CAPITULO 10
ULTIMAS REFLEXIONES DE GB SOBRE LA TECNICA.
10.0. Introducción.
En el presente capítulo se sistematiza la reflexión bacquiana sobre la técnica en las obras publicadas a partir de 19801, mostrando que éstas constituyen la culminación del pensamiento bacquiano sobre la técnica, pues en ellas el autor pone en juego en poco más de una década las claves elaboradas durante su vida intelectual con la intención de transfinitar su propia reflexión una vez más; en esta ocasión, llenándolas de un sentido "a altura de la ciencia y técnica actuales", es decir, tecno-científico o "actual"2.
10.1. Lo artificial como irrupción del Universo a través del hombre: radioantropología.
Considera GB que la antropología filosófica, para ser "actual", debe asumir los avances tecno-científicos y servirse de ellos para explorar la condición humana en todas sus manifestaciones3. Desde esta perspectiva, nuestro autor interpreta los inventos humanos en cualquier orden como emisiones radiactivas propias de su forma de estar siendo viviente: sus chispazos peculiares de libertad creadora. Esta concepción, que como ya sabemos no es nueva en nuestro autor, recibe ahora el nombre de "antropología radiactiva" o "radioantropología"4, que a menudo ilustra con una sentencia de Marsilio Ficino, atribuida a Zaratustra: "(Oh Hombre! eres artefacto de naturaleza atrevidísima"5, la cual GB "modula" (interpreta) así:
"Primera. La naturaleza humana, en un acto de atrevimiento superlativo, se dio a sí misma la forma y funciones de artefacto. Inventó la técnica y sus aparatos e instrumentos. Atrevimiento, casi suicidio. Que lo técnico es, progresivamente, asesino de lo natural. (...). Segunda. La naturaleza universal -La Naturaleza: la Mayúscula- en un acto de atrevimiento superlativo -)intento y atentado de supremo suicidio?- inventó -para sí, para Ella misma- un artefacto especial y especializado para atreverse a y ensayar el ser supernaturalmente: serse artificialmente. Tal artefacto especial y especializado para tal intento y atentado óntico y ontológico es el Hombre. Por él, y a costa de su naturaleza, irrumpió la Naturaleza que, en lo más profundo, es Artificial, Artefacto. Tercera. La Naturaleza, la Natura naturans, se nace en especie, género, familia... reinos definidos y definitivos, pertinazmente repetidos según generación de igual por igual. Fijeza de especies. (...) Nada de "atrevimiento" ni filogenéticos ni ontogenéticos. "La Naturaleza ya no ama ni prefiere ocultarse"; )lo percibió y lo dijo, indirectamente, Heráclito? Al cabo de unos dos mil años, )estará prefiriendo la Naturaleza descubrir lo que en lo profundo era; lo nuevo, antinatural, preter y supernatural que profundamente era? )E inventó para declararlo un "altavoz"? (...). Desde el Renacimiento, y eso es el Renacimiento, el hombre es "altavoz" del universo" (TELFM, 99-101).
Pues bien, se haya dado a sí mismo el hombre tal función, o se la haya dado la naturaleza, el resultado es el mismo: hombre en funciones de "altavoz" del universo y, a partir de nuestro siglo o en cuanto "actual", "espoleta" que lo hace reventar creadora y controladamente en nuevas realidades artificiales más potentes y atrevidas6.
La potencia explosiva o liberadora definidora de la transfinitud humana encuentra su origen remoto en la base física del universo, y el próximo en la Vida: "La Vida, el Vivir, es surtidor: provee de agua, la lanza hacia arriba, en chorro. La Vida es algo así cual surtidor de novedades: provee al hombre de novedades, y a la vez las lanza hacia arriba, hacia lo transcendente" (SVV, 31); "La vida, decía Schrödinger, es la negación real, positiva, de la entropía. Es saber aprovechar, es el aprovechamiento mismo de, las excepciones, por más o por menos, que entran en todo cálculo de probabilidades; y, por tanto, en la base masivo-energética del universo en que consta -teórica, técnica y experimentalmente- que rigen las estadísticas probabilísticas de Bose-Einstein, Fermi-Dirac..." (FM, 526).7
Por su parte, los inventos técnicos proceden de la vida humana, de su estructura y necesidades, como de fondo propio: "Un invento -v.gr. el teléfono, el automóvil, el televisor...- tiene por fondo propio, necesario, la vida natural: vista, y lo que ella ve; oído, y lo que el oye; piernas, y lo que ellas recorren de ordinario en espacio y tiempo. Y no es fondo propio de sorpresa el que, jugando a dados, salga el esquema de teléfono, o el as de oros... O parecidamente: que ante la admiración de televisor surja el seis de un dado" (SVV, 35).
GB considera que la capacidad inventora del hombre es el origen de su libertad y que ésta, a su vez, tiene grados, perteneciendo el superior a la que emerge de la invención técnica y, en consecuencia, el tipo de hombre que la cultive, pues dice:
"LIBERTAD es, pues la forma superior, eminente, superlativa de Vida, respecto de esos "estados" inferiores de ella que son franquía y gana. En virtud del tirón continuo, de la atracción persistente -necesarios tirón y atracción- de la base de leyes necesarias, la mayoría de los humanos -extensible dosificadamante tal afirmación a todo tipo de vivientes- viven la libertad en estado de gana", mas "El auténticamente LIBRE lo es por la predominancia de "originalidad", perceptibles subordinadamente espontaneidad y novedad. "Originalidad", es decir, inventiva de algo jamás visto, imaginado, pensado, dicho, hecho... en religión, arte, ciencia, técnica, moral, economía, letras, música, trato, sociedad... No se puede decir con corrección ni verbal ni mental que se es LIBRE para inventar. (...). El invento en cuanto tal no preexiste a su realización. Su realización, su acto de presencia, es una sorpresa para su único inventor. No es posible antes de ser real; o la realidad precede a su posibilidad. (...). Ser, sentirse ser LIBRE se lo es y se lo siente después de haberse sorprendido por haber hecho algo original, haberlo hecho espontáneamente (no empujado por causas necesarias y suficientes) y haberlo hecho con el tono de novedad (no de novelería, repetición, imitación). El LIBRE es el primer sorprendido de serlo, de encontrarse siéndolo. (...). Los LIBRES son, pues, una minoría, respecto de la mayoría integrada de ganosos y desganados, y de autónomos o francos. Pero todos éstos mantienen la nota de originalidad" (PMNA, 126-127).
Se entiende, por tanto, que GB afirme: "lo artificial es irrupción de algo en lo natural, divino o no; y es lo artificial (y los artefactos) algo raro en calidad e infrecuente en número" (FM, 589). Y de lo artificial técnico: "ha irrumpido, ha roto el decurso natural. Es, pues, sobrenatural. (...). La sentencia dice: "la naturaleza ama (philei, le gusta) ocultarse (krýptesthai)". Mas si descubre sus secretos la técnica, si el hombre transnaturalizándose, los descubre, la naturaleza ya no los ocultará. Se somete a tal tratamiento artificial en los instrumentos" (DMT, 110-111)8.
Todo invento es, a su vez, fuente de esos otros chispazos radioantropológicos que según GB son los sentimientos: "No hay algo así como pura, mera, "sorpresa". Es sorprendente un "invento" (concreto), que a su vez no es mero "invento", sino "ocurrencia", "súbito" de un sujeto, acto de espontaneidad. A su vez, no hay mera, pura, "espontaneidad", sino espontáneamente se sintió el sujeto "admirado" (componente de novedad) por lo "imprevisto" (novedad) de un "invento" (componente de originalidad); "pasmado" ante un invento, ante tal novedad (componente de transcendentalidad). En general: no hay novedad que no esté conexa con originalidad y que no se la sienta como "espontaneidad"" (SVV, 36)9.
La concepción bacquiana del hombre como realidad dialéctica integrada de azar y necesidad, o "radioantropología", imposibilita que cualquier ocurrencia, pensamiento, creación técnica o de otra índole, por sorprendente y sugerente que resulte, acabe con Ocurrencia, Pensamiento o Creatividad10.
Otra secuela de la tensión dialéctica entre necesidad y azar en el hombre es el hecho de que entre el núcleo de lo real, o "qué" mostrado por las fórmulas, y el trato admanual con lo real no existe conexión necesaria, pues de las fórmulas no se deduce el aspecto de "pragma" de nada: "H2O declara que el fondo de Agua; lo que ella tiene que tener para ser Agua, es "H2O", garantizado por las leyes físico-matemáticas del Universo. Tal es su esencia. Mas que agua resulte realmente bebible para boca, aplacadora de sed, incompresible en el puño, espejo para ojos, lavandera, navegable... es indeducible de H2O, aun poniendo por premisa todas las leyes físicomatemáticas; y precisamente al ponerlas se nota, resalta, tal indeducibilidad. (...). Realmente el agua es bebible, aunque no lo sea necesariamente, por esencia... Esta rara, mas real conexión, en una realidad, entre núcleo necesario y calidad de usos y tratos -reales- delata que lo necesario, puede ser, es, insuficiente, para determinar su calidad" (VMI, 99); "Independientemente de lo que una cosa tenga de usable, de cómoda, de servicial (de práctica, pragma), una cosa tiene, posee tanto y tal de ser, de ente (de ón), cuanto y cual tuviere de inmutable, necesario, eterno, idéntico: de ella: de propiedad inalienable, privada (ousía)" (INTRAFI, 40).
Pero la radiactividad humana, su capacidad inventora, debidamente montada (artificializada, por tanto) posibilita, y es labor de la técnica, el advenimiento de un nuevo ser (estado) de la realidad: "el hombre, en estado natural, emite a ratos, actos, oficios... esa inmensa, casi infinita, riqueza de recursos vivenciales y radioantropológicos (...). Todo ello desaprovechado, por siglos y milenios. Pero el hombre técnico, a la altura de la ciencia y técnica actuales, ha inventado, más modestamente dicho, intenta aprovechar esa cantidad y calidad de recursos para metas y empresas jamás imaginables por el hombre dejado a su naturaleza. Los transfinitadores humanos son la potencia motora de una explosión que se verifica en el hombre mismo; y los refrenadores humanos son los instrumentos que ensillan, dominan, la potencia -en principio desaforada, tendiente al infinito- de los transfinitadores. (...). Sentirse transfinitador y refrenador de sí mismo. Y por ello, de una Humanidad nueva, espontánea, original y transcendental" (SVV, 52).
Por todo lo dicho, y como se verá con mayor detenimiento más adelante, resulta comprensible que GB interprete la técnica como irrupción novedosa del fondo del Universo y de la Vida, del azar y de la necesidad constitutivos de ambos; como cosmofanía o, mejor, "epífanía" de "lo divino" del Universo a través del hombre, de manera que éste resulte "médium" suyo11.
