Caminando por monólogos
Rossana Cantarelly*
Lisboa me mira con su orilla de playa, voy para el sendero de sus castillos, quiero llegar a Sintra. Allí estuvo Rimbaud, y Baudelaire. Subo las fortalezas hasta el palacio Da Pena, todos los muebles son del estilo del sigloXVIII , y recuerdo la novela queescribías cuando tuve que partir hacia Madrid, mientras veo el tocador pienso que así has amueblado tu novela. El príncipe de Baviera vivió aquí. Recuerdo el duelo por Teresa a la salida del teatro.
Hay musgo sobre las paredes de las fortalezas, hay banderas en los fuertes, llego allí, me asomo a la ventana más alta a mirar el sorprendente paisaje y grito tu nombre, sé que me escuchas en el tercer mundo. Gradas y gradas y el viento que agita mis ideas por escribir, es fascinante estar aquí entre el eco de los moros y el miedo de los españoles.
Camino por monólogos. Los jardines de Sintra que se ven desde el carruaje son fabulosos;con razón los poetas malditos vinieron a este paraíso. Aquí se pueden construir metáforas oscuras. Es un pueblo de luna. Voy a regresar, regresaremos a leer el final de tu novela y mi último poemario.
Uno tiene que dejar muchas cosas
Para poder realizarse.
Es difícil dedicarse a lo que a uno le gusta,
Sobre todo si se trata del arte.
Los edificios miran la estación de Sol y el rótulo del tío pepe me recuerda el vino e invita a todos a la vidanocturna. Tomo la ruta 3 hasta la calle Santa Engracia, subo a mi residencia para recoger mi abrigo antes de salir a la disco ¨ Palacio Gaviria ¨, pero antes debo de pasar al locutorio a llamar por teléfono a casa y aenviar un correo electrónico a mi escritor consentido. Siempre te escribo porque sé que estás esperándome, solo faltan seis meses para volver. Pero lo importante es que vamos a aprovechar al máximo este viaje, Madrid es interesante, despierta tarde y nunca duerme hasta que el día amanece.
La noche tarda en caer sobre Madrid, la vida nocturna crece, los amigos centroamericanos y del Caribe me esperan en la disco y un grupo cubano ameniza enérgico el salón de baile.
Estoy sola.
Será la nostalgia de estar en otro país.
Aún en la disco, El palacio Gaviria, la frialdad hiela;
todo huele a cigarro.
Me hospedo en el barrio gótico, en un lugar que se llama Dalí. A la noche he salido a caminar por la rambla para que las gitanas me lean la mano y tal vez para ver a los caricaturistas jugar con los rostros de la gente que pasa. Las flores y los disfraces sepasean hasta la playa, y un barcelonés me ha obsequiado una rosa que no he aceptado. Al fondo se oye música caribeña y cerca de la playa la venta de antigüedades llama mi atención.
Barcelona es gaudiana, Barcelona es vanguardia.
Hay días extraños.
Escribir es intenso, y no hay tiempo de nada más.
Quisiera dos años para escribir y escribir.
Esa palabra suena muy bien.
Los colores pesan, gritan, hablan.
La Soledad es deliciosa.
Callecitas empedradas y negocios de confección de piezas de oro, Toledo es una combinación extraña de lo pueblerino y lo elitista. Tan cerca de Madrid y tan distinto, Toledo atrae a muchos turistas que vienen a caminar por sus calles con parsimonia y encanto.
Quiero regresar a estas calles.
Me gusta caminar por el mundo.
Hace frío, las cigueñas descansan y no posan para las fotografías. La muralla marca historias y mientras ascendemos, las nubes cubren el paisaje. Avila es blanca.
Hace frío y estos guantes de cuero son fabulosos.
Los indigentes duermen sobre las bancas a orilla de las calles.
Bajo el suelo hay vidas escondidas, ¿Cuántos se abrigan con cartones?
Recuerdo a César Vallejo y me duelo.
Las fresas con crema y la música nos esperan en Aranjuez. Al ritmo de una suave melodía un tren nos lleva a recorrer los extensos jardines del rey. El orden se queda quieto bajo la llovizna de la tarde y huele a guitarras por las calles.
Siempre he pensado que los árboles son fascinantes.
Cada uno tiene una forma particular,
Un entramado matemático original.
Aquí los jardines han sido violados,
masificados, están humanamente perfectos.
Y los parques han exiliado a los niños.
Aquí celebré mi cumpleaños, caminamos por el parque, luego hacia la plaza mayor y después al museo de Arte Moderno de Valladolid. Mientras mujeres caminaban sin sostén ni blusa por el parque porque el calor apremia.
Abril y primavera.
