Licenciatura en Teología
1.
Generalidades
| 1.1.
Nombre de la carrera |
Licenciatura
en Teología |
| 1.2.
Requisitos de ingreso |
Título
de bachiller o posesión de un grado equivalente obtenido
en el extranjero y reconocido legalmente en el país. |
| 1.3.
Título a otorgar |
Licenciado
en Teología |
| 1.
4. Duración de la carrera |
Cinco
años (diez ciclos), cerrados con la presentación por escrito,
una vez completado el último ciclo, de una memoria sintética
de toda la teología estudiada. |
| 1.5.
Número de asignaturas |
42
asignaturas |
| 1.6.
Número de unidades valorativas |
168
Unidades Valorativas |
2. Justificación
de la Carrera
La UCA se define
a sí misma como una universidad de inspiración cristiana que debe
ser conciencia crítica y creativa de la realidad para el bien
de toda la sociedad y especialmente para las mayorías desposeídas.
Por ambas razones la teología es importante para la UCA y para
la sociedad entera.
La realidad salvadoreña, en efecto, es una realidad no sólo socio-económica,
sino también religiosa; y lo religioso es reconocidamente parte
importante de ella. Esta realidad religiosa puede ser analizada
desde diversos puntos de vista, pero entre éstos no puede faltar
el punto de vista teológico, con unos contenidos y una metodología
que le son propios.
La realidad religiosa se vive, además, normalmente de forma eclesial;
es decir, la mayoría de los salvadoreños se reconocen miembros
de Iglesias cristianas, especialmente de la Iglesia católica.
Para que la UCA pueda incidir en la realidad salvadoreña -y también
en la centroamericana y latinoamericana- necesita integrar el
estudio científico de la realidad religiosa y eclesial.
Para conseguir esta finalidad, la Licenciatura en Teología es
un medio muy apto. Facilita, por una parte, el conocimiento y
la difusión teológica, que orienta la vida religiosa y eclesial
desde el ideal de la fe cristiana hacia la constitución de una
sociedad más fraterna. Por otra parte, posibilita la formación
de importantes agentes eclesiales -futuros sacerdotes, religiosos
y religiosas, seglares comprometidos- que podrán a su vez influir
en otros.
3. Objetivos de la Carrera
Lo que pretende el presente plan de Licenciatura es la formación
de teólogos y teólogas tal como los hemos descrito en el apartado
anterior.
El objetivo general es elevar el nivel académico, intelectual
y pastoral de los estudiantes de la Licenciatura, tanto en cuanto
individuos como en cuanto colectividad, de forma que hagan sentir
su pensamiento y su liderazgo en las iglesias, en el país, en
el área latinoamericana e internacional. Esto se desdobla en las
siguientes funciones:
-
conocimiento, reflexión y producción teológica, que deberá
encontrar cauces de difusión en diversas publicaciones (revistas
y libros) y foros nacionales e internacionales;
- docencia
teológica en universidades, colegios, comunidades...
El
objetivo último es ayudar, juntamente con otros, a crear una sociedad
más justa y fraterna, más pacificada, más democrática, y promover
los valores religiosos y morales y el tipo de fe cristiana que
conducen a lo anterior. Se pretende también -y la experiencia
confirma que es posible- extender esos ideales a todo el área
centroamericana y latinoamericana.
Los objetivos inmediatos del programa son:
-
proporcionar una educación rigurosa y la capacidad de analizar
teológicamente la realidad eclesial y social;
- posibilitar
el desarrollo de un conocimiento teológico propio, salvadoreño
y centroamericano;
- hacer posible la adquisición y desarrollo de las habilidades
analíticas (exégesis de textos de la Escritura, de la tradición,
del magisterio de la Iglesia) y sintéticas (visión de la realidad
social y re-acción hacia ella desde la fe cristiana);
- ayudar al conocimiento de la historia de las diversas religiones
precolombinas y de la historia de la teología, especialmente
la desarrollada en nuestro país.
4. Perfil
del profesional que se pretende formar
Por la naturaleza
de los estudios de esta Licenciatura en Teología, los graduados
pueden desempeñar tareas profesionales diferenciadas, como las
que se mencionan a continuación:
-
futuros profesores de religión y de teología;
-
sacerdotes, pastores, líderes religiosos en comunidades.
