida por los sentidos naturales queda relegada a la categoría de "defecto" a subsanar por los instrumentos inventados por "mente transnatural"121 o "mente científico-técnica" (TI, 30), fungiendo el hombre "actual" como "altavoz" o "médium"122 de la realidad básica del universo, con la que se encuentra esencialmente conectado: "Y el aprender matemáticas modernas y usar aparatos físicos es ya, de por sí, testimonio real de que el individuo está haciendo de altavoz, o de "médium", de tal base suya y del universo" (VMI, 51)123. Este tipo humano vivencia lo real de forma diversa y más verdadera o real que el natural, que vive conscientemente las cosas mas de forma global, macroscópicamente: el hombre con mente actual sabe "qué son", de modo que además de vivirlas conscientemente las es, por lo que el matemático y el físico son "actualmente" mejores ontólogos que el filósofo124.

Lo novedoso de la experiencia producida por los sentidos científicos, frente a los naturales, es puesto de manifiesto por GB mediante la distinción de dos significados del término "sensible": "El término sensible pretende indicar dos significados: sensible (lo dado a los sentidos filogenéticos) y lo sensorial (lo dado a los sentidos artificiales, que son los instrumentos que los corrigen y amplían)" (SQM, 201).125

Los instrumentos ontológicos altavocean la mismidad126, y son propios de un tipo de conciencia diversa de la natural: la científica: "conciencia mental científica (matemático-física), servida de instrumentos adecuados para percibir tales entidades (ónto) y para decirlas (lógos) en lengua adecuada, infinitesimalmente fina y matemáticamente exacta" (VMI, 39). Pero la vida misma no se da por enterada de todo ello: "Nuestro serse o ser consciente es ónticamente ingrato (...). Y lo es óntológicamente, pues el hablar (o) de la necesidad de tales causas no trae por secuela el que, en adelante, el serse se dé por enterado, y nos recuerde constantemente la constante necesidad -demostrada, creída- de tales causas. (...) ni aun después de teorías atómicas, de fotografías y radiografías, de psicología y teologías, hechas por la mente del viviente; y ni aun después de reconocer por ciencia y experimentos que son causas necesarias, la vida se da por enterada; y en adelante haga sobrantes ciencia y experimentos, pues ya es ella, se es, teóloga, matemática, fisióloga anatómica, física nuclear" (VMI , 25)127.

Paradójicamente, sin embargo, disfrutamos de la técnica gracias a eso de lo que la vida no se da por enterada, es decir, "por lo que las cosas (...) son o tengan de inmutable e incorruptible, de sometido a leyes geométricas y aritméticas. No es otro el convencimiento y la práctica del físico atómico actual. Y de los éxitos de tal convencimiento y práctica vivimos, (desagradecidos, tantos y tantos! )por ignorancia invencible?; vivimos tantos y tantos al usar la electricidad para ver, y no fiarnos del Sol o de teas; y al confiarnos al auto, en lugar de piernas o a caballos; y calcular con computadoras (de bolsillo, ya) en vez de calcular con cabeza y dedos; y hacer geometría con números (geometría analítica), en lugar de hacerla con figuras..." (INTRAFI, 42-43)128.

Para GB, tanto la libertad que posee naturalmente el hombre, como la conquistada por su técnica, en especial por la actual, tienen su fundamento, aunque prefiera ignorarlo, en la base física del universo y las leyes que lo rigen, las cuales han sido conocidas mediante ciertos instrumentos, luego según GB la técnica científica ha hecho posible actualmente conocer, y hasta medir, las auténticas condiciones de posibilidad de la libertad humana. Así, en clave de "realismo integral e integérrimo" y "a la altura de ciencia y técnica actuales", afirma: "la base necesaria e inmediata de espontaneidad (vital) es la existencia física de realidades reguladas estadística-probabilísticamente. O sea: espontaneidad, originalidad y novedad vitales son realmente posibles y se hacen real acto de presencia, porque la base física del universo -y del cuerpo y alma de viviente- son protones, electrones, fotones, moléculas regidas según estadística de Boltzmann... Fermi... Bose. Tales realidades, comprobadas por sentidos científicos (instrumentos), son la condición necesaria inmediata, mas no suficiente de vida -y de libertad. Y las realidades regidas por leyes de campo, acampadas y de conservación son causa, razón y condiciones necesarias remotas; mas insuficientes para vivir en lo que vida tiene de espontáneo, original, novedoso" (PMNA, 124).

Por lo dicho hasta aquí, se entiende fácilmente que para GB renunciar a la técnica actual equivalga a renunciar al conocimiento (verdad) y a la transfinitud (libertad), en favor de la esclavitud en la prisión de lo natural (mental y/o corporal). Por esta razón, nuestro autor considera que en la actualidad sólo se puede ser esclavo de tal clase "por decisión voluntaria, por renuncia a libertad: a transfinitud, al modo que actualmente nadie es esclavo de sus ojos -de lo que ellos ven de natural y dentro de las naturales distancias y luz- sino por renuncia a televisor y luz eléctrica" (INTRAFI, 108).

Por otra parte, y para finalizar este apartado, reparemos en tres afirmaciones que hace GB, las cuales ayudan a comprender cómo interpreta la función del conocimiento dentro del entramado de la transfinitud, a la vez que su relación con la técnica:

"Primera: El hombre es, en realidad, barril de pólvora, material explosivo, óntica y ontológicamente explosivo, que "explota" él mismo y puede ser "explotado" él mismo por sí mismo.

Segunda: La fuerza que produce tal "explosión" y que puede regularla -"explotarla"- no es de estilo fuerza mecánica, newtoniana o einsteiniana. Es de estilo estadístico- exponencial, semejante al sugerido por Born.

Tercera: El proceso de ir reuniendo y reunificando toda clase de conocimientos: míticos, religiosos, teológicos, filosóficos, científicos, morales, políticos, sociales, económicos, estéticos... y el proceso de ir aplicándolos a todos los órdenes mediante aparatos (enseres seminaturales) e instrumentos (enseres artificiales): físicos, mentales, institucionales, propaganda, comercialización, fabricación en serie... es ahora no solamente proceso acumulativo proseguido ya tal vez a lo largo de un millón de años, sino empresa (plan, designio, decisión y resultado: éxito o fracaso) de la humanidad íntegra. Tales empresa y acumulación se verifican según una cierta fórmula estadística, de crecimiento exponencial. Tal fórmula es ley real de verdad.

Las tres afirmaciones indican tres componentes de la función de "espoleta transfinitante" del hombre -respecto de sí mismo y del universo" (TELFA, 220-221)129.

10.9. Técnica, sociedad y economía.

Dice GB:

"Sociedad humanizada es reunificación de hombres: 1) que transforman cosas naturales en bienes -o sea: en realidades para las apetencias, deseos, anhelos del hombre-; 2) transforman los bienes en realidades cuya (natural) cantidad se eleva a precio; sus calidades, a valores de uso; sus disponibilidades, a valores de cambio; la disponibilidad misma, a dinero (disponibilidad amonedada); 3) todo ello cual propiedad de hombres sometidos y unificados por la correlación "Señor-siervos" que los divide en dos clases: la de inventores y la de usuarios, complementarias en un círculo cerrado, estructurado y dinámico, siendo el dinero peculio de los inventores; y siendo propiedad de ellos y de los usuarios los bienes con sus precios, valores de uso y valores de cambio; 4) todo ello -1), 2), 3)- sometido, unificado y restringido por la correlación "Superior-inferiores" que a todos -inventores y usuarios por igual- los incluye en un círculo cerrado, estructurado y estático, el Rango, dividiéndolos en dos clases: Superiores, con derecho a honores por el cargo y con derecho a bienes con sus precios, valores de uso y de cambio; mas no, al Dinero. Inferiores, con derecho a honra por sus cargos, y con derecho a bienes con sus precios, valores de uso y de cambio; mas no, al Dinero. Y para superiores e inferiores, igualdad en dignidad -o en indignidad. Desigualdad entre honores y honra" (TELFD, 95-96).

Se trata de una definición "actual" de "Sociedad"; del "tercer estado de sociedad"; "estado social planificado o unificado", es decir, artificial, ya que "existe y es eficiente por coajuste programático, por seipsicoajuste (feed-back)"130.

En tal propuesta GB integra un modelo o estructura económico-social en la que se intenta compatibilizar el terreno público de lo económico (trocar por) con el individual de la inventiva y el poder creador del hombre, regido por la ley ontológica de la creación, de forma que los hombre puedan cubrir sus necesidades mediante inventos producidos e intercambiados sin explotación: humanamente131. A esto denomina GB "democracia económica" (TELFD, 97); una democracia que es "estado de Derecho, estado social, para todos" (o.c. 36), y no sólo política. Según GB, esta era la "empresa" de cambio social en que se afanó Marx con El Capital, y a la que él quiere contribuir pues, a su juicio, tal empresa quedó inacabada y abierta a novedades, como sucede con todo auténtico invento132.

Pero lo interesante desde el punto de vista de nuestro estudio radica en que tal propuesta reivindica sin concesiones el valor de lo artificial como constitutivo esencial de Sociedad al emplearlo como criterio de organización social, a la vez que lo social, como se vio con anterioridad, es dimensión artificializadora ella misma. Para GB, una sociedad auténticamente democrática no puede fundamentarse únicamente sobre lo económico, sino que debe respetar, integrar y potenciar el poder transfinitante y creador de la acción artificializadora (trocar en) cuando ésta resulta trabajo productor al quedar contextualizada en los procesos económicos de producción e intercambio (trocar por) y, correlativamente, respetar al hombre creador como merece, de ahí que tal democracia haya de poseer un carácter heuretocrático: "Empero frente a tal democracia resalta la posición privilegiada de los "inventores". Empalabrar tal privilegio en la palabra "aristocracia" sería punto de justicia lingüística, si tal palabra no estuviera ya, tal vez irreversiblemente, distribuida y otorgada políticamente. La de "plutocracia" fuera parecidamente inadecuada, y aun tal vez ofensiva. La de "tecnocracia" está ya progresiva, peligrosamente dopada de política. La de "heuretocracia" -ß, àµ, à: inventar, invento -fuera neologismo -no por tardío, menos conveniente" (TELFD, 97).133

Por su talante heuretocrático, la democracia económica bacquiana se estructura en dos clases sociales: inventores y usuarios. Y debe advertirse que tales clases sociales son una "división", no una "escisión", del hombre, siendo el criterio divisor el grado de novedad y progreso aportados a Sociedad por cada individuo humano: su tanto de "personalidad" o poder humanizador del universo. Según esto, cada individuo y clase posee mayor o menor "rango social". Del "rango", dice GB que es "el gran artificio social; o el gran artefacto social. (...) es un artefacto productor de servicios. No, productor de bienes" (TELFD, 54-55).

Sin rango, según GB, no habría modo de montar el invento denominado "sociedad", pero la ordenación por rangos no es ni primera ni primariamente económica o dineraria ("honorarios"), como en cambio sucede en el capitalismo, que contempla el dinero como el estado ideal de la realidad, y hacia el que tiende desaforadamente transformando toda cualidad en cantidad cuantificable económicamente, sometiendo para ello a lo artificial, inventos, técnica... a la condición de producir mercancías premiando con dinero al creador (más al inventor, y menos al usuario)134.

En la economía social de corte heuretocrático, por contra, el valor del hombre creador queda de manifiesto mediante "honores", a los que, derivadamente, seguirán los "honorarios". Así, mientras al inventor corresponde mayor rango, pues es el verdadero humanizador del universo; el usuario lo es derivadamente, mereciendo en consecuencia menores consideraciones, pero siempre de forma que en nada afecten ni afrenten a su cualidad o "dignidad" de "humano": ""Dar más valía" es dar preeminencia y predominio. A lo de "más", llamándolo "honorarios". Y al "yo", al individuo en acto de "yo" -no en actos de un cualquiera- atribuyéndole "dignidad". A la dignidad se deben y pertenecen honorarios y honores" (TELFE, 53-54)135.

Con lo dicho, se hace evidente también que la "economía social" heuretocrática es modelo económico-social136 acorde con el criterio de progreso histórico bacquiano expuesto con anterioridad, de ahí que abogue explícitamente por él como modelo de progreso en el trato humano137, y que lo denomine "democracia antropológica" (TELFE, 79). Así, dirá: "el inventor está, de suyo, patente, abierto al porvenir. (...). Al contrario respecto de usuarios. (...). La historia se hace desde el porvenir; o inventor e inventos hacen historia" (TELFD, 98); "El progreso parte, lo inician, los "inventores" (con sus inventos de tipo Mr y Va); lo ensocializa la contextura Señor-siervo, que por lo que tiene de "siervos" (...) pueden y tienen que servirse de inventos de tipo Mr y Va y de los (precedentes u obsoletos) -mr y -va" (TELFD, 100)138.