Tal epifanía y mediumnidad tecnocientíficas significan que el Universo no sólo se "tenga" sino que se "posea", es decir, adquiera estado artificial, sin fusión ni confusión (estado natural), pues "Lo artificial posee justamente esa virtud: desfundir y desconfundir realmente tales fusiones y confusiones reales y presentar real y eficientemente una propiedad y sólo una" (FM, 463)12. En este sentido dirá, y es el sentido de la técnica, que "En última instancia lo que el hombre supernatural -científico-técnico instrumentalmente- hace en favor del universo real de verdad, a costa del solamente real, es en favor del hombre sobrenatural, así que en favor de sí mismo, a costa también de sí mismo en lo que tiene de natural; en favor de que llegue a poseerlo. A serlo óntica y ontológicamente. El hombre supernatural pretende, intenta y atenta llegar a ser poseedor del universo, dejando de ser lo que es de buenas a primeras: tenedor, altavoz, del mundo, de la realidad en estado natural" (FM, 477).
Pero a pesar de su grado de sobrenaturalidad, los hombres actuales son "híbridos aún de natural y sobrenatural: de naturaleza y arte" (FM, 697), mas con creciente "potencia obedencial sobre lo natural"13, de ahí que GB contemple el advenimiento de un tipo de hombre superior al actual y a todos los anteriores: un "sujeto nuclear" que funja como sujeto técnico u hombre en funciones de manantial y sumidero de todo y para el que todo haya sido inventado cual causa final, sin quedar residuo: todo transustanciado por él, para él y en él14.
Volviendo sobre la citada hibridez del hombre actual, nótese la siguiente puntualización de GB: "Aun el hombre más primitivo -sometido casi íntegramente (en un 0,80) a la filogenia: en anatomía y en fisiología- tienen una dosis de singular (vgr. 0,05), por aparatos inventados -físicos y mentales-, prolongación de los órganos naturales; y una dosis imperdible, aunque nula a ratos, de persona -por su dosis de espontaneidad; menor en cuanto a originalidad y novedad, por repetir actos de la especie. E inversamente: el hombre más actual -más a la altura de ciencia y técnica- tiene una dosis imperdible de particular, por sometido aún a filogenia en tantos y tantos actos, ratos y obras físicos, fisiológicos y mentales dictados, sin evasión posible, total, por las necesidades naturales -de comer, beber, sexear... mas su dosis de persona es la más alta (vgr. o,40), pues su poder de creatividad se manifiesta más en los componentes de originalidad y novedad, y menos en el de espontaneidad" (QD, 397).
Para comprender lo dicho por nuestro autor, debe advertirse que durante la etapa que nos ocupa GB mantiene básicamente la "tipología humana" (QD, 376), tan característica en su pensamiento de "individuo", "particular", "singular" y "persona"15. En este momento nos interesa únicamente advertir a qué estado humano corresponde cada uno: "Tanto particular como individuo pueden ser denominados y considerados como estados naturales (de hombre). (...). Los dos estados siguientes, los de singular y persona, no son estados naturales; así que son incomparables con los dos anteriores. Llamemos estado "preternatural" al de singular; y estado "sobrenatural", al de persona" (QD, 384).16
Lo anterior equivale a afirmar que el hombre hecho "persona" es producto de sí mismo, luego "artefacto", pues dice GB: "Lo de sobrenatural se restringe al acto de producción; y aun así quien lo pone o quienes lo presencian y sienten, lo son y sienten a lo más por tal acto y durante él. (...) lo único sobrenatural, de que consta (1) que no puede surgir de lo natural, aun con todas sus potencias no explotadas, y (2) que deja testimonio entitativo (en obras) de su sobrenaturalidad, (3) que deja técnica, métodos, procedimientos eficaces de repetición, reparación de las obras; (4) que no permite monopolios (de personas o derechos de autor o patentes), es lo artificial. (...) las cuatro condiciones definidoras de lo artificial (...) son las mismas que definen lo positivo, nuevo, original de "sobrenatural". Son pues, milagros -realidades milagrosas que repiten garantizadamente las obras milagrosas- televisor... geometría de Gauss... obras musicales. Son todas ellas supernaturales no sólo "negativamente" por no naturales, sino positivamente" (QD, 385-386). Sobre todo ello se volverá más tarde.
10.2. Lo artificial y la técnica.
Si todo lo artificial posee carácter de creación (efecto-creatura), lo artificial técnico lo es, como se vio oportunamente, en grado superior, especialmente a partir del Renacimiento pues, desde entonces, dirá GB: "hacer algo "según número, peso y medida" quedará de norma. La ciencia y la técnica nos invitan a presenciar la creación, el surgimiento mismo, de un mundo que ellas han hecho y están haciendo "según número, peso y medida". Y resulta que es el mundo en que nosotros "nos somos, nos movemos y nos vivimos". El filósofo no tendría perdón de nadie si no cayera en cuenta de que está presenciando la creación del mundo; y que ciencia y técnica lo invitan -desde hace siglos, insistentemente desde el Renacimiento- a presenciar la creación del mundo actual en que el filósofo actual "se es, se mueve y se vive"" (TELFD, 66).17
El renacimiento del mundo es isomorfo con el del hombre: "Hombre natural, nacido según generación natural, filogenética: anatómica y fisiológica, lo fueron los neandertalenses, los cromagnones... Parménides, Platón, Aristóteles... Teeteto, Euclides, Arquímedes... Agustín de Hipona, Tomás de Aquino... y aún queda una buena dosis de hombre natural en tantos y tantos posteriores al Renacimiento quienes no se han enterado de que han venido al mundo Galileo, Newton, Leibniz, Gauss, Riemann, Cántor, Russell, Einstein, Godel, Fermi... Han venido al mundo y han creado mundos nuevos, o un Renacimiento del Mundo mismo. Mundo algebraico, analítico, infinitesimal... física matemática, lógica simbólica, álgebra de la lógica... telescopios, microscopios, telstar, televisor, teléfono, telégrafo, radar, sonar, sondas cósmicas, avión, motores, calculadores, algoritmos, máquina Turing... Renacidos tales hombres, y renacido el mundo, se notaron encerrados por la naturaleza: la propia del hombre primitivo, natural" (TI, 15-16).
La clave por la que el técnico actual consigue "enartificializar la base del universo" (PPPGN, II, 169), haciendo que lo natural renazca en forma de "universo tecno-científico" (PMNA, 130) o "Mundo", reside en un "truco" peculiar, definidor, de la acción artificializadora técnica18. Tal "truco", que no, "trampa", consiste en anular, sin aniquilar, las leyes naturales las cuales, dice GB con significativa expresión, el hombre técnico "se salta a la torera, quiero decir a la técnica" (TELFLM, 138)19, de ahí que afirme: "Técnica y técnico -artesano, artífice, artefactos, Artefacto- están, pues, vinculados con un tipo nuevo de "principio, origen, primacía" -de , "arca"- que reduce lo natural a condición necesaria, mas no suficiente de principio, origen, causa. Oculta, pues, anula y anonada lo natural -sin aniquilarlo, manteniéndolo más bien de base- fondo: de sujeto, de subjectum o súb-dito para las metas, moldes, motores y masas que el Tecn-arca se proponga y los técnicos y ergatas (operarios) ejecuten y usen" (PPPGN, II, 553).
Transformación creciente, pues, mediante truco técnico, del universo en Tecnocosmos y del hombre natural en "Tecnita" y "Tecnarca"20.
Pues bien, según el "realismo integral e integérrimo" profesado por GB, todo lo real lo es por su tanto comprobable, al menos en principio, de masa o energía21. Por lo tanto, para que el mundo artificial creado por la técnica (en especial por la "actual") sea real deberá echar sus fundamentos sobre la base materio-energética del universo. Advertir esto, dirá GB, "es tomar en serio, en real, con realismo integral e integérrimo, la física y técnica actuales" (QD, 105). Ahora bien, si dicha base es condición necesaria para que la técnica y lo artificial-artefactual sean reales, no es suficiente por sí sola, pues también es necesaria la inventiva mental humana, de modo que lo artificial, en cuanto "efecto", participa de la doble naturaleza del hombre en tanto que ser dialéctico de azar o inventiva (vida mental creadora de ideas, planes...) y necesidad o naturaleza (base física)22. Esto explica que en ocasiones GB afirme que en lo artificial ciertas "materias" quedan "enracionalizadas"23.
Por esa doble constitución apuntada, el hombre es creador y causa a la vez y, derivadamente, Gran Señor, es decir: "super-yecto" (QD, 212); correlativamente, sus creaturas artificiales resultarán creaciones (novedades), efectos y, por secuela, siervos, tal como se vio en su momento24. Por otra parte, si se considera que el tipo de invención o artificialidad más inmediata u originalmente humana según GB es la generada por la vida mental o superior, y que luego sus creaciones o "sueños", mediante la técnica, se plasman en artefactos materiales o no, se comprende que éstos sean denominados también por el autor "inventos", aunque derivada o analógicamente.
En cualquier caso, mental o material, lo artificial, y por extensión lo tecno-artefactual, es o consiste en un atentado exitoso o "matricidio" contra lo natural25. Tal matricidio aumenta su gravedad a partir del Renacimiento, y resulta superior aún desde el siglo XIX. La consumación de dicho "matricidio" sitúa al hombre en ventaja frente al universo en proporción directa a su virulencia: "Al entendimiento acudió -por ocurrencia genial extra y contra específica de sí mismo, antinatural respecto de sí mismo en cuanto natural- hacer experimentos, tanteos, con cosas o fenómenos naturales; hablar de ellos con lenguaje inventado -artificial: el de matemáticas inventadas, antinaturales también-; sacar consecuencias no solamente abstractas o formales sino "experimentales"; y, a pesar de tal matricidio de la madre Naturaleza, propia y ajena, lo natural artificializado actuaba de manera antinatural y eficiente y para finalidades antinaturales. Telegrafía inalámbrica, radio, televisores, radar, microscopios electrónicos, dínamos, luz eléctrica... son, entre miles y miles, inventos antinaturales de un entendimiento y manos actuando antinaturalmente: contra la propia naturaleza, definida, del hombre: el natural que fue desde -50.000 a + 1800" (INTRAFI, 89-90)26.
Por otra parte, sí, como se verá oportunamente, ya las fórmulas físico-matemáticas poseen eficiencia propia al hacer posible que las funciones puedan ser aisladas del compuesto natural en que acontecen sin por ello destruirse27, tal poder queda potenciado por la acción artificializadora técnica mediante la cual quedan "inscritas" en lo natural transformándolo así en "material", pues dice GB: "el estado artificial se presta a un uso técnico; el de la eficiencia especializada y, por especializada, más potente y segura que el uso corriente de lo natural" (TELFLM, 44). Así, utilizando "fórmulas y técnica adjunta" el hombre puede dominar lo natural con menor esfuerzo, como sucede en el caso de las células fotoelécticas ajustadas con mecanismos de accionamiento automático resultando, más que hombre racional, "tecnólogo y tecnócrata"28. Por otro lado, si la falta de conexión necesaria entre el trato admanual y la esencia de lo real hacía posible los "atentados" contra lo natural, las fórmulas posibilitan, además, su recuperación mediante fabricación en caso de necesidad29.