Dentro
de las variadas posibilidades profesionales, estás son las habilidades
comunes a todas ellas:
-
tener conocimientos teológicos que hagan crecer a las comunidades,
a las iglesias y al país en los valores fundamentales de la
fe cristiana: dimensión comunitaria de la vida, paz, compasión,
verdad, justicia, democracia, ética...;
-
tener capacidad para relacionar conocimientos de tipo histórico
que provienen de la tradición cristiana (Antiguo y Nuevo Testamento,
Padres de la Iglesia, enseñanzas conciliares) con la realidades
personales y sociales en el presente (situación de pobreza,
necesidad de desarrollo...);
-
tener capacidad para relacionarse con diversidad de iglesias,
credos, personas, grupos de ideologías diversas;
-
tener capacidad para orientar en problemas estrictamente personales
(comportamiento, mística, religión...).
Algunas
de la actitudes requeridas coinciden con las que debiera poseer
cualquier profesional, entre ellas ética profesional y capacidad
psicológico-pedagógica para comunicar y compartir los conocimientos
mencionados.
Pero además, por la naturaleza de estos estudios, los cuales normalmente
van acompañados de una especial vocación de servicio, se requieren
aquellas actitudes que se exponen ejemplarmente en los contenidos:
honradez
con la realidad y voluntad de verdad;
dedicación a las personas, grupos y comunidades con las que
se trabaja;
liderazgo en promover fraternidad, paz, justicia...;
compromiso con los más pobres y marginados de la sociedad...
5. Organización del Pensum de la Carrera
El
plan de estudios que se presenta a continuación está pensado
de manera que en el primer año se estudien las materias de carácter
más filosófico que ayuden como instrumento lingüístico, humanístico
y conceptual a la mejor intelección de la reflexión teológica
sobre la realidad que se hará en los cuatro años restantes.
El segundo año está dedicado a introducir en la teología y a
poner los fundamentos de las grandes áreas teológicas. En los
tres años restantes, que son de profundización y que se ofrecen
de un modo cíclico, se ven más específicamente los diferentes
tratados teológicos que se refieren a la realidad de Dios, del
mundo, del ser humano, de la Iglesia,...
En el cuadro que sigue aparece la distribución de las materias
por años y ciclos, el número de código de cada materia, el número
de horas trabajo -teóricas y prácticas- del estudiante en cada
materia por ciclo y las Unidades Valorativas de cada materia.
En el caso de los Cursos Monográficos no se pone el número de
Código ya que éste le es asignado, específicamente, a los diferentes
Cursos Monográficos que se ofrecen en cada ciclo.
6.
Observaciones
- Como
ya se ha dicho antes, el tercero, cuarto y quinto años se
ofrecen de un modo cíclico.
-
Sobre los Cursos electivos de Historia de la Filosofía:
El primer año de la Carrera de Teología contiene ocho asignaturas
filosóficas. Seis de éstas son introductorias y son obligatorias:
Introducción a la Antropología filosófica, Introducción a
la Psicología, Introducción a la Epistemología, Introducción
a la Filosofía social, Introducción a la Metafísica e Introducción
a la Lógica. Las otras dos, en cambio, son del área de Historia
de la Filosofía. En este caso, el estudiante debe elegir dos
de las seis asignaturas del área de la Historia de la Filosofía,
que son: Filosofía griega, Filosofía helenística, Filosofía
medieval y renacentista, Filosofía moderna, Filosofía del
siglo XIX y Filosofía contemporánea.
En el apartado siguiente, "Programas de las Asignaturas",
se ponen casi al final, antes de los programas de los Cursos
Monográficos, los programas de las seis asignaturas mencionadas,
del área de Historia de la Filosofía.
- Sobre
los Cursos Monográficos:
En cada ciclo, a partir del III, se ofrecen tres o cuatro
Curso Monográficos para que el estudiante vaya eligiendo,
normalmente uno por ciclo, de modo que, cuando haya completado
los ocho ciclos teológicos de la Carrera, haya cursado al
menos el número de ocho cursos monográficos que se exigen
para poder completar el pensum del Plan de Estudios de la
Licenciatura en Teología.
