Universidad Centroamericana

"José Simeón Cañas" 

Reforma Curricular 1999

Licenciatura en Psicología

San Salvador, marzo de 1999

 


El papel del psicólogo centroamericano...

1. PRESENTACION

2. GENERALIDADES DE LA CARRERA

3. MARCO REFERENCIAL DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA: JUSTIFICACION

3.1. La perspectiva desde la que se enfoca el currículo

3.2. La opción epistemológica, conceptual y práctica

3.3. Curriculum y demanda social

3.4. Psicólogos generales o con orientación especializada?

3.5. La unidad del currículo

4. OBJETIVOS DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA DE LA UCA

4.1. Objetivo general

4.2. Objetivos específicos

5. PERFIL DEL PSICOLOGO A FORMAR EN LA UCA

6. EL PENSUM DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA

6.1. Ejes transversales y dinámica de la carrera

6.1.1. Dimensión ética

6.1.2. Dimensión práctica

6.1.3. Dimensión de investigación

6.1.4. Dimensión social

6.2. Metodología de enseñanza

6.2.1. Metodología de enseñanza y conocimiento integral

6.2.2. Implicaciones pedagógicas de los ejes transversales

6.2.3. Un nuevo profesor para el nuevo currículo

6.2.4. Dialéctica de la metodología

6.3. El pensum de la carrera

6.4. Asignaturas que se impartirán en el Ciclo Complementario

 

7. FORMA DE EVALUACION

7.1. Evaluación de la enseñanza

7.2. Evaluación del aprendizaje

7.2.1. Orientaciones fundamentales de la evaluación

7.2.2. Características de la evaluación

7.2.2.1. Justa

7.2.2.2. Integral

7.2.2.3. Continua

7.2.2.4. Sistemática

7.2.2.5. Participativa

7.2.2.6. Objetiva

7.3. Funciones de la evaluación

7.3.1. Función diagnóstica

7.3.2. Función motivadora

7.4. Selección de instrumentos adecuados

8. PLAZO DE ACTUALIZACION DEL PLAN DE ESTUDIOS

9. REQUISITOS DE ADMISION Y GRADUACION

9.1. Admisión a la Carrera de Psicología

9.1.1. Requisitos

9.1.2. Equivalencias

9.2. Proceso de graduación

 


Quizá la opción más radical que confronta la psicología centroamericana hoy radica en la disyuntiva entre un acomodamiento a un sistema social que personalmente nos ha beneficiado o una confrontación crítica frente a este sistema. En términos más positivos, la opción estriba en si aceptar o no el acompañar a las mayorías pobres y oprimidas en su lucha por constituirse como pueblo nuevo en una tierra nueva. No se trata de abandonar la psicología; se trata de poner el saber psicológico al servicio de la construcción de una sociedad donde el bienestar de los menos no se asiente sobre el malestar de los demás, donde la realización de los unos no requiera la negación de los otros, donde el interés de los pocos no exija la deshumanización de todos.

(Martín-Baró, I. "El papel del psicólogo en el contexto centroamericano", 1985).

 


1. PRESENTACION

El presente plan de estudios de la carrera de psicología de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA) ha sido elaborado como una necesidad de responder a las demandas actuales que se plantean a los profesionales de la psicología. El contenido está basado en las características del ejercicio profesional de los psicólogos en las diferentes áreas de aplicación y en las tendencias adoptadas por la psicología moderna, en cuanto a teoría, metodología y técnicas.

Algunas asignaturas contempladas en el plan anterior han sido eliminadas o modificadas en su contenido, para abrir espacios a nuevas asignaturas con un carácter integral y multidisciplinar, haciendo resaltar el carácter eminentemente social del psiquismo y las contribuciones específicas e idiosincráticas de la psicología al discurso de las ciencias sociales. El objetivo primordial de esta reforma al plan de estudios es potenciar un conocimiento integrado y práctico, basado en el rigor científico y en una articulación teórica amplia y profunda, que permita abordajes teóricos, técnicos y prácticos transformadores.

El nuevo plan adopta una concepción orgánica y flexible. La organicidad está evidenciada en el ordenamiento lógico de las asignaturas básicas, de profundización y aplicadas. La flexibilidad está dada con la incorporación de asignaturas electivas y seminarios que estarán destinados a reforzar los conocimientos en áreas especiales de la psicología. Este plan refleja, igualmente, un equilibrio entre las áreas clínica, educativa, organizacional y salud/comunitaria.

Con este plan se espera formar profesionales que no solamente adquieran conocimientos y destrezas para abordar los problemas psicológicos que se le planteen, sino también considerar tales problemas con sensibilidad y conciencia social.

 

2. GENERALIDADES DE LA CARRERA

Nombre: Licenciatura en Psicología

Requisitos de Ingreso: Título de Bachiller

Título a otorgar: Licenciado en Psicología

Duración de la carrera: 5 años (10 ciclos)

Número de asignaturas: 40

Número de unidades valorativas: 163-169

Fecha de inicio: Marzo, 1999

Sede donde se imparte: Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas":

Antiguo Cuscatlán, La Libertad

 

3. MARCO REFERENCIAL DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA: JUSTIFICACION

 

3.1. La perspectiva desde la que se enfoca el currículo

El planteamiento de un curriculum de la carrera de psicología lleva implícita la concepción de una definición de la identidad profesional y el papel que el psicólogo debe desempeñar en la sociedad en la que desarrolla su actividad profesional. En este empeño de definición, es fácil ceder a la tentación de limitarse a establecer el ámbito específico de la psicología como ciencia o como actividad en base a definiciones genéricas procedentes de latitudes ajenas a nuestro contexto sociocultural, con el riesgo, según Martín-Baró, de llegar a una comprensión de uno mismo y de los demás muchas veces miope frente a las realidades que mayoritariamente confrontan nuestros pueblos e inadecuada para captar su especificidad social y cultural y por lo tanto ineficaz para atender su problemática. Es por ello que, según el mismo autor, es de capital importancia examinar la situación histórica de nuestros pueblos y sus necesidades para poder plantear una definición de la identidad del psicólogo y por consiguiente, para nuestro caso, de los lineamientos para su formación profesional.

En congruencia con esto, es importante plantear que dicha formación debe propiciar la apertura del estudiante a una visión muy amplia del sentido de la conducta humana como objeto central de la psicología, trascendiendo el reduccionismo del "comportamiento en cuanto observable", aprendiendo a estudiar la conducta humana a la luz de su significación personal, y social, del saber que pone de manifiesto y del sentido que adquiere desde una perspectiva histórica. (I. Martín-Baró, 1990): De esta manera, la formalidad de la conducta queda transida por un sentido que no es descifrable desde la superficie mensurable, pero sin cuya comprensión poco o nada se entiende de la existencia.