El objetivo de GB consiste, pues, en transformar la relación señor-siervo capitalista por otra nueva de tipo "economía social" acorde con la calidad de inventor o creador de transfinito humano, frente al modo capitalista y "caudalista"139. Brevemente: "El centramiento de la economía política en la producción, tema del marxismo, no es más que una manifestación localizada del centramiento en el hombre en sí en cuanto creador. Centrarla en el consumo: deseos, satisfacción, oferta para demanda, utilidad, mercado, democracia del mercado... es el equivalente, y una manifestación, de antropología de hombre creatura; y, por contera, al hacerlo en una época de productos e inventos es empeñarse en reducirlo a creatura; en potenciar su esclavitud ontológica natural, redoblándola con una sobrenatural" (PPPMM, 63-64).

Las implicaciones ónto-antropológicas de todo lo anterior con la técnica quedan de manifiesto, de forma paradigmática, cuando GB dice:

"Definamos Util (un útil, un utensilio) por "realidad las tres dimensiones de la cual sea uso, trueque, valía". (A definir a continuación). Una realidad es un útil, es un utensilio, en la medida en que sirva para uso, sirva para trueque, sirva para delatar la dosis de creador (inventor, trabajador) del hombre. La relación básica y constante -la damos por conocida- que entra en la definición es la de servir para: a sirve para b. Triple o tridimensional servicio, en dosis (cuantitativas) diferentes en principio según los utensilios.

"Utensilio, Util, es lo que sirve, sobre todo para uso.

Defínase mercancía por "realidad cuyas tres dimensiones sean plusvalía, cambio, a-uso (despilfarro)" (...). Mercancía es lo que, sobre todo, sirve para cambio (...).

Defínase fin por "realidad cuyos tres componentes sean humanismo (supervalía), capitalismo, consumismo".

"Expliquemos los términos o argumentos de las tres relaciones triargumentales. "Uso, abuso (despilfarro), consumismo" (...). Uso designa el empleo restringido de los bienes -restringido por naturaleza, costumbres, moral, religión, política... Abuso designa su empleo despilfarrador: consumismo, la tendencia desenfrenada, irrestricta del empleo de los bienes. Gastar por gastar.

"Valía, plusvalía (Meherwert), supervalía", son tres valores que, a la vez, aunque en dosis diferentes, crecientes también hacia el infinito, (+ 4) designan la cualidad del hombre como inventor de útiles y mercancías -de bienes y servicios se diría de ellos con otra frase corriente- inventor de usos nuevos y de abusos nuevos de los aparatos, de procedimientos y métodos de producción. En una palabra: inventor de industria. Valía designa la dosis de inventor de bienes (de útiles). Plusvalía, la dosis de inventor de mercancías; y Supervalía, su dosis de inventor de productos, que son realidades hechas de nuevos materiales, de nuevas formas de ellos, de nuevas funciones y métodos.

"Designemos por individualista al hombre (singular: egoísta o colectivo) que se deje llevar, o se proponga, cual tendencia y límite (fin y final) de ellas el consumismo, reduciendo a menor dosis el componente de la tendencia hacia capitalismo y hacia humanismo. Comerciante designará al hombre (singular o colectivo) que exagere el componente de capitalismo, a costa de sus otras dos dimensiones, propias del valor de cambio. Por hombre creador se entenderá aquí el hombre (singular, colectivo) que se deje llevar por la tendencia o se proponga tender (fin y final) hacia el máximo de humanismo. Ascender de homo laborans a homo faber, a homo creator. Pase de servirse de los utensilios (útiles) hechos por el hombre trabajador a hacerlos rendir más y más (Mehrwert) (plus-valía) y a inventar nuevos (superiores, super-valía).

Tal es el plan del hombre creador-productor, industrial, industrioso, en sentido amplio y abierto de estos términos.

"Bien (un bien, algo bueno) es realmente vector. Su base real, su escalar, su vehículo son utensilios y mercancías; su componente vectorial es la dirección hacia humanismo y/o capitalismo y/o comunismo. Fin social. De Hombre social. (...) Bien es función de nueve variables. Función relacional compleja, tan compleja que no ha sido estudiada por lógica alguna, aun la actual" (PPPMM, 38-42).

En definitiva: la libertad es, según GB, el don más preciado del hombre, su "radiactividad entitativa", y puede encontrarse en estado natural o sobrenatural (inventiva), perfeccionándose esta última por el invento de proyecto, decisión, designio y éxito140. Por tanto, al ser encarnación y potenciación viviente de la libertad, el inventor es superior como creador, no como ser humano, al simple usuario: "los inventores, experimentadores, tanteadores de lo nuevo, espontáneo, original y transcendente. Son los "revolucionarios" en todo: material-inmaterial, terreno-celestial... Ellos delimitan los poderes del Estado: espiritual o material, religioso o laico... mantienen patente el ámbito de la libertad" (SVV, 75)141.

Por lo dicho, los inventores merecen el "rango" de "superior-Señor", y los demás (usuarios) el de "inferior-siervo"142, mas siempre dentro de "democracia", la cual GB define así: "estado interrelacional en que los señores -o el Señor- se proponen y ponen a ser señor; sin renegar de, aceptando más bien, el ser siervos de sus siervos; y, a la una o en uno, los siervos -o el siervo- se proponen y ponen a ser siervos; mas no renuncian a, asumen más bien, lo de ser señores de su señor" (TELFD, 20-21). Y añade: "Semejante contexto de relaciones da un universo: un círculo, cerrado, estructurado y explosible" (TELFD, 21).

En cualquier caso, en GB siempre la libertad y dignidad humanas funcionan como criterios sobre los que elevar una sociedad143, y no el trabajo alienado ni el consumismo esclavizante, aunque "motor" funcione como paradigma de eficiencia-eficacia según el cual "montar" el artefacto "Sociedad" como realidad transfinitante "a la altura de ciencia y técnica actuales". Desde esta perspectiva hay que entender la interpretación bacquiana de las relaciones siervo-señor/inferior-superior/rango-dignidad/valor-precio, sobre las que articula su proyecto social: "Gasolina y uranio son ya, por invento, -aleccionador para filósofos, psicólogos, sociólogos, economistas...- explosivos domesticados, bien encasillados en "motores" de explosión. Pólvora y TNT son aún destrozones. )Será posible un coajuste entre Señor y siervo, tal que sociedad -civil, religiosa; económica, literaria...- actúe según modelo "motor de explosión" -discreto caso ejemplar el vulgar auto; o caso ejemplar, y envidiable, el de reactor atómico?" (TELFD, 29-30).144

Esforzándose en responder a esta cuestión, GB da un paso más allá de sí mismo y en PPPGN145 desplaza el término "Sociedad" en favor de "Asociación". Para comprender y valorar lo que esto significa en relación a la técnica, será preciso hacer referencia a los cuatro tipos de "comunidad" o "Nos" que establece en dicha obra, a saber: "Ayuntamiento", "Colectividad", "Sociedad" y "Asociación".

- Ayuntamiento: Corresponde a la comunidad formada por hombres en estado de "animalmente racional" o "individuo", en cuyas relaciones mútuas predomina el componente de cosa física y fisiológica, es decir, su "cuerpo" (PPPGN, II, 587). Son relaciones basadas en el "reconocimiento" (Nos) filogenético, siendo la básica la de macho-hembra, sobre la que se elevan la familiar y de parentesco. La relación principal es, pues, el "afecto" (o.c. 656), de ahí que las denomine "relaciones humanas" (o.c. 585). Correlativamente, las cosas son ya "enseres" que le sirven, aunque como prolongación de sus órganos naturales. La economía pivota sobre la satisfacción de las necesidades naturales básicas. El trabajo o "conjunto de acciones artificializadas unificadas por un fin y con un final inventado" (o.c. 595), se encuentra en esta fase dividido en "faenas", siendo el trabajador "artesano", y el efecto del trabajo, "bienes": "valor enmaterializado o materia valorada" (o.c. 595). El comportamiento entre hombres o con las cosas está regido por el patrón "hábito-costumbre", mas tendiendo continuamente a decaer en "rutina" y, con las cosas, incluso a "receta". El tono sentimental característico es el de "comodonería", y si bien por técnica y enseres se satisfacen las necesidades, éstas crecen al ritmo y proporción de los inventos: "El mundo se va haciendo -se lo va haciendo por inventos- cada vez más cómodo; a cada uno se le van evitando cada vez más molestias (del universo) y lo exige urgente y apresuradamente" (o.c. 580).146

- Colectividad: comunidad de hombres en estado de "particular" o "racionalmente animal". Fase en que los hombres se tratan habiendo des-objetivado y des-cosificado sus cuerpos y almas naturales: "hombres des-corporalizados". Nuevo tipo de relación ocultante de las naturales (funciones filogenéticas y sus derivadas) propias del "individuo", de ahí que GB las denomine "relaciones humanitarias". El fundamento axiomático de dichas relaciones es el "honor" (o.c. 656). Según GB, surgen los "universales concretos" o "nuestros". Tal es la "Ley", que es siempre "Ley nuestra": "Ley es un universal "nuestro" del que cada uno se hace a sí mismo "parte" por cumplidor de lo "nuestro" -y es universal "nuestro" que hace que cada uno sea parte suya universal: ejecutar de lo "nuestro"" (o.c. 600). Resulta imposible, por tanto, que un individuo haga suya la "Ley" convirtiéndola en "mi ley", lo cual sería contradicción manifiesta. Además, la "Ley" implica esencialmente violencia en el sentido de "forzadura que se hace a una fuerza natural" (o.c. 600), resultando así incómoda para quien se encuentra en fase de "individuo". La división del trabajo en colectividad se realiza en "tareas", siendo el trabajador "artesano" y los efectos de las tareas "servicios": "realidad transeúntemente valorada o valor transeúntemente realizado" (o.c. 595). En definitiva: "El igualitarismo de todos los particulares ante la ley y la aritmética ordinal entre los oficios, cargos o funciones repartidos según Ley están matizados, él y ellos, por los valores de "honor-honra"" (o.c. 598). Por todo ello, el sentimiento peculiar de este tipo de comunidad es el de "seguridad" (o.c. 658), aunque a costa de resultar cada particular uno-de-tantos ante el universalismo de la Ley.147


1 Para la elaboración del presente capítulo nos hemos servido de los escritos de GB publicados desde 1980, excluyendo los reeditados durante dicho período de tiempo, tales como CTHFA, AFC, ACC, IFAM, ET, NGFC y Humanismo teórico, práctico y positivo.

2 En GB la ciencia y técnica actuales funcionan desde el comienzo de su andadura intelectual como marco de comprensión de lo real o "atmósfera" interpretativa peculiar de los tiempos actuales, tal como ha mostrado nuestro estudio. En este sentido, "ciencia" y "técnica" son "nombres" que definen una época histórica, como en su momento lo fueron "mitología", "teogonía", "teología" o "filosofía" (cf. PPPGN, I, 11). Sin embargo, durante la época de su pensamiento que ahora nos ocupa, tal aspecto es puesto explícitamente de manifiesto por el autor con una frecuencia inusual, sirviéndose para ello de la expresión citada (Cf. vg. SVV, 9, 47; TELFD, 55; SQM, 25, 224; TELFLM, 129, 134, 135; FM, 627...). Este hecho es indicativo de la transformación que la ciencia y técnica experimentan en la filosofía de GB a medida que ésta madura. El propio GB es explícito sobre el papel de "atmósfera" o sentido que lo científico-técnico juega en su pensamiento (cf. prólogo de GB al libro de Izuzquiza, El proyecto filosófico de Juan David García Bacca). GB considera, además, que tal interpretación es de lo mejor que le ha sucedido al universo y, con probabilidad, en grado superlativo (cf PPPGN, I, 13). Por otra parte, ciencia y técnica actuales sirven también como paradigma para otros dominios por su carácter de "empresa" (cf. FM, 653-654).

3 En el epígrafe titulado "Adventuro de ontología u ontología adventura", GB explicita las premisas que, formuladas en lenguaje de ciencia y técnica actuales, considera como fundamento para un tratamiento "actual" de la antropología y de la cosmología (cf. PPPGN, II, 121 ss).

