X. ZUBIRI, Estructura dinámica de la realidad, Alianza Editorial, Madrid, 1989, 356 pp.

 

 

 

 

Posibilidad como algo más radical y primario que la estructura de medios y de fines, EDR, 229

 

Diferencia entre acto y acción, 231s. Muy importante para la distinción de Habermas entre operaciones y acciones... En Zubiri ya hay aciones en el animal, y no sólo cuando éstas son simbólicas...

 

La acción es sistema, EDR, 232.

 

Hay que estudiar toda esta parte de EDR, muy importante para nuestro tema.

 

 

 

El hombre hace su vida con las demás cosas, con los hombres y consigo mismo. El con es un momento estructural de la vida del hombre y por ello del dinamismo de la personalización, 250-251. Pero además el hombre ejecuta su vida desde sí mismo, 251. Por este segundo momento el hombre no se limita a encontrarse con los otros hombres como se encuentra con el sol o con las montañas. Cada hombre tiene en sí mismo y por razón de sí mismo algo que concierne a los demás hombres. Y este algo es un momento estructural de mí mismo, 251. Los demás hombres funcionan como algo que soy yo mismo. Sólo porque esto es así a radice puede el hombre después hacer su vida con los demás hombres. El mí mismo desde el cual hago mi vida es estructural y formalmente un mí mismo respecto de los demás, 251.

 

Entonces aparece otro aspecto del dinamismo de la personalización que es posibilitación pero en forma diferente: ya no concierne al con sino al desde, 251. Es la convivencia. 251s.

 

La convivencia no es interacción, 252. (desde aquí crítica de Mead y de Habermas) Esta es algo si no extrínseco sí consecutivo a cada uno de los entes que reaccionan entre sí (ejempo: hidrógeno azufre y oxígeno en el SO4H2. La convivencia en cambio pertenece a la estructura de cada uno de los hombres, 252: cada hombre convive esencialmente con los demás, esto es desde sí mismo, 252: dinamismo de la convivencia.

 

De ahí pasa al phylum!!!!, 252. Esto ya es comunicación, en todo ser vivo, 253. Pero afirma "esto que le sucede como animal no me sirfe aquí para gran cosa, tan sólo para decir que es un estrato inevitable en el problema de la convivencia, pues lo contrario sería pensar en una convivencia angélica, 253.

 

la distinción está en que el hombre tiene inteligencia, 253. La versión a los demás es una versión en forma de realidad, desde sí mismo, desde su propia realidad qua realidad, 253. Por esto hay convivencia, no multitud sino un nosotros, 254. Esto es sociedad, antes de toda distinción sociedad-comunidad, 254.

 

Contra el punto de partida individualista se adhiere a Durkheim, 254.

 

Pero se opone a considerar la sociedad como una sustancia. Ni siquiera como una sustantividad plena, 254-255. La sociedad no tiene sustantividad plena: es tan sólo un momento de la sustantividad de los individuos, 255. Y como la sustantividad de los individuos es una estructura, hay que decir que la sociedad es un momento estructural de los individuos entre sí: La sociedad no es una sustancia, es una estructura, 255. Pero aquí habría que recurrir a la tesis de IRE sobre el hecho de que solamente el cosmos es una sustantividad plena.

 

El momento estructural de la sustantividad humana que merece ser llamado social es una habitud, 255. La habitud es un modo de habérselas con las cosas, que puede ser costumbre, pero puede ser un hábito entitativo (vicio de la puerta), 255. "Sociedad es un momento estructural de la sustantividad humana que tiene el carácter de habitud", 255.

 

La habitud consiste en estar afectado por los demás pero no de cualquier forma, sino por los otros en tanto que otros, es decir, incluyendo su carácter de alteridad en la propia afección. Tanto en sentido activo (estoy afectado) como activo (afecto a los demás), 256. Habría que ver más detenidamente qué se entiende aquí por alteridad, si la alteridad de la realidad o una alteridad humana: los otros.

 

Parece que z. se inclina a lo segundo pues inmediatametne señala que se trata de los otros en tanto que otros y no en tanto que personas, en forma despersonalizada, 256.