Se trata, pues, de construir un conocimiento psicológico socialmente significativo, que no parta de la lógica formalizada y abstracta, sino que esté enraizado en los problemas y situaciones reales que viven con una subjetividad propia las personas comunes, actores de la vida real, con un aquí y un ahora; conocimiento que debe servir, al mismo tiempo, para ayudar a esas personas a entender y enfrentar dichos problemas. Ahora bien, ello no implica caer en el extremo de querer hacer ciencia crítica sin un estudio serio y sistemático de las teorías y diversas aportaciones del desarrollo de la psicología a lo largo de su historia. Por lo tanto, el currículo debe asegurar al mismo tiempo, un profundo conocimiento de las principales corrientes psicológicas y un contraste de dichos planteamientos con el contexto histórico y social de los destinatarios del servicio profesional para el que se pretende formar a los estudiantes.

Por otro lado, es importante cuidar que la formación psicológica no convierta la disciplina en lo que Deleule llama una "ideología de recambio"; es decir, que se limite a ofrecer una solución alternativa frente a los conflictos sociales, tratando de cambiar al individuo, pero conservando el orden social o, en el mejor de los casos, generando la ilusión de que quizás, al cambiar al individuo, también se cambiará el medio social. De ahí que según Martín-Baró (1990), es conveniente revisar el enfoque académico limitado al análisis de la conducta en cuanto observable y dirigir la mirada a la "caja negra " de la conciencia humana, concebida ésta no simplemente como el ámbito privado del saber y sentir subjetivo de los individuos, sino como el ámbito donde cada persona encuentra el impacto reflejo de su ser y de su hacer en sociedad, donde se elabora un saber sobre sí mismo, sobre la propia realidad, que le permite ser alguien, tener una identidad personal y social.

La conciencia es el saber o el no-saber sobre sí mismo, sobre el propio mundo y sobre los demás, un saber práxico antes que mental, ya que se inscribe en la adecuación a las realidades objetivas de todo comportamiento, y sólo condicionada y parcialmente se vuelve saber reflejo.

Así, pues, y siguiendo al mismo autor, se puede afirmar que la concientización constituye el horizonte primordial del quehacer psicológico. Ello supone un cambio de las personas en el proceso de cambiar su relación con el medio ambiente y, sobre todo con los demás. No hay saber verdadero que no vaya esencialmente vinculado con un hacer transformador sobre la realidad, pero no hay hacer transformador que no involucre un cambio de las relaciones entre los seres humanos. Aceptar la concientización como horizonte no requiere tanto cambiar el campo de trabajo, sino cambiar la perspectiva teórica y práctica desde la que se trabaja .

La orientación de una carrera, los objetivos a los que responde, la definición y elección de las materias con sus objetivos generales y específicos están suponiendo uno de los mecanismos centrales del proceso de concientización, del que se hablaba anteriormente, proceso que devuelve a la persona a su realidad socio-histórica, le hace consciente de ella y le da instrumentos para cambiarla

En definitiva, la planificación académica, si quiere propiciar la conscientización, debe esforzarse a fin de que los problemas reales del país, estén a la base de las carreras, de su organización y de su desarrollo, de las materias, de los programas y de los trabajos exigidos.

Todo ello tiene como objetivo aunar la psicología enseñada con la psicología practicada dentro de la realidad concreta, porque según el mismo Martín-Baró, una ciencia no encarnada es una ciencia alienada. De ahí que para efectos de una definición de la carrera de psicología, y el correspondiente estudio de la misma, podemos adoptar como definición la de Amalio Blanco en la que esta disciplina vuelve la vista decididamente a la promoción del bienestar de las personas:

La psicología es una ciencia que se materializa en una profesión claramente volcada hacia la intervención, con el decidido propósito de ser un instrumento de ayuda al bienestar tanto de las personas concretas como de grupos, instituciones y hasta de sociedades.

Por otro lado, la Asociación Americana de Psicología (APA) en la Conferencia de Utah sobre la enseñanza de la psicología propone la existencia de una serie de principios que se pueden considerar básicos y que, como tales, deben estar presentes en cualquier curriculum de psicología, con independencia de los contenidos que se impartan:

  1. la conducta ya sea personal o social es hasta cierto punto regular y predecible;
  2. los determinantes de la conducta pueden ser, hasta un determinado punto, identificados;
  3. la conducta, incluida la de los propios psicólogos, se encuentra profundamente influida por su contexto sociocultural y lingüístico;
  4. asimismo, la conducta se encuentra influida por el substrato biológico y psicológico del organismo.

 

3.2. La opción epistemológica, conceptual y práctica

Subyacente a un planteamiento curricular se encuentra, consciente o no, una opción de orden epistemológico, una opción conceptual y una opción en el orden de la praxis.

Una propuesta curricular puede plantear una serie de contenidos como algo terminado, como algo dado, como el saber necesario, acabado y absoluto o como el conocimiento cuyos criterios de verdad y validez es preciso relativizar. Esta postura es tanto más obligada en especial para las ciencias sociales precisamente por el carácter de historicidad que poseen, el cual hace que sus "verdades" sean relativas y parciales. De ahí, que si bien no se trata de negar a priori las teorías o modelos conceptuales nacidos en diversas circunstancias históricas, sí deben ser analizadas como conocimientos "situados", a fin de comprender que es la forma como una "realidad" se expresa o, mejor dicho, como socialmente es comprendida una realidad.

De esta manera, el currículo debe orientar a aprender a considerar la intencionalidad -subyacente o explícita- que da sentido a las preguntas de investigación o estudio y a los enfoques teóricos que se plantean en el pensum. La ciencia es una relación social compleja y sus transformaciones no son exclusiva responsabilidad de la evolución de los conocimientos sobre la realidad, sino también de los cambios en los objetos de estudio de las diversas disciplinas científicas. Admitir que la ciencia es absoluta es negar la condicionalidad social de la actividad científica, así como el suponer que es posible reproducir toda la realidad estudiada por la vía del pensamiento. De ahí la importancia de esclarecer la teorías del conocimiento implícita en toda concepción práctica y científica

El currículo en buena medida está constituido por una estructura conceptual, la cual mediatiza el acceso a la captación de la realidad en estudio. Ahora bien, tales aparatos conceptuales son instrumentos que pueden facilitar el acceso a dichas realidades o propiciar el ocultamiento de las mismas. Ello depende de si el currículo se aferra a una pretendida universalidad de esquemas y modelos conceptuales o si , como se planteaba más arriba, es capaz de introducir el análisis crítico de la intención y de las circunstancias en las que se producen y reproducen los conceptos con los que se pretende aprehender la realidad o explicar la forma como sus elementos constitutivos se relacionan entre sí. De lo contrario, se corre el riesgo de sesgar, desorientar y esconder dimensiones de la realidad que no son propias de la situación en la que fueron concebidos tales esquemas conceptuales. La realidad es tan rica en determinaciones, que no es posible postular la existencia de una teoría exhaustiva de la realidad.

