El habla de los médicos en los hospitales públicos de San Salvador

Julia Margarita Montúfar*

Una lengua, como afirman los lingüistas, normalmente, es concebida por los hablantes como una unidad monolítica. El idioma español, por ejemplo, quienes lo empleamos como vehículo de comunicación cotidiana, lo concebimos como si este se realizara de la misma manera en los diferentes territorios de los continentes en los que se habla (Europa, América, África y sur de Asia).

La experiencia  nos dice que no es así; que de una zona geográfica a otra encontramos distintas pronunciaciones, entonaciones, diferente vocabulario,  o significados y algunas estructuras sintácticas que identifican a los hablantes de una región y los distinguen de otra. Son los lectos 1:  “Variaciones producidas en el uso del código lingüístico, que depende de las particularidades del emisor, relacionados con circunstancias geográficas, sociales, culturales y, generacionales.”

A estas variaciones  geográficas de la lengua, que se asientan en distintas zonas,  se denominan en Lingüística dialectos geográficos; mientras más se difunda una lengua sobre el área, tendrá más variaciones. Todas las lenguas presentan dialectos.

Esta es una primera aproximación, pero ¿serán solo esas las diferencias que se dan en el habla? Si nos esforzamos más en nuestra observación veremos que hay otras peculiaridades en la forma en que se emplea el idioma en una misma sociedad: estas son las variantes sociales de la lengua o sociolectos. De ahí se desprende otra división: el  habla culta y  el habla vulgar.

Se entiende por habla culta la respaldada por el conocimiento y uso de las formas consideradas correctas:  pronunciación cuidada, amplio vocabulario y sintaxis variada. Generalmente se ha tomado como modelo a los  grandes escritores y esta variante es difundida por el sistema escolar.

El habla vulgar es la opuesta: pronunciación descuidada: guineyo, tiatro por guineo y teatro; vocabulario pobre por la falta de lectura; uso de palabras baúl: chunche, volado; poca variación de la sintaxis, empleo impreciso de vocablos, por desconocimiento del significado correcto y otros.

Otro uso particular de la lengua se da según  las necesidades expresivas de los hablantes  y está ligado a la profesión u oficio que estos desempeñan. Las personas, de acuerdo a su actividad laboral, requieren de un vocabulario diferenciado del que se emplea cotidianamente. Estas formas reciben los nombres de Jerga y Argot.

Así, se entiende como Jerga el habla profesional técnica. La especialización laboral o profesional demanda de términos precisos para denominar a los objetos, procesos, materiales o sujetos involucrados en ese quehacer. La finalidad es la comunicación con signos unívocos: un significante(una forma vocal) para un significado.  Esa es la pretensión de la tecnología y de la ciencia. También puede observarse una tendencia hacia la universalización de los términos, como es el caso de la medicina, en la cual muchos vocablos provienen de raíces, prefijos y sufijos griegos y latinos; o últimamente, con la tecnología se habla de internet,  enter, chip, y otros, para lo cual se emplean muchos neologismos o se toman los términos tal como se acuñaron en la lengua de quienes  desarrollaron esos avances.

La Jerga es un habla que tiende a ser estable en tanto las áreas de conocimiento así lo requieran; los significados son más permanentes, aunque se dan cambios, por ejemplo en casos tan difundidos como el de la palabra átomo, que significaba, originalmente, sin división o como el de la palabra célula, que  se ha enriquecido por los descubrimientos científicos. 

Otro tipo de sociolecto es el argot, entendiendo como tal, una recodificación del idioma con fines crípticos, es decir, de ocultamiento. Históricamente se denominó así al habla  de los “argotiers”(rateros), malhechores y mendigos de Francia en el s. XVII. En la acepción lingüística, Littré2 la define como:” Lenguaje particular de los vagabundos, de los mendigos y los ladrones, inteligible solo para ellos”.

Es una lengua que pretende ser secreta. El argot recrea también las estructuras de un grupo social marginado, afirma Podgórecki (citado por Halliday3). Los autores explican que el argot toma la gramática de la lengua de la sociedad y la recodifica en aquellas áreas que son de su interés; esto se hace a partir de los procesos de relexicalización o sea el de cambiar palabras viejas por nuevas, por ejemplo “cachos” por zapatos; y la sobrelexicalización que consiste en utilizar una amplia gama de sinónimos para un objeto de su interés, para el caso: “jeva”, “haina” y “múcura”, para referirse a la mujer en el habla de las maras4. También se dan otros procedimientos.

