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Objetualidad, mundo y respectividad

Se trata en este apartado de examinar eso que podríamos llamar el asentamiento en la realidad en cuanto realidad. Experiencia que sólo se puede realizar sobre la propia realidad humana en cuanto tal. Mi asentamiento en la realidad pende en primer término de esa respectividad traducida al modo cómo *vitalmente+ me hallo con las cosas, por el modo en que éstas quedan ante mí. La *presión+ de las cosas sobre mí. Esta presión sería un aspecto héxico. Si las cosas me pueden con su presionar, la retención de ese presionar por mi parte, y el hacer por liberarme, me lleva a un tomar distancia, sin desprenderme, a su vez, de la tal presión. En esta tensión retentiva (veíamos un poco más atrás, 3.1.), nos encontramos, según Zubiri, con la categoría de actualidad de la realidad en ob-. Es el ámbito de la objetualidad. Esta especie de convulsión intelectiva responde a lo dinámico de nuestra razón sentiente en su estar ante eso que metafísicamente constituye la realidad en cuanto mundanal. Este movimiento intelectivo es todo lo complejo que podamos imaginar. Ahora sólo resaltar que la nota de respectividad, fundamento de la unidad mundanal, se actualiza a niveles intelectivos en forma de presión y que desencadena el dinamismo de la intelección racional desde la irrealidad del obC (ámbito de los objetos); y desde el que nos vemos forzados, por la fuerza de la realidad de las cosas, a volver sobre ellas con la realización de contenidos objetivos (cf.SH 654).

4.1. Realidad y respectividad

Este asentamiento en la realidad supone un poner tête à tête, a la nota de respectividad y a la estructura de la realidad. El tratamiento que de esta noción da Zubiri en SE, digamos, suscitó cierta polémica al interpretarse esta nota de respectividad como una modalidad de la relación. El propio Zubiri se sintió obligado a poner en claro la noción, dada la importancia para su comprensión de la realidad. Así en 1979, publica un amplio estudio sobre la Respectividad.

Zubiri, en *Sobre la Esencia+, entiende que la realidad en su grado último de inteligibilidad responde a un estado, modo de estar, constructo, i.d., no la concepción del sujeto y las notas inherentes, sino como la unidad en despliegue, en que las notas constitutivas son analizadores de la tal unidad. Visto desde la unidad, le llama estado constructo; ello es posible por mor de la respectividad. La visión detenida del análisis de esa unidad nos pondrá en claro esta visión zubiriana de la realidad, y que de alguna manera nos va a devolver a eso que es la idea matriz respecto a inteligencia y realidad, su congenereidad, y esa especie de *pondus+ de la realidad sobre su propia *mera actualidad+, que es, en realidad, la esencia de la inteligencia.

La unidad esencial es una unidad que se actualiza en el haz de notas esenciales desde sí mismas. Ese 'desde sí mismas' conlleva una capacidad de ...unidad. Es una auténtica solidaridad física por contraposición a una incontradicción. Y esta unidad es como una especie de apriori (alusión a Kant en este planteamiento) fundado en la respectividad. Este es el punto central de la metafísica de Zubiri: la unidad de la esencia. Aparecen aquí las nociones claves de la concepción de Zubiri: respectividad; estado constructo para 'ejemplificar' la respectividad, y al mismo tiempo como órgano de conceptuación de la esencia, en contraposición a los tipos de unidad clásica: conjunción, adición, ordenación, inherencia, sustancia. La unidad que manifiesta el constructo es unidad de coherencia (cf.SE 287C288).

