Danos, Señor la paciencia que tu tenías para escuchar a los jóvenes y poder responder a sus necesidades.
Tu que vives y reinas...
[Todos repiten la oración frase por frase y añaden: ASI SEA]
Terminemos cantando o leyendo el salmo 23 (22), que dice nuesra fe en Jesús Buen Pastor de nuestras comunidades.