Estructura de la metafísica (1969)

 

Remite la génesis de la idea de conciencia al cristianismo, pp. 32ss. El logos es entonces un con-saber con Dios, de ahí la sustantivación de la conciencia, p. 35. Conciencia como la presencia inmediata de lo que las cosas son, 35. Sus maestros en Lovaina consideraban la coencia "como una especie de actividad, como una cosa que tiene una sustantividad", 35. Inconsciente, subconsciente, etc. remitidos a la conciencia, 36. Sustantivados también el ser, el espacio y el tiempo, 36ss.

 

Del darse cuenta se nos dice expressis verbis desde el tiempo de Descartes que tiene una sustantividad, "y aparece el vocablo así sustantivado todavía hasta tiempo de los Fenomenólogos de Husserl", pp. 45s. "Pero aquí se pregunta uno, ¿y en qué consiste lo peculiar de esa conciencia desde el punto de vista de la unidad intrínseca con el ser, el tiempo y el espacio. Que es lo que nos importa. Lo demás sería una denominación extrínseca. La filosofía moderna no se ha planteado quizá en forma de problema esto; pero ha utilizado la respuesta a esta pregunta de una manera unívoca. Ha dicho, la esencia de la conciencia es el ser representación de las cosas... La conciencia es la representación del ser", p. 46

 

Después de hablar de la filosofía moderna dice:

 

"...la conciencia subjetivamente tomada no es un acto. Es el carácter que tienen algunos actos del sujeto. La conciencia no ejecuta actos. Si por un abuso, explicable históricamente, pero intrínsecamente absurdo, se quiere llamar a la conciencia una actividad, entonces lo que la conciencia tiene de actividad no es lo que tiene de conciencia, sino lo que tiene de acto, algo anterior al puro "darse cuenta". Esta actividad es lo que constituye la inteligencia. Y digoque esto que constituye la conciencia es carácter sólo de algunos actos intelectivos; tampoco todos los actos intelectivos del hombre están caracterizados por la conciencia. Veíamos, en efecto, la larga lista de lo que es inconsciente, de lo que es pre-consciente, y de lo que es post-consciente, de lo que es subsconsciente... sí, pero todo ello reerido a la conciencia. Y claro, uno se dice: ¿es verdad que la conciencia sea el carácter por lo menos kath'exojen, el carácter supremo y excelente, que tiene el hombre frente al ser, esto es, que la forma suprema de actividad intelectiva sea representar el ser?" pp 47-48

 

Y sigue una crítica de la idea de la representación como lo primero en la intelección.

 

"Lo propio de la inteligencia no es "darse-cuenta-de" ni forjar una representación, sino pura y simplemente que las cosas le estén "actualmente" presentes, que adquieran "actualidad" en la propia inteligencia. Ahora bien, esta actualidad es la actualidad de la cosa real como real. Esto es, en su presentación misma, lo real en impresión se nos presenta como alg que es prius a la presentación misma. Lo cual significa, evidentemente, que esta inteligencia no es realidad, por lo pronto, más que respectivamente a todas las demás cosas. Es decir, la conciencia carece de sustantividad, y la inteligencia misma sólo tiene sustantividad en respectividad con todas las cosas. No es algo "ab-soluto". He aquí la primera brecha, radical y fundamental, que hay que abrir en el seno de la filosofía moderna. La conciencia, incluso tomada en su integridad, no tiene sustantividad alguna. Y la inteligencia misma no tiene sustantividad "ab-soluta", porque consiste esencial y formalmente –no vamos a entrar aquí en la cuestión– en tener esta actualidad respecto de todas las demás cosas", p. 51

 

[Las correcciones manuscritas de Zubiri al texto van en la línea de distinguir entre conciencia e inteligencia como algo anterior]