Capítulo V, B (1975)

 

159ss: analiza el Yo como modo de ser y dentro de ésto (como en HD) las dimensiones del yo. Es como la base del estudio de HD. Es importante recordar que ésto se refeire más al Yo, y que por esto el aspecto de realidad, sobre todo de las habitudes, queda muy sucinto. Lo curioso aquí como en HD es que se insiste mucho en la especie.

 

Cabría hace un análisis en tres niveles: las acciones sociales (el otro como realidad, sociedad y comunión personal), las habitudes (la héxis) y la estructura (especie), pero Zubiri sigue más bien el esquema opuesto.

 

Hay la autoposesión respecto al todo de la realidad, 188. Pero por la unidad filética, cada persona es real no sólo respecto de la realidad sino respecto de los modos según los cuales son reales las demás personas. En cada persona reobran los caracteres filéticos que pertenecen a la realidad psico-orgánica, 188 (este es tal vez el punto: en lo "psico" está la parte de las habitudes, mientras que en lo orgánico está formalmente la especie). La personalidad se determina frente a las demás personalidades, 188.

 

La actividad psico-orgánica es la que determina el ser, 189, y al determinar el ser co-determina algunos momentos de la personalidad respecto de las demás personas, 189.

 

Sentidos del término "individual", 189-191. En el sentido que aquí interesa, individualidad envuelve referencia a otros individuos de la misma especie: individualidad diferencial, 191.

Cada hombre lleva en sí mismo una referencia a los demás, 191. Primero lo fundamenta de modo más orgánico, pero después dice que se trata tanto de las motas orgánicas como psíquicas, naturales y apropiadas, 192. Es aquí donde habría que insertar la observación de Zubiri sobre los hombres-lobo: el puro esquema orgánico no basta (lo filético y lo orgánico no se identifican en Zubiri, pues en lo filético están también las notas psíquicas que posibilitan la sociedad humana)

 

No se trata de una dimensión de la personeidad, sino de una dimensión de la personalidad, 192s. Importante: tanto lo natural como lo apropiado pertenecen a la realidad y se reactualizan en el ser, 193: no es que la realidad sea lo natural y el ser lo apropiado. De ahí que todo lo de las habitudes se pueda meter en lo apropiado y sea parte de la realidad que aquí se presupone porque está tratando del ser.

 

Versión parece ser lo filético. Después viene la convivencia, que se aplica también a los animales, 193s. La palabra alteridad tiene aquí para Zubiri sentido negativo, 193, frente a versión, que es una palabra positiva.

 

En el ámbito de la estimulidad sí hay convivencia (estimúlica) 194 (que para Zubiri es agrupación, 193s, no sociedad), mientras que la convivencia social es propio del hombre. "A la sociedad compete esencial y constitutivamente este momento de realidad", 194. La sociedad humana se constituye por la versión a la realidad. Para Zubiri lo filético incluye la apertura a la realidad, 194s. De ahí que la versión no sea sólo natural sino también en virtud de caracteres apropiados, 195 (y remite a la conclusión del capítulo donde esboza su visión de la historia)

 

Dos direcciones de la versión y de la convivencia: sociedad en sentido restringido, 195 (pura sociedad) y comunión personal, 196. Importante lo del "lugar" en la sociedad, que aquí aparece, porque puede conectar con la estructura tópica del mundo social de la que hablaba en EDR.

 

196: importante. Se distinguen tres momentos en la refluencia del esquema filético: versión, convivencia y hexis o habitud. Los tres tocan a la realidad y no directamente al ser. Diversidad y socialidad no son dos momentos uno anterior al otro, sino que "son rigurosamente congéneres" y constitutivos de una realidad sustantiva. "La socialidad pertenece al hombre entero como animal de realidades, pertenece a su forma de realidad. El hombre es esencialmente social", 196. El hombre lleva dentro de sí a los otros, es animal social, 197 (así se recoge lo fundamental del curso de 1954)

 

Comunidad y comunicación como propiedades del ser humano, pero que presuponen la comunalidad, 197s. Una realidad que de suyo es social determina un ser que en sí mismo es comunal, 198. Lo primero es ser-común, de ahí viene la comunidad y comunicación, 198. Y es común tanto en lo natural como en lo apropiado, 198.