Hoy he comido cordero con pimientos
y un jerez delicioso.
Pero extraño la comida de mi madre.
Alcalá de Henares: La literatura y el billar, eso es Alcalá. El barrio de los judíos se tiende a lo largo hasta la casa de Miguel de Cervantes Saavedra. Allí vive Don Quijote de la Mancha, escondido entre los títeres que cuentan la historia de aquel idealista y de su amigo Sancho, entre las voces de todos los que llegamos a hurtadillas a buscarlo y, quizás, también en ese pozo que callado en el patio lo reconoce todo. Los premios Cervantes nos miran desde las paredes de la Universidad y el silente salón de premiación nos invita a pasar sigilosos. De fondo están las historias de aquellos que fueron los primeros en estudiar allí.
Don Quijote de la Mancha fue el primer libro que leí.
Era invierno, estaba en el vientre de mi madre.
Ella subía al altillo de la casa de mi abuela paterna a leer.
Leía toda la noche y se reía de lashistorias de Don Quijote y Sancho.
A la entrada está su famosa alcoholera. Chinchón es un pueblo pequeño, un pueblo restaurante, por su plaza mayor da vueltas un burrito que pasea a los niños, la plaza se llena fácilmente por la cantidad de turistas que llegan a degustar los famosos licores de anís y los deliciosos platillos de sus restaurantes. El aire huele a anís y a ajo... Típicas carretas con hierbas y ajos hacen valla en la plaza, el olor del pan complementa el delicioso aroma. Es un lugar inolvidable. Uno termina ebrio de tanto respirar ese aire aromático, un aire anisado que no nos quiere dejar marchar.
A veces uno se pierde en un pueblo de tres calles.
A veces uno se queda sin cumplir los sueños.
Hay que ir contra la corriente de las masas y llegar,
llegar hasta donde uno sueña que puede llegar
y los sueños se cumplen.
Llegamosa Lima, el aeropuerto es pequeño. Afuera nos esperan los de la agencia de viajes que nos trasladarán hasta el hotel Embajadores. Todo el paisaje está sombrío, aquí nunca llueve me dice el motorista, tenemos 32 años de no ver una lluvia, como usted ve siempre está así.
Estaba nublado con una leve llovizna que no alcanzaba a mojar el parabrisas del carro en el que íbamos. Pasamos a toda prisa por el Malecón, recordé algunas líneas de Vargas Llosa y luego llegamos al famoso parque del beso, la historia de la escultura era interesante ya que elescultor había decidido tomarse a él y a su esposa como modelos luego de un arduo dilemade razas. Por la Madrugada saldremos a Cuzco, destino final de nuestro viaje.
Somos viajeros, viajeros del mundo y de las palabras.
Somos viajeros del pensamiento, filosofamos,
hacemos historia, por eso hemos venido a caminar,
a caminar Machu Pichu, a mirar de cerca el Urubamba,
ennuestra luna de miel.
Cuzco está a mayor altura que el Machu Pichu, frente al Coricancha probamos una consomé de alpaca antes desalir a caminar a la plaza, después compramos pisco para llevar a casa y algunos abrigos porque hace frío, luego regresamos a descansar un poco antes del viaje al templo delSol. La chica del restaurante nos sugiere que si viajamos al día siguiente al Machu Pichu tomemos un té de coca- un poco fuerte- para no sentir dolor de cabeza, mareos o cualquier otra molestia.
La hoja de coca no es droga.
El indígena sabe subir hasta la cima,
jamás ha sido rastrero.
El indígena conoce los astros, las piedras,
los árboles, la tierra y no desgasta las palabras ni el aire que respira.
Las calles de Antigua Guatemala se definen solas entre los indígenas ingenuos y sencillos y los turistas descubriendo de nuevo el Nuevo Mundo.
Las raíces son profundas en la tierra,
y aún cuando el árbol haya sido podado
la raíz queda allí, de repente emerge
con sus colores mágicosy nos hablacon palabras
que reconocemos en nuestros antepasados.
Yo vivo aquí, en Ciudad Merliot . Una ciudad con muchos centros comerciales, todo alrededor es muy accesible, pero nada es muy genuino. Estoy en elmundo de la piratería, El Salvador, aunque todo tiene sus porqués: la vida es cara como en Europa y los sueldo son mínimos como en Brasil. Las incongruencias y las seudometáforas están habitando todos los lugares, nuestra riqueza es la gente, que sobrevive porque es apasionada y la vida le gusta.
Espejismos en los que parecen verse,
casa de espejos en la que nos reímos de nosotros mismos.
Vitrinas y copias de las copias.
Pero los niños siguen siendo genuinos,
espero que por mucho tiempo. |