Los Cursos Monográficos son cursos que complementan algunos
aspectos que en el pensum curricular estrictamente teológico
no pueden ser tratados con toda la profundización y actualización
que se merecen y que, sin embargo, parece importante que los
estudiantes tengan la oportunidad de profundizarlos. Los Cursos
Monográficos, además, tienen otra característica, de tipo
metodológico: propician un método más activo de estudio y
de trabajo teológico.
Por lo dicho anteriormente, los Cursos Monográficos no siempre
son los mismos sino que se procura que vayan cambiando de
temática, teniendo en cuenta la actualidad y los avances de
la investigación teológica. Por esta razón en el Plan de Estudios
precedente no aparecen los títulos específicos de los Cursos
Monográficos ni tienen un Código asignado (el ofrecimiento
de Cursos Monográficos y la asignación de Códigos se hace
al principio de cada ciclo).
A modo de ejemplo se citan algunos de los Cursos Monográficos
que se han ofrecido hasta el presente: Patrología, Teología
Neoliberal, Hermenéutica, Oración en la Biblia, Teología femenina,
Qumrám y Nuevo Testamento, Helenismo, Filosofía de la Religión,
Psicología de la religión, Sociología de la Religión, El martirio,
Rahner y Ellacuría, Teología de la Tierra, Judaísmo y Nuevo
Testamento, Espiritualidad laical, Hebreo, Griego, Latín,
, Moltmann, Metz, Bonhöffer, Bioética, Literatura Rabínica,
Derecho canónico sobre los sacramentos, Derecho canónico parroquial,
Pensamiento social de la Iglesia, etc.
Vea el flujograma de las materias para enterarse de tanto de
los cursos Monográficos para este ciclo como de las materias del
Pensum de la Licenciatura en Teología
7. Metodología
de la Enseñanza
La docencia
se impartirá fundamentalmente a través de clases magistrales.
Se exigen, sin embargo, lecturas previas para que la clase sea
ocasión de un diálogo fructífero y creativo. Se estimulará la
participación activa de los estudiantes en presentaciones publicas
en clase. En muchos casos se les exigirá que hagan investigaciones
teóricas o de campo previas a la clase magistral.
En la medida de lo posible se estimulará el enfoque interdisciplinar
de las materias, relacionando lo que se enseña en una materia
de un área teológica con lo que se enseñan en otras. Se animará
también a los alumnos a la participación en diversas actividades
de la UCA, no estrictamente teológicas, para que puedan relacionar
sus conocimientos teológicos con otros conocimientos de la realidad
nacional.
El alumno cerrará sus estudios de Licenciatura en Teología con
la presentación por escrito de una síntesis teológica de los principales
temas tratados a lo largo de la carrera.
8. Requisitos de Graduación
Conforme a los capítulos XV, XVI y XVII del Reglamento Administrativo
Académico de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas,
para obtener el título de Licenciatura en Teología se requiere:
- Haber
aprobado todas las materias del plan de estudios respectivo,
del cual, al menos 32 unidades valorativas (U.V.) han debido
ser cursadas en esta Universidad (véase Art. 163, a);
- Haber
obtenido un CUM acumulado igual o superior a siete con cinco
(7.5) (véase Art. 163, b). Los estudiantes que no logren este
promedio, repetirán las asignaturas aprobadas con las notas
más bajas hasta alcanzar el requisito exigido. Las nuevas
calificaciones sustituirán a las anteriores (véase Art. 103,
a).
- Haber aprobado el proceso de graduación (véase Art 163,
c), consistente en la redacción de una memoria sintética de
teología (véase Art. 168, b), elaborada bajo la dirección
de un asesor, nombrado por el Jefe de Departamento a propuesta
del Coordinador de la Carrera, y evaluada por dicho asesor
y por un segundo lector, nombrado también por el Jefe de Departamento
a propuesta del Coordinador de la Carrera (véanse Arts. 181,
187 y 188);
- Haber cumplido con el servicio social, según el reglamento
específico (véanse Art. 163, d);
- Haber cubierto todos los derechos de tramitación requeridos
por la Universidad (véase Art. 163, e);
- Estar solvente con la Universidad (véase Art. 163, f).
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