 

Individualidad y comunalidad en igualdad, sin prerrogativa de la una sobre la otra, 198. La personalidad es a una individual y social sin prerrogativa de una de las dimensiones sobre la otras, 198. "La socialidad es una esencial dimensión concrecional de mi personalidad. Sin esa socialidad, no es sólo que mi personalidad no sería como es, sino que ni siquiera habría personalidad", 198.

 

[El considerar Zubiri la socialidad desde el ser se enlaza aunque sea vagamente con Goffmann, para quien la actividad social no se explica fundamentalmente en función de fines y metas, sino en función de lo que los hombres quieren aparentar frente a los demás. Gouldner dice en CSO: "no se presenta a los hombres aquí tatanto dehacer algo, sino de serlo", 349, aunque en Goffmann este ser es más un aparentar teatralmente que un configurarse].

 

La génesis es un momento de la actividad psico-orgánica, 199.

 

La prospeccción afecta al esquema en cuanto tal. No sólo cada uno, sino todos, en su unidad son prospectivos. El Phylum es propiamente lo prospectivo, 199.

 

Cuando la prospección no es solamente trasmisión de vida, sino que se dirige a la realidad del otro, es tradición: entraga de modos de estar vivientemente en la realidad, 200. En la tradición se trasmiten formas de vida, 201. El hombre para tener historia necesita no sólo inteligencia, sino que se le den formas de vida en la realidad, no puede comenzar en cero, 201. (Esto significa que es necesario conceptuar las formas de vida en lo de la sociedad, cosa que Zubiri no hace explícitamente). Dice frecuentemente "formas de vida en la realidad" (201s), con lo que hay una interesante confluencia con Wittgenstein

Lo natural es vector intrínseco de la historia, pero la historia no es prolongación de la evolución, lo cual no quita para que la evolución pueda influir en la historia, 202.

 

Importante: el sujeto de la historia es el phylum, 203. Importante: "en rigor sólo hay historia cuando la tradición tiene como sujeto a una comunidad. Lo demás sería pura biografía. De ahí que llamar historia a 'toda' tradición es inexacto", 203. Sólo para simplificar llama historia a toda tradición, 203. (pero oscila entre phylum y comunidad, no se diferencia entre ambos, en la p 219 se inclina claramente por la comunidad como sujeto de la historia y no el phylum)

 

El objeto de la historia, 230ss: "la historicidad es un momento constitutivo de la realidad misma del hombre", 204. La historicidad no afecta sólo a los contenidos del hombre, sino a su formalidad misma de realidad, 204.

 

Tradición no es conformismo, 204s. Tradición no es lo atestiguado, 205. No es tradicional por estar atestiguado, sino por la entrega, 205. No toda tradición es testimonial, ni es problema de ver si hay cosas implícitas en el testimonio, 205. (esto posiblita un concepto más amplio de tradición, donde no sólo entran los testimonios culturales, sino todas las posibilidades, también las técnicas, políticas, económicas, etc., Según Zubiri en la actualidad habría una sola tradición histórica)

 

"Todo depende, en efecto, de qué se entienda por formas de vida", 206. Contra la interpretación propia de la hermenéutica, 206. (forma de vida como figura de una vida determinante del sentido de su contenido vital). Crítica: el sentido se funda en la realidad, 206. Y la forma de vida no es configuración de la vida: no es figura sino forma: no se entrega la forma de vivir como configurante de los actos de la vida, sino como formante de la realidad misma de la vida, 207. La figura es ulterior, 207. Y vida es autoposesión: en la tradición se trasmite una forma de autoposesión, 207.

 

Se trasmite por el vector de la génesis una forma de vida como conformación de la vida: mentalidad y realidad misma del hombre es distinta de hace siglos, 208. El hombre se va haciendo en su realidad, 208. (Importante: la praxis afecta a la realidad misma del hombre, no sólo a configuraciones de su realidad).

 

"Esta forma de realidad es un sistema de notas reales, naturales unas y apropiadas otras". "La forma de realidad recibida es la forma radical y básica de las posibilidades de realización", 209. Esta forma de realidad como principio de posibilidades de realización es lo que constituye la tradición, 209.

diferencia con el dinamismo social: éste concierne a la forma de realidad como principio de asociación. Recae sobre lo que de hecho es el hombre actualmente y sus notas en cuanto poseídas. La historia no sobre hechos sino sobre sucesos, 209.