4 Cf. vg. TI, 30, 45, 83-84. La radiactividad ontológica humana, según GB, es tanto corporal como anímica o mental (cf. VMI, 87; QD, 411-412), correspondiendo la mayor dosis de radiactividad humana a la vida mental, que comienza en estado natural y pasa progresivamente a estado artificial (cf. INTRAFI, 158-161). Dentro de esta interpretación antropológica, la conciencia es concebida como "instrumento de radio-ontología o contador geiger ontológico" (cf. VMI, 86). Pues bien, si en física la fuerza impelente actual es la atómica, la fuerza que impele a transfinitud es, según GB, la radioantropología: radiactividad mental que se ha transformado no sólo en ciencia sino también en técnica transustanciadora de la que vivimos los hombres actuales; a su vez, "que la transfinitud sea fuerza le proviene -dice GB- del componente radiontológico" (cf. TI, 84-87). La "antropología radiactiva" o "radioantropología" posee "tres categoriales propios" (FM, 599), que son: "Creatividad" (primer categorial); "Infinito-Transfinito-Finito" o "categorial de Infinidad" (segundo categorial); "Totalidad" (tercer categorial). A su tratamiento dedica GB la sección segunda del capítulo X de FM (pp. 567-697). La radioantropología es la "radio-onto-logía" centrada en el hombre como médium o lugar de irrupción de lo divino del universo, resultando por ello el hombre un ser "endiosado" (Cf. QD, 411).

5 Cf. vg. FM, 482, 705-708.

6 Cf. TELFM, 102-104.

7 Durante la etapa que nos ocupa, además de en VMI, GB reflexiona sobre la Vida con especial meticulosidad en PPPGN, I, 326-331.

8 Resulta especialmente interesante y clarificadora la relación por comparación que entre natural-artificial establece GB en FM, 710-711.

9 Para una exposición práctica de la conexión entre sentimientos y técnica cf. FM, 558 y ss. Hay sentimientos en estado natural y artificial (cf. QD, 258-262). Sobre las características de todo sentimiento cf. FM, 391 ss; QD, 239. Para mayores detalles cf. capítulo VII de FM, que GB dedica íntegramente a estas cuestiones, así como PPPGN, II, 187 ss.

10 Cf. PMNA, 130-131. "Creatividad" es denominada por GB "categorial primero" (Cf. FM, 567-600). Según GB, Necesidad y Azar es un problema que en técnica, como en política y otros ámbitos, se plantea secundariamente mientras que de forma primaria lo hace en otros siete niveles (cf. PMNA, 15). Sobre los conceptos cosmológico y cosmogónico de "Creación" cf. QD, 567 ss. En cualquier caso, para GB, vivir consciente, pensamental y sentimentalmente la realidad como surtidor de novedades, como regida por el cálculo de probabilidades, es vivir la realidad, el universo, a la altura de la ciencia y técnica actuales (cf. PPPGN, II, 277).

11 Cf. epígrafe "Técnica y Dios".

12 Para más detalles sobre la diferencia entre "tener" y "poseer" cf. FM, 463-464. Por otra parte, des-fundir es acción propia de artefactos inventados desde el siglo XIX; los anteriores, hasta el Renacimiento, des-confundían (cf. QD, 187-192).

13 Cf. FM, 692-695.

14 Cf. FM, 532-538, 548.

15 Aunque con matices respecto de etapas anteriores y algún cambio nominal, estos tipos vitales coinciden en intención básicamente con los ya analizados en otros capítulos, por lo que no insistiremos al respecto. Para mayor detalle sobre esta tipología en la etapa que ahora nos ocupa cf. QD, 376-397, 413-421; PPPGN, II, 560-659. También resulta ilustrativa la caracterización del hombre en función de la evolución de su poder transfinitador que trae en TELFA, 262 ss. En rigor, tal evolución forma parte de una más amplia a la que GB denomina "procesión cósmica" (o.c. 270).

16 Sobre el significado general de los términos "natural", "preternatural" y "supernatural", cf. PPPGN, II, 396-407.

17 Sobre el concepto de "Mundo", dice ahora "universo rehecho, reformado, según Plan de un Tecnarca: de tecnólogo-y-tecnócrata, causante de la novedad óntica y valoral impuesta por El eficazmente a la realidad básica del universo, impuesta por El para otros hombres que estarán siendo ya, con conciencia explícita o implícita, nueva y real, en "Mundo"" (PPPGN, II, 70). Para mayores detalles cf. o.c. II, 564-580.

18 Por todo ello, y más que se verá, GB no puede estar de acuerdo con la valoración que Heidegger hace de la técnica, tal como se estudió detenidamente en otro capítulo. Para GB, frente a Heidegger, la técnica es el medio para hacer realidad los sueños humanos: "La Técnica invierte en real lo soñado; convierte en real de verdad lo imaginado; transforma al dormido en despierto; al inconsciente en consciente" (cf. TELFA, 255-257); "Los temas de locura (...) están sustituidos, sublimados, por ideas fijas (...). Lo que fuera mera ficción en Las mil y una noches (...), transformarlo -por una mutación, salto de género a género- en idea científico-técnica realizable, rectora y directora de teorías científicas y de montaje de instrumentos" (DMT, 29).

19 "En física, en matemáticas, en dominios de necesidad, no hay ni se pueden hacer trampas. Lo que sí hay -y patentemente manifiestos y escandalosamente eficientes- trucos. Gran truco -por no emplear el superlativo- es un avión. Es truco de miles y miles de pequeños trucos coajustados entre sí y reajustados cibernéticamente (por feedback). Truco por el que algo artificial, miles y miles de veces más pesado que el aire, no sólo no cae estrepitosamente en tierra, cual pareciera exigirlo y calcularlo la ley de gravitación terrestre (...) sino marcha, por el aire y cielo, más veloz que el más veloz de los pájaros, y más desembarazadamente que ellos, sin, para volar, tener que ser ave, cargar con su fisiología, anatomía y estructura celular. Cómodamente sentados, entretenidos, el Gran Truco, sin trampas vuela; y volamos en casa volante, casi ya "ciudad volante". La ley de gravitación universal queda anulada; no, aniquilada. (...). Haber descubierto, y aprovechado el descubrimiento, que el ser, o algunos seres por de pronto, son anulables; y anulables mediante trucos -algunos, Grandes Trucos- define la época de la humanidad que se inicia, estrepitosa, y escandalosamente con el Renacimiento -con Galileo, Torricelli. Y en matemáticas, con Viète, Cardano" (PMNA, 47-48).

20 Cf. PPPGN, II, 169; 175-183.

21 Afirma GB: "Lo que una cosa tiene de real lo tiene por su masa, expresable en gramos (peso) o en ergios (energía) y comprobable en instrumentos" (TELFLM, 98), de modo que todo lo que exista, material o mental (dioses, hombres...), tiene como base común el mismo universo o "material masivo-energético" (QD, 534). Comprobarlo sólo depende, según GB, del invento de instrumental suficientemente sensible. Así, vg., J. Jeans cuantifica en 24 cienmilésimas de vatio el quantum de energía de la voz humana conversacional (cf. FM, 558). A esto denomina "realismo integral e integérrimo" o "materialismo pluscuamdialéctico" (Cf vg. TELFD 15-17; TELFA, 188-190; 236-242; TELFLM, 89-90; FM, 104-105; FM, 557-558; PPPGN, I, 30-33). Puesto que lo "real" definido a la "altura de ciencia y técnica actuales" es la base material del universo físico y sus leyes (cf. TELFLM, 87 y 129-130), GB considera que por su carácter dialéctico merecería llamarse "multiverso" (TELFLM, 112). Es claro, por ello, que sólo una mente sobrenatural servida de instrumentos de medición, actuales o futuros, actuando como "sentidos artificiales", y no la mente ni los sentidos naturales, actuará como juez que decida sobre la realidad o no, y su grado, de algo. Todo ello hace que GB proponga cambiar la palabra "materialismo" por la más actual de "realismo", a fin de evitar connotaciones y prejuicios históricos unidos a aquél (cf. PPPMM, 28-29).

22 Cf. PMNA, 130. En este sentido, GB dirá: "Plázcanos o no, el dominio atómico es la base real y eficiente de todos y de todo lo incluido, de todos los internados, en universo: "es el mismo para hombres y dioses..." (Heráclito). Plazca y complázcanse los "materialistas"; desagrade a los "espiritualistas" -teólogos o filósofos, poetas o estetas. Lo atómico es campo-y-dominio; es lo primero, pues en él y de él se componen todos: micromoléculas, microcélulas, macromoléculas... DRN... los hombres por nacimiento: los dioses, por el mero hecho de encarnarse o entrometerse, liarse, con hombres...; lo segundo, porque las leyes físico-matemáticas son leyes dominantes en todos: dioses y hombres..." (TELFD, 85-86). A la vez, forman parte de las leyes físicas las constantes, como la de Planck o la de la velocidad de la luz, a las que GB denomina "dato" (VMI, 30), y así dirá: "tales datos -perfectamente descriptibles en calidad y en cantidad- entran en las fórmulas matemáticas y, al ser éstas leyes del universo real, hacen de premisas de secuelas, cual causas de efectos, hasta que el Lector vea con luz artificial y vea lo escrito o impreso aquí" (VMI, 30). Y advierte: "Hagamos, de buena o mala gana, de tal necesidad virtud. (...). En este Ejercicio se ha hecho y terminará haciéndose, de buena gana -)de buena gracia?- reconocimiento de que lo atómico y sus leyes son campo-y-dominio, enrealizante y eficiente de todo lo natural. Mas de lo artificial, es lo atómico condición sólo necesaria; pero no suficiente" (TELFD, 85-86). Como secuela de todo ello podrá afirmar: "Ha bastado con inventar la luz eléctrica para que amanezca antes; para no depender del dios Sol, y anular la separación entre día y noche. Las leyes que rigen tales inventos son las mismas, están siendo la mismas, que rigen nuestras vidas. Son las leyes acerca del qué es" (TELFD, 12).

23 Cf. PPPGN, II, 171.

24 Sobre este punto no insistiremos más en este capítulo, pues resulta suficiente lo dicho al respecto en el segundo. Para la etapa que nos ocupa el lector puede consultar vg. TELFD 13, 32-33; FM; QD, 212; PPPGN...

25 Cf. TELFA, 105. GB sigue definiendo lo natural sirviéndose de Aristóteles para contraponerlo a lo artificial (Cf . vg. INTRAFI, 66; QD, 258). Recuérdese también lo indicado en nota anterior sobre la comparación natural-artificial.

26 "Experimento" es para GB acción generadora de "experiencia", la cual a su vez, admite un sentido popular, ya tratado en capítulo anterior: "Por experiencia se entiende aquí no la experiencia sacada de experimentos, cual la que se estaba iniciando en Italia- Galileo, Torricelli...- o en Alemania -Guericke...- sino la experiencia cotidiana, popular, de "nuestros antiguos sabios" -cual si dijera, respecto de los griegos, "los Siete Sabios". Experiencia de escarmentados por la realidad; que "de los escarmentados nacen los avisados"; no la experiencia de experimentos -que lleva a la ciencia renacentista y posterior" (SQM, 64).

27 Cf. TELFLM, 83-86; 122.

28 Cf. TI, 36-37.

29 "Podría acabarse la provisión de agua en la tierra: lo que está siendo para nosotros -plantas, animales, microorganismos, puentes de agua en ciertas hélices...-, mas la fórmula "H -O- H" y las que la rodean legal e instrumentalmente, permitirían, o harían factible, fabricar agua, mientras hubiera oxígeno e hidrógeno, chispas eléctricas. Agua con partida de nacimiento científico, independiente del natural. (...) Podría acabarse el azúcar: lo que está siendo para nosotros. Mas la fórmula "C6H12O6" indica la forma de reproducirla artificialmente" (VMI, 68-69); "(Quién lo dijera! -pero de tal dicho al hecho de afirmar que se dan ondas electromagnéticas, que se las puede producir, que se las produjo y produce y que el lector se sirve de ellas en el televisor, telégrafo, télex... hay pocos pasos; unos matemáticos; otros, técnicos; algunos, comerciales y comercializados. De la definición aristotélica de luz, de su pretendida definición "esencial", nada real se sigue; y con ella, de guía, nada se puede producir: no se puede hacer luz" (INTRAFI, 138).