5 La inteligencia sentiente

Como ya sabemos, Zubiri sistematiza su idea de inteligencia en la obra *Inteligencia Sentiente+. Ahí está su estudio maduro y definitivo. Pero no hay que olvidar que en su perspectiva de lo metafísico, esta idea de la inteligencia como sentiente está presente en todo el desarrollo de su obra: como inquietud y tanteo en su etapa ontológica (de esto trataremos en el capítulo segundo de este estudio), o ya como soporte fuerte de su filosofía en la etapa metafísica. Sirva de prueba indicativa este breve texto de 1969:

..."la inteligencia no es algo que esté separado y escindido del sentir y, a su vez, el sentir humano no está separado y escindido de la inteligencia. No hay más que un solo acto, que es el acto de intelección sentiente." (PFMO 335)

 

 

5.1. Presupuestos nocionales

Para Zubiri la realidad Cnominada como un *de suyo+C, viene a ser una estructura que en sus elementos más simples se reduce a un constructo cuyo momento posicional nos abre al panorama de lo que es la situación de cualquier ente. Esta situación hace referencia ante todo a la propia constitutividad de la cosa.

Porque las cosas actúan, se suscita el interés por saber qué son. Para Zubiri este ser no es un 'algo' en sí, o un referente relacional en el ámbito de la compresión de los fenómenos, sino un estar situado de 'algo suficiente' en el orden constructo.

Toda situación es respecto de algo: a niveles estructurales (digamos de constitución radical Cpor entendernosC), este respecto es constitutivo y afecta en primer término al modo de 'estar'. Este estar va a cobrar en la filosofía de Zubiri una importancia decisiva.

El estar para Zubiri es algo dinámico, ello significa que de alguna manera nos lleva a la comprensión de 'aquello' que está.

En la obra de "Inteligencia Sentiente,o Inteligencia y Realidad", por su misma expresión nos encontramos ante un enunciado estructural: *unidad+ que en su despliegue muestra lo constitutivo de sí misma.

El despliegue de la inteligencia, Cdespliegue estructuralC, mostrará eso que es la realidad desde su modo de estar. Zubiri habla del 'mero estar' de la realidad como expresión de lo que es la inteligencia. "actualidad" llama Zubiri a este estado de la realidad. De ahí que el despliegue de esta estructura de actualidad abra todo el panorama metafísico de lo que es la inteligencia en su unidad estructural con la realidad.

Actualidad y unidad estructural van a constituir las claves para la compresión de la idea de realidad en Zubiri.

Lo que se aprehende es precisamente *actualidad...de realidad+, ahí esta la 'intuición' zubiriana de la esencia de la inteligencia...*actualidad+. O dicho de otra manera, la expresión de impresión con el neologismo de reidad que Zubiri emplea, ahora se puede ver en todo su significado. No hay por una parte realidad, y por otra, actualidad. No, sino que a lo que llamamos inteligencia no es más que un estado (nota, en otro modo de consideración) de un ente 'sentiente', y por ahí no sólo vemos que el tal ente es una realidad Cun de suyoC, sino que también opera como tal, y esa operación es real en la medida que se hace a si mismo como realidad. Sólo el hombre 'realiza la experiencia' de lo real.

Radicalidad de la intelección:

Por la intelección nos instalamos en la realidad: sumergirnos en lo real para "arrancar con rigor a su realidad algunas esquirlas de su intrínseca inteligibilidad"(IRE 15).

5.2. Inteligencia sentiente, su estructura esencial.

Este apartado es como un prensado de la idea metafísica de Zubiri sobre la inteligencia. Los textos hablan por sí. (Las brevísimas introducciones mías sólo quieren poner de relieve las incidencias de la estructura *habitud-actualidad+: es como el hilo conductor de fondo, de todo el estudio).

"Su estructura esencial"

"Se trata de una unidad en el acto mismo. No hay más que un acto de intelección sentiente, por tanto, no hay un acto completo de sentir y otro acto completo de inteligir, sino tan sólo la unidad del acto en cuanto tal."(PFMO 335)

La *actualidad+, como la categoría clave en el análisis de lo que sea la inteligencia:

"Ese acto de impresión de realidad, por lo que tiene de impresión es sensitivo; por lo que tiene de realidad es intelectivo [...]

la filosofía de Husserl se ha montado sobre la idea de la intencionalidad. Pero la intelección sentiente no es primariamente intencionalidad, no consiste en dirigirse intencionalmente a las cosas. La inteligencia tomada simpliciter, en tanto que inteligencia sentiente -e incluso no sentienteC es pura y simple *actualización+ de lo inteligido".