Así, pues, por ciencia y técnica con eficiencia físico-matemática30 el hombre humaniza "realmente" lo real (crea un mundo real-de-verdad por y para él) y, correlativamente, se humaniza a sí mismo haciéndose "realmente" Creador y Señor. En este sentido, y desde el transfondo del "realismo integral e integérrimo", GB considera que son los físicos y los matemáticos, no los filósofos, los auténticos metafísicos de este siglo31.
Pero dicho lo anterior, hay que advertir que para GB lo artificial y la técnica no son tan sólo invenciones contra o anti, sino, sobre todo, "trans" lo natural, de modo que por ellas el hombre se libera de lo natural en forma y modo trans-finitador y no, simplemente, des-definidor. En este sentido, dirá: "Es el hombre en cuanto inventor, contra el hombre natural (que aún lo está en actos sueltos, a ratos, siendo) quien se ha resentido, después de haber notado la encerrona que la naturaleza le impone desde nacimiento. Y se ha salido, evadido de ella, no rompiéndola, horadando la muralla, sino por una dimensión que no es lo natural. La de lo artificial. El hombre no es, esencialmente, finito y, por tanto, definible y delimitable. El hombre es transfinito (...)" (TI, 25-26).
En conexión con lo anterior, y sobre la razón antropológica profunda de la sobrenaturalidad de la técnica, especialmente de la actual, cabe señalar lo siguiente:
"Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural -pasado, presente, futuro. Con un trans que no es de estilo natural, esencial, cual tierra, continente que esté trans-atlántico; más allá del mar Atlántico, al que se llega por transporte, por translación. Todo ello queda esencialmente dentro de lo Natural.
Por muchas fases que la evolución natural -darwiniana o no- recorra desde las formas más elementales de peces hasta, digamos, la del delfín, nunca, jamás, llagará a hacer submarinos. El submarino está más allá, trans, con un allá inaccesible a toda especie de pez natural -pasado, presente, futuro.
Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural. Lo transciende. Es un trans-finito.
Sean cuantas fueren las fases del hombre -desde el Pithecánthropos al Homo sapiens, que nos creemos ser y haberlo llegado a ser por evolución darwiniana o no- jamás, nunca jamás nacerán estatua de la Venus de Milo o un robot de la última factura.
"Mas es de importancia decisiva advertir que entre cada serie ascendente de cosas naturales y lo transcendente, cada una se da una conexión propia, original, no natural, cual la percibimos sin mayores sutilezas entre pez y submarino, entre ave y avión, en Venus y su estatua; entre hombre y robot. Robot no es el transfinito de pez; ni /-1 es el transfinito de hombre. Aceptemos, pues, la frase: "lo artificial es trans-finito respecto de lo natural" -definido cual pez, ave, hombre... naturales" (VMI, 136-137).
Formulado brevemente, y como ya se ha dicho: "la fuerza que impele a transfinitud es la radioantropología" (TI, 86). Tal "salida" o transfinitación tiende, además, a lo que GB denomina universalización real del hombre: "El hombre se ha evadido de la tierra, del mar, del aire y salido al Universo" (TI, 72)32. Tal victoria la ha conseguido actualmente inventando artefactos enchufados "en el material masivo-energético del fondo del universo, que hacen realmente posible nuevas empresas: viajes a la luna, sondas cósmicas, motores nucleares, isótopos radiactivos medicinales, para así demostrar su dominio del universo (...) comenzando por dominar la tierra" (QD, 534), de ahí que afirme con seguridad que el hombre actual "Es, respecto de ella, el único transfinitador"; "el transfinitador de la tierra" y, con probabilidad, "uno de los transfinitadores del universo"33.
Como consecuencia, y condensando todo lo anterior, diremos que lo artificial técnico es concebido por GB como un nuevo estado del ser definido por una estructura que resalta y contrasta frente a la de lo natural: "Lo artificial (lo formal) no sólo destruye y tiene precisamente que destruir lo natural -la llamada esencia o naturaleza-, sino aportar algo nuevo en materia, forma, actividad, fines. Digamos, sin mayor explicación por el momento: algo nuevo en masa, motor, meta, molde. Masa (sustituto nuevo de materia o de causa material), molde (sustituto de causa formal o forma), meta (sustituto de fin o causa final), motor (sustituto de causa eficiente)" (FM, 191)34.
Por otra parte, cada tipo de hombre surge en función del grado de contraste y resalte de lo artificial con-contra lo natural: "Los grados de artesano, artífice, tecnócrata y tecnólogo definen las fases del proceso histórico del paso de hombre natural a hombre singular, a través del particular e individuo" (QD, 388). Así, a lo dicho anteriormente sobre la "tipología humana", ha de añadirse lo que se dirá a continuación.
Afirma GB que "Lo artificial: televisor... geometría de Gauss... Novena Sinfonía de Beethoven... es in-natural por no nacer, por no haber nacido, aun después de miles y miles de años de "generación" natural: de dejado lo natural a sí mismo y a sus leyes; es anti-natural, pues va contra los límites naturales de lo natural: franja finita de ver, oír, pesar, manejar...; es extra-natural, pues los datos de un artefacto suelen servir y se los hace servir para algo diverso (...); es preter-natural, pues pretiere o ignora lo natural: los datos que ofrecen sus inmediatos aparenciales, el estado de sus posiciones, velocidades: de todo lo que es "pasto" -objeto formal que y objeto formal por el que y objeto material de sentidos y potencias naturales" (QD, 387).
Pues bien, en función de lo anterior, dice: ""Singular" es un hombre, o es el estado de hombre, que ha inventado realidades artificiales en todos los órdenes: realidades antinaturales, extranaturales, preternaturales: innaturales. (...) al hombre artificial -artesano, artífice, técnico- le es accidental el ser "animal racional": animal vertebrado, mamífero, primate, binocular, biaural, bímano, bípedo... A veces le estorba; otras, le sirve todo eso; a veces condescendiendo. Así, lo que la pantalla del televisor presenta a los ojos naturales y mente ojeante natural, mas lo en ella ojeado no es lo que sirve al físico clásico (Newton) o actual (Bohr, Born, Fermi, Dirac...). (...). Puédese por tanto, definir al "singular" con "singular" es, está siendo, un hombre a quien le es indiferente, accidental (su) cuerpo y alma naturales, sus funciones y órganos, desde marchar a hablar. Componente negativo y negador, aunque real" (QD, 386-388).
Pero si lo anterior es el componente "negativo y negador", del "positivo" dice: ""singular" es un hombre que se sirve de instrumentos inventados ya, acoplados, enchufados en la base del universo -en electrones, protones, iones, campos electromagnético...- e instruidos ya para que hagan ellos las funciones que el singular se proponga: dejar de ser causa eficiente con sus miembros naturales; dejar de tener que servirse de la forma y funciones naturales suyas; dejar de ser causa final sus necesidades naturales, a satisfacer por medios naturales; emplear, pues, motores en lugar de sus brazos, manos, pies; que trabajen las máquinas, desde arado... a computadora; conseguir los fines naturales por medios artificiales; que las máquinas satisfagan necesidades inventadas: bebidas nuevas, comidas nuevas.. materiales nuevos... hasta plásticos... Y todo ello seipsirregulado (feedback) por termostatos, reguladores centrífugos, flotadores, de presión, de temperatura, densidad, velocidad" (QD, 388).
En la enumeración anterior, GB muestra la "Tendencia progresiva de pasar de ser agente y paciente natural a Gobernador (v²). Cibernética. Sentados, no en silla de madera o banco rústico sino arrellenados ante tablero de señales y disponiendo con un dedo de fábricas enteras de productos nuevos, o vuelo de avión...", por lo que concluye: "Singular es, pues, un hombre que tiende a ser gobernador de un mundo nuevo de artefactos, inventados por él -y por tanto él usuario de ellos-; instruidos ya para que le sirvan a una señal suya, y enchufados en la base del universo para que su condición de servicio le rinda al máximo en eficiencia y seguridad" (QD, 388).
Respecto de "persona", dice: ""persona" es el estado de un hombre que des-define y des-finita su cuerpo y su alma, no sólo lo de particular e individuo, sino lo de singular. Componente negativo, negador, real. Persona es realidad transfinitante de todo y seipsitransfinitadora en todo. Componente positivo. Persona es un hombre -o estado de un hombre- que o en que la creatividad -originalidad, novedad, espontaneidad- de la fase y trance de actos sueltos, se transforma en inventos de estructura fija, de actuación garantizada y de efectos permanentes" (QD, 389).
Frente a "particular" e "individuo", que toman su cuerpo y alma por esenciales, y al "singular", que los toma por accidentales (indiferencia), trasladando así la importancia al dominio de lo artificial (artefactos sensibles o no), mas sin poder superar lo natural a pesar de desearlo dado que sus inventos no tienen alcance universal, "persona" es el hombre en estado de inventor de artefactos que superan realmente lo natural (sea lo que fuere), atentando contra ello des-definiéndolo y des-finitándolo con éxito, resultando sus instrumentos sentidos científicos35. Así, dirá: "Plan desdefinidor propio de persona -definidor y facedor de ella- contra definiciones y finitudes definidas por potestades e individuos religiosos, morales, sociales; y aun a pesar de la delimitación de recursos -matemáticos, físicos e instrumentales- del singular" (QD, 392).
Por todo ello, se entiende que la tecno-ciencia y lo artificial estructurado según ella, en virtud de su peculiar poder transfinitador de lo natural, sea calificado por GB como "milagro comprobable": "milagros técnicos" (PPPGN, II, 648), mas, en rigor, son "maravilla", que es categoría superior a la de "milagro": "Los "milagros" quedan transcendidos en "maravillas" de la ciencia tecnifacta y de la técnica cientifacta. Ciencia tecnifacta y técnica cientifacta son el revulsivo, el subversivo (Auf-hebung), el transustanciativo (Auf-hebung) del estado natural (esencial) de todo; y resulta verdad, verdad real, lo de Heráclito: "este mundo, el mismo para todos, no lo hizo ninguno de los dioses ni ninguno de los hombres, sino que fue desde siempre, es y será Fuego siemprevivo, que se enciende medidamente y medidamente se apaga" (fragm. 30)" (QD, 405).
Tampoco extrañará, y sobre ello se ha tratado oportunamente en este estudio, que GB pretenda restringir el término "artificial" al de lo artificial tecno-científico, si es que lo artificial debe tener sentido "actual", reservando para otros tipos históricamente anteriores el de "artificioso": ""Artificioso" o "formalista" no designará, contra su sentido y uso corriente, una degeneración de "artificial" o "formal". Degeneración por pedantería, escrupulosidad, manierismo, novelería, detallismo... En este sentido, "artificioso", "formalista", sigue, suele seguir a artificial; artilugio, a artificio. Aquí se invierte la valoración histórica: artificioso precede o puede preceder a artificial; formalista a formal. Artilugio, a artificio. Y, con cierta coincidencia histórico-valoral, precede artesano a artífice. Artificial... incluye instrumentos (aparatos, instructos, enseres) de contextura, manejo y efectos estabilizados, consagrados, por técnica científicamente fundada y dirigida" (FM, 183).