 

Poder de nosotros, reside en la habitud, en función talitativa, 256.

 

En función trasncendental es la realidad que se ha hecho algo común, 257. La realidad en tanto que comun es el aspecto transcendental de la realidad qua tale en cuanto constituida en sociedad, 257.

 

La publicidad es el carácter del encuentro que tiene cada uno de los individuos con una realidad que es realidad en común. Ahí está la diferencia entre la sociedad animal y humana, 257. No es realidad especificada en forma genética y filética, sino que es la realidad en cuanto tal hecha común, 257. la unidad de los hombres en sociedad no es comparable a la unidad de los hombres en una especie, 257.

 

Esta comunización se hace justamente gracias al dinamismo de la despersonalización, porque en la persona la realidad funciona en tanto que suya, 257.

 

Los demás hombres y la sociedad por ellos constituida no es solamente una convivencia, es un sistema de posibilidades para la vida de cada cual y para la estructura misma social en cuanto tal, 258

 

El sistema de posibilidades no está constituido sólo por hombres, sino por cosas que son momentos de la estructura social y que constituyen una fuente de posibilidades para la vida de cada cual, 258. No quiere decir que sea conocido, está definidoen cuanto que define la vida de cada cual, 258s. Por eso se le puede llamar cuerpo, 259: es el ámbito definitorio de unas acciones o de unas actividades, 259. La corporeidad se funda en el carácter social, en la estructura social, y no al revés, 259.

 

En cuanto sistema de posibilidades el cuerpo es mundo, 259. Sentidos de mundo, 259s. Nuestro mundo, 260. El dinamismo de las posibilidades del cuerpo es totalmente distinto del dinamismo de las estructuras sociales, es historia, 260.

 

El mundo como tópos, 261, Diferencia con lo tópico en sentido peyorativo, 261s. Carácter dinámico, 262. Carácter árquico, 262. Carácter de suerte, 262 y de moira, 263.

 

Dinamismo de la incorporación, 263s. Tradición, 264. Aspiración, 265. Conspiración según la cual hay un carácter convergencia que posibilita la incorporación, 265s.

 

Historia no es fluencia como la vida de la conciencia, contra elan vital de Bergson, 267. No es desarrollo, 267. no es prolongación de la evolución, aunque haya relación, 268. Historia es actualización de posibilidades, es transcurso, 269. Lo que no quita que los sucesos sean al mismo tiempo hechos, 269. La sociedad es instancia y es recurso para las acciones de cada uno y para las estructuras sociales mismas, 270. La historia es una estructura abierta al mundo, 270. Revolución, 270.

 

Discusión con Hegel sobre la relación entre espíritu subjetivo y espíritu objetivo, 271. No es espíritu sino tópos, 271. El tópos no es una realidad en sí, sino un sistema de posibilidades. No es objetivo, sino un sistema de posibilidades objetivado, esto es, puesto en comunidad con los otros, 271. Cuerpo desde el punto de vista del nosotros, 271.

 

Las posibilidaddes del mundo social se fundan en la posibilidad última que es la realidad en cuanto tal, en el mundo en su sentido metafísico, 271. Y a esa respectividad afecta la historia como dinamismo (dinamismo de la mundificación), 272.

 

Pero el mundo no es una sustantividad, 272. Tampoco es un ente grande, contra la tesis hegeliana del recuerdo, 272s. lo que sucede es que en la historia es despersonalizada, no entra lo personal, 273. Las personas no forman parte del mundo aunque están en el mundo, 273 (263s), de ahí que tampoco de la historia aunque estén en ella, 273. La historia es realidad penúltima respecto a la persona, 273.

 

El mundo no es hecho por la mundificación, sino que hay mundo desde que hay realidad, 273. Pero el carácter respectivo del mundo en su dinamismo y en su actividad propiamente mundana no transparece y funciona como tal sino justamente en las personas humanas, donde el mundo es formal y reduplicativamente mundo, 274.

 

La despersonalización de la sociedad y de la historia son un estadio no para un espíritu subjetivo sino para su propio espíritu perosnal, 274. la historia y la sociedad están hechos para el hombre, y no al revés, 274.