(PFMO 336)

Análisis de esta *actualización+. Puede ya apreciarse que la categoría de la inteligencia como habitud, es la actualidad:

"La esencia del acto intelectivo es pura y simplemente actualización. La invocación de todos los demás caracteres, sean e n t e l Xc e i a o lo que se quiera, es una explicación de ese carácter primario de actualidad elemental, sin el que todo lo demás quedaría en el aire...(PFMO 337)

Actualización y verdad:

"En tanto que la realidad está actualizada, esa actualización constituye su radical, formal y primigenia verdad [...] La verdad es primariamente la presentación de la realidad, la actualización de una realidad precisamente en su formal y constitutiva dimensión de realidad. Esto es la verdad real. *Real+, porque se refiere a la cosa en tanto que real y esta es la vía por la que la verdad tendrá que entrar, de una o de otra manera, en el orden transcendental." (PFMO 339)

 

 

5.3. Verdad y Realidad: la categoría de Actualidad

Esta unidad de verdad y realidad es posiblemente la expresión metafísica más ajustada a la idea de congenereidad de inteligencia y realidad, en Zubiri. Entiendo que en *Sobre la Esencia+ se esfuerza de una manera especial en ponerlo de relieve.

En el análisis de lo verdadero de lo real, el primer concepto que aparece, y no podía ser otro, es el de actualización, contraponiéndolo con firmeza al 'equivalente' de sus interlocutores:

"Inteligir es un mero actualizar la cosa. Toda otra concepción es inaceptable ante todo por falta de radicalidad. Posición, ideación, correlación intencional no podrían ser ni tan siquiera lo que pretenden ser (y a veces efectivamente lo son) si no fueran simples modalizaciones entre otras varias, de esto que es actualizar."(SE 113)

Es aquí donde aparece bien determinado el concepto de realidad y el de la inteligencia como habitud:

[...] "el inteligir en cuanto tal es aprehender algo como realidad [...] enfrentarse con las cosas como realidades[...] Lo inteligido qua inteligido es formalmente 'realidad'. Estímulo y realidad son, ante todo,[...] los caracteres formales, las dos formalidades, de lo aprehendido en cuanto tal."(SE 115)

En esta intersección de inteligencia y realidad en la verdad, aparece en seguida el momento del *prius+ que *cualifica+ ese modo de haberse o habitud:

."En su actualización como realidad, pues, la cosa real funda la verdad, pero se actualiza a sí misma como algo que si es fundamento, lo es precisamente porque ya era realidad propia independientemente de la intelección, de suerte que en la actualidad intelectiva de la realidad, el momento de realidad se nos presenta como un prius respecto del momento de su actualidad intelectiva." (SE 116)

Al determinar más esta verdad real va a aparecer 'incoado' bajo el término de 'remisión', el concepto zubiriano de respectividad; y la insinuación del tipo de unidad que subyace a la dualidad de condiciones:

."Lo que hay en la verdad real no son dos términos sino algo así como 'condiciones' de un solo término, de la cosa real, a saber, la condición de realidad 'propia' y la condición de realidad 'actualizada'."

(SE 117)

En el análisis de la verdad real es fundamental la forzosidad de la realidad que nos hace quedar retenidos. Este quedar forzoso, es el estar. Ello es el fundamento en IRE de la modalización de ratificación (mejor de aprehensión primordial).