Finalmente, el currículo implica necesariamente una praxis relativa al quehacer académico y profesional, según la cual se ordenarán las prioridades para la elección de los problemas a atender en función de los intereses desde los que se establecen dichas prioridades. Según Martín-Baró (1990),

No se trata de preguntarse qué pretende cada cual hacer con la psicología, sino primero y fundamentalmente a dónde lleva por su propio peso el quehacer psicológico, qué efecto objetivo produce en una determinada sociedad la actividad psicológica.

 

3.3. Curriculum y demanda social

El currículo tiene también como cometido enlazar la profesión con las demandas sociales, sin caer en el extremo de concretarse a hacerlo todo por las urgencias inmediatas y modas sociales ya que la universidad, como ninguna otra institución, está llamada a estimular el uso instrumental de la razón y para ser también reducto de la conciencia crítica. No obstante esto, la psicología que enseñe la universidad debe tener relación con la psicología que se practica a nivel profesional, contrarrestando la queja tradicional acerca de la inconsistencia, distancia y confusión entre la psicología como contenido, como materia para ser estudiada y la psicología como profesión para ser practicada.

"Hay que acabar con la ingenua falacia de la imparcialidad de la institución universitaria que ha conducido a una radical separación entre el mundo académico y la sociedad que lo sustenta, lo justifica y lo necesita. Ello requiere, como uno de sus primeros pasos, acomodar los contenidos docentes a la realidad en que se imparten y recuperar la vocación de la ciencia social de contribuir al cambio que, en el caso de la psicología, sea capaz de coadyuvar al bienestar de las personas, grupos y sociedades."

Es preciso tener claro, a la hora de considerar las demandas sociales, que las vías que tiene la psicología para contribuir al bienestar social y el bienestar humano no son otras que aquellas que se desprenden de su capacidad para comprender, predecir los principios del comportamiento humano tanto en el orden individual como social, distinguiendo claramente entre el activista social o político y el profesional que emplea la psicología en la promoción de un bienestar y salud personal y social.

 

3.4. Psicólogos generales o con orientación especializada?

En base a la experiencia misma del departamento de psicología de la UCA y el comentario de muchos autores la opción del presente currículo se orienta por un título de formación generales polivalente, ajeno a especialidades cerradas dentro de la licenciatura. Por medio de esta formación generales se pretende que el estudiante adquiera, además de los conocimientos teóricos y herramientas metodológicas pertinentes, una gama de habilidades suficientemente amplia como para poder ubicarse en el cambiante mundo profesional de la psicología. Así, el estudiante podrá familiarizarse con los diferentes campos de aplicación de la psicología, interesarse por un campo o especialidad concreta de trabajo, y adquirir las habilidades y estrategias para afrontar la variada gama de problemas propios de su futuro ejercicio profesional.

Por otro lado, el curriculum no contempla sólo las necesidades de formación exclusivas de la carrera de psicología sino que debe igualmente integrar la formación en disciplinas afines y que dan a la psicología esa dimensión de ciencia social y de la conducta.

 

3.5. La unidad del currículo

Nuestra concepción del currículo no se limita al planteamiento de un conjunto de contenidos y de materias y a una distribución secuencial y temporal de las mismas. El currículo parte de una posición teórica y epistemológica que pretende dar unidad tanto a los contenidos como a la metodología y a la estructuración de la misma carrera, de manera que cada uno de estos elementos refuerce a los demás y les dé coherencia.

El ordenamiento de los contenidos se establece partiendo de una formación básica general tanto de orden humanístico como psicológico para seguir con contenidos de base de cada una de las diferentes áreas de aplicación de la psicología y, en una segunda fase, terminando la formación de licenciatura con una profundización en cuatro de las principales áreas de aplicación profesional de las disciplina (clínica, educacional, organizacional/laboral, salud/comunitaria). Esta última etapa, en la cual se tratará de profundizar en temas específicos de la problemática actual salvadoreña desde la perspectiva de las distintas áreas del conocimiento psicológico y con la ayuda de otras ciencias afines, dará al currículo un carácter procesual.

En este sentido, el currículo propuesto no es estático y definido de forma inflexible de antemano, sino que es algo dinámico que evoluciona y cambia con el devenir histórico y los problemas que le caracterizan. Este carácter flexible e integrador hacen que la propuesta curricular sea abierta y procesual al poder ser concretado de forma diferente cada año, con cada grupo, en cada situación. Así los objetivos curriculares se concretan de modo sucesivo y su reelaboración tiene como finalidad ajustarlos a la realidad en que han de desarrollarse y a la que deben responder; es decir, contextualizarlo. En otras palabras, esta peculiaridad del currículo hará que la formación deje de ser estática, rígida y desarraigada y se caracterice por ser dinámica, flexible y comprometida.

Esta nueva concepción curricular, en especial la fase de profundización, supera el concepto de multidisciplinaridad o yuxtaposición de materias, e incorpora la interdisciplinaridad o el establecimiento de interacciones enriquecedoras entre diversas materias, y el de transdisciplinaridad donde los límites entre las disciplinas desaparecen para explicar un problema o fenómeno de forma integral o global. De esta manera, se va superando el modelo memorístico de información que parcela la realidad. Chávez (1996) llama a este tipo de currículo, currículo globalizado.

En fin, el currículo tomado en su conjunto dará oportunidad para que el estudiante reflexione sobre el estatuto científico de las ciencias humanas, adquiriendo una base antropológica, filosófica, sociopolítica y económica que le permita contextualizar sus conocimientos psicológicos.

 

4. OBJETIVOS DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA DE LA UCA

4.1. Objetivo general

Dotar a los futuros profesionales de la psicología de los conocimientos teóricos y de las habilidades técnicas para hacer frente a los problemas psicológicos más importantes en el ámbito de la educación, el trabajo, las organizaciones, la salud, y en otras áreas de aplicación de la disciplina en orden a contribuir al bienestar tanto de las personas concretas como de grupos, instituciones y la misma sociedad salvadoreña.

4.2. Objetivos específicos

 

5. PERFIL DEL PSICOLOGO A FORMAR EN LA UCA

Reconociendo que los fenómenos psicológicos reales se concretizan en personas y sociedades históricamente situadas y que la carrera de psicología de la UCA debe entenderse prioritáriamente como un instrumento en la transformación de la persona y de la sociedad salvadoreña, es necesario explicitar el perfil del profesional que se requiere para esta actividad transformadora.

