La Buena Noticia proclamada por Jesus es la realización
de la esperanza de salvación alimentada en todo el Antiguo Testamento.
La información sobre la "Buena Noticia" se encuentra en
todos los libros del Nuevo Testamento, pero de manera especial en
los cuatro evangelios.
Luego de la muerte y resurrección de Jesús, las pequeñas
comunidades cristianas recordaron y reflexionaron la vida de su
Maestro. Leyeron las Escrituras (el "Antiguo Testamento") a la luz
de Jesucristo resucitado: ver Lucas 24, 13-35. Por eso, los
Evangelios son testimonios de una experiencia histórica y de fe de las
distintas comunidades a que pertenecían sus autores.
Así mismo, tienen en su origen no sólo tradiciones de esas
comunidades, sino también preocupaciones concretas relacionadas a
sus situaciones de vida. Por eso son algo distintos entre sí los
evangelios y no son simples biografías de Jesús.
Es interesante saber que los Evangelios no fueron los primeros
escritos del Nuevo Testamento. Ya antes que se escribiera el
primer Evangelio, lo de Marcos, se habían escrito las cartas de
Pablo.
La situación histórica, social, cultural y política del pueblo
judío entre los años 1 y 70 después de Cristo, tiene una gran
influencia en los escritos del Nuevo Testanento y particularmente
en los Evangelios. Conocer la historia y las situaciones sociales
de esta época, ayuda mucho para entenderlos.
De la misma manera es necesario, para nosotros, conocer las
situaciones históricas, sociales, culturales y políticas de nuestro
tiempo y país, para entender mejor el Evangelio y su mensaje para
nosotros, hoy.
Situacion de la Palestina frente al imperio romano:
La vida cotidiana de Palestina en general, de Jesús y de las
comunidades en particular, estaba muy marcada por la dominación
del imperio romano. En Palestina, había la presencia constante y
odiada de gobernadores, procuradores, cobradores de impuestos y
ejército romano.
Los recursos económicos del país eran la agricultura, la
pesca, la artesanía y algun comercio. Se pagaba 25% de las cosechas
para el imperio romano y 10% al templo de Jerusalén.
Había un "impuesto personal" que se pagaba para cada
persona. Los "censos" estaban destinados a organizar la recaudación
del impuesto personal.
Había una variedad de grupos sociales, como:
- Herodianos, alrededor del rey Herodes, sumisos al poder romano
para defender sus propios intereses.
- Saduceos, grupo ligado a los sacerdotes del Templo, ricos propietarios
de tierras. No creen en la esperanza de resurrección y
son oportunistas en relación al poder.
- Fariseos, nombre que quiere decir "separados". Se consideraban
"separados" porque procuraban observar la LEY con gran rigor,
lo que no podían hacer las personas pobres y los trabajadores.
- Publicanos, las personas que ayudaban a cobrar los impuestos.
Muchas veces robaban, cobrando más de la cuenta. Por eso, eran
despreciados y odiados.
- Zelotas: grupo de resistencia contra
los abusos de poder de Roma y de los ricos del país. Querían
liberar al país del yugo romano y hacer llegar el Reino de Dios
a través de la guerra interna.
Sublevaron el pueblo en armas, allá por los años 50 d.C. y provocaron la
destrucción total de Jerusalén en el año 70 d.C.
- El pueblo en general estaba por demás empobrecido por los impuestos:
los pequeños campesinos perdían sus tierras. Eran pues,
jornaleros mal pagados o sin trabajo. Había hambre y muchas
enfermedades.
Jesús nació y vivió entre familias y trabajadores humildes,
sin poder y despreciados cuando no marginados por las clases más
altas.
Los Evangelios lo describen en medio del pueblo agobiado
por la situación general de la época.
Recomendamos también que lean la introducción a los Evangelios
en sus biblias.