 

El hombre se va haciendo en la historia, 209s. Tiempo histórico: el estar apoyado en el anterior, altura de los tiempos, 210s. Edad histórica que no es de la persona sino edad de la comunidad, 210. La forma según la cual refluye la prospección específica sobre cada uno del los miembros del phylum es la cotaneidad, 210. No es sincronía (Roma-Pekín siglo XI), 210. Sólo hay cotaneidad en una misma tradición.

 

Esta cotaneidad de la realidad determina el ser como acrescente, 211-212. Ser como ser-ad y ser como crecida, 212.

 

(Frente a DHSH se da nombre a la dimensión -acrescencia-, con lo que se distingue más claramente entre ser y realidad).

 

Al igual que la espacialidad, las dimensiones presuponen el ser, 214. Pero no son propiedades o relaciones extrínsecas al mismo, sino "caracteres determinados por lo que intrínsecamente es la actividad psico-órgánica en que mi realidad sustantiva consiste". No se siguen del ser en cuanto ser, sino que le pertenecen "sólo porque el ser está determinado por la realidad", 214. No son algo ni necesario ni fáctico en el sentido de adventicio. Son algo factual en cuanto caracteres de la respectividad, 214: dimensiones estructurales, 214.

 

son dimensiones funcionales, 214s, pues " el ser de la realidad sustantiva de cada cual está co-determinado por el ser de los demás. Y este 'con' de la co-determinación es la funcionalidad. El ser de la realidad sustantiva está co-determinado como individual, comunal y acrescente", 215.

 

Son dimensiones del ser genéticamente determinadas respecto de los generados, con los que genéticamente convive, va a convivir o podría haber convivido, 215 (aquí apunta la mundialización). Las dimensiones funcionales de la codeterminación tienen carácter físico y no conceptivo, 215.

 

Las dimensiones tienen grados, 215s (más o menos comunal). Tienen una dirección (aumento o pérdida de comunalidad), 216, tiene un valor acotado, 216. Y esto lo determina la convivencia, 216s (curiosamente, la convivencia determina ahora las dimensiones del ser, con lo cual la prioridad del Yo queda algo mermada) "esas dimensiones sólo tienen sentido plenario y riguroso en cuanto determinadas por la convivencia: la laxitud y la independencia de la convivencia determinan una laxitud o incluso una independencia en las dimensiones del ser del hombre. Y esto es esencial.", 217. Carácter plural de la convivencia, 217.

 

Donde no hay homogeneidad de convivencia no hay diversidad, 217. El romano y el chino del siglo X no son diversos, 218s.

 

Distintos tipos de socialidad. "La convivencia constituye la sociedad, lo mismo tratándose de los individuos dentro de cada círculo que desde los circulos entre sí", 218. Carácter plural de la sociedad, 219. "Probablemente es nuestra época la primera en que la humanidad constituye, todo lo laxamente que se quiera, una sociedad verdaderamente una y única", 219. De ahí que el ser de la realidad sustantiva de los hombres empieza a ser común en todo el phylum, 219.

 

"El hombre es de suyo una realidad histórica. Pero el acontecer histórico es constitutivamente plural. No ha habido hasta hoy una historia estrictamente universal. Porque el sujeto propio de la historia es la comunidad social, la cual, como acabamos de ver, es plural", 219. Con ello es plural la tradición y el tiempo histórico mismo, 219s. Sólo en la actualidad "cuado la convivencia social se va haciendo total se va constituyendo también un tiempo único. Así y todo esta unidad es más o menos laxa, porque no es igualmente homogénea la convivencia de las distintas comunidades. El hombre es de suyo histórico, pero pertenece a 'esta' comunidad precisa en 'este' preciso momento de la historia de ella. Por eso la unidad del timpo va siendo ciertamente única, pero no llega a ser unívoca. Unidad no es sinónimo de univocidad. La universalidad de la historia actual no es la misma tratándose de Europa que de estremo Oriente. Hay ahora una unicidad, cosa que hasta ahora no había. Pero esta unicidad no es necesariamente univocidad. Sólo hay univicidad en una sociedad estrictamente una", Todavía la altura de los tiempos, siendo una, no es unívoca (trópico, esquimales) 220.