El licenciado en psicología dispondrá de una formación científica y de las capacidades técnicas necesarias para la resolución de problemas psicológicos de relevancia social, tanto en los ámbitos de salud, de los servicios sociales, de la educación, del trabajo, y de las organizaciones, como en cualquier otro que, generado por la dinámica social en interacción con los avances de las ciencias del comportamiento, exija de su intervención.

Si bien la universidad debe formar técnicamente al profesional, debe al mismo tiempo cuidar de mantener también lo humano-crítico, importando tanto la técnico como lo intelectual. Se debe velar por no correr el riesgo de formar a psicólogos que se reduzcan a ser consejeros con buena voluntad y sentido común y menos aún, sofisticados charlatanes o tecnólogos de la psicología.

El psicólogo formado por la UCA estará dotado de habilidades anticipatorias que le capacite para idear planes de cara a eventos futuros. Este profesional debe ser consciente de la profunda implicación de esta disciplina en los procesos conductuales y sociales y de la necesidad no sólo de ampliar y profundizar continuamente su comprensión de los fenómenos conductuales y mentales, sino de incorporar además ese concienzudo conocimiento adquirido a los cambios sociales que se suceden continuamente.

En consonancia con la misión que la UCA ha asumido frente a la realidad de El Salvador, la formación profesional del psicólogo debe priorizar los conocimientos, habilidades y actitudes más relevantes para contribuir a la creación de condiciones de vida que posibiliten, a distintos niveles, un desarrollo psicológico más pleno para las mayorías necesitadas del país. El psicólogo egresado de la UCA, pues, dispondrá de la formación científica y técnica necesarias para intervenir como profesional en la solución de problemas psicológicos individuales y sociales, tanto en la prevención como en la optimización de los recursos personales y ambientales.

En resumen, el psicólogo formado en la UCA, será un profesional:

  1. que posea gran capacidad reflexiva y de pensamiento crítico para entender la mutualidad de los eventos psicológicos individuales y sociales;
  2. dotado de un conocimiento científico de la psicología que se caracterizará por ser contextual , cercana y comprometida;
  3. convencido de la capacidad de las personas y los grupos para el cambio en las actitudes y en el comportamiento;
  4. interesado en entender, investigar y explicar los eventos psicológicos de especial interés para las mayorías desposeídas o victimizadas del país;
  5. caracterizado por su integridad y honestidad personales, así como por su propia salud mental;
  6. capacitado para investigar con amplitud y seriedad científica en las distintas áreas del conocimiento psicológico;
  7. capaz de integrar la curiosidad intelectual con la apertura de mente y el autoconocimiento;
  8. capaz de apreciar y valorar la diversidad individual y cultural.

 

6. EL PENSUM DE LA CARRERA DE PSICOLOGIA

6.1. Ejes transversales y dinámica de la carrera

La carrera de Psicología está integrada por el tipo de materias que el estudiante cursará, de tal manera que el proyecto temático de la psicología como ciencia quede articulado de forma coherente; pero además, tendrá como elemento fundamental constituyente, las grandes líneas directrices que darán peculiaridad a una psicología desde y para Centroamérica. Tales líneas actuarán como ejes transversales que sostengan la presentación temática de los contenidos programáticos, y como tales aparecerán de manera explícita en los programas de las distintas asignaturas. Estos ejes transversales, por tanto, cualificarán el discurso teórico-práctico y harán que exista una temática sobre la que se reflexiona y se expone a lo largo de la carrera. Cuatro son estos ejes, los cuales se implican mutuamente y que se describen a continuación como dimensiones:

 

6.1.1. Dimensión ética

Toda asignatura reflexionará explícitamente sobre las implicaciones que tiene su presentación temática para la formación de una conciencia dialógica, solidaria y buscadora de la verdad. Lo ético, pues, no se da como una reflexión posterior al o aislada del hecho psicológico, sino que impregna este acontecer y, por lo tanto, ofrece la perspectiva apropiada, el contexto motivacional en el ejercicio de la profesión. La perspectiva que se tomará como punto de partida para que toda asignatura tenga un contenido ético es la de solidaridad con y de respeto hacia las grandes mayorías desposeídas de El Salvador. De manera específica, la formación profesional considerará las implicaciones que los modelos teóricos tienen para la construcción de una sociedad más justa, es decir, cómo estos contribuyen a condiciones de vida que posibiliten un desarrollo más pleno para las mayorías.

Dicho de otra manera, esta dimensión mantenida a lo largo de todo el currículo hará que el psicólogo se esfuerce por profundizar en el conocimiento de la conducta humana y aplique este conocimiento para mejorar las condiciones del individuo y de la sociedad. El esforzarse por ayudar a éstos a tomar decisiones informadas y solidarias es inherente a ese entendimiento. La dimensión ética que permeará toda la formación tiene como finalidad el bienestar y la protección de los individuos y grupos sociales con quienes trabaja el psicólogo.

Más específicamente, esta dimensión ética se mostrará en 6 principios generales a los que el psicólogo se adhiere: (a) competencia profesional por medio de la cual reconocerá los ámbitos de trabajo para los cuales ha sido entrenado o en los cuales tiene experiencia; (b) integridad personal al ser tolerante, honesto y justo con los demás, y al ser consciente de sus propios valores, creencias, necesidades y limitaciones y cómo éstos afectan su labor; (c) responsabilidad profesional y científica; (d) respeto por los derechos y la dignidad de la persona; (e) interés por el bienestar de los demás; y (f) responsabilidad social demostrada en una sincera búsqueda del bienestar de las mayorías populares del país.

 

6.1.2. Dimensión práctica

La formación del profesional en la UCA ha de ser eminentemente práctica, sin que esto signifique descuidar los fundamentos teóricos que dan a la psicología su carácter de ciencia. La falta de praxis conlleva ya una convicción ideológica, frecuentemente irreflexiva, que considera que el psicólogo no es capaz de transformar la realidad, y que el conocimiento verdadero lo es en cuanto se aleja de la cotidianeidad. Al enfatizar el carácter práctico de la formación se resaltan las tareas específicas con las cuales, en el ámbito del trabajo, los psicólogos graduados de la UCA transforman la realidad salvadoreña. Se prepara además al psicólogo en el ejercicio de la profesión de la manera más efectiva. Igualmente, este énfasis práctico tiene la consecuencia intencional de hacer que el profesional de la psicología esté inmerso en la realidad salvadoreña y se tome distancia de esquemas elaborados en base a otras realidades. Si existe la tentación de una formación construida más que todo teóricamente, el énfasis en esta dimensión práctica logrará restablecer el equilibrio teórico-práctico que debe caracterizar toda ciencia, especialmente las sociales.