Por ser el habla de grupos sociales  marginados, o de la antisociedad, tiene la característica de buscar el ocultamiento; es un lenguaje cifrado, críptico. Indudablemente,  algunos términos, en un momento dado, pasan a ser del conocimiento y del uso del resto de la sociedad. Ante esto, ese grupo marginado acuña un nuevo término, pues el otro ha perdido la secretividad. Por lo cual, el argot es un habla muy cambiante.

Otro rasgo, que no está ligado al argot, sino al hablante, es el del “alarde”. Los emisores ganan prestigio si dominan un amplio vocabulario de esa forma de comunicación.

Para resumir, las diferencias entre Jerga y Argot son las siguientes:

JERGA

ARGOT

Emplea la gramática de la lengua

Emplea la gramática de la lengua

*Uso de las palabras con un significado preciso.

* Estable

*Tiende a la universalidad

* Emplea los precesos de relexicalización y sobrelexicalización y otros.

* Reproduce las estructuras  jerárquicas del grupo.

* Tiene fin críptico (ocultamiento)

* Cambiante

* Alarde

Los médicos de los hospitales públicos de San Salvador, cuentan con todos los tecnicismos de la jerga  propia de su actividad profesional; pero la interacción comunicativa humana es compleja y, por ello, en dichos centros ha nacido, del uso, todo un cuerpo de vocabulario, que, si bien en muchos casos parte de los tecnicismos arriba mencionados, toma otros significados. En este caso, un habla vinculada siempre con la profesión de los médicos, pero con un carácter más familiar, humorístico, críptico o incluso lúdico. 

Los vocablos técnicos son recodificados (relexicalizados) y en la mayoría de los casos los emplean  para referirse a los colegas; esta habla intermedia, entre técnica (jerga) y argot, refleja también la jerarquía o la especialidad de los profesionales de la medicina dentro de  la organización hospitalaria. Los cirujanos son cirujos; carroñero, el médico interno sin obligación de cubrir el turno de servicio, que permanece en el hospital y acompaña  al médico especialista  en su ronda; y, cañólogo, el urólogo. También hay casos de sobrelexicalización como los casos de neogato o neonazi para referirse al recién nacido.

También esta habla manifiesta humor, desprecio o refleja actitudes o percepciones del hablante con respecto del tema de conversación; hay también aquellos términos cuyo  fin es críptico,  pues persiguen que el paciente no los comprenda. Esta última necesidad se origina, probablemente, por la difusión que algunos tecnicismos han tenido a través de los medios de comunicación de masas. Los emplean frecuentemente en las  telenovelas, series televisivas sobre hospitales o en el cine y llegan a ser  conocidos por la población en general; por ejemplo, el tecnicismo carcinoma, prácticamente ha entrado al vocabulario común, a la par del vocablo cáncer, que es el término usual; por ello los médicos emplean “C.A.” para nombrar dicha enfermedad ante el enfermo, cuando todavía no han decidido informarle de su padecimiento.

Otros de los términos tienen como fuerza generadora la metáfora, como sucede en la acuñación de coctelito , para referirse a la mezcla de varios medicamentos, por semejanza con la bebida alcohólica que combina jugos de frutas con algún licor. De tal suerte, que se da un desplazamiento semántico, pues un médico residente, al emplear este término para nombrar  la administración de medicamentos, no  alude al significado usual de bebida alcohólica.

La necesidad expresiva origina otros vocablos, y así, encontramos palabras como sampedriano ,  derivada de san Pedro, quien, para los creyentes católicos, recibe las almas de los fallecidos. Los médicos emplean este calificativo para los enfermos en fase terminal.

Por último, podemos agregar que este  sociolecto tiene la característica de ser muy dinámico, dado  que, por las necesidades expresivas, se crean nuevos términos o sinónimos, que van sustituyendo  a los vocablos que en un momento dado van siendo desechados. Es sumamente importante registrar los cambios, pues este cuerpo léxico refleja, de alguna manera, el modo de apreciar las actividades, de valorar los cargos o funciones  del personal de salud en esas instituciones hospitalarias.

El léxico analizado  a continuación corresponde al que emplean los médicos residentes en los hospitales públicos. 5 Para ello se agrupan en Neologismos, Apócopes, y Desplazamientos semánticos. 
 
 NEOLOGISMO: se entiende por neologismo un nuevo término, que se acuña por diversos procedimientos como la derivación, composición de palabras, etc.

NEOLOGISMO

SIGNIFICADO

PROCEDIMIENTO

Cañólogo

Urólogo

Composición: caño: tubería, y  -ólogo: el que estudia, o especialista.

Cirujo(s)

cirujano

Analogía fonética con Brujo.

Culoproctólogo

Proctólogo

Composición: Culo: ano, y

Proctólogo, el especialista en las enfermedades del ano.