10.3. Invento y hallazgo.
El término "invento" en GB designa de forma genérica una miscelánea de realidades, tanto mentales o espirituales como materiales o físicas,36 que ordena según su grado de creatividad en "nivel ascendente": truco, ocurrencia, invento; y "descendente": receta, figura y cálculo37.
Sin embargo, dicho término posee un significado estricto que resalta por su comparación con el de "hallazgo". Sobre tal distinción, detalladamente analizada en un capítulo anterior, insiste GB explícita y frecuentemente durante la etapa final de su pensamiento, lo que indica la importancia que la concede. Así, dirá: "Hallazgo es, pues, descubrimiento de que lo natural no sólo sirve para la especie propia, sino para la humana y sus naturales necesidades: comer, beber, vestirse, marchar..." (TELFD, 52), en cambio "son inventos; algo nuevo, original, resaltante frente a hallazgos y a lo natural" (TELFD, 52).
En rigor, sólo los inventos merecen el epíteto "artificial": "El término (...) de "artificial" casi no es aplicable a hallazgos: fruta, bastón, remo, cabalgadura, harina... Predominio de lo natural, a pesar del nuevo servicio: el humano. Reservemos, pues, el término "artificial" para designar el carácter de los inventos" (TELFD, 53). Por tanto, "Se notará sin más finuras -extemporáneas- que los hallazgos están, a pesar del componente de novedad y originalidad, muy cerca, y grandemente dependientes, de lo natural: de las cosas y del hombre natural" (TELFD, 52), de modo que ""Artificial" es, pues, calificativo meliorativo, de orden superior, nuevo, a "hallazgo" y, por ello, superior a natural -depuesto, rebajado a simple material" (TELFD, 54).
En general, mientras que un invento es algo "hecho para servir para", el hallazgo tan sólo "sirve para"38, por lo que GB dirá que, en rigor, con lo natural uno "se halla", pero con lo artificial "se encuentra"39.
Otra condición: "Los inventos -en sentido riguroso de la palabra- no sólo requieren inventor que invente su montaje (plano, plan, proyecto) sino inventar, que se invente, el uso. Los usuarios de un artefacto tienen que aprender a usarlo; y tal aprendizaje es él mismo un invento" (TELFD, 54). Lo anterior implica, como se verá al hablar de "Sociedad", distinguir entre inventores de primera categoría y de segunda y, por eso, con derechos diferentes. En efecto, si "de la originalidad, novedad, supraespecificidad del yo provienen los "inventos" -lo artificial" (TELFE, 51), entonces, a mayor dosis de "yo" superior artificialidad de los inventos, y de ahí que diga de los inventos "grandiosos"40 que "son efectos, concreciones, creaturas de actos de "yo" -geniales en actos sueltos, a ratos", mientras que "Los demás los usan como uno-de-tantos, cual un cualquiera: por ser solamente individuos de la misma especie, con las necesidades de la especie" (TELFE, 52).
Por último, para que un invento resulte propiamente "artificial" debe funcionar, es decir, tener éxito o ser eficiente, distinguiéndose así de un invento "artificioso": "Lo propiamente artificial se distingue, y lo distinguimos aquí, de "artificioso" porque lo artificial es eficiente en su orden: auto que marcha, computadora que calcula, (...) Rey que gobierna, (...). Lo artificioso no es eficiente: Reina de carnaval; Emperador de Trapo-bana; Papa, de personaje de drama; (...) todos los juguetes o lo convertido en juguete" (TELFD, 53). En definitiva: "Con lo acabado de decir se pretende otorgar a "artificial" -mejor, restituirle- su carácter de invento real: de original manera de ser y obrar, a costa de lo natural, y potenciando sus naturales, definidos y limitados poderes" (TELFD, 53)41.
10.4. Taxonomía de lo artificial.
Durante la época del pensamiento de GB que nos ocupa, la profundización en la distinción entre invento y hallazgo lleva a nuestro autor a establecer un "instrumentario"42 compuesto de cinco categorías básicas de "sirvientes": "utensilio", "trebejo", "aparato", "instrumento" y "enseres"43.
a- Utensilio: "Por "utensilio" se entiende aquí cualquier cosa natural -hombre inclusive: sus manos, sus pies, ojos...- de que se sirva el hombre para sus finalidades naturales (subvenir a sus necesidades, conveniencias), empleando lo que él no ha producido, sino preexiste antes, durante, después de su uso -cual la naturaleza. La única novedad se reduce a inventar "uso" -agua para beber, lavarse...; sol, para calentarse, alumbrar...; fuego para calentarse, calentar, secarse...; hombres, para hacer de padre, madre, hermanos...; tronco, para leña...; frutos, para fruta...; animales salvajes, para comida... Se descubre el hombre a sí mismo haciendo de recolector, cazador, padre... Le es sorpresa -emplee o no tal palabra- descubrir que ciertas cosas, animales... le sirven, sin ser productor de ellas. Sorpresa agradable; a veces desagradable -quemarse, ahogarse, indigestarse..." (INTRAFI, 123-125).44
b- Trebejo: ""Trebejo" se definirá por cosa transformada para subvenir a las necesidades, conveniencias, apetencias naturales, cuando la naturaleza no llega a poder satisfacerlas" (INTRAFI, 125). Sobre este particular, debe señalarse que "las necesidades o conveniencias naturales dan el límite del arte y artefactos. (...). Lo natural perfecto pone siempre límites a la expansión y funciones del arte. Apetencias, conveniencias, necesidades "naturales". Nada de inventarse nuevas, lujo, exacerbarlas" (INTRAFI, 125-126)45.
c- Aparato: ""Aparato" se denominará todo artefacto que 3.1) potencie los sentidos o facultades naturales del hombre o de las cosas; 3.2) mas para que tal artefacto obre hará falta el que el hombre (natural) lo maneje -actúe de causa eficiente continua" (INTRAFI, 126). Y advierte: "Y aun aparatos entran, más o menos reajustados, en los tipos modernos de instrumentos y enseres (...). Pero siempre los criterio 3.1, 2) determinarán lo que éstos tienen de aparatos" (INTRAFI, 127)46. Según esto, los aparatos fungen como "Especie de cuerpo suplementario, dotado de órganos en "circuito externo"" (INTRAFI, 126), así vg. "los ojos naturales -ayudados de esos otros ojos científicos que son telescopios...-" (VMI, 106)47.
En los "aparatos" predomina aún lo natural, tanto en su función como por la carencia de formalismo matemático estructurante en su montaje, lo cual les resta poder transfinitador: "A las cosas en que la dosis de "hallazgo" predomine sobre la de "invento" llamamos "aparatos". Son, pues, "aparatos", vgr., vaso, vela, remo..." (TELFE, 50); "los "aparatos" o enseres de cocina, de taller que, por no estar matematizados, solamente descubren propiedades de lo natural y las aprovechan para las necesidades y conveniencias naturales del hombre natural" (QD, 254).48
En cambio, en PPPGN, dice: "Aparato es un enser que ha tenido que ser previa y expresamente hecho -inventado- para que pueda servir para un fin o tarea prefijada. El servir para... es secuela de haber sido hecho para..." (PPPGN, I, 17).49
- Instrumento: inspirándose para su significado en P. Jordan50, dice GB: "Entendamos por "instrumento" el artefacto que, a los caracteres de trebejo y aparato añada lo de "instruido" por el hombre para que él realice automáticamente, cual motor (auto, de por sí), lo que el hombre tiene o tendría que hacer cual causa eficiente y directiva continua, sin cuya intervención constante los utensilios, trebejos y aparatos no actúan; son pasivos" (INTRAFI, 127), por lo que afirma: "Los instrumentos liberan al hombre -o el hombre los ha inventado para librarse- de ser causa eficiente, motor físico -para hacerse a sí mismo distinto del buey, mulo, caballo..., además de ser naturalmente distinto de ellos. (...). Ellos "trabajan"; el hombre no es, al usarlos, "trabajador" -causa eficiente, de intervención constante necesaria: de esclavo de tales inventos suyos. Le queda aún la esclavitud de tener que ser causa final, directiva, de ellos; serlo de sus propios inventos. No es trabajador; mas es aún "programador" de trabajo" (ibid.); "Son inventos "automotores", seipsedinámicos, avión, auto, computadora, televisor... la intervención activa del hombre se reduce a un mínimo, cada vez a menos. Son (están) estos artefactos "instruidos" -son "instrumentos"" (TELFE, 49)51.
Esa instrucción posee forma matemática, de ahí su superioridad frente a los "aparatos": "los instrumentos que, matematizados, dominarán el universo y sus bases mismas. (...). Los "instrumentos" -termómetro barómetro, reloj, telescopio, televisor, teléfono, telégrafo, telestar... avión, sonda cósmica, centrifugadora, calculadoras...- todos ellos, enmatematizados. Con matemática inscrita, intrínseca, hacen realmente -no imaginativa o desideralmente o novelísticamente, a lo "Mil y una noches"- posible, realizable y realizado dominar la realidad, desde su base misma. Ser Señores de ella" (QD, 254)52.
- Enseres: "se entenderá por "enseres", artefactos que liberen al hombre -o el hombre los haya inventado para librarse- de tener que ser causa final directiva inmediata y constante de instrumentos, aparatos, trebejos" (INTRAFI, 127-128)53.
Por lo dicho, afirma GB que "A los enseres podría denominárselos artefactos "cibernéticos"" (INTRAFI 128), de manera que tales artefactos permiten concebir al hombre que los inventa y se sirve de ellos como "ciberneta" o realidad con actividad puramente mental, sin trabajo físico, dedicada a crear nuevos proyectos, planes, ideas... Hombre en tendencia a Espíritu Absoluto: "La seipsirregulación (de un aparato, instrumento...) hace de él medio potenciado en su carácter de medio para el fin que es el Hombre. Este ha traspasado real, originalmente, su condición de causa final que tiene aún que vigilar, ajustar los medios" (INTRAFI, 128)54.
Todos los tipos de artefactos apuntados entran en la categoría de "sirvientes", pues "Sirven al hombre. Le son útiles. (...). Explícitamente: la cosa (a) sirve para el Hombre (H) para una necesidad (n) de él. Él es la causa final de (a), y (a) es medio para obtener tal fin. R [a; H, h, (n)]" (FM, 106).
En FM, los "sirvientes" son ordenados por GB en "dos grandes clases: (1) Naturifactos y (2) artefactos" (ibid.). Tal clasificación provoca un desplazamiento en el significado de la categoría "artefacto" y, dentro de ésta, en las de "aparato", "instrumento" y "enseres". Veámoslo.