."En la intelección no hay sólo realidad sino además una ratificación de la realidad por parte de la cosa misma...En la intelección, la inteligencia 'está' en la cosa (precisamente porque ésta está en aquella), pero es un estar internamente cualificado: es un 'estar quedando' en lo que la cosa es. En la intelección [...] la cosa real está [...] ratificada en y por sí misma en su propia realidad."(SE 118)

Así la verdad real es el hilo conductor para el análisis de la realidad. Lo primero de todo serán las dimensiones de la realidad. Estas dimensiones nos descubren la fundamentalidad. (En IRE 240, y rectificada por el mismo Zubiri, se da una distinta conceptualización, que a mi manera de entender, y a salvo de un análisis más minucioso, se debe a que en *Sobre la Esencia+ está bajo la preocupación de 'despegarse' de la desvelación heideggeriana):

."Las tres son congéneres como momentos estructurales de la primaria actualización intelectiva de una cosa real. Sin embargo son formalmente distintas, tanto que su despliegue en intelección ulterior matiza fundamentalmente la actitud del hombre ante el problema de la realidad."(SE 131)

Tenemos desde el punto de vista de Zubiri una auténtica constatación, en este análisis de la verdad real, de la 'intrínseca contextura dimensional, en toda su plenitud de lo que la cosa es: riqueza, solidez, estar siendo'(SE 133).

El fondo de la realidad es dimensional, y de ahí, la conclusión obvia: 'la índole de la realidad esenciada se halla en la unidad primaria de estas tres dimensiones estructurales de la realidad'(SE 134).

Volvemos como puede observarse, a la unidad como punto de orientación metafísica. Pero ya en el análisis de una inteligencia sentiente, i.d. desde la actualización de los distintos respectos de la realidad; en este caso, de la inteligencia misma considerada como nota esencial de la realidad, y en su característica propia como *héxis+ o habitud.

5.4. La Actualidad y el nivel de las estructuras de la Realidad

La categoría de actualidad nos hace ver que la inteligencia en la actitud que entendemos como razón, determina con sus construcciones un orden de actualidad, que de alguna manera vuelve claros los aspectos, que decíamos de diafanidad, y que no son otros que las notas estructurales de la realidad en impresión.

Se trata de comprobarlo sobre la propia inteligencia como tal nota de realidad. La impresión de realidad por su momento de alteridad hace que la inteligencia capte la nota de aperturalidad en el 'más' de la formalidad de realidad. La actualización de este más es el ámbito donde se va a operar esa marcha que Zubiri, en su momento, va a denominar 'del campo al mundo'.

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La idea de estado y la habitud

El *estar+ en la metafísica de Zubiri constituye, como la categoría fundamental de realidad. Estamos en la realidad. Ese estar tiene un aspecto constitutivo fundamental, es dinámico. La realidad es un *de suyo+ que *da de sí+.

La habitud o modo de haberse el animal con lo que le estimula es una categoría que hemos de analizar sistemáticamente a lo largo de todo el estudio. Para Zubiri la inteligencia sentiente se piensa desde esta categoría, es el modo como el hombre se *ha+ con las cosas que *quedan+ ante él por el modo en que le afectan.

La consideración conjunta de estas nociones de estado y habitud, nos lleva en este momento a verlas desde la perspectiva de lo *dinámico+. El estar en el mundo de los seres vivos supone como una especie de *tensidad+, es la manifestación por decirlo así, del dar de sí como dinámico:

"El dinamismo es ciertamente un momento estructural de las cosas, aquel momento estructural, o uno de los momentos estructurales, quizá el más radical, por el que las cosas están en el mundo. Es la manera de estar en el mundo."(EDR 279)

Ahora este *estar en el mundo+, trae a primer plano su modo general de estar. Este para Zubiri es el tiempo. Es la consideración metafísica del tiempo desde la perspectiva del dar de sí de la realidad. Su consideración nos llevará a la confluencia entre el modo de haberse el animal y las estructuras temporales (cf. EDR 281, 282,283,287).

La descripción del tiempo como tal, ha sido objeto por parte de Zubiri de un estudio pormenorizado y que publicó en el 1975. Para nuestro tema seguiremos sus afirmaciones en el ámbito de lo dinámico de la realidad, único aspecto que aquí nos interesa.

6.1. El tiempo y el ser vivo

El tiempo sería como un momento de esa tensidad a la que hicimos alusión, como propia del dinamismo de la realidad, y máxime del ser vivo.