Chiboloma

tumor

Composición. Chibola: esfera o protuberancia, y

-oma: tumor.

Hanseniano

Leproso

Derivación: Hansen, apellido del descubridor del bacilo y el sufijo –iano : condición 

Lulu

Castigo que consiste en prolongar el turno de lunes a lunes.

Composición : formado por la repetición de la primer sílaba del nombre del día.

Medicinada

Medicamento prescrito por un doctor.

Derivación: adición del

Sufijo –ada.

Neuman

Médico que realiza muchos neumotórax.

Composición de neumo: pulmón (aire o gases en la cavidad pleural)  y

-man ,  del inglés: hombre

Pellejoblasto

Médico externo.

Coloquialmente, “pellejo” se emplea como despectivo, ”sin categoría”

Composición: pellejo y blasto: célula formativa.

Samingo

Castigo que consiste en prolongar el turno de sábado a domingo.

Composición: sa: sílaba inicial de sábado y –mingo: terminación de domingo.

Sampedriano

Enfermo en fase terminal

Derivación: San Pedro y el sufijo español -ano: 

Turneque

Turno de 24 horas

Derivación. Turno y sufijo –que, tiene aspecto despectivo.

Neogato

Recién nacido.

Coloquialmente “gato” se emplea como despectivo, similar a “pellejo”.

Composición: neo : nuevo y gato( en sentido peyorativo).

APÓCOPE: es la supresión de sonidos al final de la palabra; se busca ahorrar energía articulatoria sin menoscabar la claridad de la comunicación.

APÓCOPE 

TÉRMINO COMPLETO

Láparo

Laparoscopía: laparate: costado, flancos. Skopeo: mirar

Colpos

Colposcopía: Kolpós: seno, regazo. Skopeo: mirar.

DESPLAZAMIENTO SEMÁNTICO: Es el cambio de significado que sufre un término. 

Aspirina

interno que aspira a un cargo

Blanquillo

internista

Cachar

Recibir al  neonato. Procede del anglicismo to catch: atrapar.

Cachador

Ginecólogo.

Carroñear

Actividad que realiza el médico interno al perseguir al jefe responsable.

Carroñero

Denominación que recibe quien “carroñea”.

Coctelito

Mezcla de varios medicamentos

Conejera

Dormitorio o escondite de los internos de turno.

Control de Nicor

Llamada telefónica del cónyuge. Por similitud al procedimiento de administrar una medicina con periodicidad.

Decapitar

Circuncidar

Diluir

Matar el tiempo durante el turno.

Charamusca

Bolsa de suero del paciente. Por similitud con el refresco que se vende en bolsa.

Estar N

Paciente neurótico.

Leonera

Habitación de descanso para los internos.

Llorona

sangrado continuo.

Mazapán

Paciente al que se atiende de gratis por ser familiar de un médico.

Neonazi

recién nacido.

Pellejillo

médico interno.

Pellejín

médico externo.

Penicilina

Internista

Pinza de anillo

Relación amorosa entre un médico y una enfermera.

Plomero

Médico que coloca una sonda al paciente.

Producto

Conjunto de embrión y placenta.

Torunda/ - ita

Estudiante de enfermería

Torunda yodada

Estudiante de enfermería trigueña.

Se puede concluir, que, si bien es cierto, los médicos internos no son un grupo social paralelo a la sociedad, sí  constituyen un grupo al interior de los hospitales, pues hay manifiestas relaciones de jerarquía, de acuerdo a los cargos y responsabilidades que se detentan. Viene a ser la “segunda vida” de la que habla Podgórecki al referirse a la vida de los reos en  las prisiones; por lo tanto, hay una necesidad de reflejarla en el habla, aunque evidentemente, en este caso, tiene connotaciones humorísticas.

Esta variante es empleada en situaciones informales. Podemos afirmar que es un habla que se aproxima más al argot que a la jerga, ya que  en primer término, refleja la estructura jerárquica del cuerpo médico al interior de los hospitales ( la segunda vida); observa los procedimientos lingüísticos empleados en la jerga(duplicación silábica, desplazamiento semántico, derivación y composición, apócope) pero con un matiz criptolúdico. Además, se practica paralelamente al habla especializada: la jerga médica, a la cual recurren cuando es necesario en situaciones  profesionales de carácter formal.

San Salvador, 17 de junio de 2004.

 

 

 

 

 
     
     
 
* Julia Margarita Montufar
Licenciada en Letras de la Universidad de El Salvador. Docencia en la UES y UCA. Coautora de los libros de Lenguaje y Literatura de Tercer ciclo de Editorial Santilla y del tomo IV de la Enciclopedia Escolar Primaria Activa de Editorial Océano y autora de artículos.
 
 
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