30 Cf. SVV, 43-44 y TELFLM, 87.

31 Cf. TELFLM, 91. En realidad, GB no aboga por la desaparición de la filosofía sino por su transfinitación mediante una estrecha colaboración entre científicos (especialmente físicos y matemáticos) y filósofos. Que esto es así lo demuestran sin más estas palabras del autor: "que la filosofía -profesión y vocación del Autor: tal vez su tema vital durante más de medio siglo, irremediable como tema e irremediable en cuanto a edad- deje de ser coto, dominio de propiedad privada de filósofos, y pase a ser dominio común de literatos, músicos, poetas, matemáticos, físicos y técnicos, quienes puedan ayudar a los filósofos de profesión y vocación a solventar -o cuando menos a plantear de manera nueva, a la altura de los tiempos- problemas, cuestiones, teorías filosóficas, sacándolas -cueste lo que costare de honra, de propiedad privada, de fama histórica- de la fase mágica: ideas, fórmulas, gestos mágicos, a la fase de palestra, campo de experimentación, mundo de aventura -malaventura o buenaventura. E inversamente: que la filosofía (de los temas de la obra) se aventure -valiente, decididamente, humildemente- a ser enseñada, refutada, reformada -o confirmada, (oh dichosa ventura!- por música, literatura, física, matemática, técnica" (DMT, 12). En función de dicha colaboración, GB considerará planteamiento "actual" de cualquier tema y problema aquel que se realice "desde el estado filosófico científico actual" (QD, 268). Tal colaboración no parece, sin embargo, cosa fácil ni exenta de riesgos a juzgar por lo sucedido a Sócrates y a tenor de las actitudes de los sabios actuales: "Por haber pasado Sócrates su vida poniendo a prueba de palabra -de "diálogo"- a políticos, poetas, sofistas, artesanos... murió a manos de la Justicia que dio la razón a políticos, poetas, sofistas y artesanos, resentidos de que Sócrates, hablando, dialogando con ellos, les demostrara que nada, en realidad de verdad, sabían de cuanto pretenciosamente decían y oficialmente profesaban saber y hacer. (...) )Que, tal vez, no es ya "necesario filosofar, ni necesario ponerse a prueba a sí mismo y a los demás"?, -a políticos, poetas, artesanos, sofistas... técnicos, tecnócratas, científicos y filósofos. )Que los "actuales" políticos, poetas, sabios, artesanos... técnicos, tecnócratas, filósofos... saben, en realidad de verdad, lo que públicamente dicen, y oficialmente profesan saber, hacer y ser? En tan bien aventurado caso y bienhadada coyuntura, Sócrates y Platón fueran, al dialogar con ellos, cual en los Diálogos, unos inoportunos, impertinentes e insolentes examinadores" (POC, I, 8-9). El caso, evidentemente, no parece ser ese; situación tanto más grave si se tiene en cuenta que en los tiempos actuales el filósofo no sólo está mal visto por ejercitar su función: demostrar la ignorancia de los demás, sino que se le exige no ser ni tan siquiera sabio en eso tan peculiarmente suyo que consiste en ser consciente de su propia ignorancia (cf. o.c. 10). Según GB, todos los intelectuales y científicos, y no sólo los filósofos deben perder "la vergüenza de filosofar", "de declarar las sugerencias, vislumbres, atisbos... filosóficos que en sus dominios les surgen" (PPPGN, I, 35).

32 Para diferentes tipos de transfinitación o "salida" de la finitud natural cf. vg. TI, 20-42. También, INTRAFI; TELFA; PPPGN I-II.

33 Cf. QD, 534; PPPGN, II, 407-414.

34 Cf. también PPPGN, II, 286-304. Sobre la transformación en lo artificial de materia en material y de forma en estructura ya se vio en un capítulo anterior. En esta nueva etapa GB profundiza distinguiendo: forma-estructura (fórmula)-superestructura; materia-material-soma/instrumentos (cf. FM, 209-212, 319-324).

35 Cf. QD, 391-393.

36 Así, por ejemplo, dice GB: "los inventos -creaciones, ocurrencias, atisbos, genialidades, ingeniosidades, trucos, mañas, artimañas; los utensilios, aparatos, instrumentos, enseres de toda clase: mentales, técnicos, políticos, lógicos, jurídicos, ontológicos, literarios, aritméticos" (INTRAFI, 154); "ese invento (...) que es la recolección, (...) siembra, rotación de cosechas, abonos" (TELFE, 47); "Del hombre en cuanto radiactivamente viviente, surgen inventos, ocurrencias, atisbos, gracias, chistes, trucos, mañas, evasivas, ingeniosidades...; no precisamente electrones, fotones... Y son inventos no solamente los predominantemente materiales: remo, cuchara, barca, trirreme, lanza... avión, radar, televisor..., sino los predominantemente mentales: cual lenguajes, literaturas, obras de arte, coordenadas, trucos de integración, chistes, gracias, donaires, ocurrencias en el trato social... atisbos científicos..." (VMI, 23). Cf. también VMI 39; INTRAFI 22; TELFD 51-52, 88. Adviértase, una vez más, que el término "mental" en GB debe interpretarse desde el "realismo integral e integérrimo", de modo que si lo mental es real debe poder ser medido, al menos en principio, en ergios o gramos. Por otra parte, en su conexión a sentidos, recuerda a la inteligencia sentiente zubiriana, como cuando dice: "Todo ello con ojos, oídos, lengua, no de gato, rucio, sino humanos, mentales: de mente embebida, intrinsecada en ojos, oídos (...). Mental no indica, pues, algo puramente imaginativo, intelectual" (SQM, 202). A los inventos que entran en la categoría de trucos, mañas, artimañas, ardides, estratagemas... denomina "tecnicalidades"; los hay de otras categorías: "sentimentalidades", "conversacionalidades"... (cf. FM, 556-558). Ver también QD, 385-386.

37 Cf. TELFLM, 22. También FM, 599. En TELFD también establece grados de superioridad entre inventos, aunque tomando como criterio el carácter mental y social de los mismos (cf. pp. 51-52).

38 Cf. TELFE, 49-50. También DMT, 78-79. Esta formulación no debe llevar a equívoco. A tal efecto, recuérdese lo dicho en otro capítulo sobre las condiciones que debe cumplir una realidad "hecha para servir para" de modo que resulte artificial de segundo grado en sentido estricto.

39 Cf. FM, 552-553.

40 Dice GB: "hay descubrimientos (inventos, hallazgos) de magnitud diferente. Los hay grandiosos, por primordiales, cual rueda, palanca, plomada, polea, resortes... brújula... conductores, condensadores, retroajustes (feedback)... Los hay grandiosos por complejos de estructura y sencillos de resultado -cual motores, avión, televisor, teléfono, telescopio, radar, calculadoras digitales, microscopios electrónicos... (...). Un gran invento resulta grandioso por beneficiarse de inventos previos haciendo de ellos "partes" del total" (TELFE, 52). Para tipos de inventos y hallazgos cf. vg. TELFD 51-54. También diferencia GB entre "hallazgo" y "hallazguillo"; "invento" e "inventillo"; "inventor" e "inventorcillo" (Cf. TELFE, 53-65).

41 Como se vio en su momento, de la finura del montaje o coajuste de "piezas" depende la eficacia del artefacto. Pues bien, "coajuste" en GB es término que remite al de Heráclito "armonía": "Heráclito -en conocido fragmento; mejor, íntegra sentencia- se refiere a la "multitensa armonía, cual la de la lira y del arco". (...). El coajuste -que eso significa "armonía", žµ: coajuste de piezas en carro, žµ, de piezas en mesa-" (PMNA, 128). Y en otro lugar: "lo que surge y procede de técnica, de artefacto, se integra por modo de coajuste (žµ), de armonía, cual la de la lira, como la del arco" (FM, 706). La transmutación de lo natural o "compuesto" de "partes" en "armonizado" de "piezas" o artefacto es una de las consecuencias del matricidio de lo natural por la técnica: "Lo compuesto se integra de partes, dando un todo (Óov), mientras que un armonizado se hace de piezas, dando por resultado un artefacto" (FM, 47).

42 En rigor, el término "instrumentario", tal como lo emplea GB, hace referencia a los "sirvientes" de tipo aparato, instrumento o instructo y enseres, frente al de "utillería": útiles, utensilios y trebejos (cf. FM, 105, 110). Nos permitimos, sin embargo, la licencia de utilizarlo para denominar con él al conjunto, que bien podría ser también llamado artificiario. Por otra parte, el término "instrumentario" en GB también aparece tintado de implicaciones epistemológicas muy significativas de su modo de entender la conexión teoría-praxis, que no deben ser pasadas por alto: ""Instrumentario" indica que todo problema tiene que llevar adjunta la indicación de qué enseres ha de servirse el "actual" filósofo-tecnarca para acometer la aventura que le enfrente al problema, preparado a la eventualidad de que el resultado sea "+, -, 0"; y preparado a que el resultado sea un simple dato. Por tanto, no responda con un "por qué" tal o cual"; y a esto lo califica de "empresa ontológica" (PPPGN, II, 316)

43 En TI se refiere a ellas como "cinco tipos de "sirvientes"", y dice: "Tres de ellos naturales, testimonios de la finitud del hombre. Guiados por definición y finitud. Y dos propios de transfinitud" (TI, 37). La caracterización que hace en esta obra de tales términos (cf. pp. 36-41) es literalmente la misma que hace en INTRAFI, y aunque ambas obras se publicaron en 1984, de INTRAFI consta que fue escrita en 1981 (cf. p. 65). Sobre esta clasificación, advierte GB que no es histórica, que hace violencia del significado habitual de los términos empleados, y que no implica imposibilidad de pasar de un tipo a otro de instrumento o que no puedan darse varios tipos simultáneamente en uno solo (cf. FM, 105-106). En TELFD menciona el término "apero" (p. 87) junto con los de instrumento, aparato y enseres. También puede encontrarse la distinción entre instrumentos, aparatos y enseres en la traducción de las obras completas de Platón, de 1980, en el tomo I, pp. 70-71 y en el II, p. 377 (nota).

44 En ocasiones, GB no hace distinción entre útil y utensilio:"Tanto inventos cuanto hallazgos convienen en lo de ser "útiles", utensilios: servir para el hombre" ( ); "Para mayor comodidad del lenguaje llamemos a todos ellos -útiles... enseres- "sirvientes". Sirven al hombre. Le son útiles" (FM, 106). En otras, sin embargo, sí lo hace, lo cual conlleva el desplazamiento en el significado de las categorías de lo artificial, tal como se verá.

45 Recurre GB a la definición aristotélica de arte: "Ya Arissóteles definió "arte" por imitación de la naturaleza cuando está ya perfecta; cuando ésta no lo está, el arte inventa, "es", la manera de que llegue a su propia perfección. Si la cueva no está segura, cómoda... el arte inventa -o es la invención- de cabaña, choza... Si no hay fuego naturalmente producido, el arte inventa maneras de hacerlo por frotamiento, golpe de sílice-hierro-yesca, estopa...; si no puede cazar a mano, el arte inventa, es, arco, flecha...; si no puede comer, beber, guardar segura, cómodamente alimentos... inventa cacharros, fogón..." (INTRAFI, 125).

46 Entran en la categoría de aparatos "Arco-flechas-lanza, honda, remos, balsa, barca, palanca, cuña, torno, pala, pico, azada... todo ello -y muchos más que el lector, completándolo, añadirá-", pues "elevan la potencia de brazos, pies, manos; hacen que se extienda el alcance o radio de acción, naturalmente finito de ellos, en espacio, tiempo, fuerza... (...). Con el tiempo se añadirán galeras, carros, catapultas, lupas, anteojos, telescopios, barómetros, termómetros... y surgirán conjuntos de aparatos de labranza, pesca, construcción, taller. Son "aparatos" regla, compás, balanza, ábaco..." (INTRAFI, 126).

