Para seguir a Jesús y entrar en el Reino de Dios, no es suficiente ''ser bueno'', es decir observar los mandamientos, no hacer el mal directamente a nadie, dar limosna...
El Reino de Dios nos es dado gratuitamente. Por eso, debemos nosotros(as) también, poner lo que tenemos al servicio de los demás. Es practicar el ''COMPARTIR'', para que no haya tanta miseria y desigualdad...
Es difícil, Jesús ve en las riquezas un gran obstáculo para ser dicípulo suyo.
De este mensaje que Jesús nos ha dado hoy, comprendemos que él nos invita a dejar todo lo que no es necesario y compartir, DESDE LO POCO QUE TENEMOS, para ir haciendo posible el Reino de Dios.
- Oremos con el salmo 111 (110). Este salmo celebra la acción de Dios, que quiere vida y justicia para todos.
- Terminamos compartiendo algunas frutas, como señal de nuestro compromisa con los demás.
- Canto final