De los naturifactos dice: "En general: útiles, utensilios, trebejos, son, por constitución, predominantemente naturales, en cuanto a materia, forma, designio o diseño. Utiles, utensilios, trebejos, están conexos con estratos superficiales del universo; superficiales en cuanto a materia, forma, eficiencia y finalidades. (...). Son naturifactos los útiles, utensilios, trebejos. Predominan en ellos la materia natural, la forma natural, las eficiencias naturales, los fines y los medios naturales. Es decir: predominan las cuatro causas naturales. E inversamente: las cosas, tengan la apariencia que tuvieren, si en ellas predominan las cuatro causas naturales, son naturifactas" (FM, 106-107). En esta obra, GB sí distingue entre "útil" y "utensilio", a la vez que los pone en relación con "trebejo", resultando tal precisión sumamente valiosa para fijar la taxonomía de lo artificial. Así, dirá:
"Vgr. el agua (natural) es un útil; es útil, para ciertas necesidades naturales del hombre -vgr. beber-; mas no es un útil para la finalidad de nadar; una vasija neolítica es un utensilio, pues sirve para guardar el agua (natural) y poder servirse del agua (de tal útil) cuando el hombre lo necesite. Trebejos son, respecto del agua, asas, tapadera, cuchara para beberla... proporcionalmente se diría respecto de sol, luz natural, fuego, frutos, animales...
En todos ellos, la materia de que están hechos es la natural: con la que nacen o se engendran; en el caso de útiles, lo nuevo es el uso que les inventa el hombre; uso que no altera la naturaleza del agua, de calor solar, luz solar, frutos... La función de utensilios que a los útiles se da altera en grado inofensivo la forma y propiedades del agua...; la adición de trebejos, la forma de utensilio, el uso del útil contribuyen a hacer de todos ellos medios para una finalidad. Mas no alteran ni sus fines naturales ni sus naturales eficiencias -fuera del acto de servirse de ellos, cual sirvientes, el hombre.
Aun hoy en día, agua, aire, sol, luz, fuego, frutos... sirven al hombre, como útiles, en utensilios y trebejos de su vida cotidiana. Sólo la forma externa de utensilios y trebejos se ha cambiado. Mas siempre predomina la de útiles para las necesidades básicas que, por naturales, predominan, a la hora de la verdad, en el hombre" (FM, 107)55.
En cuanto a los "artefactos", dice: "Son aquellos sirvientes que sirven al hombre respecto de necesidades inventadas por él" (FM, 108); "Aparatos, instrumentos y enseres son, por constitución o plan, artefactos, artificiales en cuanto a material, molde, meta y motores. Por libertar al hombre de tener que ser y hacer de causa eficiente, motora de utensilios, trebejos y aparatos, y por liberarlo de estar siendo causa final, es decir: de servir fines naturales y vigilar los medios para que se realice el fin natural, el hombre está siendo ya, se ha elevado ya a Creador y Gobernador (v²) de un Mundo hecho por él para él" (FM, 106); "Artefactos son, pues, realidades constituidas por metas, motores, moldes y material nuevos, innascibles" (FM, 109)56.
En esta obra, el carácter cibernético de los enseres se traslada a los instrumentos o "instructos", pasando aquéllos a ser término con el que poner de relieve la interacción y amplitud de acción de ciertos artefactos con la base física del universo57.
Como consecuencia, la categoría "aparato" resulta modificada pasando a ocupar el lugar del instrumento: "Los aparatos están montados para relevar al hombre de ser y actuar de causa eficiente, de motor, de utensilios y trebejos. Los instrumentos relevan al hombre de ser y hacer de causa final: de preocuparse de los medios, reajustándolos ellos a las metas que él se haya inventado. Así, con feedback o retrorreajuste automático. Los enseres son artefactos de amplitud cósmica, y de enchufe en la base energético-masiva del universo" (FM, 106); "Los útiles, utensilios, trebejos físicos, matemáticos y lógicos no liberan al hombre de tener que gastar energía vital en ellos; al revés, la consumen. Designemos con la palabra "instructos" los artefactos que liberen al hombre de tener que hacer de causa final de útiles, utensilios, trebejos, y aun de aparatos. Todos los componentes de los mecanismos con feedback -con retroajuste, con regulación automática- sirven para que el instructo mismo adapte su funcionamiento ajustando medios a la meta que el hombre ha inventado y se le ha propuesto. (...). Los instrumentos son artefactos instruidos por el hombre para que le suplan en sus faenas naturales de causa eficiente y final de los naturifactos. Por fin, enseres; son artefactos de amplitud de acción cósmica. Telescopios, radiotelescopios, sondas cósmicas... descubren -según el montaje que el hombre les ha inventado, inscrito e instrinsecado- las profundidades del universo: masivas y energéticas. Y ellos dan los datos; sólo le queda al hombre la interpretación en teorías e hipótesis. No tiene que gastar energía ocular en observaciones con ojos, útiles y trebejos astronómicos naturales" (FM, 109-110).58
El "enchufe"59 de instrumentos y enseres al fondo del universo hace también de criterio de distinción entre artefactos: "Los instrumentos y enseres que la mente ha inventado para vivirse científicamente -con universalidad espacial y temporal- están enchufados directamente en los elementos básicos del universo, en los electrones sobre todo, y en toda clase de fotones adscritos a diversos campos: electromagnético y gravitatorio. Pues bien, el fondo del cuerpo de la mente está también enchufado en ese mismo nivel ínfimo y básico. Recordemos la distinción entre tipos de sirvientes. Los utensilios, trebejos y aparatos no están enchufados en la base del universo porque el cuerpo de viviente natural tampoco lo está directa e inmediatamente" (TI, 47).
La razón para ello radica en el superior grado de sobrenaturalidad con el que, por tal tipo de conexión, sirven instrumentos y enseres al cuerpo y alma humanos: "los aparatos actuales -cámara Millikan, contador Geiger... ciclotrón, syncrociclotrón, CERN... granulaciones especiales... televisores, teléfonos, radares, sonares, calculadoras...- están en contacto inmediato con la base del Universo, que está siendo la base de cada uno de nosotros: electrones, protones, neutrones... y sus campos. Tales aparatos han transcendido, transfinitado todo umbral natural del cuerpo, y por tanto, del alma natural, transcendencia alcanzada gradualmente: rayos violeta ! rayos ultravioleta ! rayos X ! rayos gamma ! rayos cósmicos ! (?); rayos rojos ! infrarrojos ! ... FM ! AM ! (?). Tales son las comunicaciones subterráneas -profundas- de cuerpo y alma con la base, común, del Universo, por las que antemuro, muro y ciudadela quedan rebajadas a superficial cerradura y encierro" (VMI, 144)60.
Tomando como fundamento lo anterior, GB inquiere sobre la posibilidad de ciertos artefactos peculiares: ")Será realmente posible -por invento de instrumentos y de enseres mentales que le hablen al yo en tal lenguaje- ir haciendo conscientes míos, paso a paso, esos datos archivados en la base de nuestra realidad: órganos, macromoléculas, átomos, nucleones... campos gravitatorio, electromagnético, nucleónico, y fotones, gravitones de ellos?" (INTRAFI, 86). Tras lo dicho se encierra la diferencia entre "tener" y "poseer", resultando posible para el hombre, por los artefactos, "poseer" lo que antes sólo se "tenía" (vg. protones...) de modo que resulta factible su empleo a voluntad, es decir: su dominio técnico con plan de creador61.
En virtud de la diferencia apuntada, GB propone: "Llamemos pues, cuerpo a la realidad física percibida, vivida, por la mente, consciente, natural. Y denominemos soma a la realidad física ocultada, simplificada por la mente natural, por el alma; y vivida así por ella, sin conciencia natural de tal simplificación de la realidad de verdad ella misma" (TI, 48). Y justamente por esta circunstancia, propiciada por la existencia de instrumentos y enseres, el hombre en su totalidad se vive escindidamente entre dos dominios: el de lo real en sí (micro) y el de la apariencias (macro): "La mente natural -alma, vida...- se vive macoscópicamente y vive todo en el mismo tono de simplificación global y burda mas la mente supernatural, ella misma en cuanto inventora y usuaria de instrumentos y enseres, vive la base del universo, que es la misma suya, microscópicamente. Nuestra vida está, pues, se vive, escindidamente; cuerpo en doble escisión macro y micro; órganos en doble escisión: sensorios con utensilios, trebejos y aparatos, y sentidos artificiales, con instrumentos y enseres. Y los conceptos, definiciones, axiomas, teorías... de la mente están también escindidos: conceptos, definiciones... -globales, simplificados, simplismos; y conceptos científico-técnicos, servidos de instrumentos y enseres" (TI, 48-49).
Por otra parte, y para finalizar este apartado, diremos que durante esta etapa GB aún emplea el término "tecnema" como sinónimo de artefacto62.
10.5. Historia "actual" de los artefactos.
Hasta el Renacimiento, el prestigio-eficacia de lo artificial-técnico, frente al de lo natural, era prácticamente nulo, invirtiéndose progresiva y aceleradamente tal valoración desde entonces63. Desde esta perspectiva, la obra De Magia a Técnica, resulta básica pues el objetivo de GB en ella es ordenar "los inventos que han conducido desde la fase mágica a la fase científico-técnica" durante los últimos mil años mas, como advierte el propio autor, "sin pretensiones de historiador de ciencia y de técnica durante ese período" (DMT, 11).
No le interesa, pues, a nuestro autor elaborar una enciclopedia de inventos, sino analizar la estructura y eficacia de los artefactos actuales y mostrar su condición de precipitado histórico, de secuenciación o vertebración de ocurrencias de la vida humana debidamente montadas a lo largo de siglos, y no cual simple "llovizna" de invenciones unidas sin más. Se trata, por tanto, de la historia de la estructura de los inventos actuales, de "qué" y "cómo" han llegado a ser lo que son64, atendiendo para ello a la evolución de la vida intelectual con la que son isomorfos. Se trata, por tanto, de la historia de lo artefactual en clave vital-y-científico-técnica o "actual".
Tal historia constituye, según GB, el paso de la magia a la técnica y es, en rigor, una antropología: "es muestra del paso de genio a Hombre. Ocaso de la magia y surgimiento de la antropología, de una antropología a la altura de ciencia y técnica actuales" (DMT, 161). Presenta cinco fases: mágica, matemático-física general, especial y técnica, y la sociológica65, formando todas ellas "una secuencia históricamente constituida, pasos que ha dado la humanidad" en su "acercamiento al mundo de aparatos técnicos" (DMT, 107).
- El "primer paso" (DMT, 107), lo constituye el tránsito de la fase mágica (primera) a la de fórmulas matemático-físicas generales (segunda). Mientras que en la fase mágica "Toda fórmula mágica es de estructura gramatical absolutamente rígida" (DMT, 96), y "Por lo de mágica está más allá de toda ley física" (DMT, 52), luego cualquier invento basado en ella, vg. alfombra mágica, no tendrá ni eficiencia ni eficacia real, física, alguna, en cambio, "Las ecuaciones físico-matemáticas generales (...) (fase B)- acercan un primer grado al final que es un avión. Y descartan toda clase de alfombras mágicas" (DMT, 58).