47 Sobre la concepción bacquiana de los sentidos científicos como "circuito externo", atendiendo a la sugerencia del biólogo R. Ruyer, cf. INTRAFI, 92. Los artefactos electrónicos merecen especial consideración para GB, pues entiende que por ellos el hombre se universaliza mejor que con otros como vg. el avión, haciéndolo además de forma no sólo concreta sino también técnica. Sobre esta cuestión cf. vg., TI, 67-74; DMT, 169-170. GB emplea el término "integración" para la posibilidad de implantar en los sensorios humanos filogenéticos artefactos miniaturizados que transfiniten o "expandan" sus límites naturales (cf. DMT, 194). Esta "miniaturización progresiva, previa fase a prótesis intraorgánica" es una forma de morir el hombre a su cuerpo natural para vivir en nueva vida con nuevos espectáculos y dimensiones de lo real, y no se sabrán los límites de esta apertura de la "supermente reabsorbida en cuerpo básico" hasta poner a prueba sus posibilidades (cf. TELFA, 196-199). Se trata, en cualquier caso, de que mediante enseres físicos y mentales, en forma de prótesis intraorgánica o no, el hombre consiga que la base del universo se presente ante él de modo que cada cosa manifieste tanto su "qué es" como su "que es"; que las cosas naturales hagan acto nuevo (sobrenatural) de presencia y eficiencia ante y para un nuevo (sobrenatural) tipo de hombre: el "Tecnarca", sujeto de nuevos "sensibles e inteligibles"; "sentibles y pensables", como ya le sucede, por ejemplo, con la presentación de su cuerpo natural convertido en "cuerpo fenoérgico" mediante radiografía ("fenoérgico": hecho (ergo) aparecer (feno) por energías radiatorias o corpusculares (ergon)) (cf. PPPGN, II, 203-208; 243; 285, 323).

48 A pesar de lo afirmado, dentro de la categoría de "aparato" GB distingue, al menos, entre "actuales": televisor, teléfono, radar..., contadores, aceleradores..., y "fenomenológicos": termómetro, barómetro, balanza, cuña, rueda... (cf. VMI, 155). Considera que de estos últimos, que son "lugares apropiados para simples apariciones", debieran tomar modelo los fenomenólogos (cf. TELFLM, 83). Estos artefactos "fuerzan" a lo real a aparecer bajo ciertas condiciones impuestas por el sujeto (cf. TELFA, 114). En cualquier caso, "El instrumentario de tipo fenomenológico delata solamente lo que de apariencial ofrece, macroscópicamente presenta, el mundo profundo; lo que éste da a conocer a los sentidos vivientes y/o a los instrumentos sensibles a variables fenomenológicas (macroscópica y globalmente aparecientes en ellos)" (FM, 200). Matizando más, GB dirá que desde el Renacimiento hay artefactos que des-confunden lo real provocando una "purificación fenomenológica" o "fenomenología pura" ("devocional"), pero que a partir del siglo XIX los hay que des-funden, lo cual es una "purificación óntica" o "fenomenología energética" o "sacrificial", siendo ambos tipos de inventos los que hacen al hombre "actual" por serse y vivirse en ellos (cf. QD, 187-191). Sobre el significado y función peculiar del invento "pantalla", en cualquier orden, consiste en desconectar en un ente su verdad (patencia) de su realidad (entidad) en favor de la patencia de otra cosa (cf. FM, 306-307). La primera y gran pantalla auténtica, no metafórica, es para GB la base o fondo físico del universo (cf. FM, 460-461), de ahí que en su momento habláramos de "mundo" como gran simbólica cósmica. En cualquier caso, la intención de GB al emplear el término "aparato" parece clara: reservar dicho término para los inventos que, comparados con los "instrumentos", poseen un poder transfinitador inmediatamente inferior (pasividad) por su mayor implicación con lo natural (usos, estructura...).

49 Cf. tipos de aparatos así definidos en PPPGN, I, 17-19.

50 Toma GB la intención significativa del término de Jordan: "El afamado físico cuántico P. Jordan introdujo el término de (aparatos) "instruidos", que aquí, aprovechando el parentesco castellano verbal, se han denominado "instrumentos"" (INTRAFI, 127); "el primer calificativo pertenece a Jordan, el segundo al autor" (TELFE, 49). Cf. también, PPPGN I, 287, obra donde GB apela a Born para lo mismo (o.c. I, 19).

51 Respecto al tipo de artefactos que entran en tal categoría, dice GB: "Son, pues, "instrumentos" camión, auto, grúa, nevera, telescopios, teléfono, avión, tanque, barco de vela, de vapor, de propulsión eléctrica. Toda clase de máquinas, motores" (INTRAFI, 127). En PMNA, GB trata de lo que denomina "instrumentos poemático-musicales" y distingue tres tipos: "Instrumentos de Azar: dados, pluma", "Instrumentos de Voz: humana, demoníaca (celestial)" e "Instrumentos de Necesidad: Números, circunstancias" (Cf. o. c. 82-90). Pero también dice: "Ojos son órganos, instrumentos, astronómicos naturales. Y lo serán mientras una genética audaz y avanzada no modifique su constitución" (FM, 408).

52 El cuidado de GB por distinguir entre aparatos e instrumentos puede apreciarse incluso en sus traducciones de los clásicos. Así, en nota a la traducción de la obra platónica El Político, dice: ""instrumento de algo", Ñvov v. La palabra Ñvov no encierra tan sólo, como la nuestra de "instrumento", el componente de "aparato", sino el de aparato "activo" (Ñvov, §ov) o productor y está vinculado con potencia () como se dice a continuación en el texto, y no con "aparatos" o "enseres" que sólo "conservan" lo producido, -cual vasos. Igual sucede con la palabra "artesano"; no resuena al componente activo, µ-oÛ productor, de oÛ" (POC, II, 377).

53 En cuanto a los tipos concretos de artefactos pertenecientes a esta categoría: "Temperatura, presión, corriente, velocidad, radicación altura...- seipsirreajustados por termostatos, regulador centrífugo, piloto automático...- son artefactos a servicio directo inmediato del hombre en cuanto causa final. (...) artefactos que se reajustan ellos a sí mismos según el programa inscrito -escrito, impreso en cintas, tarjetas...- por el hombre y para el hombre, elevado a sí mismo a Gobernador" (INTRAFI, 128-129). Hay enseres materiales y mentales (cf. FM, 110).

54 El epíteto "cibernéticos" conviene a "enseres" por sus implicaciones novedosas para el problema de la causalidad, en contraste con los otros tipos de artificiales: "No hace falta recalcar en que utensilios, trebejos, aparatos e instrumentos han sido inventados por el hombre cual causa eficiente, y para el hombre cual causa final última. Pero tales medios eficientes (motores) y tales medios dirigibles exigen del hombre -así que aun de su inventor- gobernación constante: información y, según ella, reajuste de su eficiencia y de su dirigibilidad. Su causa eficiente final y última está aún dependiente -en favor de ella misma, sin duda- de sus propias creaturas. El hombre ha inventado "enseres", o sea: artefactos que se reajustan a sí mismos, empleando parte -la menor posible, cada vez menor- de sus eficiencias como dirigibilidades a los deseos, proyectos, programas, planes del hombre. Traduzcamos "feedback" por "seipsirreajuste"" (INTRAFI, 128). Cf. tipos de instrumentos "seipsirreguladores" en TELFA, 243-244, donde da una "formulación metafísica" de los mismos (cf. o.c. 244-245). Por lo dicho, los "enseres" hacen del Hombre "Ciberneta" o "Gobernador": "Restituyamos para ello a "gobernador" (gubernator) su parentesco verbal inmediato con "cybernétes" (griego)" (...). "Gobernador" es, pues, hombre en estado -dado a sí mismo, inventado por él, creado, surgido en él- de trans-finito. Trans, más allá, supercausa eficiente y final naturales. Por una presión de un botón, tecla..., por un simple gesto, hace que se haga luz (eléctrica), eche a andar un motor, se abra una puerta, se oriente un vehículo... El "Gobernador" -el Ciberneta- manda con un "fiat", con un "hágase", sobre un mundo real montado por él y para él; ajustado, reajustado y seipirreajustado para Gobernador. Algo superior y nuevo frente a "Creador" natural de naturaleza -aun de la suya inicial, filogenética" (INTRAFI, 128-129). Cf. también DMT, 75-76; FM, 106-111, 692-695. "Ciberneta" es condición humana de tipo "técnico" (cf. TELFA, 249). En FM, GB considera los enseres como artefactos "de transmisión" (cf. FM, 458), lo cual nos lleva a la distinción entre "suavienseres" o "enseres-programa", términos con los que GB traduce "software", frente a "durienseres" o "hardware", que incluye "enseres-pragma", "enseres fenómeno" y "enseres cibernéticos" (cf. QD, 253; PPPGN, I, 287).

55 Reserva GB el término "fin" ("fines") para los naturales, y el de "meta" para los inventados o artificiales. Sobre este particular, así como para tipos de "metas", cf. vg. FM, 108.

56 En INTRAFI, además de los aparatos, instrumentos y enseres, entran en la categoría de "artefactos" también los trebejos (cf. o.c. 126-127). En cualquier caso, lo importante para GB es mostrar el creciente poder transfinitador de los artefactos y, por ello, de la historia en ellos fundada (cf. casos concretos en DMT, 172-175). Sobre tipos de "artefactos" físicos y mentales cf. FM, 109-110; QD, 204. Es de tener en cuenta también la siguiente apreciación histórica sobre "artefactos": "El tipo de artefactos -aparatos, instructos, enseres- se inaugura históricamente con aparatos que incluyen intrínsecos y eficientes los números enteros. Son la inventiva e industria humanas las que han intrinsecado los números enteros en material previamente natural -mas reformado, en cuanto a materia y forma, artificialmente" (FM, 126). La relación entre el nivel masivo-energético del universo, lo matemático y lo artefactual aparece expuesta gráficamente con gran claridad, mediante un esquema que GB denomina "PARTITURA de partituras", en FM, 127.

57 Justifica GB tal uso del término "enseres", diciendo: "Empleamos aquí la conexión verbal entre "en-seres" y "ser". "Ser" es el máximo universal" (FM, 106).

58 En PPPGN, afirma que con los aparatos el hombre resulta ciberneta y motor, y con los instrumentos sólo ciberneta (cf. o.c. I, 19). En esta obra, el término "enseres" incluye órganos, instrumentos y aparatos (cf. o.c. I, 17-19), distinguiendo, en rigor, entre "enseres-programa" ("enseres receta" y "enseres regla"); "enseres-pragma" ("instrumentos" y "aparatos"); "enseres fenómeno" ("enseres fenopáticos" o "faino-páticos": dejan aparecer en ellos algo, y "enseres faino-érgicos" o "fenoérgicos": hacen aparecer algo anulándose ellos); "enseres cibernéticos" (cf. o.c. 286-291).

59 Hay un tipo especial de conexión de ciertos artefactos con el fondo del universo que GB denomina "estar enchufado". Los artefactos pueden estar "enchufados" de dos modos: a la base probabilística del universo físico, o a la determinista, presentando una mayor dosis de conexión de su ser con uno u otro dominio. En la actualidad, según GB, predominan los artefactos conectados, en mayor o menor grado, al componente estadístico-probabilístico del universo, pero sólo los científicos y técnicos saben aprovechar esta circunstancia, no así los usuarios cotidianos de esos inventos que acaban poniéndolos a servicio de sentidos naturales (cf. todo ello en FM, 470-471). Por otra parte, "Los instrumentos físicos sacan ya su realidad y su eficiencia de los elementos básicos del universo: bariones, mesones, leptones, protones, electrones, fotones, campos...; y sus formas resultan de coajuste de piezas, coajuste de piezas "inventadas". )No nos sorprende la disparidad de formas entre un televisor y una flor, entre televisor y ojos? Los instrumentos mentales (...) echan cada vez, cada fase histórica, más y más profundas raíces en la base del universo, a través de instrumentos físicos científicamente planeados y realizados. Nuevos sentidos" (QD, 204). Por estar "enchufada" al fondo del universo y permitir que éste aparezca a sentidos naturales de formas diversas mediante artefactos adecuados, GB afirma que la técnica actual "hace y no hace saltos" de tipo "multinivelar", y en ello consiste en cuanto tipo peculiar de técnica. Sobre esta cuestión fundamenta GB la afirmación según la cual el cuerpo natural no le es necesario a la mente humana, sino el que en cada momento se vaya dando por ciencia y técnica o "cuerpo planificado", en el cual la vida se viva en nuevas dimensiones de lo real a las que accederá incluso por miniaturización e implante de artefactos a modo de prótesis en él (cf. TELFA, 145-148, 214, 197-199).

60 Cf. también TELFA, 48; PMNA, 50-56, donde GB expone la función filosófica peculiar y aleccionadora de instrumentos "actuales" como el sismógrafo y el contador Geiger-Müller-Marsden.