"...la tensión en sí misma no es tiempo. La tensión es una estructura de las cosas reales [...] El tiempo sería en todo caso un momento intrínseco de esta tensión [...] el cambio simpliciter no es la sede del tiempo."(EDR 292)

El *estar+ conlleva siempre un aspecto de modalización, es la respectividad como nota constitutiva de la realidad; y la habitud o modo de haberse como modalización de esa respectividad en los seres vivos. Según las diversas modalizaciones, así será lo modal del tiempo en ese devenir de actualización.

Actualidad de realidad en el mundo, ser, y modalización o actualidad del ser, tiempo. El tiempo llevará como estigma esencial el *aei+ griego, el ser siempre. Donde este *siempre+ responde a su esencia (cf.EDR 299).

6.2. Cómo se está en el tiempo

Lo tempóreo y lo espacioso como tal, son para Zubiri modos de estar. Esto en lo seres vivos, evidentemente son modos habitudinales, i.d., suponen modos de estar siendo. El *dar de sí+ es expresión del *modo de haberse+: he ahí la huella de la habitud. La secuencia que va a continuación es como una determinación de los momentos temporales que minimizan ese modo de haberse el animal afectado. (En el caso del hombre, la retención de las cosas como *de suyo+, hace posible la actualización de esta experiencia del tiempo. Sería la expresión de la *diafanidad+ del *aei+):

"....se puede estar de maneras distintas en el tiempo [...] dando de sí pero en el otro [...] en ese dar de sí no le acontece nada a aquel que da de sí [...] El *devenir en otro+ es un estar dando de sí en otro. Y, por consiguiente, es un modo de estar en el tiempo que es en cierto modo estar constituyendo el tiempo [...] hay un segundo modo [...] dando de sí y fluyendo [...] fluyendo justamente en sí mismo. Y entonces esto es una especie de ocupación del tiempo.

[...] Hay [...] un tercer modo [...] contar con el tiempo. Tomar el tiempo como una estructura sinóptica, y no como una estructura fluente."(EDR 305)

Quiero llamar la atención sobre este momento de flexibilidad y sobre el momento de repliegue del tiempo. Sólo el hombre capta estos aspectos, )por habitud?:

"...el hombre tiene esta estructura unitaria y radical de fluencia y proyectividad precisamente porque es sentiente (porque es fluente) y está abierto al todo de la realidad (porque es inteligencia)."(EDR 307)

 

 

6.4. El modo de haberse con las cosas como algo tempóreo

Este devorar el tiempo por parte de la realidad humana, sí que es un aterrador modo de dar de sí y que como tal puede ser indicativo de la caducidad de la realidad humana.

"El tiempo es siempre y solamente un tiempo de plenificación de sí mismo: es justamente estar dando de sí.

Naturalmente, hay un momento de pérdida completa. Pero no es porque el tiempo nos haya devorado, sino la revés, porque es que nuestra realidad, en sí misma caduca, ha devorado el tiempo en que ella está dando de sí."(EDR 308)

"El tiempo es pura y simplemente la forma mundanal del dinamismo como un dar de sí.'(EDR 309)

Hay como una vitalidad del tiempo: metáforas a parte, en el hombre el modo de haberse con las cosas es algo tempóreo: (y esto tempóreo viene expresado en el texto que sigue).

"El tiempo es la plenificación entitativa de la realidad. Y como tal el dinamismo de la realidad, en tanto que actualidad en el mundo, es temporeidad.

[...] El mundo por ser dinámico él, en su interna estructura, internamente instituye dentro de sí el tiempo en la respectividad, y como momento de ella.

El mundo no está en el tiempo, es temporal: es tempóreo."(EDR 310)

Esta especie de intromisión metafísica del tiempo en lo dinámico de la realidad, yo diría que viene a reforzar la congenereidad entre inteligencia y realidad, siempre y cuando esa inteligencia sea radicalmente sentiente. Sobre este aspecto vamos a seguir insistiendo. Y para ello hay que seguir ahondando en el análisis del *estar+.