Otro caso: puertas de apertura automática frente a "Sésamo ábrete": "Que las fórmulas matemático-físicas generales sean de estilo trans-mágico, que se abren y cierran por constitución de su estructura matemática misma y que sean eficientes porque se hallan intrínsecas, inscritas, en todo el universo -y, por tanto, en aparatos de funcionamiento automático, ese de abre-cierra- señala el primer paso, inevitable, de acercamiento al mundo de aparatos técnicos, en especial al de puertas automáticas" (DMT, 107).
- El segundo paso (fase tercera) es "la consideración de las fórmulas matemático físicas especiales" (DMT, 107). Así, vg., en el caso de avión, "las ecuaciones físico-matemáticas especiales (fase C) indican las condiciones para que algo así cual avión pueda volar en nuestra atmósfera, en aire, y aun en la estratosfera. En este segundo grado o nivel de acercamiento a avión real, en que poder volar nosotros los hombres, entran nociones o características como poder ascensional, fuerza de ascensión y asunción (lift) de una realidad, inmersa en campo magnético, eléctrico y gravitacional" (DMT, 58); "La fase matemático-física especial (C) señala el conjunto de fórmulas según las cuales hay que construir, y según las cuales han de guiar en cada momento el avión, los pilotos: piloto y copiloto" (DMT, 62).
Ahora bien, las condiciones o fases B y C, si bien necesarias, no son suficientes para la existencia del artefacto en cuestión: "Si no hubiera realmente tal campo universal, ni sondas cósmicas ni aviones podrían mantenerse en y volar por el Cielo. Pero, aun con él, y con las sutilísimas secuelas matemáticas y físicas generales, no se puede deducir que existan aviones, aunque sí se puede deducir qué trayectoria, velocidad, aceleración... podrían llevar. En total, con todo ello, no hemos salido del dominio hipotético. Sí hay aviones. Los hay. Es el gran hecho y la gran azaña y aventura humanas" (DMT, 58).
- Fase matemático-físico técnica: aquella en la que se intrinsecan realmente las leyes matemáticas especiales y generales en materiales, y se pone a prueba su funcionamiento, es decir, si tal intrinsecamiento es seguido de su control y, por tanto, el artefacto funciona según lo previsto. Es la fase práctico-experimental. Así, en el caso del avión: "los instrumentos típicos, inventados para guiar y asegurar la marcha y la vida de piloto y pasajeros de avión. (...). Para elevarse a una altura sobre tierra, mar... tal y tanta que no se estrelle el avión contra ellas, dispone el piloto de dos clases de altímetros, corriente el uno y con radar el otro (...). Para conocer en cada momento la dirección en que se mueve o en que quiere hacer que se mueva el avión, tiene a mano un giroscopio (...); y para aterrizar, el aparato visible en la figura 6. Pero para mayor y máxima seguridad, a un modelo de avión a escala reducida, algo así cual maqueta, se lo ha sometido a pruebas en un aparato especial: en un túnel aerodinámico" (DMT, 65).
La complementariedad de la fase puramente teórica con la técnica o ingenieril resulta evidente: "Nadie subiría a avión, y por supuesto no existirían aviones, si las fórmulas matemáticas generales y las especiales (B, C) no estuvieran intrínsecas, inscritas, en el avión y en sus instrumentos" (DMT, 65). Por esa intrinsecación los artefactos quedan "enchufados" al fondo del universo resultando eficientes-y-eficaces66 y, correlativamente, la ciencia resulta "ciencia-técnica, ciencia tecnifacta y técnica cientifizada" (FM, 536).
Respecto de las fórmulas, dada la importancia que, como se mostró en su momento, el proceso de formalización tiene en el pensamiento bacquiano sobre la técnica, es preciso reparar en las diferencias reseñadas por el autor, entre fórmulas científicas y mágicas:
Las mágicas poseen estructura gramatical rígida, mientras que las científicas constan de variables, constantes determinadas, indeterminadas y todo ello unido por funciones, estando abiertas a innumerables casos y cerrándose con un resultado fijo67; las fórmulas mágicas no están impresas en la realidad a la que se refieren, en cambio las físico-matemáticas lo están en material adecuado68.
Las mágicas son fórmulas secretas, propiedad privada, sin valor social, mientras que las científicas generan sociedad, son de uso público y hasta se recogen en manuales de instrucciones69. Tal diferencia, además, ha surgido por historia, no de la nada: "fórmula mágica verbal y fórmula matemática (...) forman una secuencia históricamente constituida, pasos que ha dado la humanidad" (DMT, 106-107). Todo ello es lo que significa, y está implicado, cuando quien pronuncia una fórmula "ha montado, inventado, el aparato con proyecto asegurado por leyes, no verbales, sino reales", de modo que no ha obrado por magia, por eficacia de unas palabras, sino como vulgar artífice o técnico" (DMT, 105).
Las "fórmulas no son "hablables"; son "decibles"" (TELFA, 27), pues ellas dicen lo que son las cosas con "lenguaje" (artificial), sin recurrir a la "lengua" (natural)70, "Por eso el matemático prefiere escribirlas; evita el pronunciarlas" (TELFA, 27).
En definitiva: "Por las fórmulas, por tal lenguaje, el hombre se ha evadido de la anatomía y fisiología del cuerpo natural filogenético en que nace, perdura y al que revierten la lengua y el lenguaje naturales" (TELFA, 47), y así, mientras que "Por las proposiciones habladas, lenguadas, el hombre actúa, sin duda de "altavoz" del universo macroscópico", por las fórmulas en cambio "El hombre es "altavoz" de lo profundo: base y fondo, del universo; y, por ser el hombre, parte de él, parte intrínseca, resulta ser el Hombre "altavoz" de la base y fondo de sí mismo" (TELFA, 47); "El hombre natural es locutor de lo macroscópico o macroscopizado de sí y del universo -lo es por insertado en él. El hombre -según su dosis creciente de anti-extra-supernatural- es altavoz triplemente acorde de sí y del universo -por estar enchufado en lo nuclear del universo y de sí mismo. El hombre es locutor del universo y de sí mismo. El hombre es altavoz del universo y de sí mismo" (TELFA, 66-67)71.
Por todo ello, GB considera que frente al lenguaje artificial formular "El lenguaje natural resultará degradado a "comodín" - a comodidad del animal racional, por animal, por anatómica-fisiológicamente condicionado o regulado" (TELFA, 46), de ahí que a fin de evitar la existencia de "cinco mil millones de híbridos humanos, de esquizofrénicos mentales-linguales-prácticos" (TELFA, 50), es decir, de hombres con praxis sobrenatural mas con lenguaje natural, nuestro autor prefiera la progresiva eliminación del lenguaje natural en aras de una pedagogía a la altura de la técnica y la ciencia actuales, pues dice:
"Matemáticos, físico-matemáticos, físico-matemáticos instrumentifactores son "altavoces" de lo nuclear del universo, y de lo nuclear de ellos mismos, por ser partes reales del universo. Ellos dicen en fórmulas lo que el universo nuclear está siendo según fórmulas, las mismas: las están siendo ellos y él. Y ellos dicen en fórmulas lo que los sentidos artificiales -instrumentos: artefactos "instruidos", inventados por ellos para enchufar directamente en lo nuclear- están siendo por contacto, acción y reacción. Ellos -los matemáticos, los físico-matemáticos...- son "altavoces" de pensamiento, palabra y obra. En acorde bien sonante y sonante las tres. Y ellos acordes con unidad de persona. Y no son ya híbridos de "mudez" de palabra y de "tontez" de pensamiento, y de "listeza" de obra: de práctica diaria. Las fórmulas son las mismas: inscritas, intrinsecadas en lo nuclear: 1) en los instrumentos enchufados en él, 2) en la mente de matemáticos, físico-matemáticos... 3) y en las manos artificiales o naturales artificialmente reeducadas que las escriban, impriman en papel, cinta magnetofónica... Eliminación progresiva del lenguaje doblemente híbrido, en favor del lenguaje "acorde" triplemente. Reeducación del hombre "natural". Meta de una pedagogía "actual"" (TELFA, 49-50).
El lenguaje formular es vivido por GB como lengua o "palabra divina" con poder real, transustanciador, sobre lo real, siendo los científicos que se sirven de ellas "oráculos de dios", el cual no "habla", sino que "dice", siendo los artefactos, en lo que tienen de concreción de fórmulas, medio expresivo simbólico de la divinidad pues en ellos el fondo físico-matemático-lógico de lo real se revela mejor que en lo natural, de modo que no podrá extrañar el hecho de que GB emplee la expresión "lenguaje artefactorial" para referirse a ellos.72
También considera GB que, de existir otros transfinitadores en el universo, sería muy probable que éstos emplearan, como el transfinito humano de la Tierra, el lenguaje matemático dado su carácter universal, de ahí que sea posible pensar en el matemático como el lenguaje más adecuado para establecer contacto y comunicación con ellos73.
- Para finalizar el presente epígrafe, abordemos la quinta fase histórica, o fase sociológica. Insiste GB en que los inventos "no han caído del Cielo, regalo de dioses o de Dios alguno, y menos aún como premio de lotería cósmica. (...) son invento humano; su realización y funcionamiento son empresa humana; y las pruebas y repruebas a que hay que someterlos, (...) indican el margen de aventura, de éxito o fracaso de tal empresa. No precisamente de empresa económica" (DMT, 67), sino social: "sociedad de inventores, ingenieros, operarios y usuarios" (DMT, 71), que es nueva forma, artificial, de relación humana acorde con un supersujeto que no es ya el individuo natural y sus formas de arrejuntamiento: "es una reunión de hombres unificados por una empresa común, no por vínculos de genealogía: raza, familia, parentesco" (DMT, 71).
Dicha empresa incluye los elementos típicos que presenta la estructura de lo artificial en GB: "Empresa coimplica proyecto, designio, decisión y resultado: todo ello nuevo, original, espontáneo. Imposible de proceder, de nacer de lo natural" (DMT, 71)74. Pues bien, tal imposibilidad es, justamente, la "Idea" de dicha empresa: "la sociedad constituida por inventores, ingenieros, operarios y usuarios (...), está guiada por una "Idea": mostrar que a la técnica le es posible, y realizable, lo que es imposible para la naturaleza" (DMT, 77); "Lo que es imposible a la naturaleza es posible al arte, y hecho en lo artificial. Hacer posible, y real, lo imposible a la naturaleza caracteriza al Arte. Tal es la Empresa del arte. Y constituye el ideal de los empresarios: del hombre en cuanto empresario, no en cuanto animal racional, con naturaleza y esencia" (DMT, 72)75.