 

6.1.3. Dimensión de investigación

La formación profesional debe estar basada en el esfuerzo investigativo de los psicólogos y de otros cientistas sociales que tratan de explicar el hecho psicológico y debe promover la investigación propia, utilizando herramientas y métodos afines a nuestros medios sociales. Desde cada una de las asignaturas específicas se formará al estudiante en la conceptualización de estudios propios de la materia y en los métodos, herramientas, destrezas y habilidades necesarias para llevarlos a cabo con rigor científico. Así, el estudiante irá adquiriendo paulatinamente competencias de metodología de investigación apropiadas a cada una de las grandes áreas de la psicología. Se espera que este énfasis haga más posible que los profesionales graduados de la UCA puedan contribuir de manera significativa al avance de la psicología desde la realidad centroamericana.

El énfasis en la investigación a través de todo el currículo es una forma eficaz para desarrollar varias actitudes y destrezas deseables relacionadas con el estudio profesional de los problemas y con la búsqueda de soluciones eficaces. Entre estas actitudes y destrezas resaltan (a) apertura y receptividad a las múltiples maneras de entender un problema rechazando posturas dogmáticas; (b) respeto al método científico contextualizado; (c) sentido de conocimiento profundo y de responsabilidad que facilite la oportuna toma de decisiones y la acción efectiva, evitando toda arrogancia profesional; (d) reconocimiento explícito de los propios sesgos y preferencias y cómo éstos limitan y condicionan un adecuado entendimiento de los problemas; (e) reconocimiento explícito de la interrelación existente entre investigación y ética; y (f) reconocimiento explícito de la necesidad de un trabajo colegial e interdisciplinar.

6.1.4. Dimensión social

El evento psicológico no se da aisladamente sino que se da como acto social. Cada individuo está referido a una situación y, por lo tanto, es importante no fomentar una psicología que implique una concepción individualista del psiquismo. Ya que el individuo es fundamentalmente histórico y, por lo tanto un organismo eminentemente social, en la formación profesional es importante subrayar todos los aspectos de esta dimensión referencial, Así, todas aquellas ciencias que nos ayuden a situarlo dentro de estas coordenadas contribuirán a la elaboración de una psicología que haga justicia a la realidad que explica.

Esta dimensión social tiene asimismo la característica de circunstancia, es decir, las condiciones históricas concretas en donde aparece la problemática humana. Esta idea, de que la psicología está transida esencialmente por una dimensión social, histórica, queda elocuentemente apuntada por Montero (1994):

...el objeto de la psicología es esencialmente histórico, es decir que tiene una existencia propia, marcada por una cultura, un estilo de vida, construidos en un devenir compartido colectivamente. Y es esencialmente activo, en el sentido de que construye su propia realidad cotidianamente, por lo cual exige una psicología igualmente dialéctica que asuma ese carácter histórico de los hechos y su esencia dinámica.

 

6.2. Metodología de enseñanza

 

6.2.1. Metodología de enseñanza y conocimiento integral

El desarrollo del plan de estudios de la carrera de Psicología gira en torno a tres presupuestos básicos: la integración de materias, la interdisciplinariedad y un centrarse en problemas; y alrededor de cuatro ejes transversales: la dimensión ética, la dimensión práctica, la dimensión de investigación y la dimensión social. Estos siete componentes definen el tipo de metodología de la enseñanza que se debe implementar en la carrera de Psicología según el nuevo currículo que se propone, junto a los objetivos planteados anteriormente. Las experiencias de aprendizaje deberán seleccionarse y estructurarse de manera que cada una de ellas posibiliten la consecución de estos objetivos.

En este sentido, la integración de materias exige abandonar la mentalidad atomizadora que ha llevado a la psicología a una disociación de saberes y que ha impedido a los psicólogos actuales seleccionar las diferentes disciplinas y aplicarlas a la realidad. Según el esquema compartimentalizador existente, el compromiso ético se promueve sólo en una clase de ética, y la metodología de la investigación y métodos de evaluación se estudian sin un para qué que les da sentido al relacionarse a materias concretas y a situaciones problemáticas específicas.

La multidimensionalidad de los problemas psicológicos exige integrar, en la medida de lo posible, las siguientes perspectivas: (a) método, teoría y práctica; (b) persona y sociedad; (c) psicología y otras disciplinas; (d) realización personal y responsabilidad social; y (e) tradición e innovación. El enfoque globalizador ayudará a la psicología a la integración de otras perspectivas y saberes resultantes para facilitar la comprensión y explicación de los fenómenos humanos. Este enfoque se puede realizar a partir de tópicos y temas, de cuestiones de la vida práctica, de problemas cotidianos, o de investigaciones que interesan tanto a los profesores como a los alumnos

El nuevo currículo de psicología se centrará en problemas relevantes para el país y que demanden la intervención de la psicología. La UCA no debe permitir que los problemas desborden la capacidad de acción del psicólogo y se adelanten a nuestra capacidad para responder ante ellos. Vino la guerra, llegó la paz, los fenómenos de la postguerra aún nos están desbordando y la psicología no tiene una palabra de esperanza para el hombre salvadoreño: la delincuencia, el fenómeno de las maras, la recesión económica actual y su inherente desempleo, el reto de construir una nueva cultura de paz, el desarrollo de la personalidad etc. Sin dejarse dominar y reducir por estos problemas el psicólogo de la UCA debe poseer la capacidad y el conocimiento necesarios para prevenir unos y enfrentar otros.

El psicólogo debe partir de la realidad, de la práctica real y cotidiana de las personas y los grupos sociales, pero no como algo dado desde fuera, sino mas bien desde el diseño de procesos para que él mismo la defina, la redescubra, la conceptualice e intervenga sobre ella en forma ética y científica. Esto, junto con los cuatro ejes transversales, ayuda a configurar también un modelo de docencia encaminado a formar un profesional más crítico, investigativo, creativo y ético; capaz de dar soluciones innovadoras a problemas nuevos. Este modelo de docencia debe responder a una metodología más participativa y activa donde el profesor se convierta en un facilitador y orientador del proceso de aprendizaje, y el alumno abandone el rol pasivo asumiendo un papel más protagónico en su formación. En este enfoque el estudiante es el actor principal y co-gestor de su desarrollo.

Esta metodología participativa rechaza la comunicación vertical, autoritaria y unidireccional y propone otras vías horizontales y democráticas que estimulan el potencial crítico y creador de los estudiantes. En la medida que el alumno se constituya en sujeto activo del proceso, se apropiará conscientemente de su propia realidad y buscará su transformación.

No se puede entender una participación efectiva y real sin capacidad para decidir. Sólo habrá participación activa, si quienes participan, a través de su acción y de su criterio libremente expresado, pueden influir sobre la conducción de los procesos. En este sentido la metodología debe buscar formar, más que instruir, desarrollar habilidades y capacidades más que transmitir conocimientos. El estudiante de psicología no dependerá de su profesor, en la medida que éste haya facilitado la adquisición de esas habilidades necesarias para ser autónomo y poder participar libremente.

