| LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN LUCAS
Evangelios de los domingos del ciclo "C" |
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El evangelio de Lucas evoca en la sensibilidad popular algunas de las
más bellas y recordadas escenas que nos han alimentado por generaciones:
la visita de María a Isabel, la visita de los pastores en el nacimiento
de Jesús, el cántico de María... También hay
pasajes de hondo significado para la vida de numerosas comunidades comprometidas:
Zaqueo (19,1-10), el Samaritano (10, 29-37) la oveja perdida y encontrada,
el hijo pródigo (15,1-32), la viuda y el juez (18, 1-8) y el querido
pasaje de la gente que trabaja popularmente con la Biblia: por la calzada
de Emaús (24, 13-35).
El " Benedictus" (1,68-79) y el Nunc dimitis" (2, 29-32) que aparecen sólo en Lucas, son himnos que se celebran y cantan en la liturgia y la oración de varias comunidades de fe, junto con el "Magnificat" (1, 47-55) que nos han animado en tantas ocasiones de lucha por la justicia.
Muchas personas se interesan en Lucas porque es el "evangelio de los pobres" o "el evangelio de las mujeres" y en otras latitudes, le han llamado "el evangelio de la igualdad" (anti-apartheid, Sudáfrica). Pero...¿qué hay en este cautivante evangelio que nos desafía a seguir buscando la inspiración y fuerza para una vida más humana en nuestras comunidades?.
Vayamos en orden: de Lucas se ha dicho- aparte de ser el autor del tercer evangelio, según tradiciones bien antiguas - que era médico (Col. 4, 14) - apoyado por cierto lenguaje que usa y que le muestra muy relacionado con la medicina - y compañero en algunos momentos de Pablo de Tarso (Flm 24) y de sus desventuras (2 Tim 4, 11). El dato estaría en el libro de los Hechos, también compuesto por Lucas, (y originalmente un solo libro con el evangelio) en los pasajes en que se usa a menudo el plural "nosotros" entendiéndose con ello Pablo y Lucas...(16, 10-17; 20, 5-21,18; 27, 1-28,16).
No hay seguridad en si era médico, porque en los pueblos antiguos el saber de curar no era sólo de ellos, sino más popular, pero lo que si es seguro es que se trataba de una persona bien educada, "con letras", porque se nota en su lenguaje cuidadoso, cierto estilo elegante y en un conocimiento muy grande de la traducción griega de la Biblia hebrea. Así como también en su cuidado por recoger datos y cosas de aquí y allá para hacer su evangelio.
Lucas no fue uno de los discípulos directos de Jesús o uno de los doce, "testigo ocular" (1,2), pero fue un creyente muy involucrado en lo que cuenta y con muy buenas fuentes obtenidas de personas seguidoras de Jesús que guardaban su memoria. De seguro un gentil (es decir no judío), Lucas no parece ubicarse en un ambiente judío porque evita el uso común del arameo (lengua hablada en Palestina y misma de Jesús) sustituyéndolo por palabras y frases del griego (lengua de muchos pueblos gentiles). También se nota que explica costumbres judías (22, 1-7), omite cosas específicamente judaicas (16, 18 en comparación con Mt. 5,32 y también Lc. 6,29 en comparación Mt. 5,39) y no dice cosas duras para los gentiles, como si lo hacen Mateo y Marcos (Mt. 10,15; 15,21-28; Mc. 7,24-30 ; 15, 16-20) o de plano las suaviza (por ejemplo Lc. 6,33 comparado con Mt. 5,47).
Lucas dirige su evangelio a un tal Teófilo ("amigo de Dios" o "uno que ama a Dios") persona a quien merece respeto ("muy excelentisimo") y al que se dirige con la intención de instruirle o convencerle de "la verdad" del evangelio.
Pero detrás está probablemente una comunidad básica de gentiles "temerosos de Dios", es decir, gentiles atraídos por el judaísmo pero no convertidos quizá por ello compuso su evangelio en Antioquía de Siria , Roma o el sur de Grecia, lugares fuertemente influidos por la cultura griega. Indicios de esto se ven por ejemplo en su descuido de la geografía de Palestina, en su presentación de la genealogía de Jesús, que lleva hasta Adán, no solo de Israel (3,23) y en que no incluye en su evangelio leyes especificadas de pureza ni con los alimentos y leyes relativas al sábado, como lo hace Marcos.
Probablemente fue escrito nuestro evangelio entre los años 80 - 90 e.c. puesto que pueden verse trazos de familiaridad del autor con la guerra entre judíos y romanos (66 - 70 e.c.) que provocó la destrucción de Jerusalén y el templo (19, 41 - 44; 21, 20 - 44) y que afectó tanto a los judíos. También se nota el uso de datos sobre Pablo, que escribió sus cartas primero y muy tempranamente.
Las intenciones de Lucas es relatar que Cristo es el Salvador (diecisiete veces en Lucas y ninguna en Marcos o Mateo) de hombres y mujeres. Quiere afirmar la universalidad de la salvación y su espíritu de misericordia. Los grandes soportes de su evangelio son la persona de Cristo y el Reino de Dios.
Con eso que sea el "evangelio de las mujeres", probablemente por el alto numero de historias en las que intervienen ellas (Cps. 1 y 2; 7, 36-50; 8, 1-3, 10, 38-42; 13, 10-17; 15, 8-10; 18, 1-8; 23, 27-31etc), ha sido últimamente puesto en cuestión por muchas cristianas y estudiosas del evangelio, porque aunque es verdad que se encuentran recogidas escenas hermosas de la actuación de las mujeres en la historia de la salvación, estas casi siempre aparecen como a la sombra de los varones, sin calificativos importantes o en los papeles tradicionales. Quizá hay que destacar, pese a todo, el hecho de que el evangelio culmine con la declaratoria de una mujer como testigo privilegiada de la resurrección, hecho ocurrido fuera de la casa y con consecuencia grandiosa para nuestra fe.
No hay que olvidar que, Lucas quiere presentar un "relato ordenado" para que se conozca "la Verdad", pero pretendiendo hacer una biografía de Jesús o un reportaje periodístico. Pretende instruir a Teófilo y que él entienda el mensaje liberador de Jesús.
Hoy nos toca explotar con nuevos ojos el evangelio de Lucas y preguntarnos sobre los aspectos en que ilumina nuestra práctica de fe: el acceso personal a Jesús de muchas personas y la respuesta concreta que encuentran; la fe profunda de mujeres y hombres marginales, que aún sumergidos en los moldes de una sociedad opresiva, encuentran canales para su desarrollo; el sentido mas abierto y universal de este evangelio a los pueblos y culturas en el tratamiento de leyes y estructuras; un nuevo papel de las mujeres como protagonistas en el liderazgo de la fe...y tantas otras facetas que iremos descubriendo con una mirada atenta desde nuestra realidad, con un sentido crítico y abiertos a nuevos valores.