La mostración de lo anterior es, para GB, obra de Sociedad o, lo que es lo mismo, de "inventos", ya que de "hallazgos" no surge Sociedad "pues no hay empresa común entre labradores, pescadores, caseros... Coinciden nada más en que todos sirven al Hombre" (DMT, 80). De su unión, a lo sumo, surge "colectividad"76, mas no Sociedad, pero "Por contraste: inventores, ingenieros, operarios y usuarios de avión -parecidamente se diría de auto, teléfono, radar, carretera, supermercado, cinema, restaurante, iglesia, parlamento...- constituyen sociedad, por la parte sujetiva, y, por la objetiva, avión, auto, radar... supermercado, parlamento. La unión de todos ello: de lo sujetivo y lo objetivo, de hombres e inventos, posee carácter de empresa" (DMT, 81); "entre inventores, ingenieros, operarios y usuarios de puertas automáticas se establece una sociedad, en contraste con el arrejuntamiento o simple colectividad que surge entre creyentes en fórmulas mágicas para abrir y cerrar puertas u otras necesidades y conveniencias de la vida material; y que, teniendo que vivir en nuestro mundo actual servirse de puertas automáticas -como caso ejemplar de mecanismo autorregulador y a disposición de todo hombre (...) ha de reformar su mentalidad, maneras y modales para tratar tales inventos y creaciones del hombre como les es debido a su nueva condición. Transformar colectividad en Sociedad" (DMT, 107). En definitiva: hombre en camino "hacia socialismo"77.
La empresa social no es algo que siempre haya formado parte de ciencia y técnica: "Desde el Renacimiento cada ciencia -y partes de ella, si las tuviera- se integra de dos conjuntos de componentes: 1) un conjunto de conceptos; 2) un conjunto de instrumentos, con la doble función; 2.1) la de proporcionar a los conceptos (al conjunto conceptual) contenido real (datos) a la altura de los conceptos; y 2.2) proporcionarles comprobación de su realidad, de su enrealización. (...). Actualmente -y es una de las características más resaltantes de nuestra época- la ciencia (algo en estado y con pretensiones de científico) se integra de un conjunto más: 3) el social. (...) estado social, (...) praxis social" (PPPMM, 49-50).
Por ello, dirá: "Lo históricamente importante y decisivo se reconcentra en que lo inicialmente individual se transforma en social. (...). Lo que Marx dijo respecto, explícitamente, de ciencia, amplíeselo respecto de técnica, filosofía o teología, economía, sociología... que pretendan ser "actuales" (TELFA, 50)78.
Por otra parte, la "Idea" propia de Empresa es neutral: "El proyecto o montaje, el designio, la decisión y el resultado de avión, el de volar, no es ni teológico ni antiteológico; es simplemente, meramente, a-teológico: teológicamente neutral. Y tal neutralidad depone a Cielo (religiosa región) a laico; lo desamortiza. (...). Avión bien montado, es, además, neutralmente moral. Ni bueno ni malo. Pero tales neutralidades, teológica y moral, pueden ser violadas, y utilizar avión para bien o para mal, para beneficios o maleficios humanos, para glorificar a dios o dioses (...) o para insultarlo o insultarlos de inexistentes o impotentes. Decidirse a subir en avión no es ni acto religioso o moral, ni irreligioso o inmoral. Avión neutraliza todo ello. Tal neutralización es una de las características de nuestros tiempos. Y no es meramente verbal o jurídica, sino técnica. No hace falta añadir que avión es políticamente neutral. Así que la religiosidad o irreligiosidad, moralidad o inmoralidad, política o antipolítica de los inventores, ingenieros, operarios, usuarios (...) no pasan a ser constitutivos, propiedades adquiridas, partes intrínsecas del avión. Se quedan, a lo más, impresas en su fuselaje o alas" (DMT, 83-85).
Por último, la consideración bacquiana de la técnica y de lo artefactual como bien público queda de manifiesto cuando, preguntándose por el "motivo" o "para qué"79 de la técnica, de los esfuerzos científico-técnicos del hombre, dice GB: "Respuesta: para dominio efectivo, público -verdadero, según verdad definida por "patencia"- de la realidad", y advierte: "Mas para dominarla -domesticarla, domiciliarla- ha sido preciso destruir la unidad natural, inmediata y cotidiana de agua, luz... vividas así, en unidad, en global, por ojos, lengua, pies... Reducir la materia natural a masa; y la forma natural, a fórmula matemática; e inscribir tal fórmula en la masa, resultando un "instrumento"" (TELFLM, 69)80.
Con lo dicho ahora sobre la fase sociológica de la Empresa del hombre actual, será posible abordar posteriormente con mayor detenimiento y provecho la relación entre técnica, sociedad y economía en esta última etapa del pensamiento bacquiano; aspecto importante para nuestro autor por la función totificadora o "re-unificadora" que posee dentro de su proyecto-empresa filosóficos de transustanciar (o al menos contribuir a ello) al hombre "natural" en hombre "actual": en hombre transfinitador científico-técnico del universo y de sí mismo.
10.6. Tipos de técnica.
Conviene comenzar advirtiendo la oposición básica o general que GB establece entre dos tipos o fases (estados) de la técnica. Fase primera, o "técnica artesanal-artística": la "técnica artesanal" se caracteriza por su función imitativa de lo natural, al que toma como fin-final definitivo o límite infranqueable (naturalismo integral), el designio le es accidental y está sometida a la praxis (experiencia, recetas, pericia...), no concibiendo la posibilidad de intrinsecar componente teórico-científico alguno (lógica, matemática...) en sus creaciones. Si a la técnica artesanal le acompaña el elemento "belleza", entonces surge la "técnicas artística": "técnicas artísticas resaltantes frente a las artesanales" (FM, 283). Fase segunda (estado actual) de la técnica: "técnica tecnológica y tecnocrática", fase creativa, regida por "Plan de Ciencia" intrinsecado en los artefactos.81
Y en otro lugar: "La técnica "actual" se distingue, más y mejor, de la artesanía antigua y moderna (1) por el invento y uso de enseres mentales que separan lo escalar y lo vectorial; (2) los enrealizan en enseres físicos apropiados; y (3) los unen por coajuste -montaje, desmontaje, sustitución de fuerzas, reparación..." (PPPGN, II, 608).
A la oposición radical precedente se llega históricamente a través de la distinción entre técnica artesanal y moderna, estando la diferencia en el componente teórico-científico presente en la técnica moderna, del que carece la técnica artesanal conexa con la praxis fabricativa: "Se desfunde circunferencia de rueda señalando la definición de circunferencia: "curva plana, cerrada, cuyos puntos equidistan de uno interior". Y de madera se daría otra definición. Y, definidas aparte circunferencia y madera, ya no se confundirán ellas en una apariencia. Y podrá surgir aparte ciencia geométrica y artesanal o carpinteril. Se confunde o están con-fundidos en hilo tirante recta e hilo tirante. Y confundidos en una apariencia total típica. Mas la definición de recta: "línea que descansa uniformemente en sus puntos" y la definición que de hilo tirante daría un artesano, separan recta de hilo y será factible construir o hacer entrar recta en geometría científica, e hilo en artesanía" (TI, 83-84).
En este sentido dirá: "Que los bisturies actuales -sean o no tan finos cual cuchilla de diamante- corten mejor que el prehistórico cuchillo de sílice, proviene de su fabricación por técnica, bien distinta de la artesanal arcaica de golpe y roce: la de nuestros remotos antepasados a los que casi casi no reconocemos cual progenitores nuestros" (INTRAFI 57).
La técnica moderna deja paso a la técnica "actual" o, propiamente, "tecnología", dotada, en virtud de su peculiar formalismo o "Plan" científico82, de un grado de poder transfinitador inexistente en las otras dos: "Aun sin morirse, sin haber de derribar ni de haber derribado umbrales, niveles, diferencias específicas, conceptos... el viviente ha inventado exitosamente aparatos de comunicaciones subterráneas, subcorporales -sub, respecto del propio cuerpo macro- para serse, vivirse ya en lo nuclear; aparatos ellos mismos operantes dentro y según las leyes de lo nuclear, no restringidas por lo macro. La técnica actual -y sus aparatos típicos- son la mostración de la conexión entre transfinitud ya atomística, ya durante la vida natural, premortal" (VMI, 163).
Correlativamente, a cada tipo de técnica corresponde un tipo de hombre: a) "Artesano", "Artista": "llamamos "artesanos" a los hombres diestros, hábiles, expertos, duchos en cualquier orden por haber inventado maneras de aprovechar una fuerza natural (...); y designaremos por la frase "artesano-artista" al artesano que en sus obras ponga algún componente de belleza: algo que no sirve propiamente para el fin y uso de lo inventado" (PPPGN, I, 339); b) "Artífice": "El artesano se sirve de tanteos, trucos, trazas, mañas, artimañas, expedientes, ensayos; el artífice se sirve de experimentos, procedimientos, procesos, métodos. Aunque preceda históricamente, casi siempre artesano a artífice, tanteos... a experiencia..., la evolución dialéctica eleva algunos artesanos a artífices y artistas; y eleva tanteos, algunos, a experimentos. El orden histórico de engendramiento puede tender y tiende a orden esencial. El ordo originis a ordo essentialis" (FM, 184). Artefactos que posee: recetas y aparatos. "Artífice" es categoría englobante de: b.1.) "Ingeniero" (técnica moderna): ""ingeniero" es un nuevo tipo, un nuevo estado, del hombre inventado por él y para cosas hechas, de intento -aunque sin Plan cósmico- para él: para que hagan acto (original) de presencia ante El: El Ingeniero" (PPPGN, I, 340). Artefactos que posee: recetas, aparatos y enseres fenopáticos; b.2.) "Tecnita" (tecnología): hombre que posee: libretos, manuales, planos, diagramas... científico-técnicos, instrumentos, enseres faino-érgicos y, propísimamente, enseres cibernéticos de todo tipo. Frente al ingeniero, el tecnita resulta "hombre adventurero" pues se propone, por plan, serse íntegra, inmediata y únicamente en la base nuclear del universo.83
Todo lo anterior viene a decirnos que, en definitiva: "en el Ingeniero se conserva, más o menos -tendiendo a menos- el Artesano; y en el Tecnita perviven, tendiendo también aceleradamente a desaparecer, el Ingeniero y el Artesano" (PPPGN, I, 340-341). En cada fase, los artefactos son reunificados (montados) de manera más potente y compleja que en la anterior, según la secuencia: "Taller-Máquina-Fábrica- Tecnocosmos"84.
Considera GB un cuarto tipo de técnica: "técnica nuclear directa y transfinita" (VMI, 156). Se trata de una técnica isomorfa con la vida en estado postmortem y, por ello, tan enigmática por su carácter novedoso como ella. Sobre este tipo de técnica se verá en relación al tema de la inmortalidad. Baste por el momento advertir de su presencia en el pensamiento de GB y de la posibilidad de ser denominada isomórficamente técnica positiva pues, como se verá, es a la que apunta ya en esta vida el hombre anhelante de transustanciación total en hombre "positivo" o "Persona".