6.2.2. Implicaciones pedagógicas de los ejes transversales

La existencia de ejes transversales en toda la formación del profesional de la psicología en la UCA implica una manera distinta de conceptualizar la instrucción como la forma como el estudiante va adquiriendo los conocimientos teóricos, las herramientas prácticas de su trabajo y su identidad como psicólogo.

En cuanto a la instrucción misma, implica que el profesor tratará de articular sistemática y orgánicamente la relación que su materia tiene con otras áreas de la psicología y con otras áreas del conocimiento afines, especialmente con otras ciencias sociales. Esto hará más necesario el trabajo en equipo para que no existan materias aisladas y/o de dudosa relevancia en la mente del estudiante para el ejercicio profesional. Igualmente demandará una renovación constante de los contenidos de estas materias fruto de tal diálogo. En otras palabras, lo que se intenta por un lado, es prevenir la atomización del cuerpo de asignaturas que constituye el pensum de psicología y, por otro, dimensionar estas asignaturas con una óptica más amplia y más claramente práctica.

En cuanto a las implicaciones que estos ejes transversales tienen para el alumno, cabe destacar la necesidad de trabajos con un marco teórico suficientemente amplio como para abordar desde el prisma de la psicología la compleja realidad social en la que vive El Salvador. De igual manera el estudiante irá adquiriendo conocimientos prácticos contextualizados dentro de problemas específicos de las grandes áreas de la psicología en las que están enmarcadas todas las asignaturas. Así, la adquisición de habilidades y destrezas, incluyendo las técnicas, que están a la base de la identificación como profesional de la psicología, no se dará de manera aislada sino que encarnadas dentro de una problemática concreta típica del área objeto de estudio y de las necesidades prácticas de la sociedad salvadoreña.

6.2.3. Un nuevo profesor para el nuevo currículo

El currículo, así como las concepciones pedagógicas que están implícitas exigen un nuevo perfil del docente de psicología. El modelo de profesor entrenado para la ejecución de programaciones y repetidor de contenidos es insuficiente para los retos de formación del nuevo rol que debe desempeñar el psicólogo en este país y descrito anteriormente en el perfil buscado.

El nuevo docente debe poseer una buena formación teórica y práctica para inferir y crear hipótesis explicativas sobre los nuevos problemas planteados, capacidad para tomar iniciativas, experimentar y crear. El nuevo currículo exige un profesor actualizado y dinámico que acompañe la evolución de la psicología y el devenir histórico, con capacidad para formar equipos de trabajo que intercambien saber, experiencias y perspectivas. Se requiere, pues, una persona con una actitud propositiva ante los problemas y con una actitud dialógica y participativa que le lleve a practicar la interdisciplinaridad y la transdisciplinaridad de forma enriquecedora para los alumnos y la psicología.

6.2.4. Dialéctica de la metodología

El nuevo currículo debe estimular una metodología centrada en la relación teoría-práctica, en la investigación como forma de construcción del saber psicológico, en el trabajo en equipo interdisciplinar y en los problemas de nuestra realidad psicosocial salvadoreña.

Debe partir de la realidad o de la práctica real y cotidiana de las personas y de los grupos. Seguir con una reflexión-teorización sobre ella, para volver a una práctica nueva enriquecida por la conceptualización fruto de la reflexión efectuada. Así se realiza el eje metodológico básico de práctica-teoría-práctica o acción-reflexión-acción.

Los problemas reales, la biblioteca, la hemeroteca, los laboratorios, las escuelas, las empresas, los centros asistenciales, la comunidad, etc. ofrecen al docente y alumno los insumos y apoyos necesarios para estructurar metodologías que faciliten el logro del perfil psicológico esperado y que el país necesita.

La metodología que se propone implica una dimensión práctica y profesionalizadora de las materias que se imparten, poniendo de relieve las significaciones que todas ellas tienen para la profesión de la psicología y propone un mayor contacto entre universidad y el entorno, tomándolo como objeto de estudio y como recurso pedagógico para todas las asignaturas. Se centra en la necesidad de poner en práctica los conocimientos y contenidos, consolidando los mismos, transfiriéndolos a otros contextos, reflexionando sobre las tareas desarrolladas, estudiando estrategias de planificación, estructurando y relacionando diferentes conceptos para llegar a conclusiones enriquecedoras para su práctica psicológica futura.

 

6.3. El pensum de la carrera

De acuerdo al planteamiento expuesto y tomando en cuenta el hecho de que se intenta formar psicólogos generales, el pensum de la carrera de psicología contempla asignaturas de carácter básico, así como asignaturas de profundización y aplicación. De esta manera se proporcionará una formación integral y se introducirá al estudiante en el proyecto temático de la psicología como ciencia, a sus métodos, y a sus áreas específicas de investigación y aplicación.

El total de materias que deberá cursar un alumno para obtener la Licenciatura en Psicología será de 40, con un total de entre 162 a 166 unidades valorativas.

La distribución de la carga horaria y asignación de unidades valorativas en la Carrera de Psicología, es la siguiente:

Unidades valorativas

Horas clase / semana

Horas de clase / ciclo

3

4

68

4

5

85

5

6

102

A continuación se presenta el pensum de la carrera, detallándose las asignaturas para cada ciclo lectivo e indicando el carácter de cada una: asignatura básica (B), de profundización (P) y aplicada (A). De igual manera, se incluyen los prerrequisitos, las horas teóricas semanales (HTS), las horas prácticas semanales (HPS) y las unidades valorativas (UV) correspondientes.

Finalmente, se presentan los programas de estudio de cada asignatura de la Carrera, planteándose los objetivos de la misma, los contenidos con su temática fundamental, la estrategia metodológica a seguir y la bibliografía recomendada.