61 Cf. FM, 466-467; QD, 212.

62 Cf. vg. FM, 706, QD, 233-234; PPPGN, II, 553.

63 Cf. PPPGN, I, 40.

64 Cf. DMT, 51.

65 Cf. DMT, 17.

66 Cf. DMT, 66; FM, 98, 535-536; QD, 534-535. Son "fórmulas", es decir, estructura relacionales, y no números, las que están intrinsecadas en lo real, y por eso funcionan con los instrumentos, fungiendo ambos de prismas actuales (cf. TELFA, 101-104). Sobre el significado de "prisma" cf. o.c. 77 ss.

67 Cf. DMT, 96-98.

68 Cf. DMT, 103

69 Cf. DMT, 122-123.

70 Cf. TELFA, 25-30. Si bien la lengua natural, según GB, está, desde los griegos, por su tipo vital, a servicio principalmente de ojos, nuestro autor se plantea la posibilidad de ponerla a servicio de oídos, manos o corazón, con sus espectros correspondientes (cf. TELFA, 30-33). Así, las manos de la lengua son los instrumentos musicales (cf. TELFA, 35-40).

71 Cf. también PPPGN, II, 218. Distingue GB cuatro tipos de lenguajes: natural, natural artificializado, técnico-estático y técnico cinético y dinámico, con los cuales el hombre "habla de" la realidad de forma diversa (cf. FM 350-357). Adviérte además GB que en el dominio del lenguaje, como en todos los demás, "Lo artificial no hace la competencia a lo natural. Lo depone, transforma y transustancia" (PPPGN, I, 36).

72 Cf. lo dicho en QD, 87-88, 233-234, 503, 510-511.

73 Sobre esta cuestión cf. TELFA, 51-66; FM, 534.

74 Para mayores detalles sobre cada componente de empresa cf. DMT, 74-77.

75 La empresa de la técnica, según GB, consiste en "hacer posible, y real, lo imposible a la naturaleza", de ahí que la denomine "Metafísica de las metafísicas" (cf. DMT, 72-73). Sobre la empresa del hombre actual en general, GB considera que es tanto pública como privada, y en tono de sugerencia dice: "Que la mayoría de los hombres se comporte de pensamiento, palabra y obra como racionalmente animales, racionalmente religiosos, políticos, sociales, morales, técnicos, científicos... es la empresa -el ideal, norma y programa- definidora de Renacimiento e Ilustración. Fue empresa pública -Res publica- acometida y progresivamente cumplida. Mas no es res media, pues solamente tenía que vencer la natural proclividad y frecuente caída en el estado (Ar) de animalmente racional, animalmente religioso, moral, estético, social... de la mayoría de los hombres: gobernantes, súbditos; y contrarrestar la frecuentísima, por naturalísima, caída en el estado de hombre primitivo (Ap). "Medio" no tiene sentido ni conceptual ni real ni verbal sino respecto de dos extremos. Res nostra -nuestra empresa- es res media. (...). Los dos extremos tiran de nosotros. Hacia primitivismo (Ap), animalidad (Ar) e inoperante racionalidad (Ra); y hacia racionalización efectiva (Pr) y transfinitación de sí y del universo (Esp). (...). Norma de Pedagogía para nuestra época -1700-2000-, que coincidan Res publica-Res nostra-Res media. Si salimos de esa franja media "tendremos que explicar" lo pasado, presente y porvenir desde -20.000.000.000 hasta +20.000.000.000 de años; o bien desde -6.000 hasta +6.000. En lo primero está empeñada, urgida y ocupada la Cosmogonía y la Cosmología actuales. En lo segundo, lo está la Historia. De las tres somos parte pasiva y activa cada uno de nosotros" (TELFA, 271-273). Para una exposición detallada de cosmogonía, cosmología y escatología "actuales" cf. PPPGN, II, 439-540.

76 Cf. DMT, 80.

77 Cf. DMT, 124-126.

78 Merece la pena, para mostrar la deuda de GB con Marx, traer in extenso el texto donde lo cita y lo remeda: ""La ciencia, que es tarea universal, puede realizarla un individuo suelto; y son siempre los individuos sueltos quienes la hacen. Empero tal realización no será real y verdaderamente universal sino cuando deje de ser asunto de individuos, y lo sea de sociedad. Al serlo de la sociedad, cambia la ciencia no sólo de forma sino de contenido". La ciencia físico-matemática técnica e instrumental nuclear (actual) la han realizado, y pueden aún realizarla, individuos sueltos: Rutherford... Fermi...; y son siempre individuos sueltos quienes la hacen, o laboratorios sueltos de empresas sueltas... Empero tal realización no será real y verdaderamente universal sino cuando deje de ser asunto de sueltos, de individuos que sean ya triplemente acordes de "pensamiento-palabra y obra" de lo nuclear; y lo sean ya de una sociedad cuyos miembros sean, por mayoría predominante y triplemente, acordes de lo nuclear del universo y de ellos mismos. Al estar siéndose así, el hibridismo mayoritario humano (contemporáneo, no coetáneo con los triplemente acordes) cambiarán tales forma y contenido de todo: ciencia, técnica, filosofía, teología, economía, sociología, arte... Los "de pensamiento-palabra" naturales, mas "de obra" nuclear, se cambiarán en los de "pensamiento-palabra-obra" nucleares, es decir: en universal. "Altavoces", todos en Sociedad, de la base fondo del universo" (TELFA, 50-51). Sobre la "universalización del hombre", pueden consultarse algunos ejemplos de lo dicho en PPPMM, 50.

79 Cf. TELFLM, 68-69. Motivos (para qué, causa final o componente volicional) y razones (por qué o componente racional). Los motivos, en cuanto causas finales deben estar guiados por Ideas, es decir, por fines-guía a modo de etapas, nunca de meta definitiva (cf. SQM, 46 ss, 69).

80 Sobre los tipos de verdad-falsedad cf. PPPGN, I, 291-297.

81 Cf. todo ello en PPPGN, I, 332-336. Esta oposición básica entre técnica artesanal-artística y técnica tecnológica es el resultado de un proceso histórico del que GB, como ya se ha mostrado largamente en este estudio, da cuenta a lo largo de su trayectoria filosófica. Sobre este particular, cabe señalar que en la etapa que ahora nos ocupa el autor navarro parece encontrar en la exposición cuantitativa y gráfica que hace McHale de dicho proceso-progreso la confirmación de sus propias posiciones, llegando a ensayar una aproximación entre las categorías de ambas concepciones (cf. PPPGN, I, 337-342).

82 Sobre la conexión entre la técnica y diferentes ciencias: matemáticas, lógica, física, biología, y su transformación en tecnología, cf. PPPGN, I, 354-585.

83 Para mayor detalle sobre la correlación entre tipos de artefactos y de hombre, cf. PPPGN, I, 340. Los artefactos propios de cada tipo humano deben entenderse desde la definición que de ellos hace en la citada obra (cf. pp. 286-291). En cuanto al "tecnita" como "hombre adventurero", cf. PPPGN, II, 219-220. Lo denomina así por su condición de hombre con advenimiento probable o "adventuro", es decir: con "futuro aventurado, osea con resultado positivo (éxito), negativo (fracaso) o nulo" (PPPGN, II, 316).

84 Cf. PPPGN, I, 341-342.

85 Cf. lo dicho en TELFA, 122-124. Advierte que dicha tipología "encaja, recortada, dentro del marco de "ejercicio"", pero que "Pudiera completársela señalando los tipos de matemática empleados, inscritos, en tales instrumentos o técnicas" (o.c. 124). Lo dicho por GB es secuela del proceso de formalización de la vida mental que observa así como del correspondiente aumento en el grado de operacionalidad de cada tipo de técnica (cf. cap. 3 del presente trabajo). Un lugar en que GB es explícito en lo tocante a la relación formalismo-operacionalismo (técnica) en la etapa que ahora nos ocupa es QD, p. 528, mediante el ejemplo de la recta-regla-regla de cálculo.

86 Para mayores precisiones sobre esta cuestión cf. TELFA, 124-136. A la "Totalidad", denomina GB "tercer categorial" (cf. FM, 658-697).

87 PPPMM, es la obra en que GB trata de forma específica el caso del término "marxismo" (cf o.c. p. 15-16). Para otros ejemplos, cf. o.c. 14-15. Por su parte, PPPGN no es sino la mostración en profundidad de la idea de que la historia enseña "el cambio del significado de los nombres" (PPPMM, 13). En cuanto al término "historicismo", GB lo usa como equivalente a "discontinuidad histórica", siendo éste el problema a evitar cuando se estudia el cambio de lo real (cf. PPPMM, 16).

88 Cf. PPPMM, 55-56.

89 Sobre los tipos de tiempo, cf. especialmente PPPGN, I, 301-326.

90 Esto sucede tanto con los inventos materiales como con los mentales: "aparecida "barca" pasa a obsoleta -o a constituirse la estela de barca -la balsa; irrumpida galera, pasan a obsoletas, a estela de ella, barcas, balsas, almadías...; estrenado buque de hélice, pasan a su estela... Aparecido /2, los números enteros naturales pasan a "racionales"; irrumpido /-1, pasan a su estela los racionales, algebraicos... por ser simplemente "reales"... tal sería la "historia" de la ciencia de Número" (TELFD, 97-98). Para mayores finuras terminológicas y teóricas sobre la decadencia de los inventos en obsoletos cf. FM, 559 ss. También cabe señalar la clasificación que de los inventos hace GB, en función del tiempo, en "simultáneos" o "contemporáneos" y "coetáneos", a la vez que afirma que en lo "obsoleto" el hombre actual se vive como "turista" (cf. FM, 318-319, 585).

91 Dice GB: "por una ocurrencia, el Hombre técnico fabrica centrales de energía atómica y reactores capaces de mover submarinos, trasatlánticos, hasta cohetes... y producir nuevos cuerpos de radiactividad ensillada, o dominada, en favor de la salud. Casos de transfinitadores, por la potencia motora de las explosiones atómicas; casos de, simultáneos o coordinados, refrenadores que dominan, ensillan, la potencia motora de los transfinitadores para que no revienten y contaminen con sus radiaciones el mundo humano, reformación del natural. (...). Lo que hacen las paredes de cemento respecto de las radiaciones y reacciones atómicas, lo que hacen las paredes metálicas respecto de la fuerza explosiva de la gasolina en motor -en cualquier automóvil, avión...-, eso mismo, en su orden y a su manera, hacen los refrenadores en el hombre. (...). Pero en un automóvil, camión, avión... los frenos, y más los de potencia, son una pieza secundaria, a usar sólo en caso de necesidad; son las explosiones del motor las que producen movimientos, progresivos, hacia la meta o finalidades del Hombre" (SVV, 51-54). Cf. también VMI, 135; FM, 401-404.

92 Cf. QD, 92-93, 101-102.

93 Distinción que GB toma de Marx, y sobre la que ya se ha comentado suficientemente en este estudio. Para ver dicha idea durante esta última etapa cf. INTRAFI, 28 ss.

94 Es frecuente durante esta etapa la recurrencia de GB a McHale y Ramsauer, especialmente a sus cuadros-gráficos, para mostrar el crecimiento acelerado del número de inventos y el desarrollo técnico de la humanidad en los últimos siglos, así como los distintos estadios de la técnica (cf. vg. INTRAFI; PMNA; TELFA; TI; DMT; TELFE; FM; PPPGN). Una de las peculiaridades que presentan la obras correspondientes a la etapa final del pensamiento bacquiano es el aumento del empleo de expresiones formulares de tipo lógico-matemático para traducir proposiciones del lenguaje natural, así como el uso de gráficos y tablas, los cuales, dice, poseen un valor "cuantitativo-cualitativo, incitante también y sugerente" (DMT, 11). Cabe señalar, por su audacia y novedad, el análisis que hace nuestro autor del Quijote cervantino por este método en SQM, obra donde GB desea "presentar el Quijote a la altura de la ciencia y técnica actuales" (o.c. 25). Esta peculiaridad se explica, a nuestro juicio, por un intento del autor de actualizar el filosofar mediante su formalización matemática y, por ello, aumentar su operacionalidad. En este sentido debe interpretarse lo que afirma cuando dice: "los gráficos son un lenguaje actual que habla a los ojos sin pasar por las orejas y sin someterse a la sintaxis o gramática de lenguas naturales, mire el Lector el gráfico adjunto, sin hablarlo con sustantivos, adjetivos, adverbios, verbos..., sin hacer caso a Wittgenstein o a filósofos analíticos, que de lenguaje gráfico no se preocupan -)o lo ignoran por ignorarlo?" (TELFLM, 14). Y en otro lugar, en referencia a los "lenguajes especiales: algebraico, geométrico, esquemático, figural...", dice: "Todos ellos presuponen o exigen tratarse con los objetos (números, figuras... coordenadas, fórmulas...)" (FM, 15). Cf. también PPPGN, I, 35-37. En definitiva, exigencia de "actualización" científico-técnica, de formalismo y operacionalidad, también para la filosofía y el filosofar.