En TELFA, nuestro autor distingue explícitamente tres tipos de técnica atendiendo a los siguientes criterios: a) T1: la "preternatural", "macroscópica" o "técnica fenomenológica simple", es decir, simplemente descubridora; b) T2: la "técnica fenomenológica activa" o "anti-natural", pues aprovecha "la colindancia entre lo macro y lo micro de lo natural", y permite "convertir una clase de energía natural en otra natural (...). Convertir un estado natural en otro natural: (...) conversiones que la naturaleza no hace o al menos no lo hace a disposición de la libertad del hombre" de modo que no es preciso para ello inventar nuevos instrumentos respecto de los típicos de la técnica macroscópica. Esta técnica engloba a la anterior aunque la supera; c) T3: "Técnica super-natural": aquélla cuyos artefactos, "enchufados directamente con la base del universo (...) Hacen aparecer, desencubren, la base del universo y la aprovechan para finalidades supernaturales". Tal técnica es super-natural porque resulta "límite -por ahora- superior en extensión y eficiencia (universalidad y necesidad reales) a las técnicas anti y preter naturales", aunque las incluye.85
Pues bien, advierte GB: "Todo lo anterior es premisa para poder afirmar: los límites impuestos al entendimiento: mente categorializada e instrumentada (esquemas), son desplazables -extendibles eficazmente- según T1, T2, T3. El dominio del entendimiento aumenta en universalidad y eficiencia" (TELFA, 124).
d) "T4" es la forma en que GB designa un tipo de técnica isomorfa con "emprendederas transnaturales o plusultranaturales" (o.c. 136). La clave de la cuestión radica en notar la diferencia que establece entre "instrumentos peculiares de la Razón -a diferencia de los propios del entendimiento y aun de los de funciones de sensibilidad" (TELFA, 132). En este sentido advierte: "T1, T2, T3 son triple enrealización de categoría" (o.c. 130).
La T4 se integra de los "instrumentos peculiares de la Razón", es decir, aquellos que son "efecto de la mente puesta a serse Razón", de modo que deshace la confusión vector-vehículo y logra "enrealizar a cada uno en instrumento propio", es decir, que "separen, sin romper, vector (dirección) de vehículo (realidad)" o, si se prefiere, hagan real el "coajuste entre vector-vehículo, entre director y dirigido" (vg. volante y motor en automóvil). Por lo dicho, pertenecen a Técnica plusultranatural todos los artefactos de dirección automática, transistorizados, amplificadores y de feedback; artefactos propios de un hombre puesto a serse motor racional del universo: "hombre en cuanto Racional" o "Gobernador", y a cuyo servicio entran los artefactos de los otros tipos de técnica; artefactos y técnica capaces de "enrealizar" lo que GB denomina "Idea" a la altura de ciencia y técnica actuales, esto es: "vector cósmico" que dirige las realidades (su vehículo) "hacia universo, dándole estado de totalidad", y lo hace "progresivamente, no de golpe, sino dia-lécticamente".86
En total, técnicas de conocimiento, rectoras y de explosión. Tres tipos de técnica que hacen referencia a otros tantos niveles integrantes de la empresa del hombre actual de transustanciarse junto con el universo; niveles que debe atender y articular convenientemente si quiere tener éxito: conocer-transformar-dirigir/organizar, y todo ello como condiciones necesarias, aunque no suficientes, para el advenimiento de una nueva forma de serse y vivirse la fuerza transfinitadora del cosmos que, en su concreción vital terrestre superior actual, es el ser humano o transfinito transfinitante, según GB.
10.7. Técnica e historia.
Entiende GB que el término "técnica", como cualquier otro, no tiene un significado único a lo largo del tiempo. De forma genérica afirma: "el sentido de las palabras (...) está sometido y varía según las dimensiones del tiempo: según pasado, presente y futuro. Está sometido a historia" (PPPMM, 15)87. Pero si "técnica" es término con "historia", en GB es, además, su origen.
En efecto: en función de los tipos de tiempo88, GB distingue dos tipos generales de historia: "La historia cronológica está temporalizada según pasado-presente-futuro. La historia dialéctica está temporalizada según obsoleto-presencial-porvenir" (PPPMM, 57), y sentencia: "La historia cronológica ha de ser transformada en historia dialéctica" (ibid.).89
Ambos aspectos de la historia, sin embargo, lejos de resultar antagónicos son complementarios, pues la inversa (caída, reabsorción por lo natural, de historia dialéctica) también resulta cierta, mas con el agravante de serlo de modo necesario; necesidad que, en cambio, no se contempla en el caso anterior al estar abierto al empuje de la voluntad ("ha de ser transformada") y al azar (sorpresa: éxito-fracaso). Por ello, dice GB: "La vida histórica, o la historia viviente, está integrada, o se va integrando, rellenando de inventos -cuyos caracteres son novedad, originalidad, irrupción- que una vez surgidos, estrenados, irrumpidos pasen a "obsoletos", usados, desmodados, antiguos o antiguallas, formando, no obstante, estela con sus novedades, originalidades, espontaneidades. (...). El inventor está, de suyo, patente, abierto al porvenir. (...). En rigor de terminología: La historia se hace desde el porvenir; o inventor e inventos hacen historia. La historia hecha queda localizada, enmusealizada en pasado, en presente sin futuro, sin porvenir" (TELFD, 97-98)90. Más audazmente: "Historia es, por tanto, disposición cronológica de la aparición y avatares de fósiles y momias de todos los órdenes" (SQM, 380).
El término "Historia" está implicando el de "progreso", siendo interpretados ambos por GB "a la altura de ciencia y técnica actuales". De este modo, y "en tono de sugerencia e incitación a pensar", dice: "Entendamos por "progreso": contextura montada con "motor de explosión" (M) y volante cibernético (V); cual un auto, avión, barco... moderno" (TELFD, 99). Y más precisamente: "Motor de explosión regulada (Mr) y con retroajuste, retroseipsirreajustante (feedback) y mandos automáticos (Va): con simples gestos de Ciberneta o Gobernador" (ibid., 99), y luego: "El progreso parte, lo inician, "inventores" (con sus inventos de tipo Mr y Va; (...)" (TELFD, 100).
Por lo dicho, es claro que, una vez más, el "motor"91 funge como paradigma de lo auténtica, transfinitadora y actualmente artefactual, y así lo afirma de modo explícito GB: "Lo propiamente artificial se realiza y condensa en motor de explosión" (FM, 404). Como secuela, también lo será del progreso histórico, tal como ha quedado caracterizado, aunque ahora resaltando simultáneamente tanto su operación interna: aspecto explosivo (escalar), como la posibilidad que ofrece de dirigibilidad (aspecto vectorializable); síntesis que GB condensa y delata en la expresión "artefacto total" o verdaderamente "eficiente" (VMI, 136).
En efecto: la técnica sabe, o consiste, en aprovechar los "atentados frustrados" contra lo natural: ""Freno de agua"- de un líquido cualquiera- es un atentado planificado de comprimirla. Y no siempre se la ha puesto a tal prueba. Y cuando se la ha puesto ha salido incólume de ella. Y bien que la técnica aprovecha, ha inventado aprovechar, el fracaso de tal atentado" (VMI, 53-54). Pues bien, un motor, del tipo que sea, está regido por "la ley, o correlación, de Transfinitadores-y-refrenadores" (SVV, 83). En este sentido, dirá GB: "En un vulgar auto -y en otros aparatos- se ha introducido el portentoso y comodísimo invento de separar dirección y fuerza incorporándolas, enrealizándolas en dos artefactos: volante y motor. Volante: vehículo y órgano de la dirección -a servicio inmediato de mano; ésta a servicio más inmediato de vista y voluntad. Motor: instrumento o vehículo de fuerza, capaz de arrastrar toneladas de peso a velocidades inasequibles, casi inimaginables para pies, alas, de hombres y de águilas. (...). Volante y motor, dirección y fuerza, separados por invento; no por naturaleza o nacimiento; incorporados cada uno en aparato (vehículo) propio; y reajustados, a pesar de tal distinción, -estructural o artificial- en una realidad, aparato, artefacto total -eficiente- a servicio de hombre (...)" (VMI, 135-136). Tal separación se ha hecho sin escisión, lo que permite al hombre adoptar la función de "gobernador" o "motor racional" de lo físico92.
Ahora bien, para que "motor" ascienda a paradigma de lo auténticamente artificial, tal como lo presenta GB, su funcionamiento debe ser transfinito, es decir: la dirección que se imprima a su fuerza escalar debe apuntar a Infinitud, tal como se ha dicho más arriba, y ya se vio en otro capítulo: "Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural -pasado, presente, futuro. (...) Lo artificial está más allá, trans, de todo lo natural. Lo transciende. Es un trans-finito. (...). "Lo artificial es trans-finito respecto de lo natural"" (VMI, 136-137).
Por todo ello dirá:
"El que, por ahora, sólo en un rincón del universo, en la tierra, y dentro de ella en aparatos sueltos y pequeños, se haya llegado a distinguir dirección de vehículo, volante y motor, coajustados y seipsirregulados, vuelve irremediablemente falsa la proposición universal -evidente a ojos fisiológicos y a mente asomada a ellos- "todo lo natural tiene esencia constituida por cuatro causas: eficiente, final, formal y material, irreformables en número y funcionamiento de potencia". O dicho de otra manera: lo artificial no podría reformar lo natural. Hacer de causa eficiente, motor y fuerza bruta; de causa final, simple meta; de causa material, material en bruto; de causa formal, molde. Todo lo cual, no obstante, lo hace y es invento de la técnica y factura de la técnica. Preguntémonos con pregunta más determinada ya )no será posible y factible el que toda realidad- dios, dioses, dios enhumanado, hombre endiosado, héroe... hombre- se ponga a disyungir dentro de sí o ponga a disyungir a sí en dirección y vehículo, volante y motor, la su voluntad, apetito, mente, sentimientos, acciones externas...; des-hacer, pues, des-confundir sus causas naturales; des-montar su esencia; hacer cambiar el estado de sus ideas -conceptos, recordatorios, apariciones sensibles, contactos con realidades? Ante lo artificial, real y eficiente de nueva manera, el onus probandi corresponde a lo natural: a la esencia y esencialidades" (QD, 103-104).
Por otra parte, es evidente que detrás del criterio bacquiano de progreso se encuentra la diferencia entre "distinguirse" y "hacerse distinto"; distinción causada por la técnica93 y a la que nuestro autor quiere contribuir con su filosofar (carácter práctico del mismo), como queda patente cuando confiesa que con él "intentar pretenciosamente algo así cual un segundo Renacimiento, seguido el primero con el nacimiento de la Ciencia y Técnica actuales, colaborando en que el segundo fuera inauguración de Ciencia y Técnica a la altura de "porvenir": el de algunos siglos, al menos, posteriores al veinte" (PMNA, 17). Tres Renacimientos, por tanto: el pasado, el presente y el aún por-venir, a manos de ciencia y técnica novedosas, incluso desde la perspectiva actual.
La idea de progreso histórico propuesta por GB presenta otro aspecto relevante que tiñe esta etapa de su pensamiento: el de aceleración o crecimiento exponencial del ritmo inventor y, por tanto, de la misma historia por ellos fundada y sostenida (historia en estado histórico o sobrenatural). Tal tema lo encuentra GB ejemplarmente tratado y expuesto por McHale y Ramsauer94, de cuyos estudios y gráficos afirma: "Ellos indican clara