 

Pensum de la Carrera de Psicología (1999)

 

CICLO No. DE ORDEN CODIGO ASIGNATURA TIPO PRERRE-QUISITO† HTS HPS UV
 

 

I 1

2

3

4

090149

100035

100157

110136

Introducción a la Psicología

Historia de la Cultura I

Introduc. a la Antropología Filosófica

Técnicas de redacción

B

B

B

B

Ninguno

Ninguno

Ninguno

Ninguno

4

4

4

2

1

1

1

3

4

4

4

4

II 5

6

7

8

090214

100036

090213

090151

Historia de la Psicologia

Historia de la Cultura II

Procesos Psicológicos Básicos

Psicoestadística

B

B

B

B

Ninguno

Ninguno

Ninguno

Ninguno

4

3

3

3

1

1

2

3

4

4

4

5

III 9

10

11

12

090152

090150

090154

090155

Teorías de la Personalidad

Psicología del Desarrollo I

Psicometría

Metodología de la Investigación

B

B

B

B

090149/090213

090149/090213

090149/090213 y 090151

090149/090213 y 090151

4

4

3

4

1

1

2

2

4

4

4

5

IV 13

14

15

16

090156

090157

090158

090153

Métodos de Evaluación I

Psicología del Desarrollo II

Psicología Experimental

Psicobiología

B

B

B

B

100154

090150

090155

090149/090213

3

4

3

3

2

1

2

2

4

4

4

4

V 17

18

19

20

090159

090161

090162

090215

Psicofisiología

Psicología Social I

Métodos de Evaluación II

Psicología del Aprendizaje

B

B

B

B

090153

090155

090156

090149/090213

3

3

3

4

2

2

2

1

4

4

4

4

VI 21

22

23

24

090164

090165

090166

090163

Psicología Social II

Psicol. del Comportamiento Anormal I

Psicología Educativa

Psicologia del Trabajo

B

P

P

P

090161

090157

090162

090150

3

3

3

3

2

2

2

2

4

4

4

4

VII 25

26

27

28

090167

090168

090169

090170

Psicol. del Comportamiento Anormal II

Psicología Aplicada a la Empresa

Patología Social

Evaluación Psicoeducativa

P

P

P

P

090165

090163

090164

090166

3

3

2

2

2

2

3

3

4

4

4

4

 

 

 

VIII 29

30

31

32

090171

090172

090174

Tratamiento Psicológico del Adulto

Psicología Organizacional

Psicología Comunitaria

Asignatura Electiva o Seminario

P

P

P

090167

090168

090169

2

3

3

3

2

2

4

4

4

3-5

IX 33

34

35

36

090175

090176

090177

Asignatura Electiva o Seminario

Trata. Psicol. del Niño y del Adolescente

Prácticas Educativas

Orientación Profesional

P

A

A

090167

090170

090170

2

2

2

3

4

3

3-5

4

5

4

X 37

38

39

40

090178

090179

090181

Organización y Desarrollo Comunitario

Prácticas Clínicas

Prácticas Laborales

Asignatura Electiva o Seminario

A

A

A

090174

090171,090175

090172

2

2

2

4

4

4

5

5

5

3-5

Total de Unidades Valorativas

163- 169
 

 

090182

090183

090184

090185

090186

090187

110018

110019

090160

090180

090173

090216

090217

090218

 

ASIGNATURAS ELECTIVAS

Modelos de Aprendizaje en Educación

Introducción a los Derechos Humanos

Psicología Criminológica

Epidemiología

Problemas de Aprendizaje Escolar

Terapia Familiar

Lingüística I

Lingüística II

Anal. Exp. Básico del Comportamiento

Análisis del Comportamiento Aplicado

Psicologia de la Ingeniería

Violencia Familiar

Educación y Género

Elaboración y validación de pruebas

Psicológicas.

 

P

B

P

P

A

A

B

B

P

A

P

P

P

A

 

090166

090161

090167

090161

090166

090175

Ninguno

Ninguno

090158

090160

090168

090161

090157

090154

 

3

2

2

2

2

2

3

3

3

2

3

3

3

2

 

1

2

2

2

2

2

1

1

2

4

2

1

1

2

 

3

3

3

3

3

3

3

3

4

5

4

3

3

3

 

090188

090189

090190

090191

090192

090193

090219

SEMINARIOS

Psicología Política

Sexualidad Humana

Constructivismo y Metacognición

Procesamiento Automático de Datos

Psicoterapia Breve

Comunicación Técnica

La Encuesta

 

B

P

P

A

A

A

A

 

090161

090157

090166

090155

090171

Ninguno

090155

 

3

3

2

1

1

1

2

 

1

1

2

3

3

3

2

 

3

3

3

3

3

3

3

† Nota. Cuando en el listado de prerrequisitos aparecen los códigos de las asignaturas separados por una pleca ("/" ), esto significa que el prerequisito queda cumplido con cualquiera de las asignaturas listadas. Por ejemplo, 090149/090213 significa ya sea Introducción a la Psicología (090149) o bien Procesos Psicológicos Básicos (090213).

 

6.4. Asignaturas que se impartirán en el Ciclo Complementario

Las asignaturas que ya se han aprobadas para ser impartidas en Ciclo Complementario son las siguientes: Comunicación Técnica, Epidemiología, Introduccion a la Psicología, Introducción a los Derechos Humanos, Patología Social, Prácticas Laborales, Procesamiento Automático de Datos, Psicoestadística, Psicología Criminológica, Psicología del Desarrollo I, Psicología Organizacional, Psicología Social I, Sexualidad Humana. Adicionalmente se podrían ofrecer en el Plan de Estudios vigente en 1999: Constructivismo y Metacognición, Educación y Género (Electiva), Elaboración y Validación de Pruebas Psicológicas, Historia de la Psicología, La Encuesta, Modelos de Aprendizaje y Educación, Problemas de Aprendizaje Escolar, Procesos Psicológicos Básicos, Psicología Experimental, Psicología Política, Psicoterapia Breve, Terapia Familiar.

 

7. FORMA DE EVALUACION

7.1. Evaluación de la enseñanza

La evaluación del proceso de enseñanza es una forma de ejercer un control y seguimiento sobre la implementación del currículo y garantizar la calidad de la educación que se imparte en la carrera de psicología. Esta debe hacerse desde dos polos dinamizadores y co-autores en la evaluación: el alumno y la autoridad administrativa del departamento.

Los datos del proceso evaluador de los aprendizajes serán fuente de información significativa sobre el trabajo del docente. A esto se integrará la evaluación que al final del año efectúan los alumnos de sus profesores, la cual debe hacerse llegar al docente de forma que retroalimente su metodología y estimule y apoye su trabajo. El coordinador de la carrera será el responsable de observar y valorar la adecuación de los contenidos y su correspondencia a lo que el pensum señala, la calidad de su metodología, relaciones con los alumnos y las técnicas de evaluación de los aprendizajes empleadas. En este sentido, la supervisión del tipo de exámenes y técnicas evaluativas empleadas debería ser una práctica aconsejable para mejorar ésta.

 

7.2. Evaluación del aprendizaje

7.2.1. Orientaciones fundamentales de la evaluación

La evaluación en el nuevo currículo de Psicología deber ser congruente con el planteamiento teórico que sustenta la carrera, con sus objetivos y metodología. En este sentido la evaluación se guiará por las siguientes orientaciones:

Para responder a estos lineamientos, la evaluación que se implemente en la carrera de psicología debe poseer: ciertas características, cumplir funciones específicas y hacerse a través de instrumentos adecuados.