95 El término "estela" en GB, además del matiz histórico aquí resaltado, posee también conexo otro social: "Retrospectivamente todos esos inventos, originalidades, hacen estela; pasan a ser haber, herencia, recursos de la humanidad. Adoptan racionalidad retrospectiva, frente a racionalidad prospectiva y retrospectiva de la física, o de las creencias y verdades" (PPPMM, 59).

96 Tales son las fórmulas que emplea GB en FM (cf. pp. 37-41) para referirse a lo que en la etapa anterior denominaba historia en estado "histórico" e historia en estado "prehistórico", respectivamente. También emplea la expresión de "historia ontológica" para designar el cambio (reabsorción) que se produce en una realidad artificial de su cuerpo a soma y de alma a estructura, mediante otros inventos (cf. FM, 311-312).

97 Véanse ejemplos de lo dicho en TI, 85-86; SQM, 57.

98 La relación aparece clara al citar GB los Manuscritos económico-filosóficos, de Marx (cf PPPMM, 19-20).

99 Esto resulta claro cuando dice: "Todo punto de partida está, por definición, condenado a ser pasado; a quedar atrás, superado por el desarrollo, por el resultado final sobre todo (...). Todo inicio tiene que pasar a prehistoria, a paleografía y paleontología. No se aniquila; entra en museo, si se admite la comparación. Así que tanto el inicio de la fenomenología de Hegel como la de Marx pertenecen al pasado. (...). Lo natural está presente; mas no hace acto de presencia. (...). Sólo los inventos (...) hacen acto de presencia. (...). )Cuáles son, pues, los inventos que hacen acto de presencia, que irrumpen y rompen lo natural -punto de punto primero; y que, punto segundo, transcienden, impelen más allá de la rotura inicial entre natural y artificial y, punto tercero, van más allá aún que la bifurcación entre fenomenología natural (Hegel) y fenomenología laboral (Marx)?" (PPPMM, 24-25).

100 Afirma GB: "estamos inmersos en, empapados de, impregnados por un campo de fuerza universal, lo que constituye "la coyuntura más crítica en la historia íntegra de los asuntos humanos". )Cuál es, pues, la Fuerza de la que son manifestaciones parciales, aunque componentes de ella, la fuerza gravitatoria, universal; la electromagnética, universal; la nucleónica, universal más íntima que ninguna, pues su campo está en el núcleo mismo de todos los elementos del universo, de todos y de cada uno?" (DMT, 199). La respuesta a esta cuestión la ensaya GB en el epígrafe "Fin", de la citada obra. Por otra parte, el crecimiento exponencial de lo artificial, frente a lo natural, es indetenible, según GB (y en esto sigue a Born), en virtud de su ley matemática rectora y de que toda detención requiere de frenos adecuados. Este proceso, a su vez, está posibilitado por el hecho (actualmente descubierto) de que la base del universo es "explosiva" (creadora), y de que el hombre es manantial de invenciones ("radioantropología") que activa y acelera el proceso explosivo físico o creador del universo (hombre como condensador de probabilidades). Según GB, esto sucede especialmente con el hombre occidental quien, frente al contemplativo oriental, prefiere vivir en el riesgo de la aventura, la cual desde el Renacimiento toma forma científico-técnica (cf DMT, 175-199, 206). A todo ello se refiere GB en TELFA (cf. pp. 245-251) con la expresión "hombre como material explotado".

101 Cf. todo lo dicho en TI, 72-87. Veáse también PPPGN, I, 343-354, donde trata el tema bajo el epígrafe titulado: "Categorías temporales filosóficas hechas "nuestras" por técnica"; y son: Instante, Ahora, Momento; Simultáneamente; Actual y Uniformidad-aceleración.

102 En VMI, GB distingue tres potencias de transfinitud: "primera" o estática, cual la de los números cantorianos; "segunda" o dinámica, cual la de la vida en su estado actual y, por lo tanto, también la del tipo de inventos creados por ella para desencerrarse; la "tercera", alcanzable al morir al cuerpo macroscópico y propia también de los inventos y artefactos que la vida cree en tal estado, y de cuyo carácter ya nos hacen un adelanto algunos artefactos actuales creados durante la presente (cf. todo ello en VMI, 153-156).

103 Cf. DMT, 201-203.

104 Cf. DMT, 204-205.

105 Considera GB que "antes de que la Tierra se vuelva inhabitable; probablemente mucho antes hayan inventado los hombres procedimientos para irse a vivir a otro planeta o estrella" (SVV, 84).

106 Cf. DMT, 207-211.

107 Cf. todo ello en TI, 69-73. Encuentra GB al menos seis tipos de "angustia", causadas por otras tantas clases de límites, a las que corresponden otros tantos tipos de inventos como forma de desencierro: psicofísica (ahogamiento en filogenia y umbrales sensoriales); psicológica (angustia por el encierro en geometría y aritmética naturales); física (notarse encerrado por los utensilios, trebejos y aparatos); lógica (proveniente de la lengua materna sentida como límite); ontológica (la sentida por la propia finitud en trance de desdefinición ante un indefinido); metafísica (sentir la propia finitud acosada por un infinito dinámico) (cf. todo ello en TI, 62-67). Respecto de la angustia provocada por el encierro en trebejos, utensilios y aparatos, dice GB: "En caso de haber encajado ellos tan perfecta, natural, sentible y sentidamente cual los órganos naturales, no le acudiera al hombre inventar instrumentos y enseres que son la negación positiva, original, eficiente de utensilios, trebejos, aparatos y de sentidos naturales" (TI, 63). Sobre la mayor capacidad universalizadora, transfinitadora y liberadora de los inventos y técnica basados en el electromagnetismo, respecto de otros y, por tanto, de su superior poder generador de historia, cf. DMT, 168-175. En los artefactos electrónicos la vida se vive más íntimamente y en proximidad al estrato básico del universo (cf. VMI, 155).

108 Sobre esta cuestión cf. principalmente TELFA, 148 ss; DMT, 168 ss; FM, 466-468; PPPGN, II, 193-198, 316 ss.

109 Cf. tales términos e ideas en TELFLM, 53, 27-28, 71, 74, 94; SQM, 70, 264. El fondo alquímico del filosofar bacquiano queda especialmente al descubierto en la estructura del método dialéctico que defiende (cf. TELFD, 7-8). En cualquier caso, lo importante para GB es que el hombre ponga todo lo natural en "estado transnatural", y a esto llama "grandeza" (cf. FM, 169).

110 Respecto del significado de "esencia", dice GB: "Empleemos la palabra enconceptuada "esencia" para designar el conjunto o tejido de condiciones necesarias para que algo sea lo que es. Lo demás que en él se hallare serán accidentes, cual, v.gr. 60 kg de peso, 1,65 m de altura, respecto del "animal racional" que es esencia del hombre, según la conceptuación clásica. Mas aquí se contrapone "esencia" cual conjunto de condiciones necesarias al conjunto de suficientes, es decir; condiciones de libertad frente a necesidad" (VMI, 51). En este sentido, las leyes físico-matemáticas del universo actúan como esencia de lo real: "las leyes matemático-lógicas del universo imponen un determinismo absoluto "estructural"; pero, ellas mismas, dejan campo libre extensionalmente" (PMNA, 119). Junto con ellas se encuentran formando la "esencia" de lo real los elementos básicos del universo físico: protones... (cf. PMNA, 113-132; QD, 27 ss).

111 Cf. INTRAFI, 19-21. Desde esta perspectiva, dice GB que ""Renacimiento" se caracteriza por a) ampliación de los sentidos naturales, por des-definirlos (...); b) por el creciente número de hombres inventores: por ampliación de la mente natural, por des-definir sus naturales conceptos, teorías naturales sobre ellos (...) c) por la ampliación del número y eficacia de aparatos, a servicio del hombre: de sus sentidos naturales y de su mente natural (...). Triple, conexa, transfinitud" (DMT, 198).

112 Cf. FM, 101.

113 Cf. TELFA, 92-103. Presentar lo real físico: radiaciones, longitudes de onda... bajo forma de "globales" típicos (colores, sonidos, sensaciones...) es invento, creación, de la vida (cf. vg. FM, 243). A esta forma de percepción denomina GB "macroscópica": "la vida natural sensible vive, y se vive, global, simplificadamente la base de su realidad. (...). Empleemos para designar estos caracteres de la percepción sensible la palabra "macro". La vida sensible con sus sentidos naturales y con los artificiales (utensilios, trebejos, aparatos; prolongación de ella) se vive macroscópicamente en mundo macroscópicamente presente. Y el mundo real de verdad está reducido por ella a globales, simplificados típicos que delatan la originalidad de la vida" (TI, 47-48)

114 En base a lo dicho, afirma GB: "Entre hombre vidente... y físico servido de microscopios, telescopios, espectrómetro, contadores Geiger, cámara de Millikan... hay diferencia transcendente. Cual entre natural e invento, natural y artificial" (FM, 673).

115 Cf. TELFA, 114 y 117-120.

116 Frente a ellos se encuentran los "instrumentos transformadores" o "fenoérgicos", y los "enseres explodientes, exploradores y aprovechadores del núcleo masivo-energético del universo" (cf. FM, 535).

117 Cf. vg. VMI, 32-33, 76; PMNA, 53-54.

118 Para mayor concreción y ejemplos sobre formas de salir la mente y sentidos naturales de la encerrona fisiológica mediante artefactos cf. vg. TI, 25; VMI, 142-143; INTRAFI 75-94; FM, 168.

119 La teoría de los umbrales fisiológicos de Fechner-Weber, de la que se sirve frecuentemente GB, puede encontrarse expuesta con especial complección y claridad en TELFA, 82 ss.

120 Cf. vg. TI, 51-52; TELFLM, 83-86, 122-123; TELFA, 86-87, 142, 204-205. La "inscripción" de las leyes físico-matemáticas en la base física del universo, su intrinsecación y eficiencia, es lo que hace "perennemente posible" y "continuamente disponible" el surgimiento de realidades y acontecimientos en él. Como consecuencia del realismo integral e integérrimo, tales sucesos, incluido el mundo artificial, no pueden escapar a dichas leyes, siendo tal sujeción forzosa lo que los hace reales y eficaces (cf. FM, 200; TELFA, 205-206, 188-193).

121 Cf. VMI, 50; 142-144. Frente a la sensorial, la realidad física, que GB define como bloque de masa-energía en movimiento, es para nuestro autor la verdadera realidad o, como se dirá, lo divino del universo: "el concreto supremo; eficiente su contenido (físico-matemático) sobre su extensión (físico-matemática)" (cf. TELFA, 86-87; 188-189).

