Descubrir que Dios también habla por medio de otras personas y por medio de los acontecimientos
Palabra Clave:
Preparar:
Cruz - candela - biblia - el dibujo ampliado - una tarjeta donde está escrito en letras grandes: "Directiva comunal"
ENTRADA
Saludos a los(las) participantes
Canto: Conmigo puedes contar (#149)
Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo
MIREMOS NUESTRA REALIDAD
Miramos la tarjeta y el dibujo preparados, y comentamos:
Cómo son las asambleas con las directivas comunales?
Quiénes toman las decisiones?
Concordamos con la manera como lo hacen?
Cómo se organiza el pueblo en nuestro sector?
ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción a la lectura:
El libro del EXODO nos cuenta que Moisés es el dirigente del pueblo, pero quiere él sólo hacerlo todo.
Su suegro Jetró le orienta diciéndole que elija representantes para distribuir mejor el trabajo.
Mientras escuchamos la lectura, nos preguntamos: por qué Moisés elige a estos representantes?
Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a):
EXODO 18, 13 - 27
Hacemos un tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros corazones...
Animador(a):
Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Por qué Moisés elige a estos representantes?
De qué forma Dios nos habla por los demás y en los acontecimientos?
Qué ventajas tiene el compartir el trabajo haciéndolo en equipo entre varios representantes?
Cómo distribuir mejor el trabajo?
Cómo dar más confianza a la gente?
Jesús no lo quiso hacer todo sólo, sino que encomendó su misión a sus discípulos. Nos sentimos responsables de esta tarea?
CELEBREMOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a):
Hacemos juntos un pequeño sociodrama representando la última asamblea de nuestra comunidad o de nuestro sector.
En grupitos de 3 personas, formulamos una oración comunitaria que diga de que manera nos llama Dios a asumir nuestra responsabilidad en la organización comunal de nuestro sector.
Conclusión:
Rezamos el salmo. 98 (97) que nos habla de la justicia que Dios quiere ver practicada por los goberniantes.