 

7.2.2. Características de la evaluación

La evaluación de los contenidos, procesos y actores en el proceso enseñanza-aprendizaje tendrá las siguientes características:

                    7.2.2.1. Justa

Esta característica hace referencia a que la evaluación debe estar relacionada íntimamente con los objetivos y responder a criterios preestablecidos y conocidos por los alumnos. Así mismo alude a que toda evaluación debe ser válida, confiable y valorar no solo los resultados finales sino también los procesos y el esfuerzo invertidos por el alumno.

                    7.2.2.2. Integral

Será integral si evalúa tanto el saber, el saber hacer como el saber ser; o sea, cuando valora los conocimientos e ideas, las competencias y habilidades adquiridas, así como los aspectos formativos.

                    7.2.2.3. Continua

La continuidad hace referencia a la necesidad de entender la evaluación como un proceso en el que se pueden distinguir fases y momentos: inicio, proceso y fin. Implica también no limitar la evaluación a pruebas escritas al final de un periodo determinado y promover un estudio constante en el alumno.

7.2.2.4. Sistemática

La evaluación debe estar planificada y sus criterios deben ser conocidos con anterioridad por el alumno. Debe distribuir la carga académica y responder a los objetivos planteados.

                    7.2.2.5. Participativa

La evaluación debe implicar a todos los que participan en el proceso enseñanza-aprendizaje. Esto se puede potenciar de diversas formas: propuestas de ítems, negociación de tipo de examen y de criterios de calificación, autoevaluación, coevaluación, etc. La participación más directa del alumno hace que éste no sólo aprenda a evaluar, sino a estudiar y a aprender.

                    7.2.2.6. Objetiva

La subjetividad del maestro debe minimizarse en lo posible tomando conciencia de aquellos factores que influyen en ella: efecto del halo, inadecuada preparación para evaluar técnicamente, estados de ánimo del examinador, simpatías y antipatías, efecto Pigmalión, etc. Asimismo se deben tomar medidas tales como describir detalladamente los criterios de evaluación, su asignación porcentual y elaborarlas técnicamente.

 

7.3. Funciones de la evaluación

La evaluación desempeña diversas funciones, sirve a múltiples objetivos, no sólo para el sujeto evaluado, sino también de cara al profesor y a la universidad. Sin embargo, dos se consideran esenciales en este nuevo currículo:

 

7.3.1. Función diagnóstica

Identificar las fortalezas y debilidades tanto de los alumnos, del profesor, como del proceso enseñanza-aprendizaje, para permitir un replanteamiento en los objetivos, en la metodología utilizada, en las actividades propuestas, en la adquisiciones anteriores del estudiante, etc.

 

7.3.2. Función motivadora

Estimular al estudiante, a través de una adecuada retroalimentación. La evaluación en este sentido debe ser lo más descriptiva e informativa posible, resaltando no sólo los errores sino lo positivo y el progreso efectuado por el estudiante. Una evaluación así concebida será plenamente formativa y no sumativa.

 

7.4. Selección de instrumentos adecuados

Si la forma de evaluar influye en la forma cómo el alumno estudiará; el nuevo currículo debe tener muy claros los objetivos que persigue y proponer formas de evaluación que superen los exámenes memorísticos tradicionales y se centre en niveles superiores del conocimiento y en la adquisición de las herramientas y habilidades técnicas que deberá adquirir y desarrollar el nuevo psicólogo.

Existen muchas formas y técnicas de evaluar, aunque no todos favorecen un aprendizaje significativo; todos pueden ser útiles si se usan bien y se sabe para qué emplearlas. Entre los trabajos escritos hay que destacar: los ensayos, los exámenes con preguntas abiertas y los trabajos de campo. Entre las orales: las entrevistas y exposiciones. En el ámbito del saber hacer, las pruebas de ejecución y observación sistemática pueden ser altamente enriquecedoras.

Las pruebas escritas objetivas pueden ser útiles siempre que se elaboren técnicamente. Sin embargo, en la universidad deben ir cediendo espacio a aquellas donde el estudiante pone a prueba sus habilidades y competencias prácticas y sus procesos mentales superiores: aplicación, análisis, síntesis y evaluación.

La función evaluativa debe ser ajena a todo autoritarismo en la Universidad. Dicha función debe desarrollarse con una finalidad claramente formativa y educativa. La carrera de psicología debe propiciar una humanización y tecnificación de la práctica evaluativa, impulsando una pedagogización de la asignación de notas, una objetivación del proceso de evaluación y una relativización de las calificaciones.

 

8. PLAZO DE ACTUALIZACION DEL PLAN DE ESTUDIOS

El plan de estudios de la Carrera de Psicología será revisado y actualizado cada cinco años, a fin de adecuarlo a los cambios tecnológicos, a los enfoques que surjan en la ciencia psicológica y a los nuevos problemas de orden social.

 

9. REQUISITOS DE ADMISION Y GRADUACION

9.1. Admisión a la Carrera de Psicología

9.1.1. Requisitos

Para estudiar la carrera de Psicología se exige el título de Bachiller, en cualquiera de sus opciones. Todos los candidatos a ingresar en la UCA y que no soliciten equivalencia, deberán someterse a dos pruebas de preselección: una de conocimiento y capacidad matemática y otra de carácter psicológico que explora aptitudes básicas. Los alumnos que aprueben los exámenes de preselección deberán inscribirse a un cursillo que es la segunda etapa del proceso de admisión.

 

9.1.2. Equivalencias

Las personas que deseen ingresar a la Universidad por equivalencia deberán hacerlo de acuerdo a las disposiciones siguientes:

9.2. Proceso de graduación

Para obtener el grado de Licenciado en Psicología, el estudiante deberá, de acuerdo al Reglamento Administrativo Académico de la UCA, cumplir con los requisitos siguientes:

a) Aprobar todas las asignaturas del plan de estudios de la carrera.

b) En el caso de que un estudiante desee incorporarse a la UCA, habiendo cursado y/o concluido estudios en una universidad extranjera o nacional, deberá cursar un mínimo de 32 unidades valorativas en la UCA.

c) Obtener un CUM acumulado igual o superior a siete (7.0). En el caso de que el alumno haya aprobado todas las materias contempladas en el pensum y su CUM sea inferior a 7.0, éste deberá cursar áreas deficitarias que serán determinadas por la Coordinación de carrera.

d) Elaborar un trabajo de graduación o, en su defecto, cursar un número de asignaturas cuyo total de unidades valorativas sea igual a 12 UV. Estas asignaturas serán cursadas en el mismo ciclo, no deberán constituir asignaturas cursadas con anterioridad, deberán ser aprobadas con un CUM acumulado igual o superior a siete (7.0) y estarán orientadas a profundizar en una determinada área de la carrera.

e) Cumplir con las horas de Servicio Social estipuladas por la Universidad.

f) Cubrir todos los trámites requeridos por la Universidad.