122 GB decide servirse del término "médium", más provocador y ajustado a sus intenciones que el de "altavoz", para designar la función del "hombre a la altura y a tono con la ciencia y técnica actuales", a pesar (o quizá por ello) de ser consciente de su escaso prestigio (cf. FM, 17). Los médiums de que habla GB dan "informes", no "mensajes" (cf. 471-472). Físicos, matemáticos, poetas, músicos... son médiums entre lo profundo del universo y el viviente humano "actual" (cf FM, 17, 234-235). Sobre la relación entre técnica y hombre desde esta perspectiva resulta elocuente GB cuando dice: "todo médium -instrumental o humano- es lugar adecuado para que se ostente y muestre su potencia la base del universo según ecuaciones parciales, al modo que un termómetro es médium para que en él se delate eficazmente -subida o bajada de la columna de mercurio- el grado de temperatura del universo. Tanto termómetro, barómetro, balanza, cámara Millikan, interferómetro de Michelson... vienen a la realidad por la inventiva del hombre, y no es posible surjan por evolución natural (...). Aquí la manifestación de una característica del universo depende de un previo: de la inventiva del hombre. Esta no puja o empuja a lo real del universo -componentes masivo-energéticos y sus leyes matemáticas intrínsecas y eficientes- sino, al revés, es el universo el que puja en tales inventos y los empuja; y lo manifestado en ellos es efecto real de tales pujos y empujes" (FM, 137). En definitiva, dos tipos de "médiums": los médiums instrumentales o humanales" (FM, 200). Todo médium (humano o instrumental) está "enchufado" al universo, aunque actúa como aislante que interfiere con el fondo real, y así lo veríamos de existir un "supermicroscopio" o "superradiografía" adecuados. A esto denomina nuestro autor "integralidad" (cf. FM, 324-325). En definitiva: "Entendamos, pues, por médium una realidad, un ente, que además de ser- por condición necesaria, previa y concomitante- término medio, intermediario e intérprete, sea, característicamente, órgano de realce (Auf-hebung) de lo transmitido por término medio, intermediario e intérprete. Lo transmitido, lo intermediado, lo interpretado hace -sea dicho con ayuda de algo actual: de pantalla de cinema- de lugar apropiado de aparición de algo original, indeducible, in-precalculable, in-previsible, in-preaudible por la pantalla: inmoble ésta, lisa, invisible, inaudible durante su funcionamiento y para su funcionamiento" (FM, 460). Sobre las condiciones a cumplir por una realidad para ser "médium", cf. FM, 457 y ss. En cualquier caso, lo que algo es (su "esencia") y lo que está siendo para nosotros, por muy diversos que sean, se complementan, y conocer, según GB, no es otra cosa que la acción de un "Quién" depuesto a médium del "qué es" o, por la inversa, un "qué es" irrumpiendo por un "Quién" (cf. QD, 344-345). El hombre actual (híbrido de singular y persona) es médium no de un dios transcendente al universo, sino de lo divino de éste, de su poder (cf. QD, 513).

123 Para mayor detalle cf. v.g. VMI, 50-51, 73-75. Sobre si primero es el trato implícito o explícito, GB habla de "doble proceso" que, al apostre, tiene el mismo resultado. Con ello parece aliviar, o quizá superar por "sobreseimiento", la tensión generada desde bien temprano en su teoría por esta distinción.

124 Cf. vg. VMI, 35-37, 74, 118-119; FM, 473-477. De los técnicos, como vimos en otro lugar, decía GB que son "ontólogos practicantes", frente a los demás que son "ontólogos especulativos". En consonancia con lo anterior, de la técnica actual afirma que resulta "ontología real de verdad" (ET, 104), siendo su empresa "divina" por consistir en la "progresiva epifanía o revelación de la constitución "divina" de las realidades básicas" (o.c. 68). Pues bien, que el físico y el técnico son "ontólogos practicantes" significa, atendiendo a la distinción que GB trae en FM, que además de "tratar de" lo real (ontología), se "tratan con" ello (óntica), no cayendo en mera palabrería (cf. FM, 15). De otro modo: físicos y técnicos "actuales" "definen" lo real. En FM afirma que, además de los físicos y los técnicos actuales, también los músicos actuales son médiums de lo profundo del universo (cf. FM, 254, 265 y, extensamente, cap. VIII). GB considera ahora a Whitehead el "único físico matemático-lógico, filosofante a la altura de ciencia y técnica actuales" (TELFA, 88).

125 Sobre la implicación de ciencia y técnica postrenacentistas en el descubrimiento de la existencia de alucinaciones, y la complicación del tema por la existencia actualmente de sentidos artificiales, y no sólo naturales, cf. SQM, 214-221.

126 "Los tipos de cronómetros son instrumentos ontológicos que han hecho (óntos) y declaran (lógos) en números encintados la eternidad misma de lo real, o la necesidad en cuanto misma. (...). Todas las fórmulas en que la variable t se presente en potencia par (...), además de ser leyes reales del universo, declaran y son "altavoces" en que las diferencias o cambios de tiempo y según pasado y futuro (+t, -t) no tienen realidad ni efectos físicos. Y los instrumentos físicos que se rigen de hecho (ónto) por tal independencia frente a pasado y futuro, y que la dicen (lógos) en medidas (v.g.r. de segundos, milésimas, millonésimas de seg., horas, días, años, siglos) muestran la mismidad de la ley frente a tales cambios. Es decir: muestran que su eternidad es misma; que tiene sentido real, comprobable por el funcionamiento de sentidos adecuados, la frase: "duración absoluta": la misma duración" (VMI, 38-39). Otros ejemplos de instrumentos ontológicos, según GB, son los dados (cf. VMI, 82; FM, 309), el altavoz, el contador Geiger, la calculadora, y todo en lenguaje sobrenatural (matemático) (cf. TELFM 101-102). En relación con lo anterior, es interesante notar que GB considera la muerte macroscópica como un acontecimiento de ontofenomenología; como el ingreso en un estado prístino del conocimiento y de las potencias cognoscitivas: "La muerte a todo lo aparencial, a lo vegetativo y sensitivo, es justamente apertura a lo esencial puro, limpio, paradisíaco. Y verlo a una luz que es luz pura, desdefinidora y desdefinitante (...). Modulando la sentencia de Leibniz diríamos a propósito: "la muerte es un acontecimiento de fenomenología pura, de ontofenomenología, que le adviene a un alma que, entonces justamente, está viendo y sabiendo que está siendo y haciendo ontofenomenología pura". Por la muerte así entendida, )y sida?, el hombre queda en estado de inocencia superior al tradicional Paraíso, colocado en Mesopotamia. (...). La inocencia óntica y ontológica se adquiere por la muerte al cuerpo. Y goza de ella el soma y el alma ensomatizada" (VMI, 96-97). Ahora bien, dado lo novedoso de esta experiencia, dice GB: "Cuál sea el matiz original de tal "transvisión", "visión beatífica", es punto incomprensible, inimaginable, invivible por alma metida aún en cuerpo macroscópico -en ojos, oídos... filogenéticos" (VMI, 129). En cualquier caso, GB considera que tal visión lo será de la infinidad (cf. TELFM, 37), y que en ningún caso tal visión de vida eterna será a modo de "pasmo" sin fin, fundamentando tal afirmación en las leyes que rigen el universo y lo que los artefactos actuales inventados por "plusultramente humana con manos de "técnica"" y "enchufados" al fondo físico del universo muestran con y por su funcionamiento exitoso (cf. TELFA, 207-218).

127 Sobre esta cuestión cf. también v.g. VMI, 25-26, 32-33.

128 Como se vio en otro capítulo, los hombres actuales nos encontramos habitando ya en lo artificial, para bien o para mal, necesariamente y sin posibilidad de evitarlo. Por ello dirá GB: "En una ciudad actual no se puede ir ni en carreta de bueyes ni a caballo ni en diligencia ni en carroza real; se tiene que ir -y se debe ir según las leyes de tránsito urbano- en automóvil o motocicleta, para casi todos los menesteres de la vida privada y pública. Ir a pie se guarda para pasear y en lugares destinados, por excepción, para ello. A resguardo del tráfico urbano, de sus negocios y oficios, de los que, con todo, vivimos y somos ciudadanos. Sea dicho sin más valor que el sugerente: en la ciudad científico-técnica en la que todos vivimos a gusto o a disgusto y de cuyos enseres nos servimos hábil y fructuosamente o inhábil e infructuosamente" (FM, 653).

129 Para el desarrollo argumentado de las tres afirmaciones, cf. TELFA, 221ss.

130 Cf. QD, 203-204. En PPPGN, como se verá, GB pone cuatro estados al distinguir entre "Sociedad" y "Asociación".

131 En tono hegeliano, dice GB que el trabajo del siervo está alienado, pues si bien por él reforma la materia, sin embargo el producto lo goza el señor, resultando la causalidad escindida en dos sujetos: el señor o causa final y el siervo o causa eficiente; escisión violenta tanto ontológica como socialmente (cf. PPPMM, 17-18). Sobre la ley ontológica de creación en esta etapa, cf. vg. SQM, 377; FM, 465, 521; QD, 212. La "economía social" propuesta por GB respeta dicha ley, pues permite que los inventos, entre los que se encuentran los instrumentos de producción, sean de "Humanidad", de modo que dicho modelo económico resulta más humano, por benévolo, que el capitalista (cf. TELFE, 85-89).

132 Cf. PPPMM, 30-31, 68-69.

133 Argumentar y vertebrar su propuesta económico-social de corte heuretocrático es el objetivo de TELFD.

134 Una vez más habría que echar mano aquí de la distinción que hace GB entre valor y precio del trabajo (cf. vg. SVV, 24; TELFD, 65-91). Respecto del dinero, dice GB: "dinero no es cosa alguna determinada y definible por sí, cual diamante, agua, sol... es un estado de los bienes. Es el estado "líquido" de ellos. (...). Dinero, o sea: bien en estado de líquido ideal hace de "límite" de esos pasos graduales de riqueza, mercancía, moneda. Y si al lector le place, podríase decir: Dinero es bien en estado gaseoso. Bien evaporable y evaporado. Y no fuera íntegramente metáfora; sino frecuentemente experimentada -padecida o gozada- contingencia" (TELFE, 62-63). Y así, "Llegaría un bien al estado de líquido ideal -de gas ideal- cuando su base de realidad fuera mínima o casi cero. Su valor de uso fuera nulo. El de cambio, máximo" (TELFE, 64).

135 Cf. argumentación en TELFD, 86-91. La fuerza es criterio divisor del trabajo propio de hombres naturales próximos a la animalidad, en cambio la invención de distinguirse los hombres en profesiones, funciones... (división social del trabajo) "es un invento: algo nuevo y original del hombre en cuanto superior al animal: superior a sí mismo en cuanto animal (racional) o animalmente racional", y de tales distinciones nace, según GB, la "dignidad" o invento de hacer cada cual su quehacer sin meterse en el del otro (cf. TELFD, 48-51). Mantiene GB en esta etapa las categorías históricas de tarea, faena y hazaña (cf. SQM, 250, 259; también PPPGN, II, 560-659). Los usuarios son considerados por GB como inventores de segunda categoría pues participan de la cualidad de creadores al inventar el uso del artefacto, pero no son los verdaderos adelantados del poder transfinitador, de ahí que diga: "Cada vez, casi cada año, crece la mayoría de hombres que de "obra" enchufan su vida cotidiana directamente en el estrato nuclear, al usar teléfono, televisor, corriente eléctrica, motores eléctricos...; mas "de pensamiento y palabra" viven insertados en lo natural precientífico y pretécnico" (TELFA, 48-49).

136 Para mayores detalles sobre su estructura y objetivos, cf. TELFE, 75-83. Puede verse resumidamente en o.c. 84-85 y 105. Encuentra GB tres "modelos" económicos, unidos retrospectivamente por "estela", pero en virtud de la estructura de la historia ni el comunismo ni el humanismo positivo garantizan la imposibilidad de reversión al capitalismo (cf. TELFE, 94, 98, 101; PPPMM, 64). El comunismo es comparado por GB a la telegrafía sin hilos, en electromagnetismo, y a la bomba y reactor atómico, en técnica atomística (cf. PPPMM, 52), mientras que del humanismo positivo poco o nada puede adelantar en virtud de su carácter novedoso, imprevisible (cf. o.c., 55 ss).

137 Cf. TELFE, 106.

138 Con los signos Mr y Va, GB designa los inventos con motor de explosión regulada y cibernéticos, respectivamente; con -mr y -va, artefactos con explosiones irregulables y de pilotos trabajadores (cf. TELFD, 99).

139 Cf. TELFE, 48-57; 54-65.

140 Cf. PPPMM, 61-63.

141 Para nuestro autor, la inventiva en cualquier campo, incluido el de la técnica, es una calidad regida por leyes probabilísticas (cf. vg. SVV, 44-46; 75).

142 El "Ingeniero" ocupa para GB rango superior, pues a la rutina de la "profesión" une la "vocación" inventora: ""Profesión: Conjunto de medios para dar al contenido de la vocación realidad en el mundo externo. Medios con actuación y eficacia casi mecánica. (...) vocación (...) no cae en rutina" (SQM, 358-359). Tal unión de profesión y vocación es una de las característica de la "persona", tal como la define en SQM (cf. pp. 370 ss), por lo que, en rigor, el rango supremo corresponde, como se verá, al "Tecnarca".

143 Criterios que GB advierte en Don Quijote (cf. SQM, 344).

144 Sobre el motor de explosión como caso ejemplar de transfinitación y transfinito cf. PPPGN, II, 162 ss.

145 PPPGN, junto con QD, constituye lo que a nuestro juicio podría considerarse el testamento filosófico de GB.

146 Cf. detalladamente todo lo dicho en PPPGN, II, 560-580.

147 Cf. todo lo dicho en PPPGN, II, 580-601.