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El uso de la afectividad en la enseñanza nos ayuda a ser más efectivos
Beatriz Nájera * Un componente de la naturaleza humana es la afectividad, y por lo tanto una necesidad que según sea desarrollada, marcará el accionar del individuo, con la persona misma y luego en la relación con los demás. La afectividad guarda relación con el amar y sentirse amado, con sentimientos que despiertan la voluntad de comprometernos de manera particular con otras personas, con disciplinas, contenidos y valores, lo que nos lleva a encausar nuestras vidas hacia lo que estimamos adecuado. La afectividad nos ayuda a tener una autoestima que determinará la forma de enfrentar las situaciones de nuestra vida diaria, nos ayuda a dar sentido a lo que hacemos, a encausar nuestros intereses, sobreponernos a dificultades y buscar espacios de realización dentro de la sociedad. Es por eso que en un mundo en crisis es necesaria al afectividad en el desarrollo de las actividades pedagógicas.
Quienes no experimentan acciones afectivas en sus vidas, pueden presentar falta de interés por los demás y caer en la desadaptación social, presentando conflictos y tener una autoestima inadecuada. Por tanto la afectividad juega un rol muy importante en la educación. El estudiante, muchas veces ve la relación con los profesores y grupo según el grado de respeto, de estímulos o gestos afectivos que perciba en sus relaciones, lo que sin duda lo predisponen de cierta forma al trabajo y al logro de sus aprendizajes. Por otro lado los docentes, quienes además de cumplir con sus deberes profesionales, como personas necesitamos también experimentar situaciones quepermitan entregar, permitir, favorecer y recibir estímulos afectivos puesto que la enseñanza es una relación humana y no mercantil.
Por tanto la responsabilidad que tiene la educación al ser un proceso de desarrollo personal, integral del estudiante, demanda trabajar y atender la afectividad para que tenga un manejo social adecuado, un desarrollo de valores y habilidades, que le permitan trabajar sus diferentes tipos de inteligencias. Una importante correlación entre autoestima y aprendizaje escolar, entendiendo que la autoestima tiene mucho que ver con la experiencia afectiva de los estudiantes, hace que sea necesario atender este aspecto. Por supuesto no hay que malinterpretar y dejar sesgado todo lo académico.
La afectividad cobra importancia en la relación que el estudiante siente con sus profesores, lo que de algún modo determina su actitud frente a los contenidos. Por otro lado, actualmente se hacen muchos trabajos en grupos, y es muy importante el grado de afectividad que viven dichos grupos, donde muchas veces el resultado o logros que se plantearon como metas, depende del tipo de relación que se da entre los integrantes. Además se hace necesario atender la efectividad a la par de la afectividad para facilitar el trabajo e integración al sistema escolar, a aquellos estudiantes que han tenido dificultades o privaciones en sus experiencias afectivas en el hogar. Sobre todo en países en los que la escuela suple aspectos familiares esenciales.
Ya en el salón de clase podemos hacer práctico este aprendizaje tomando en cuenta lo afectivo tanto como lo efectivo utilizando la técnicas siguientes:
pedagogía del error, consiste básicamente en aprovechar dichos errores para analizar su origen o causa, para tratar de aprender de ellos y superar las dificultades, de tal modo que se usen en benéfico de quien los comete y no como una acción que ameriten una sanción.
pedagogía pragmática: Preocuparse por facilitar aprendizajes significativos, lo que implica entre otras cosas, partir de la realidad y conocimientos previos de los estudiantes, que permitan dar sentido a lo que hacen y en muchos casos evitar frustraciones.
Realizar unidades integradas, de tal modo que los estudiantes perciban una conexión entre las diversas cátedras, y además pueda valorar el aporte que se da entre los diversos contenidos o personas involucradas.
autoaprendizaje: Permitir que el estudiante logre sus propios aprendizajes, descubriendo respuestas, no dándole todo resuelto o hecho, logrando que estos puedan aprender a prender y con ello el aprender a ser, lo que permitirá crecer en autoestima.
Favorecer el trabajo en equipo, donde se dé la posibilidad de socializar con otros, y con ello tener la oportunidad de experimentar la efectividad.
Con todo la anterior, más la preocupación del docente por manejar un adecuado diagnóstico de sus estudiantes en los aspectos social,cultural y afectivo, para atender necesidades sociales y afectivas de todos, especialmente de los más necesitados, manteniendo una actitud de respeto y afecto, mostrando que el docente también es persona, que puede equivocarse, reconocer dichos errores y buscar la forma de superarlos, se estará dando en educación, un paso importante en la parte afectiva del trabajo cotidiano.
La efectividad del trabajo en educación pasa sin lugar a dudas por muchos factores, y uno de los tantos factores que determinan el éxito de los aprendizajes de los estudiantes, pasa por la experiencia afectiva que puede tener con sus profesores, compañeros y compañeras. Esto también nos pasa a los docentes, puesto que como personas necesitamos un ambiente de trabajo agradable, de respeto, donde se den espacios para compartir y poder socializar en términos afectivos con lo que sin duda, nuestro compromiso y actitud frente a muchas actividades será más grata y entusiasta, aún las dificultades y diferencias pueden ser más llevaderas cuando se hacen en un ambiente afectivo como el nuestro.
De igual forma, la afectividad entendida como experiencia agradable de ser apreciados, valorados, nos compromete con valores y actitudes que nos disponen en buena forma a trabajar la transversalidad en torno al aprendizaje. ¿Entonces que esperamos para aplicar en nuestras clases la afectividad, para que nuestro trabajo sea más efectivo?
La educación al ser entendida como un proceso de desarrollo y crecimiento personal, implica necesariamente atender diversos factores, componentes o necesidades de la persona. Por lo tanto no basta una entrega de contenidos, cultura, o el desarrollo de la razón, sino que hay que tratarde desarrollar diversos valores, actitudes o principios que impregnen las acciones de los estudiantes.Por otro lado al no ser todas las personas iguales, será necesario respetar, aceptar, y ayudar a que cada estudiante avance según sus condiciones y posibilidades, sin pretender uniformar estilos, habilidades, destrezas o inteligencias, lo que supone trabajar dichos aspectos en el aula. El trabajo consiste en darles calidad humana y ser muy creativos para enseñar efectivamente.
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